Huehuetenango

When we got to Huehue we knew one thing: we had a place to stay overnight thanks to Couchsurfing. That was all. We didn’t know how much time we’d stay there or what we would see around there. We had actually just come as a step towards the border, as we needed to stamp our passport in the Mexican border in order to legally stay in Guatemala for three more months.

Llegamos a Huehue con una única cosa en la cabeza: esa noche dormiríamos con un chico al que contactamos por Couchsurfing. Eso es todo lo que sabíamos. No teníamos la más mínima idea de cuánto tiempo nos quedaríamos o de qué veríamos en la ciudad. Tan sólo veíamos la ciudad como un paso más hacia la frontera, donde teníamos que conseguir el sello de entrada y consecuente salida de México que nos permitiría quedarnos legalmente en Guatemala tres meses más.

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Vista de Huehuetenango desde el Mirador

We got along with our host Diego really well. He is very clever and uncomplicated and the conversation seemed to just flow. He had two dogs (a three month old Great Dane that was taller than us and a very friendly Chihuahua called Piper Chapman) and a cat that had just had her kittens. I fell in love right away and spent most of the time with the babies while talking to Diego and his girlfriend.

Enseguida nos llevamos bien con Diego, el chico que nos acogió. Era muy listo y poco complicado y no nos costó encontrar temas de conversación. Sus dos perros (un gran danés que tenía tres meses pero ya era más grande que nosotros y una chihuahua muy simpática) y su gatita, que acababa de tener gatitos, me robaron el corazón y no pude evitar quedarme con ellos todo el rato.

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Vista de la frontera mexicana

The next day we hitchhiked to the border and found out we had to stay in Mexico for 72 hours if we wanted 90 more days in Guatemala, unless we gave 200 quetzals to the very nice guard who would stamp our passport. It was a bit too fishy so we decided to say we’d go to Mexico… And then illegally came back into Guate. This was how we became illegal! The reasons were: 1) we had already been in Chiapas and 2) we had a place to stay in Huehue (number three is I wanted to spend more time with the kitties). So we just hitchhiked back to town.

Al llegar a la frontera el día siguiente, un guarda muy amable nos explicó que teníamos que quedarnos 72 horas en México si queríamos 90 días más en Guatemala, pero que él nos haría el favor de ahorrarnos estos tres días por un módico precio. Nos pareció demasiado sospechoso así que nos fuimos a México… y regresamos a Guatemala sin pasar por inmigración. Así fue como nos convertimos en ilegales. Decidimos eso por dos razones: 1) ya conocíamos el estado de Chiapas y 2) teníamos sitio donde quedarnos en Huehue (la número tres es que quería ver a los gatitos otra vez).

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Tras varios días sin parar

Once at home, Diego told us there would be a couple of French couchsurfers joining us for the night and we had some tamales (typical Guatemalan food made of rice or corn flour and chicken) all together. Lucho, his brother, told us he was a Tourism student and offered us a tour around Huehue in the morning, to which we obviously said yes.

Diego nos explicó al llegar a casa que se nos uniría una pareja de Couchsurfers franceses esa noche, y todos juntos comimos tamales (una comida típica guatemalteca hecha de masa de maíz o arroz y pollo, envuelto en hojas de plátano y cocinado al vapor). Lucho, hermano de Diego, nos ofreció un tour en Huehue para la mañana siguiente, ya que era estudiante de Turismo en la uni, y no lo dudamos ni un momento.

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La catedral

After a shower and a quick breakfast, Lucho picked us up and walked us to the centre, which was not far away. He told us many interesting things about Jorge Ubico, one of Guatamala’s dictators, for example that he was the one who planted trees all over the central park and painted everything green because it was his wife’s favourite colour. He also showed us a model of the Huehuetenango department which is quite accurate even though it was made before the satellites existed.

Lucho nos recogió tempranito la mañana siguiente y nos llevó al centro, donde nos contó historias sobre los edificios más importantes. Nos explicó curiosidades históricas, por ejemplo que el dictador Jorge Ubico había hecho pintar todo el Parque Central de verde porque era el color favorito de su esposa. También nos señaló una maqueta del departamento de Huehuetenango que era bastante exacta, especialmente teniendo en cuenta que fue hecha sin ayuda de ningún satélite.

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Lucho en plena acción

Then we got in his car and he took us up a hill from which we saw the whole of Huehue and its surroundings. The day was clear enough to see the volcanoes from afar! After that, he took us to Zaculeu, the ancient capital of the Mam Mayans. The entry was Q5 for nationals but Q50 for foreigners so we had spent the whole morning trying to get our accents to sound Guatemalan. When we got there, though, the man in the ticket office asked us where we were from. Samuel said “from the capital city” in his best Guatemalan accent but he was cleverer and asked “the capital city of which country?”. We had to laugh at that, but we managed to get in with a national ticket in the end!

Luego nos llevó en carro a un cerrito desde el cual podíamos observar Huehuetenango entero. ¡El día estaba tan claro que se veían los volcanes! Después nos llevó a Zaculeu, la antigua capital de los mayas de etnia Mam. La entrada costaba 5 quetzales para guatemaltecos y 50 para extranjeros, así que llevábamos toda la mañana intentando imitar el acento. Al llegar, el señor que vendía entradas nos preguntó de dónde éramos y Samu respondió con su mejor acento: “De la capital.”. Pero el señor era más listo y preguntó: “¿De la capital de qué país?”. Ahí se nos escapó la risa… ¡pero al final conseguimos entrar como nacionales!

Estructura 2

The first impression was great – how could those pyramids be so well conserved after hundreds of years? It took me a second look to realise it wasn’t stone but concrete I was looking at. After years of earthquakes and battles, the ruins had either fallen down already or they were about to, so the United Fruit Company (a North American company that was exploiting Guatemala’s resources) restored it with a thick layer of concrete, covering every carving and texture on the stone.

La primera impresión fue buenísima. ¿Cómo podía ser que esas pirámides se conservaran tan bien? Me llevó un par de segundos darme cuenta que lo que estaba viendo no era piedra sino cemento. Después de centenares de años, tras batallas y terremotos, las pirámides se estaban cayendo a pedazos y la United Fruit Company (una empresa estadounidense que estaba explotando los recursos de Guatemala)  lo restauró con una gruesa capa de cemento, cubriendo la textura y los grabados de la roca.

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Alba a punto de ser sacrificada a los Dioses

 

It really is a pity and that made Zaculeu way less interesting that we thought it would be, but we took advantage of that fact to carelessly climb every pyramid and take pictures on the altars. Lucho told us the meaning of some Mayan symbols and walked us around the ruins, talking about every building. Do we recommend it? Well, it is definitely worth Q5, but maybe not Q50…

Es por eso que Zaculeu es un poco menos interesante y bonito de lo que pensábamos… Pero también lo aprovechamos para escalar todas las pirámides y tomarnos un montón de fotos. Lucho nos explicó el significado de algunos símbolos mayas y nos llevó por los edificios, hablándonos del uso de cada uno de ellos. Nos gustó bastante, pero ¿lo recomendaríamos? Si pueden entrar por 5 quetzales, vayan. No estamos seguros de que merezca la pena pagar 50 quetzales para entrar.

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Amistad
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¿Rendición?

After that, we went home and Diego joined us. We grabbed some pishtones at the cute town of Aguacatán, a place I loved because of the buzzing market and the amazing huipiles worn by every woman around, and we followed the road to San Juan river’s spring, one of those places that are taken over by local tourism. The sky was cloudy, the weather was mild to cold and the water was absolutely freezing, but the two brothers dared to jump into the water. Samu and I decided it was safer to just dip our feet in and laugh at their cries of cold.

Al regresar a la casa, Diego se unió a la fiesta. Los cuatro juntos fuimos a comprar unos pishtones (tortillas de maíz rellenas de frijol), plato típico de Aguacatán, un pueblo que me encantó por la animación del mercado y los impresionantes huipiles que llevaban las mujeres. Pasamos de largo para llegar al nacimiento del Río San Juan, un lugar lleno de domingueros guatemaltecos. El cielo estaba encapotado, el tiempo no era nada cálido y el agua estaba helada, pero los hermanos se atrevieron a meterse en el agua. Samu y yo nos quedamos fuera, metimos los pies y nos reímos de sus gritos y quejas de frío.

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Vista de la casa del Mirador

It was then we had our first contact with the Cuchumatanes, the highest non volcanic mountains in Central America. We drove up around 1000 metres to El Mirador, an amazing viewpoint over Huehuetenango and the mountains that surround it. We enjoyed the cool weather and the mountain flora and the views for a while and then they took us a bit further up the mountain to a place called Comedor Amparito, apparently considered one of the best in the department.

Fue entonces cuando tuvimos nuestro primer contacto con los Cuchumatanes, las montañas no volcánicas más altas de América Central. Subimos unos 1000 metros hasta El Mirador, desde donde se veía Huehuetenango y todas las montañas que lo rodean. Disfrutamos el frío, la vegetación y las vistas un ratito y luego nos llevaron un poquito más arriba en la montaña hasta el Comedor Amparito, uno de los mejores del departamento.

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En Huehuetenango las tierras se separan con esas peculiares flores rojas, no con muros de piedra

I didn’t order anything because every meal was meat based, but Samu, Lucho and Diego enjoyed a huge plate of lamb with rice. beans, salad, corn, and tortillas for Q40 (a bit pricey for Guatemala but they sure were satisfied!). After that, we got back to the city. I was still floating from all the good impressions we’d had, especially the highland landscape… I knew the Cuchumatanes would be one of my favourite places and that we’d come back, and of course we did.

Yo no me pedí nada porque todos los platos traían carne, pero Samu, Lucho y Diego se metieron un buen plato de cordero (con arroz, frijol, ensalada, maíz y tortillas) entre pecho y espalda. Costó 40 quetzales, que es un poco caro para Guatemala, pero ¡ellos quedaron bien satisfechos! Yo seguía encantada de todas las impresiones del día, especialmente el paisaje de montaña. Ahí supe que los Cuchumatanes serían uno de mis lugares favoritos y que volveríamos… Y así lo hicimos.

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¡Hasta siempre Huehue!

 

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San Juan Chamula y Zinacantán

Durante nuestra estancia en San Cristóbal, una de las visitas más interesantes que hicimos fue a los pueblos mayas de San Juan Chamula y Zinacantán. Por algo menos de 20 pesos se puede agarrar un colectivo que te lleva hasta San Juan. Salen cada 15 minutos debido a que muchísimos indígenas, sobre todo de San Juan Chamula, bajan a Sancris cada día para vender artesanías o cualquier otro producto en los mercados de la ciudad.

One of our most interesting visits during our stay in San Cristóbal were the Mayan villages of San Juan Chamula and Zinacantán. The colectivos to San Juan cost around 20 pesos and depart every 15 minutes because of the many Mayans who go from San Juan to Sancris to sell handicrafts and produce at the markets.

Tras una larga jornada de trabajo, nos hicimos un par de bocadillos y para San Juan que fuimos. Directos a la iglesia, no esperábamos encontrar un pueblo tan grande en el que, por desgracia, las casas tradicionales han sido sustituidas por terribles construcciones de bloque gris. Obviando esta primera impresión, un tanto deprimente, nos enfrentamos con mucho entusiasmo y nerviosismo a la majestuosa y colorida iglesia de San Juan.

One day, after finishing our work at the hostel, we prepared some sandwiches and left for San Juan. We went straight to the main church; we weren’t expecting such a big town in which, sadly, the traditional houses have been replaced by concrete buildings. We tried not to get carried away by this rather depressing first impression and confronted with enthusiasm the colourful and majestic church of San Juan.

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Fachada de la iglesia / Church façade

Ya estábamos avisados de que no era posible tomar fotografías del interior, así que la mantuvimos la cámara bien guardada tan pronto como cruzamos la puerta. Algunos amigos que habíamos conocido durante el viaje nos dijeron que se habían sentido tan incómodos que tuvieron que abandonar la iglesia a los pocos minutos. Nosotros estuvimos allá alrededor de una hora, a continuación describiré cómo fue nuestra experiencia y qué sensaciones nos transmitió estar dentro del templo.

We knew it was strictly forbidden to take pictures on the inside, so we kept the camera away from the moment we went through the gate. Some friends we’d met during that trip had told us they had felt so uncomfortable inside they had left within a few minutes. We spent around an hour there.

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Portada / Gate

Cuando uno atraviesa el umbral de entrada conecta directamente con la enigmática atmósfera del interior. Un intenso olor a incienso llena tus pulmones, crujen tus pasos al pisar las agujas de pino esparcidas por el suelo, la parpadeante luz de las incontables velas que se reparten por el templo se refleja en tus ojos y los cantos y rezos en maya tzotzil estremecen tu alma.

The second you pass through the threshold you connect with the enigmatic atmosphere of the insides. Quite an intense incense odour fills up your lungs, your steps crush the pine needles scattered on the ground, the flickering light of the countless candles spread around the temple is reflected by your eyes and the chants and prayers in Tzotzil shake your soul.

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Detalle de la portada / Detail of the gate

A medida que avanzas comienzas a notar que docenas de ojos se posan sobre tu cuerpo. No se trata de miradas humanas sino espirituales, miradas de aquellos que tienen el poder de perdonar, de castigar y, entre otras cosas, de sanar. Y es que, al igual que en muchas otras localidades indígenas de Centroamérica, el sincretismo está patente y la fusión de las tradiciones mayas con la doctrina impuesta por los españoles procuró el desarrollo de una amalgama de creencias que, en casos como este, alcanza límites esperpénticos.

As you go forward you start feeling dozens of eyes following your body. It isn’t the humans watching you but someone else… the ones who have the power to forgive, to punish and to heal. Because here, as in many other indigenous communities in Central America, the syncretism is strong and the fusion of Mayan traditions and the doctrines imposed by the Spaniards caused the development of a set of beliefs which, in this particular case, can get to unbelievable extents.   

Las estatuas de santos, talladas en un realismo heteróclito, aspiran a ser dioses prehispánicos y reciben al orante con un espejo, que reflejan al que reza. Engañarse, mentirse a uno a mismo es algo que un chamula no concibe. Al reflejarse en el espejo, uno se enfrenta a sí mismo, a su verdad, sin posibilidades de usar el engaño ante sí mismo ni ante dios.

The numerous sculptures of the saints, made of wood and weirdly realist, seem to be a reinterpretation of prehispanic gods and welcome the prayer with a mirror that reflects person who prays. To cheat or mislead oneself is something inconceivable to a Chamula. When they see their reflection, they face themselves, their truth, with no possibility to trick themselves or God. 

Las agujas de pino (árbol sagrado para los chamula) nos transportan a otro universo; uno donde el contacto con naturaleza nos abre la puerta hacia dios. La luz de las velas, con diferentes colores según cuál sea la petición que estamos haciendo, es la guía en el camino hacia dios.

The pine (sacred tree to the Chamula) needles that cover the ground take us to another world where the contact with nature is what opens the door to God. The light of the candles, of different colours depending on the request of our prayer, leads us through our way to spirituality.

A lo largo de toda la iglesia nos encontramos feligreses arrodillados o sentados, solos o acompañados por su familia. Algo que nos soprendió mucho (y de lo que ya nos habían avisado) fue ver a una señora mayor orando con una gallina en las manos; la ofrecía a los santos, hacía círculos mientras rezaba generando un eco. Tras unos minutos, tiempo suficiente para hacernos a la idea de lo que iba a suceder a continuación, el que suponemos era hijo del a mujer sacrificó al animal con sus manos.

Sitting or kneeling all along the church were believers, alone or surrounded by their families. Even if we had been warned, the most surprising thing was seeing an old women who prayed while holding a living chicken, offering it to the the saints, caressing it in circles and praying out loud. After a few minutes, enough for us to know what was about to happen, the woman’s son sacrificed the animal with his hands.

Estos rituales de sacrificio están relacionados con la cura de enfermedades, ya que los chamulas tienen la creencia de que ofrecer una gallina puede suponer la cura de la persona enferma. Tras sacrificarlo, el animal ha de ser retornado a la casa de la familia para desplumarlo y comerlo. Las plumas han de ser cuidadosamente arrancadas, si no la enfermedad podría regresar. Para enfermedades menores se piden seis huevos con los que se lleva a cabo otro ritual: se pasan los huevos alrededor de las velas y se frotan contra el cuerpo de la persona en cuestión.

Those sacrifices are related to the cure of illnesses, as the Chamula believe that offering a chicken can cure a sick person. After the sacrifice, the animal must be taken back home, where the family will eat it. The feathers have to be carefully pulled out, otherwise the sickness could come back. For less serious illnesses, another ritual is carried: they pass six eggs around the candles and rub them against the sick person.

Como no llevábamos guía -solamente nuestros cinco sentidos- decidimos agacharnos junto a un chamula que parecía dominar el castellano bastante bien y que, con anterioridad, nos había dado la bienvenida a su templo. Él compartía un momento de oración pero parecía muy abierto a contestar nuestras preguntas. Una de las cosas que más llamaba nuestra atención era la presencia de botellas de Coca Cola en cada uno de los grupos orantes. Al parecer, según la creencia chamula, eructar produce que los malos espíritus salgan de tu cuerpo, así que utilizan bebidas con gas con este propósito. Antiguamente era el pox, bebida alcohólica tradicional de Chiapas, lo que se utilizaba con este fin. Está claro que la globalización llega hasta los rincones más inhóspitos, creando un ambiente un tanto kitsch que, junto con la manufactura de las esculturas, podría haber salido de cualquier película que abanderase la posmodernidad.

We didn’t have a guide, so we crouched down by a Chamula who seemed to speak quite good Spanish and who had welcomed us to his temple before. He was sharing a moment of prayer but seemed to be keen on answering our every question. One of the things we asked about were the Coca Cola bottles that every believer seemed to carry. According to them, belching is one way of getting the bad spirits out of the body, so they use soda with that purpose. They also use (or used to use) pox, a traditional alcoholic drink. Globalisation is clearly getting to the most remote places, creating a kitsch atmosphere which, along with the sculptures, could be taken from some postmodern film. 

Salimos de aquel templo sobrecogidos y, de alguna forma, con la sensación de que acabábamos de sentir y ver algo único, especial y extraordinario. Nos dirigimos hacia el cementerio, el cual habíamos visto desde el colectivo y pensamos sería buena idea visitar para completar nuestra experiencia.

We were somehow overwhelmed when we left the church, astonished with the feeling that we had just felt and seen something unique, special and extraordinary. We then headed to the cemetery, which we had seen from the colectivo.

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No nos equivocamos, de igual forma es un lugar especial. Dominado por la fachada de la antigua iglesia de San Sebastián, una de las curiosidades que posee este lugar es la diversidad de colores de la cruces y el significado que esto esconde. Y es que al parecer, según la edad del difunto, la cruz que corona su tumba es o azul (joven), blanca (niño) o negra (adulto).

It was a special place too. Set beside the walls of the old church of San Sebastián, one of the characteristics of this place are the different colour of the crosses and their meaning, which depends on the age of the dead. Adults are buried under black crosses, while children’s crosses are white and the youth’s are blue.

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Investigando sobre San Juan Chamula en internet, encontramos que existe una escena musical bastante curiosa y nutritiva. Aquí os dejamos un vídeo del grupo Vayijel en el que se ve muy bien la riqueza de las tradiciones mayas. El grupo canta en maya tzotzil.

As we were reading on San Juan Chamula on the Internet, we stumbled upon its varied musical scene. There you have a video of a song sung by Vayijel, a group that sings in Tzotzil Mayan. In it you can appreciate how rich Mayan traditions are.

 

Por otra parte, después de dejarnos el alma en el templo, nos dirigimos hacia otro pueblo importante por sus telares y cultura textil: Zinacantán. Al bajarnos del taxi que nos había llevado por un precio muy aceptable, una chica de unos 14 años se nos acercó y nos propuso visitar el telar de su familia, allí podríamos ver cómo elaboran las piezas.

After our intense experience at the church, we took a taxi that took us for a very reasonable price to a town known for its fabrics and looms. As we got there, a fourteen year old girl came and asked us if we would like to visit her family’s loom, where we could see how they weave.

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Confirmando que no nos comprometíamos a comprar nada, esta joven nos acercó a su casa. Allá estaban sus hermanas trabajando en el telar. Alba, conocida amante de las telas, disfrutó muchísimo y no sabía cómo salir de aquel bosque de colores.

We told her we could not promise we would buy anything, but she insisted and took us to her place, where her sisters were weaving. Alba, who loves indigenous fabrics, was enjoying it so much she didn’t know where to start exploring that colour forest.

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Algo muy curioso fue cuando, sin tomarlo ni beberlo, nos pusieron unos trajes típicos de boda. Pensando que nos cobrarían por la broma, al principio no sabíamos muy bien dónde meternos, pero la chica estaba tan ilusionada con hacernos una foto que fue inevitable dejarnos llevar.

All of a sudden, the girl and her mum started throwing clothes on us and dressing us with traditional wedding dresses. We suspected they would charge us for that, but the girl seemed to be enjoying taking pictures of us and we just let it flow.

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Recién casados / The newlyweds!
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Alba preparada para el Belén viviente / Ready for the Christmas Journey

Alba, después de dudar y dar mil vueltas, acabó comprándose un bonito huipil, similar al que llevaba una de las hermanas tejedoras. Contentos y felices salimos de allí y nos dirigimos a las iglesias. En la plaza de la iglesia había niñas que se ofrecían para hacerse fotos contigo a cambio de unos cuantos pesos, algo que, obviamente, rechazamos. La iglesia que más nos sorprendió fue una bien chiquita con una mesa en el centro y decenas de incensarios con formas animales, de nuevo invocando tradiciones pasados. Además, tanto al fondo como a la entrada del templo, había hojas de pino que cercaban el área sagrada. No tomamos fotos porque, de nuevo, estaba prohibido. Tras caminar un poco más por los alrededores volvimos a San Cristóbal reflexionando sobre lo que habíamos visto aquella tarde.

After many doubts and hesitations, Alba decided to buy the same huipil the sisters were wearing. We were feeling quite happy when we left the house and walked downtown. By the churches, some girls offered us to pose in our pictures if we gave them some pesos, but we declined and went to visit the church. There was a smaller church beside the main one which caught our attention because of its animal shaped incense burners. Moreover, at the entrance and the bottom of the church, pine needles circled the sacred area. After some more walking, we got back to San Cristóbal, still reflecting on everything we’d experienced that afternoon.

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Wonderful Waterfalls in Chiapas II: Agua Azul

We knew that it would be impossible for us to visit Agua Azul (“blue water”) before leaving Palenque, because they were too far out of the city and we were running out of time. We said good bye to Ale and headed to the petrol station, where a very special boy we’d met the day before had told us it’d be easy for us to hitchhike.

Ya habíamos asumido que no podríamos ir a Agua Azul. Que dejaríamos Palenque atrás y también la posibilidad de visitar esas famosas cascadas, ya que estaban muy lejos y no nos quedaban días. Nos despedimos de Ale y nos dirigimos a la gasolinera, donde un chico muy especial al que habíamos conocido el día anterior nos había dicho que sería fácil pedir ride.

In that moment I discovered the aquí nomasito (“just right there”) curse. I talked to every single driver that stopped there and they would all reply the same thing: “aw, I wish I could help you but I’m staying just right there”, “I’ll just head round the corner”. Even the boys who worked at the gas station helped me ask people but still no way. They all headed “just right there” until I knocked on a tinted glass and I asked a guy who didn’t look like he trusted me at all. He said he had to talk about it with his girlfriend but in the end they went for it and let us in their new car.

Ahí fue cuando descubrí la maldición del “aquí nomasito”. Iba hablando con todos los conductores y todos respondían lo mismo: “ay, qué pena, aquí nomasito voy”. Los chicos que trabajaban en la gasolinera me preguntaron dónde iba y por qué, e incluso me ayudaron a preguntar pero no había manera. “Aquí nomasito” se quedaban todos hasta que un cristal tintado se bajó y le pregunté a un chico con cara de desconfiado. Me dijo que lo tenía que consultar con su pareja pero al final se lanzaron a la aventura y subieron a un par de desconocidos a su carro nuevo.

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¿Serán estas las famosas cascadas de Agua Azul? / Are these the famous Agua Azul waterfalls?

Once inside we started talking with Leo and Adriana. They had been on a trip and were driving home with some great news: they had just found out they were expecting a baby. Their happiness and excitement spread out to us, and the four of us stayed over the moon for the whole day. They told us they were Mayans and they spoke Chol. Being bilingual helped them both in their jobs (he was a lawyer and she was a nurse) because, especially in rural zones, many people can’t speak Spanish.

Sentados cómodamente dentro del carro empezamos a hablar con Leo y Adriana. Habían estado de viaje y volvían a casa con noticias: esa misma mañana se habían enterado de que esperaban un niño. Su alegría y emoción se contagiaban, y eso marcó el ambiente que nos seguiría durante todo el día. También nos contaron que eran mayas Chol, él abogado y ella enfermera, y que el hecho de ser bilingües les ayudaba mucho en su trabajo ya que, sobre todo en zonas rurales, hay personas que no hablan castellano.

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Atravesando Chiapas / Through Chiapas

The landscape was moving around us but we were too much into the conversation to realise. The road was getting high and winding. We had been in the car for two hours when we stopped at a house by the road and Leo bought us an ear of corn and a cup of atole (water boiled with corn, rice or weat flour). The cooks, two women who had had plenty of children, started giving advice to Adri in Chol, while Samu and I enjoyed the friendliness and the sound of the conversation, unable to understand a single word.

El paisaje se movía a nuestro alrededor pero estábamos tan inmersos en la conversación que ni nos dábamos cuenta. La carretera se fue volviendo cada vez más sinuosa y elevada. Ya llevábamos casi dos horas cuando nos paramos en una casita al lado de la carretera y Leo nos invitó a un delicioso elotito de maíz (llaman elote a las mazorcas jóvenes, cuando son demasiado tiernas para molerlas y hacer masa para las tortillas) y a un vaso de atole (un líquido espeso hecho de agua y harina de maíz, arroz o trigo). Las vendedoras, que ya habían tenido muchos hijos, se arrancaron a hablar en chol, dándole consejos a Adri sobre el embarazo. Samu y yo disfrutamos del sonido y la simpatía del discurso, aún siendo incapaces de entender ni una palabra.

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Untando un poquito de mayonesa a los elotes. El atole en botella espesito y fresco / Getting mayonnaise on the corn; the fresh atole in the bottles

Back in the car, Leo and Adri “confessed” they’d like to stop for a bit at Agua Azul and asked us if we’d mind to stay with them and bathe together. We could barely believe it! We started laughing and said we’d love that. Then they explained that, because they grew up in the region, they could get it for free. “Would you mind hiding so we don’t have to stop the car for you to pay?”, they asked. And so we did. We covered ourselves with a giant basket and some blankets and we heard the guard let us in.

Seguimos nuestro camino con la tripa llena y fue allí cuando Leo y Adri nos “confesaron” que, de camino, les gustaría pasar por las cascadas de Agua Azul y nos preguntaron preocupados si no nos molestaría hacer un pequeño alto en el camino para bañarnos allí. Miré a Samu con incredulidad y nos echamos a reír, diciendo que nos encantaría. Entonces nos contaron que, como ellos crecieron en la aldea donde están las cascadas, tenían entrada gratuita. “¿Por qué no os agacháis y así no tenemos ni que parar el carro para que paguéis?”, preguntó Leo. Dicho y hecho, cubiertos por un cesto gigante y unas mantas escuchamos como el guarda les pedía identificación y dejaba pasar el carro.

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Autorretrato con nuestros amigos / Selfie with our friends

We were still laughing when we parked the car and took some pictures at the most touristy place. Then we got back in the car and got to a more quiet part of the river, were we could bathe and swim and we ate on the rocks watching the water rapidly flow. The colour was unbelievable, the temperature was perfect, the atmosphere was just like a tiny village. No tourists, just a couple of families washing clothes and taking baths with the children playing around. Way better than we had imagined.

Aún entre risas, tomamos un par de fotos en el sitio más turístico y luego enfilamos un caminito que nos llevó a una parte un poco más elevada y mucho más tranquila. Allí nos bañamos durante un buen rato evitando que nos llevara la fuerte corriente, y comimos en las rocas viendo el agua bajar a toda velocidad. El color era increíble, la temperatura perfecta y el ambiente parecido al de una aldea. Nada de turistas, sólo un par de familias bañándose y lavando ropa con pequeñines jugando. Mucho mejor de lo que habíamos imaginado.

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¡Llegamos! / We got there!

There was a teeny tiny problem: we were supposed to be in San Cristóbal before midday and it was around three p.m. when we left Agua Azul, which is around a quarter of the way. We could not warn anyone, so we just tried to forget about it and focused on the landscape, which was now awesome. From the high mountains we could see valleys, rivers and hills. Indigenous women wearing beautiful traditional clothes would walk across our way all the time and we were in awe. It was marvelous.

Había sólo un pequeño problema: nos esperaban en San Cristóbal por la mañana y ya eran las tres de la tarde cuando salíamos de Agua Azul, que está a tan solo un cuarto del camino. Ante la imposibilidad de avisar a nadie, decidimos dejar este hecho de lado y dedicarnos a disfrutar del paisaje, que se había vuelto impresionante con la altura. A vista de pájaro veíamos valles, ríos y montañas. En nuestro camino se cruzaban mujeres indígenas andando por la carretera, ataviadas con preciosos cortes y huipiles. Era maravilloso.

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La sublimidad del paisaje era más que palpable / The landscape was incredible

We finally got to Ocosingo (the one town between Palenque and San Cristóbal) at five in the afternoon and Leo left us at the bus station, where we were informed of three facts: one, the usual road was blocked to we would have to divert and we’d take much longer; two, it would cost a hundred pesos (five euro) to get to San Cristóbal; three, the colectivo would not leave Ocosingo until it was full (there were like three people there). A woman complained by saying it would get dark soon and there assaults on these roads at night time, so we decided to pay one more euro and take a collective taxi.

Finalmente llegamos a Ocosingo (el único pueblo grande entre Palenque y San Cristóbal) a las cinco de la tarde y Leo nos dejó en la estación de autobuses, dónde nos informaron de tres cosas: uno, que la carretera estaba bloqueada y por lo tanto había que desviarse y el colectivo tardaría mucho más; dos, que costaba cien pesos (cinco euros) llegar a San Cristóbal; tres, que el colectivo no se iría hasta que estuviera lleno (en ese momento no había más que una familia). Una mujer se quejó diciendo que en seguida se haría de noche y que había asaltos en esa carretera así que decidimos, por un euro más cada uno, tomar un “taxi” colectivo.

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Para no ser la zona turística está bastante bien ¿no? / This was not the touristy part. Not bad!

And this is how we got to spend almost four hours squeezed in a car (shared with two more guys plus the driver), listening to cheesy rancheras and being cold while going through one of the worst roads I’ve ever seen (at some point, one side of the road had collapsed entirely and no one seemed to care about it at all. Moreover, Chiapas is the Mexican state with the most speed bumps. AWFUL), everything was pitch dark and we were permanently afraid of being assaulted.

Y así fue como pasamos casi cuatro horas apretados en la parte de atrás de un carro (compartido con dos otros chicos más el conductor), escuchando rancheras a todo volumen y pasando frío mientras nos movíamos por las peores carreteras que he visto (al lado de un acantilado se había derrumbado un carril entero de la carretera y no había nada que lo advirtiera o señalara. Además, Chiapas es famosa por ser el estado mexicano con mayor número de badenes), todo esto a negra noche y sospesando en todo momento la posibilidad de ser asaltados.

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Mereció totalmente la pena / It was definitely worth it

When we tell it like that it sounds awful, but it really was an adventure. When we got to San Cristóbal, freezing cold and exhausted, we were still head over heels with what happened during the day. And we still didn’t know what lay ahead!

Dicho así suena un poco mal, pero la verdad es que fue una aventura. Cuando llegamos a San Cristóbal, congelados y exhaustos, todavía nos duraba la felicidad que se había ido cargando a lo largo del día. ¡Y la que nos esperaba!

Our Magical Mexican Day

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El apogeo de nuestro día maravilloso fue durante estos momentos compartidos con los niños.

It started just like every other day in Tulum. Waking up, getting dressed, having breakfast, talking to people. The only difference was us packing our bags, as we knew we had to keep heading south if we wanted to get to Guatemala in time. Our plan was to arrive at Chetumal, by the border, where we would be able to get a bus that would take us across Belize and to Flores, the biggest city in northern Guatemala. We had checked the times and the rates of the buses from Tulum, which weren’t cheap, so a quick look to the road (which was perfect for hitchhiking) made me forget all that I have promised my mum and start writing CHETUMAL in big letters on a cardboard.

Empezó como cualquier otro día en Tulum: despertarse, vestirse, desayunar, hablar con gente… La única diferencia fue preparar las mochilas sabiendo que, si queríamos llegar a Guatemala a tiempo, teníamos que seguir en dirección sur. El plan era plantarnos en Chetumal, ciudad fronteriza en la cual se puede tomar el bus que, atravesando Belice, nos llevaría a Flores, la ciudad más grande del norte de Guatemala. Los precios de los buses que unen Tulum con Chetumal y la carretera más perfecta del mundo para hacer auto-stop fueron factores determinantes en nuestra decisión (mare, aquest és un bon moment per saltar-te un parell de paràgrafs!) de intentar llegar a dedo.  

No more than 15 minutes later a car stopped for us. The driver, a 20 something year old guy called Jonathan, was driving to Bacalar with his girlfriend and his sister to spend the weekend relaxing by the laguna. They were glad to share their knowledge about their country so they replied extensively to all of our endless questions and recommended us places (two of them came from Ciudad de Mexico and told us about the mountains around there, for example), food (apparently Samu had to taste some Pastor) and some alternative Mexican music. In the meantime, though, the car started vibrating and we had to stop to check out what was going on. The air of the wheels had dilated because of the heat so the wheel needed to be changed. And there we were, in the middle of nowhere, jungle at either side of the road, just us and three Mexicans, all of us working to get the job done.

No llevábamos ni un cuarto de hora esperando cuando Jonatan, un chico de veintitantos que iba a pasar el finde en Bacalar con su novia y su hermana, paró el coche para llevarnos. Los tres parecían contentos de hablarnos sobre su país, así que nos recomendaron sitios alrededor de la Ciudad de México, comida (dijeron que Samu tenía que probar los tacos de pastor, lo cual hizo) e incluso música indie mexicana. Mientras hablábamos, el vehículo empezó a vibrar. Al pararnos en un lado de la carretera descubrimos que el aire de los neumáticos se había dilatado tanto que había que cambiar la rueda. Y ahí estábamos: en medio de la nada, jungla en los dos lados de la carretera, nosotros dos y tres mexicanos trabajando juntos para completar el trabajo.

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Cambiando la rueda del coche.

After we changed the wheel we got nice and smooth to Bacalar. As they stopped to let us out of the car, Samu and I made the decision of actually going into the town and exploring it for a bit instead of going on to Chetumal. They told us it was a good idea and dropped us off downtown, where we exchanged hugs and e-mails.

Cambiada la rueda llegamos a Bacalar sin problemas. Pararon para dejarnos salir del coche y continuar a Chetumal, pero Samu y yo decidimos explorar Bacalar en vez de seguir directos. Ellos nos dijeron que era una buena idea y nos soltaron en el centro después de  intercambiar e-mails y abrazos.

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Primera vista de la laguna de Bacalar.

Once they left, we could see the fort from the outside (you have to pay to get in, and it didn’t look that interesting) and then we went to grab some lunch. We got into the first antojitos place we found and asked for the first things we saw on the menu that we hadn’t had yet. Samu got his enchiladas and I had my non vegetarian chilaquiles, which tasted amazing even after Samu ate all of the chicken in my plate. The “restaurant” was quite authentic: there was an old lady taking a nap in a chair by the tables, some clothes hanging in a corner, faded pictures of Virgin Mary by the door and more people in the kitchen than clients.

Cuando se fueron dimos la vuelta al fuerte (no entramos porque parecía pequeñito y valía dinero) y nos fuimos a comer. Entramos en el primer bar de antojitos que encontramos y pedimos las únicas cosas que vimos en la carta que aun no habíamos catado. A Samu le encantaron sus enchiladas y mis chilaquiles omnívoros sabían genial incluso después de darle a Samu todo el pollo de mi plato. El restaurante era bien auténtico: había una señora durmiendo en un sillón junto a las mesas, ropa tendida en un rincón, imágenes descoloridas de la Virgen encima de la puerta y más gente en la cocina que clientes.

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Una de las casas del pueblo.

As the waiter was taking our empty dishes, we asked him where could we go bathing in the lake. He told us one can’t bathe for free, but there are balnearios (this word means “spa” to us, but we don’t think it means the same there) where you can go into the lake for 10 pesos (around $0.5). We headed that way, debating whether we should go for a swim or not. As we were walking by the lake, a young guy asked us if we wanted to go on a tour by boat. We smiled and declined politely and he must have liked us because he said “you know, you can go to bathe in the pier there, it’s free”. We hesitated, but the closer we got to the water, the more beautiful the lake looked. When we got to the end, we had no choice but to drop our backpacks and jump in.

Antes de irnos le preguntamos al camarero dónde bañarnos y nos dijo que la única manera era ir al balneario municipal, que costaba 10 pesos (menos de 0,5€). Caminábamos por la orilla del lago debatiendo si ir al balneario o no cuando un chico nos ofreció un tour en barco. Le dijimos que no con una sonrisa y él nos vio las intenciones porque nos dijo: “saben, en este muelle se pueden bañar sin pagar”. Dudamos, pero a medida que nos adentrábamos en el muelle, el lago nos parecía más apetecible, así que dejamos las mochilas allí mismo y nos metimos de cabeza al agua.

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Samu saltando. (Realizaremos un gif en el futuro cuando nuestras herramientas de trabajo no sean el paint y Windows 95).

We swam for a while and then, as we were getting dry in the sun, two little kids appeared out of nowhere. One of them talked loudly and run around; the other one didn’t say a word and seemed to keep hiding in the boats. The talkative one jumped into the water and then, as he went out, he asked us many questions – who we are, where we come from, whether we have always spoken Spanish or we had learnt it (after that came the realisation: “Oh! People speak Spanish in Spain!”) and even how expensive our flight from Europe was. He also told us about himself and his family, and let us know he wanted to be a Marine when he grew up, and the way he had his life all planned out was very endearing. I asked him what his favourite place was and he told me about el Cenote Negro (black cenote), aka Cenote de la Bruja (Cenote of the Witch). He told us there used to be a witch there that could become a crocodile at will… “but don’t worry, she was killed some time ago”, he assured me.

Nadamos un poco y luego, mientras dejábamos que el sol nos secara, dos chiquillos aparecieron de la nada. Uno de ellos hablaba por los codos y se movía sin parar, el otro no abrió la boca y parecía esconderse en las barcas. El extrovertido se tiró al agua y al salir empezó a preguntarnos cosas: que quiénes éramos, de dónde veníamos, que cuándo aprendimos a hablar español e incluso cuánto dinero nos había costado llegar desde Europa. Él también nos contó cositas sobre él y su familia, por ejemplo dónde trabajan sus padres o que su sueño era unirse a la marina cuando fuera mayor. Le pregunté cuál era su lugar favorito y dijo que el Cenote de la Bruja, donde había vivido una bruja que se convertía en cocodrilo… “pero no se preocupe, ya la mataron”, dijo.

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Aquí está nuestro amigo señalando en qué lugar se encontraba el cenote de la bruja.

A man appeared at the other side of the pier and called the two kids so they ran away and left us smiling and wondering about their future. But we weren’t alone long: first, a German guy swam by and started talking to us about how wonderful his hostel was (I don’t even think they paid him for that), and then went eating with more German people when they called him from the shore.

Alguien llamó a los chicos desde tierra firme y se fueron corriendo, dejándonos con una sonrisa en los labios. En cuanto desaparecieron, un alemán que nadaba por allí se acercó a nosotros para hablarnos de lo maravilloso que era su albergue e irse a comer con más alemanes cuando lo llamaron desde la orilla.

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Más casitas de Bacalar.

After that, a man came with the intention of jumping off the springboard but just stood by us and listened to Samu speak for like two seconds before asking where he was from. He turned out to come from pretty much the same place and had recognised the accent! This was funny enough, but we still didn’t know how interesting his life was: he had lived in Canada for a few years but he’d just decided to go travelling and go all the way from Alaska to Argentina, but he had loved Mexico so much he’d been there for two months already. He could give us advice on what to visit in Mexico, which we will follow when we come back!

Después de un rato bañándonos y descansando, llegó un hombre que parecía que iba a usar el trampolín pero se paró y se quedó escuchando la forma de hablar de Samu. Le llevó menos de dos segundos reconocer su acento de Madrid. Además de esta casualidad, resultó que su vida era muy interesante: había vivido en Canadá unos años y luego había decidido empezar un viaje desde Alaska a Argentina, pero México le había gustado tanto que ya llevaba dos meses allí.

He was also planning to go to Guatemala from Chetumal, so we could share some information and help each other. As we were doing that, the pier was getting full with people, and there was a Mexican family playing around and joking right next to us. We just smiled at them and kept talking but after a while the mum came to me and asked me if her daughter could take a picture with me. Apparently, there weren’t many white people where she came from… So I posed for one picture with her and then we took many more, with more and more people each time. They were all very nice and kind and told us about their state, Chiapas. But we had to leave, so we said goodbye and they wished us a good trip and good luck.

Como también quería llegar a Guatemala desde Chetumal, pudimos compartir información. Mientras tanto el muelle se iba llenando de gente. Una familia mexicana bromeaba a nuestro ladito cuando la madre se acercó a preguntarme si me podía tomar una foto con su hija, ya que no había gente blanca en su pueblo. Me puse en la foto y acabamos tomando muchas, cada vez con más gente. Eran muy simpáticos, pero nos teníamos que ir…

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Fotos con la niña mexicana de cuyo nombre no podemos, pero queremos, acordarnos y David.

It was getting really late and we still had to get to Chetumal, more than 40 km away from Bacalar, so we got dressed and went to find the main road. We got the sign and our thumbs up and we didn’t have to wait long before two construction workers (I think?) stopped and let us jump at the back of their pickup. They weren’t going all the way to Chetumal but they could drop us off 10 minutes away. I just jumped in and Samu had to follow me despite his reservations. I loved every second of it, we were listening to music with the wind going through our hair.

Se hacía tarde y aún teníamos que llegar a Chetumal, que está a más de 40 kilómetros de Bacalar, así que nos vestimos y alzamos el cartón y los pulgares otra vez. Al rato dos obreros (creo) nos dejaron subir a la parte de atrás de su camioneta. No iban a llegar a Chetumal pero podían dejarnos cerca. Samu tenía sus reservas pero como yo me había metido de un salto tuvo que seguirme. Fue de esos momentos de película, ir escuchando música mientras nos despeinaba el viento.

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They stopped at a crossroad and we just hopped out and said thank you and stood by the road for the third time that day. It was getting a bit late, the sun was about to set and we were in a tiny village in what felt like the middle of nowhere, but a girl about our age let us in her car. She was studying to be a cook and had spent some months in Marbella, so she was happy to speak about Andalusia and to recommend yummy Mexican food to us. She told us not to miss the panuchos, marquesitas and machacados, so we just wrote everything down and decided we’d have one of those for dinner.

Nos dejaron en un cruce y se fueron en otra dirección. Se hacía tarde, el sol se iba a poner pronto y estábamos en una aldea diminuta que parecía estar en medio de la nada. Creo que pasamos alrededor de un minuto con el dedo levanto cuando una chica de nuestra edad nos dejó entrar en su carro. Nos contó que había estudiado gastronomía en Marbella, hablamos sobre Andalucía y nos recomendó comida mexicana como los panuchos, las marquesitas y los machacados.

As we got to Chetumal she told us she’d drive us to our accommodation, but she didn’t know where it was, so when she stopped for gas she asked the man that was filling up her tank if he knew. He didn’t, so he asked all the other workers, which started a huge and very loud debate on where the hotel was that involved the girl and all the workers and clients of the gas station. None of them knew for sure, so they were all shouting different directions to the by now very confused girl.

Al llegar a Chetumal quería dejarnos en el hotel, pero no sabía dónde estaba así que  se lo preguntó a los trabajadores de la gasolinera donde paramos a llenar el depósito. Como nadie estaba seguro todos los trabajadores y clientes de la gasolinera empezaron a gritar nombres de calles y a darle indicaciones a nuestra conductora que, al igual que nosotros, ya no entendía nada.

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Los Chetungeles (O cómo nos recordaron las calles de Chetumal a EEUU).

We did get there in the end, with a little help from our smartphone. The hotel was okay (a private room there was cheaper than two beds in a hostel dorm, so we weren’t expecting for it to be five stars), we checked in and left our bags and went exploring. It was Saturday night, so the city was full of life. There was a fun fair and many, many people on the streets. Right at the boulevard we found everything we were looking for, so we could get a marquesita and then a machacado. Delicious.

Al final lo conseguimos gracias a google maps y nuestra querida conductora y sus ganas de devolver, de alguna manera, toda la amabilidad que había recibido durante su estancia en España. El hotel no estaba mal, teniendo en cuenta que una habitación doble costaba menos que dos camas en un albergue… Dejamos las mochilas y nos fuimos a explorar. Era sábado por la noche y la ciudad rebosaba vida, había una feria y mucha gente en las calles. En el boulevard, al lado del mar, encontramos lo que la chica nos había recomendado y pudimos catar una marquesita y un maravilloso machacado.

Heading back to our hotel, we realised we didn’t have any purified water. We looked for a corner shop but they were all closed, and when we tried the supermarket we found out there was no way whatsoever of buying less than 8 litres of water. We just decided we’d be okay for the night (despite the abundance of condensed milk we had had, which was now making us thirsty) when I remembered there was a tiny street restaurant just around the corner and went there.

Cuando regresábamos al hotel nos dimos cuenta de que no teníamos agua pura. Todas las tiendas estaban cerradas, así que nos íbamos haciendo a la idea de que pasaríamos la noche sin beber a pesar de toda la leche condensada que habíamos tomado, la cual nos hacía sentir cada vez más sedientos. Entonces recordé que había un pequeño restaurante en la esquina y decidimos probar suerte.

It looked closed but one table was full of people so I walked in, and the boss got up and kindly asked me what we needed. I told him we were looking for water, and he said that he didn’t have any, but a second later he asked me if what I wanted was mineral water and I said yes (because hey, it’s better than nothing), so he got two tiny glass bottles out of the fridge. I thought “oh well, this is going to be expensive…” as I asked him for the price, and he smiled and said “oh, no, just have them!”.

Parecía cerrado pero había una mesa llena de gente así que entré. El jefe se levantó para preguntarme qué queríamos y le dije que necesitábamos agua. Él dijo que no tenían agua pura y, mientras daba media vuelta para irme, me preguntó si queríamos ‘agua mineral’ (con gas). Le dije que sí (porque es mejor que nada) y sacó dos diminutas botellas de cristal de la nevera. Pensando ‘eso va a salir caro…’ le pregunté el precio y él dijo ‘oh, no se preocupen, ¡quédenselas!’

We thanked him and went back to the hotel thinking about all the people we had met and especially of all the people who had helped us, who went out of their way and contributed to make our day perfect. And about how we hoped that we had made their day just a bit better or, at least, more special!

Le dimos las gracias y nos fuimos al hotel pensando en toda las personas que habíamos conocido, especialmente aquellas que nos habían ayudado, que habían contribuído en hacer nuestro día aún más perfecto… y esperando haber hecho su día un poquitín mejor o, por lo menos, más especial.

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No dijo ni una palabra pero lo decía todo con la mirada.