Camino a la frontera: Comitán y sus alrededores

During our last days in San Cristóbal, as we were already planning to spend Easter in Guatemala, we kept looking at this point in the map and considering a necessary step before crossing the border. Comitán. It was not far from Sancris, just about 100 km, so on our last day in the town we sent a request to a girl that seemed nice on Couchsurfing and, hoping for the best, we headed down to Comitán.

Los últimos días que pasamos en San Cristóbal, ya planeando la Semana Santa en Guatemala, íbamos mirando ese puntito en el mapa: Comitán, un paso necesario y la última ciudad antes de cruzar la frontera, unos 100 km al sur de Sancris. Llegado el día de marcharnos del hostal, mandamos una solicitud a una chica que parecía simpática en la página web de Couchsurfing y, cruzando los dedos, pedimos un ride hasta Comitán.

resized_Chiapas (890)
El Parque Central / Comitan’s Central Park

A few hours later, we were sitting in the Central Park of Comitán knowing that Paulina, that nice girl, had said yes, and that we would meet her after dinner. We started walking around Comitán with our backpacks on our backs and we could spot some nice (but closed) churches, many indigenous people preparing Easter decorations and a handcrafts fair. At some point we got into the Cultural Centre and we met a man there who recommended us to go to el Chiflón (some amazing waterfalls) and Montebello (some amazing lakes), but we knew we didn’t have the time and weren’t ready to spend the money, so we asked for things to do in town.

Un par de horas después, nos encontrábamos en el Parque Central de Comitán. Paulina, la chica simpática de Couchsurfing, nos había dicho que podríamos dormir en su casa, y que nos veíamos después de cenar. Con las mochilas en la espalda, paseamos por el centro de Comitán, donde pudimos ver algunas iglesias bien bonitas pero cerradas, hombres y mujeres indígenas preparando decoraciones de semana santa y una feria de artesanía mexicana. Al final, llegamos al Centro Cultural Rosario Castellanos, donde un hombre nos aconsejó que visitáramos las Cascadas del Chiflón y los Lagos de Montebello. Como sabíamos que no teníamos tiempo ni dinero para ver esas cosas, le pedimos una recomendación para hacer en la ciudad, y nos mandó al Museo de Antropología.

resized_Chiapas (864)
El patio del Centro Cultural, con el busto de Rosario Castellanos en el centro / Rosario Castellanos Culture Center, with her bust in the middle
resized_Chiapas (859)
Las bonitas calles de Comitán / Comitan’s beautiful streets

He told us to go to the Anthropology museum, and so we did. We loved it. It was about Mayan ruins and it even had an exhibit for blind people, where they could touch replicas of Mayan art and feel their shape and texture. The entrance was free and we were practically alone there, so we had lots of fun. When we got out, it was almost time for us to meet Paulina, so we waited for her and, to our surprise, the person that came to fetch us was not her but a girl from Valencia who was also couchsurfing with us. The second surprise was Paulina’s house, probably the biggest and most comfy we’ve been to in months. Paulina and the rest of her family (including four lovely dogs) gave us a very warm welcome and we spoke for quite a while.

Tengo que decir que nos encantó. La exposición explicaba hechos sobre ruinas mayas e incluso había una sala para personas ciegas, con réplicas de obras de cerámica mayas para tocar y sentir su forma y textura. La entrada era gratuita y estábamos casi solos; nos divertimos mucho. Al salir, ya casi había llegado la hora de encontrarnos con Paulina, pero quien apareció no fue ella sino una viajera valenciana que, como nosotros, se alojaría con ella. Al llegar a la casa, la más grande y cómoda en la que hemos estado en meses, Paulina y su encantadora familia (incluidas cuatro perras adorables) nos dieron una cálida bienvenida y nos quedamos hablando hasta bien tarde.

DSC_0578
Cascadas del Chiflón

One of the things we talked about were las Cascadas del Chiflón. Paulina’s uncle offered to take us there and we didn’t hesitate for a second, so we woke up early the next day and off we went! There was an entrance fee of 30 pesos (1.5 euro) which was definitely worth it. There is a small path that follows the river and, as you stroll up, you see one waterfall after another, each more impressive than the last one. We were already in awe when we got to what seemed like the higher one, Velo de Novia (wedding veil), where a queue of tourists were waiting to climb up the viewpoint to take pictures, when we spotted a path that went further up.

El tío de Paulina, que se encontraba visitando la familia, quería visitar las Cascadas del Chiflón y no dudamos ni un momento en subirnos al carro. Por la mañana hicimos camino, pagamos los 30 pesos (1,5 euros) de la entrada y empezamos a seguir el camino. Una subidita asequible que no se separaba demasiado del río nos iba llevando de una cascada a la siguiente, y cada una nos parecía más impresionante que la anterior. Cuando llegamos a la que pensábamos que era la última, el Velo de Novia, nos quedamos sin palabras a pesar de la cola de turistas que esperaban para subir al mirador. 

DSC_0568
Velo de Novia
resized_Chiapas (919)
Este símbolo nos pareció curioso / We found this sign quite funny

We ventured there, where the hike was a bit harder, even if the heat was a bit less intense because of the trees. There were less tourists and we stopped chatting to enjoy the quietness until we got to Arcoiris (Rainbow), about halfway of the top waterfall. We looked for the rainbow, but we couldn’t find it, even with the help of an old man who was there with his grandson. After some chit-chat with him we realised there was something odd about him and we decided to say good-bye and head to the next waterfall. When we were alone we could finally comment on the fact that we had been definitely talking to a narco. And he’d been very nice to us!

Del otro lado salía un caminito que subía más arriba. La caminata se volvió más dura en ese momento, a pesar de que la intensidad del calor se veía mermada por los árboles. Acá ya no había turistas y recorrimos el camino en silencio, disfrutando la tranquilidad hasta que llegamos a la Cascada del Arcoiris. Nos pusimos a buscar el arcoiris en cuestión pero no lo encontramos, ni siquiera con la ayuda de un hombre mayor que se encontraba allí con su nieto. Después de charlar un ratito, nos dio una sensación extraña, así que nos despedimos y seguimos adelante. Una vez solos, lo hablamos y llegamos a la clara conclusión que ese hombre era narcotraficante… ¡pero bien simpático!

resized_Chiapas (984)

We finally reached the Quinceañera, all sweaty and exhausted. The hike had been worth it. The waterfall did look like a quinceañera/wedding dress, and the pools below it were of the purest blue. The view was amazing, but we couldn’t wait to get in the water, so we pretty much ran back down and jumped into the water without even thinking about it. It was so cold it hurt, but I didn’t mind and I stayed in for as long as I could while the others relaxed and took pictures around.

Agotados y empapados en sudor llegamos a la Quinceañera. Había valido la pena: la cascada parecía un vestido de gala (como los que se usan en las fiestas de celebración de los quince años de las chicas) y las pozas que se habían formado debajo de ella eran azulísimas. Nos encantaba la vista, pero estábamos impacientes por meternos en el agua, así que bajamos corriendo y nos tiramos al río sin pensarlo. El agua estaba tan fría que dolía, pero no me importó y me quedé nadando un buen rato mientras los demás tomaban fotos.

Chiapas (913)
It was a bit sunny!

The park was getting full of people who seemed to come from all over Chiapas and the neighbouring states to picnic there, so we left for the next adventure: Chukumaltik. We almost got lost but we finally found a gate. It was closed, but after Alberto honked, a man appeared and opened it up for us. We parked inside and started walking through the forest, which was beautiful. It didn’t take us more than ten minutes to get to the actual Cenote, which was round and dark blue. The sun was setting and it was getting cold, but Samu and I couldn’t resist it, we took our clothes off and dived in.

El parque se iba llenando de gente preparada con sus mesas de picnic y nosotros decidimos dirigirnos a otro sitio más apartado: el cenote de Chukumaltik. Tan apartado estaba que nos costó encontrarlo, pero al final llegamos a una portalada… cerrada. Alberto dio un bocinazo y un hombre salió de la casa de al lado y nos abrió. Seguimos un caminito muy bonito que se metía por el bosque y, tras unos diez minutos, llegamos al cenote, una redonda de un precioso azul oscuro. El sol ya se iba a poner y empezaba a refrescar, pero Samu y yo no nos pudimos resistir y nos tiramos.

resized_Chiapas (989)
Así se veía el cenote desde el camino / This is how it looked from the path

The water wasn’t cold, so we stayed in for quite a while. It was our first time in a cenote and it was actually exciting to know the ground was about 70 meters below us! When we got out, it was a bit chilly so we didn’t wait long before heading to the car. We spent the way back talking but the day wasn’t over…

El agua no estaba muy fría, así que nos quedamos dentro un buen rato. Era nuestra primera vez en un cenote y era divertido saber que, debajo de nosotros, había 70 metros de agua. Al salir, el viento nos hizo sentir frío y nos metimos en el carro enseguida. Charlamos hasta llegar a la casa, pero el día aún no había acabado…

DSC_0625

Back at Paulina’s we had a shower and told her all about our day, and she told us there was more to see. She took us on a walk around Comitán, telling us its history and legends. Walking through the colonial streets, we got to see some beautiful places, such as San Caralampio’s church and its square. We could take some pictures by a sculpture that was a giant book (it represented the paper that guaranteed the secession of Chiapas). It was really fun, but as soon as we got home, around midnight, we run to bed, knowing that the next day would be better!

Después de una buena ducha y de contarle el día a Paulina, ella nos dijo que aún teníamos cosas a ver y nos llevó a pasear por Comitán mientras nos trasmitía toda su historia, sus leyendas y sus vivencias. Mientra nos guiaba por sus calles coloniales pudimos ver lugares pintorescos, como la plaza de La Pila y la iglesia de San Caralampio. También nos tomó fotos delante de un libro gigante, la estatua que conmemora la secesión del estado de Chiapas. La pasamos genial, pero al llegar a la casa nos metimos enseguida en la cama… El día siguiente sería aún mejor.

Chiapas (888)
Intentamos subir por el libro pero mucho resbalaba… / We tried to climb it but it was impossible!

Wonderful Waterfalls in Chiapas II: Agua Azul

We knew that it would be impossible for us to visit Agua Azul (“blue water”) before leaving Palenque, because they were too far out of the city and we were running out of time. We said good bye to Ale and headed to the petrol station, where a very special boy we’d met the day before had told us it’d be easy for us to hitchhike.

Ya habíamos asumido que no podríamos ir a Agua Azul. Que dejaríamos Palenque atrás y también la posibilidad de visitar esas famosas cascadas, ya que estaban muy lejos y no nos quedaban días. Nos despedimos de Ale y nos dirigimos a la gasolinera, donde un chico muy especial al que habíamos conocido el día anterior nos había dicho que sería fácil pedir ride.

In that moment I discovered the aquí nomasito (“just right there”) curse. I talked to every single driver that stopped there and they would all reply the same thing: “aw, I wish I could help you but I’m staying just right there”, “I’ll just head round the corner”. Even the boys who worked at the gas station helped me ask people but still no way. They all headed “just right there” until I knocked on a tinted glass and I asked a guy who didn’t look like he trusted me at all. He said he had to talk about it with his girlfriend but in the end they went for it and let us in their new car.

Ahí fue cuando descubrí la maldición del “aquí nomasito”. Iba hablando con todos los conductores y todos respondían lo mismo: “ay, qué pena, aquí nomasito voy”. Los chicos que trabajaban en la gasolinera me preguntaron dónde iba y por qué, e incluso me ayudaron a preguntar pero no había manera. “Aquí nomasito” se quedaban todos hasta que un cristal tintado se bajó y le pregunté a un chico con cara de desconfiado. Me dijo que lo tenía que consultar con su pareja pero al final se lanzaron a la aventura y subieron a un par de desconocidos a su carro nuevo.

Chiapas (388)
¿Serán estas las famosas cascadas de Agua Azul? / Are these the famous Agua Azul waterfalls?

Once inside we started talking with Leo and Adriana. They had been on a trip and were driving home with some great news: they had just found out they were expecting a baby. Their happiness and excitement spread out to us, and the four of us stayed over the moon for the whole day. They told us they were Mayans and they spoke Chol. Being bilingual helped them both in their jobs (he was a lawyer and she was a nurse) because, especially in rural zones, many people can’t speak Spanish.

Sentados cómodamente dentro del carro empezamos a hablar con Leo y Adriana. Habían estado de viaje y volvían a casa con noticias: esa misma mañana se habían enterado de que esperaban un niño. Su alegría y emoción se contagiaban, y eso marcó el ambiente que nos seguiría durante todo el día. También nos contaron que eran mayas Chol, él abogado y ella enfermera, y que el hecho de ser bilingües les ayudaba mucho en su trabajo ya que, sobre todo en zonas rurales, hay personas que no hablan castellano.

Chiapas (403)
Atravesando Chiapas / Through Chiapas

The landscape was moving around us but we were too much into the conversation to realise. The road was getting high and winding. We had been in the car for two hours when we stopped at a house by the road and Leo bought us an ear of corn and a cup of atole (water boiled with corn, rice or weat flour). The cooks, two women who had had plenty of children, started giving advice to Adri in Chol, while Samu and I enjoyed the friendliness and the sound of the conversation, unable to understand a single word.

El paisaje se movía a nuestro alrededor pero estábamos tan inmersos en la conversación que ni nos dábamos cuenta. La carretera se fue volviendo cada vez más sinuosa y elevada. Ya llevábamos casi dos horas cuando nos paramos en una casita al lado de la carretera y Leo nos invitó a un delicioso elotito de maíz (llaman elote a las mazorcas jóvenes, cuando son demasiado tiernas para molerlas y hacer masa para las tortillas) y a un vaso de atole (un líquido espeso hecho de agua y harina de maíz, arroz o trigo). Las vendedoras, que ya habían tenido muchos hijos, se arrancaron a hablar en chol, dándole consejos a Adri sobre el embarazo. Samu y yo disfrutamos del sonido y la simpatía del discurso, aún siendo incapaces de entender ni una palabra.

Chiapas (372)
Untando un poquito de mayonesa a los elotes. El atole en botella espesito y fresco / Getting mayonnaise on the corn; the fresh atole in the bottles

Back in the car, Leo and Adri “confessed” they’d like to stop for a bit at Agua Azul and asked us if we’d mind to stay with them and bathe together. We could barely believe it! We started laughing and said we’d love that. Then they explained that, because they grew up in the region, they could get it for free. “Would you mind hiding so we don’t have to stop the car for you to pay?”, they asked. And so we did. We covered ourselves with a giant basket and some blankets and we heard the guard let us in.

Seguimos nuestro camino con la tripa llena y fue allí cuando Leo y Adri nos “confesaron” que, de camino, les gustaría pasar por las cascadas de Agua Azul y nos preguntaron preocupados si no nos molestaría hacer un pequeño alto en el camino para bañarnos allí. Miré a Samu con incredulidad y nos echamos a reír, diciendo que nos encantaría. Entonces nos contaron que, como ellos crecieron en la aldea donde están las cascadas, tenían entrada gratuita. “¿Por qué no os agacháis y así no tenemos ni que parar el carro para que paguéis?”, preguntó Leo. Dicho y hecho, cubiertos por un cesto gigante y unas mantas escuchamos como el guarda les pedía identificación y dejaba pasar el carro.

Chiapas (379)
Autorretrato con nuestros amigos / Selfie with our friends

We were still laughing when we parked the car and took some pictures at the most touristy place. Then we got back in the car and got to a more quiet part of the river, were we could bathe and swim and we ate on the rocks watching the water rapidly flow. The colour was unbelievable, the temperature was perfect, the atmosphere was just like a tiny village. No tourists, just a couple of families washing clothes and taking baths with the children playing around. Way better than we had imagined.

Aún entre risas, tomamos un par de fotos en el sitio más turístico y luego enfilamos un caminito que nos llevó a una parte un poco más elevada y mucho más tranquila. Allí nos bañamos durante un buen rato evitando que nos llevara la fuerte corriente, y comimos en las rocas viendo el agua bajar a toda velocidad. El color era increíble, la temperatura perfecta y el ambiente parecido al de una aldea. Nada de turistas, sólo un par de familias bañándose y lavando ropa con pequeñines jugando. Mucho mejor de lo que habíamos imaginado.

Chiapas (386)
¡Llegamos! / We got there!

There was a teeny tiny problem: we were supposed to be in San Cristóbal before midday and it was around three p.m. when we left Agua Azul, which is around a quarter of the way. We could not warn anyone, so we just tried to forget about it and focused on the landscape, which was now awesome. From the high mountains we could see valleys, rivers and hills. Indigenous women wearing beautiful traditional clothes would walk across our way all the time and we were in awe. It was marvelous.

Había sólo un pequeño problema: nos esperaban en San Cristóbal por la mañana y ya eran las tres de la tarde cuando salíamos de Agua Azul, que está a tan solo un cuarto del camino. Ante la imposibilidad de avisar a nadie, decidimos dejar este hecho de lado y dedicarnos a disfrutar del paisaje, que se había vuelto impresionante con la altura. A vista de pájaro veíamos valles, ríos y montañas. En nuestro camino se cruzaban mujeres indígenas andando por la carretera, ataviadas con preciosos cortes y huipiles. Era maravilloso.

Chiapas (400)
La sublimidad del paisaje era más que palpable / The landscape was incredible

We finally got to Ocosingo (the one town between Palenque and San Cristóbal) at five in the afternoon and Leo left us at the bus station, where we were informed of three facts: one, the usual road was blocked to we would have to divert and we’d take much longer; two, it would cost a hundred pesos (five euro) to get to San Cristóbal; three, the colectivo would not leave Ocosingo until it was full (there were like three people there). A woman complained by saying it would get dark soon and there assaults on these roads at night time, so we decided to pay one more euro and take a collective taxi.

Finalmente llegamos a Ocosingo (el único pueblo grande entre Palenque y San Cristóbal) a las cinco de la tarde y Leo nos dejó en la estación de autobuses, dónde nos informaron de tres cosas: uno, que la carretera estaba bloqueada y por lo tanto había que desviarse y el colectivo tardaría mucho más; dos, que costaba cien pesos (cinco euros) llegar a San Cristóbal; tres, que el colectivo no se iría hasta que estuviera lleno (en ese momento no había más que una familia). Una mujer se quejó diciendo que en seguida se haría de noche y que había asaltos en esa carretera así que decidimos, por un euro más cada uno, tomar un “taxi” colectivo.

Chiapas (392)
Para no ser la zona turística está bastante bien ¿no? / This was not the touristy part. Not bad!

And this is how we got to spend almost four hours squeezed in a car (shared with two more guys plus the driver), listening to cheesy rancheras and being cold while going through one of the worst roads I’ve ever seen (at some point, one side of the road had collapsed entirely and no one seemed to care about it at all. Moreover, Chiapas is the Mexican state with the most speed bumps. AWFUL), everything was pitch dark and we were permanently afraid of being assaulted.

Y así fue como pasamos casi cuatro horas apretados en la parte de atrás de un carro (compartido con dos otros chicos más el conductor), escuchando rancheras a todo volumen y pasando frío mientras nos movíamos por las peores carreteras que he visto (al lado de un acantilado se había derrumbado un carril entero de la carretera y no había nada que lo advirtiera o señalara. Además, Chiapas es famosa por ser el estado mexicano con mayor número de badenes), todo esto a negra noche y sospesando en todo momento la posibilidad de ser asaltados.

DSC_0048
Mereció totalmente la pena / It was definitely worth it

When we tell it like that it sounds awful, but it really was an adventure. When we got to San Cristóbal, freezing cold and exhausted, we were still head over heels with what happened during the day. And we still didn’t know what lay ahead!

Dicho así suena un poco mal, pero la verdad es que fue una aventura. Cuando llegamos a San Cristóbal, congelados y exhaustos, todavía nos duraba la felicidad que se había ido cargando a lo largo del día. ¡Y la que nos esperaba!

Wonderful Waterfalls in Chiapas I: Roberto Barrios

Our initial plan was staying in Palenque for a relatively short time, just enough to see the town and the ruins. However, we found out there were at least two waterfalls near Palenque that we could visit. Apparently, the most impressive ones were Agua Azul (“blue water”), but they were quite touristy and very far away, so we decided to take a colectivo to a zapatista village called “Roberto Barrios” as the waterfalls there were supposed to be less crowded and expensive.

Nuestro plan inicial era quedarnos poquito tiempo en Palenque; el suficiente para ver el pueblo, las ruinas y nada más, pero descubrimos que había por lo menos dos cascadas en los alrededores y no queríamos perdérnoslas. Oímos por ahí que las de Agua Azul eran las más bonitas, aunque también un poco turísticas y bastante alejadas, así que decidimos acercarnos a un pueblo zapatista, Roberto Barrios, ya que nos dijeron que allí estaríamos más tranquilos.

Chiapas (337)

We were, as usual, going around with (almost) no money in our pockets, so we had to look around the whole market to find a cheap colectivo to take us there. We weren’t very lucky until we met two Mexican guys who were travelling with even bigger backpacks than we were and we decided we should try together. And it worked! We squeezed into the back part of a covered pick-up along with our new friends Noé and Misrrain, a kid in a school uniform, two men who carried many liters of soda and loads of bags full of groceries and, when we thought there was no way of letting more people in, a 150 kg man came in and sat down. And he fit.

Como tenemos el mal vicio de viajar con los bolsillos vacíos, recorrimos el mercado de cabo a rabo regateando a cualquier conductor de colectivo sin demasiado éxito, hasta que, por suerte, conocimos a dos veracruceños que viajaban con unas mochilas incluso más grandes que las nuestras y decidimos que la unión hacía la fuerza. Y sí. Nos metimos con calzador en la parte de atrás de una pick-up cubierta con tela junto con nuestros nuevos amigos Noé y Misrrain, un niño con su uniforme de la escuela, unos hombres que cargaban litros y litros de soda y cantidad de bolsas de plástico negras repletas de productos del mercado y, cuando ya parecía que no cabía nadie más, llegó otro hombre de unos 150 kilos que aún nos hizo a un lado para sentarse.

Chiapas (325)
Bien apretaditos…

We were ready to go. The wind was going through my hair and I was only barely listening to the conversation Samu was having with Misrrain and Noé. We left Palenque and still picked a couple from Uruguay up. I haven’t yet understood how the driver managed to make the guy fit in the car; the girl was forced to stay with us, standing up the whole way there (I did offer her to sit down on my knees but she surprisingly refused, I don’t know why wouldn’t she want to spend an hour on a complete stranger)

Con el viento en la cara y la conversación que estaban teniendo Samu, Misrrain y Noé en las orejas, me dispuse a disfrutar del viaje. Al salir de Palenque aún recogimos a una pareja de uruguayos. Aún no entiendo cómo el conductor consiguió meter al chico en la cabina; la chica se subió con nosotros y pasó el viaje entero de pie (le ofrecí amablemente que se sentara en mis rodillas pero, por alguna razón, no le hizo gracia sentarse encima de una completa desconocida).

DSC_0014

We could feel that Roberto Barrios was special the moment we were there. I don’t think I have ever been in such a place. As our pick-up was driving down the main road, the villagers kept staring right at us. When it parked, the men took their liters of soda and went away and we got down to meet the waterfalls’ ticket sellers, who informed us we had to pay 20 pesos (one euro) and offered a guide if we paid a bit more.

Se huele que Roberto Barrios es especial en el ambiente. No recuerdo haber estado en ningún sitio similar. Mientras la pick-up recorría la calle principal, los habitantes del pueblo no nos quitaban la vista de encima. En cuanto aparcó, los hombres se despidieron de nosotros y se fueron con sus litros de gaseosa y nos quedamos en manos de los encargados de las cascadas, que nos informaron que teníamos que pagar 20 pesos (un euro) y nos ofrecieron un guía si pagábamos un poquitín más.

Chiapas (368)

We paid the twenty pesos, said no to the guide and went straight to the waterfalls. Three minutes later we got to the river and were convinced it had been a good idea to go there. The canopy of trees was shadowy but nothing could make the water less clear.

Pagamos los 20 pesos, rechazamos el guía y nos fuimos directos a ver las cascadas. No tuvimos que andar más de 200 metros para ver el agua por primera vez y fue allí donde supimos que había merecido la pena. El frondoso bosque daba sombra pero no disimulaba el color del agua.

Chiapas (330)

We followed the path along with the Uruguayans and a man I thought they had paid to be their guide. From time to time, we would find stairs or viewpoints where we could take in the whole beauty of the pools and waterfalls. As we were going down, the man was making sure we wouldn’t stay behind or get another route and I knew: he was not a guide but a guard who would show us where we were allowed to swim.

Seguimos el sendero junto a los uruguayos y un señor al cual yo pensé que ellos habían pagado para que fuera su guía. De vez en cuanto, nos encontrábamos escaleras o miradores desde donde admirar las pozas y cascadas. A medida que íbamos bajando, el señor iba vigilando que no nos quedáramos atrás o nos desviáramos y allí lo vimos claro: no era un guía sino un vigilante que nos enseñaría dónde estaba permitido bañarse.

DSC_0025

Getting to the main pool, we found loads of students from a posh Mexican high school on a day trip who spread around the whole space taking selfies nonstop. Nonetheless, we could enjoy the water loads, exploring the tiny caves formed by time, laughing under the power of the waterfalls and doubting whether to slide down the last waterfall to the lake. The environment was so idyllic not even the loud students managed to break its charm.

Al llegar a la poza principal nos encontramos con un instituto entero de mexicanos pijos que no paraban de tomarse fotos. Aun así fuimos capaces de disfrutar muchísimo del agua, explorando las cuevecitas que el tiempo había formado, riéndonos debajo de la potencia de las cascadas y dudando sobre si tirarnos por el tobogán natural que daba al lago. El entorno era tan idílico que ni los ruidosos adolescentes consiguieron romper su encanto.

DSC_0006

We barely realised time was going by before one of the guards came to warn us that the last colectivo would be leaving in a few minutes. We looked around and saw that most people were gone and we were almost alone. We started making our way up and meeting with our travel mates. Noé, Misrrain, the Uruguayans and us sat down on the same pick-up which brought us there and had such an interesting conversation it went on for more than three hours even after we got to Palenque. We just stood there, in the middle of the central square, to analise Latin America’s political situation and together we dreamt about changing the world.

No nos dimos ni cuenta de que pasaba el tiempo antes de que uno de los vigilantes nos avisara de que el último colectivo saldría en pocos minutos. Estábamos casi solos y fuimos subiendo y encontrándonos con nuestros compañeros de viaje. Noé, Misrrain, los uruguayos y nosotros nos sentamos en la misma pick-up que nos había llevado allí y tuvimos una conversación tan interesante que se extendió más de tres horas incluso después de llegar a Palenque. De pie, en medio de la plaza central, analizamos la situación política de Latinoamérica y soñamos con cambiar el mundo.

17807618_1581735178506728_7321431201715369155_o