Exploring Huehuetenango

When we got to Huehue we knew one thing: we had a place to stay overnight thanks to Couchsurfing. That was all. We didn’t know how much time we’d stay there or what we would see around there. We had actually just come as a step towards the border, as we needed to stamp our passport in the Mexican border in order to legally stay in Guatemala for three more months.

Llegamos a Huehue con una única cosa en la cabeza: esa noche dormiríamos con un chico al que contactamos por Couchsurfing. Eso es todo lo que sabíamos. No teníamos la más mínima idea de cuánto tiempo nos quedaríamos o de qué veríamos en la ciudad. Tan sólo veíamos la ciudad como un paso más hacia la frontera, donde teníamos que conseguir el sello de entrada y consecuente salida de México que nos permitiría quedarnos legalmente en Guatemala tres meses más.

wp-image-1868611399
Vista de Huehuetenango desde el Mirador

We got along with our host Diego really well. He is very clever and uncomplicated and the conversation seemed to just flow. He had two dogs (a three month old Great Dane that was taller than us and a very friendly Chihuahua called Piper Chapman) and a cat that had just had her kittens. I fell in love right away and spent most of the time with the babies while talking to Diego and his girlfriend.

Enseguida nos llevamos bien con Diego, el chico que nos acogió. Era muy listo y poco complicado y no nos costó encontrar temas de conversación. Sus dos perros (un gran danés que tenía tres meses pero ya era más grande que nosotros y una chihuahua muy simpática) y su gatita, que acababa de tener gatitos, me robaron el corazón y no pude evitar quedarme con ellos todo el rato.

wp-image-110984206
Vista de la frontera mexicana

The next day we hitchhiked to the border and found out we had to stay in Mexico for 72 hours if we wanted 90 more days in Guatemala, unless we gave 200 quetzals to the very nice guard who would stamp our passport. It was a bit too fishy so we decided to say we’d go to Mexico… And then illegally came back into Guate. This was how we became illegal! The reasons were: 1) we had already been in Chiapas and 2) we had a place to stay in Huehue (number three is I wanted to spend more time with the kitties). So we just hitchhiked back to town.

Al llegar a la frontera el día siguiente, un guarda muy amable nos explicó que teníamos que quedarnos 72 horas en México si queríamos 90 días más en Guatemala, pero que él nos haría el favor de ahorrarnos estos tres días por un módico precio. Nos pareció demasiado sospechoso así que nos fuimos a México… y regresamos a Guatemala sin pasar por inmigración. Así fue como nos convertimos en ilegales. Decidimos eso por dos razones: 1) ya conocíamos el estado de Chiapas y 2) teníamos sitio donde quedarnos en Huehue (la número tres es que quería ver a los gatitos otra vez).

wp-image-1022379483
Tras varios días sin parar

Once at home, Diego told us there would be a couple of French couchsurfers joining us for the night and we had some tamales (typical Guatemalan food made of rice or corn flour and chicken) all together. Lucho, his brother, told us he was a Tourism student and offered us a tour around Huehue in the morning, to which we obviously said yes.

Diego nos explicó al llegar a casa que se nos uniría una pareja de Couchsurfers franceses esa noche, y todos juntos comimos tamales (una comida típica guatemalteca hecha de masa de maíz o arroz y pollo, envuelto en hojas de plátano y cocinado al vapor). Lucho, hermano de Diego, nos ofreció un tour en Huehue para la mañana siguiente, ya que era estudiante de Turismo en la uni, y no lo dudamos ni un momento.

IMG_20170412_181426049
La catedral

After a shower and a quick breakfast, Lucho picked us up and walked us to the centre, which was not far away. He told us many interesting things about Jorge Ubico, one of Guatamala’s dictators, for example that he was the one who planted trees all over the central park and painted everything green because it was his wife’s favourite colour. He also showed us a model of the Huehuetenango department which is quite accurate even though it was made before the satellites existed.

Lucho nos recogió tempranito la mañana siguiente y nos llevó al centro, donde nos contó historias sobre los edificios más importantes. Nos explicó curiosidades históricas, por ejemplo que el dictador Jorge Ubico había hecho pintar todo el Parque Central de verde porque era el color favorito de su esposa. También nos señaló una maqueta del departamento de Huehuetenango que era bastante exacta, especialmente teniendo en cuenta que fue hecha sin ayuda de ningún satélite.

DSC_0045
Lucho en plena acción

Then we got in his car and he took us up a hill from which we saw the whole of Huehue and its surroundings. The day was clear enough to see the volcanoes from afar! After that, he took us to Zaculeu, the ancient capital of the Mam Mayans. The entry was Q5 for nationals but Q50 for foreigners so we had spent the whole morning trying to get our accents to sound Guatemalan. When we got there, though, the man in the ticket office asked us where we were from. Samuel said “from the capital city” in his best Guatemalan accent but he was cleverer and asked “the capital city of which country?”. We had to laugh at that, but we managed to get in with a national ticket in the end!

Luego nos llevó en carro a un cerrito desde el cual podíamos observar Huehuetenango entero. ¡El día estaba tan claro que se veían los volcanes! Después nos llevó a Zaculeu, la antigua capital de los mayas de etnia Mam. La entrada costaba 5 quetzales para guatemaltecos y 50 para extranjeros, así que llevábamos toda la mañana intentando imitar el acento. Al llegar, el señor que vendía entradas nos preguntó de dónde éramos y Samu respondió con su mejor acento: “De la capital.”. Pero el señor era más listo y preguntó: “¿De la capital de qué país?”. Ahí se nos escapó la risa… ¡pero al final conseguimos entrar como nacionales!

Estructura 2

The first impression was great – how could those pyramids be so well conserved after hundreds of years? It took me a second look to realise it wasn’t stone but concrete I was looking at. After years of earthquakes and battles, the ruins had either fallen down already or they were about to, so the United Fruit Company (a North American company that was exploiting Guatemala’s resources) restored it with a thick layer of concrete, covering every carving and texture on the stone.

La primera impresión fue buenísima. ¿Cómo podía ser que esas pirámides se conservaran tan bien? Me llevó un par de segundos darme cuenta que lo que estaba viendo no era piedra sino cemento. Después de centenares de años, tras batallas y terremotos, las pirámides se estaban cayendo a pedazos y la United Fruit Company (una empresa estadounidense que estaba explotando los recursos de Guatemala)  lo restauró con una gruesa capa de cemento, cubriendo la textura y los grabados de la roca.

DSC_0047
Alba a punto de ser sacrificada a los Dioses

It really is a pity and that made Zaculeu way less interesting that we thought it would be, but we took advantage of that fact to carelessly climb every pyramid and take pictures on the altars. Lucho told us the meaning of some Mayan symbols and walked us around the ruins, talking about every building. Do we recommend it? Well, it is definitely worth Q5, but maybe not Q50…

Es por eso que Zaculeu es un poco menos interesante y bonito de lo que pensábamos… Pero también lo aprovechamos para escalar todas las pirámides y tomarnos un montón de fotos. Lucho nos explicó el significado de algunos símbolos mayas y nos llevó por los edificios, hablándonos del uso de cada uno de ellos. Nos gustó bastante, pero ¿lo recomendaríamos? Si pueden entrar por 5 quetzales, vayan. No estamos seguros de que merezca la pena pagar 50 quetzales para entrar.

DSC_0062
Amistad
DSC_0069
¿Rendición?

After that, we went home and Diego joined us. We grabbed some pishtones at the cute town of Aguacatán, a place I loved because of the buzzing market and the amazing huipiles worn by every woman around, and we followed the road to San Juan river’s spring, one of those places that are taken over by local tourism. The sky was cloudy, the weather was mild to cold and the water was absolutely freezing, but the two brothers dared to jump into the water. Samu and I decided it was safer to just dip our feet in and laugh at their cries of cold.

Al regresar a la casa, Diego se unió a la fiesta. Los cuatro juntos fuimos a comprar unos pishtones (tortillas de maíz rellenas de frijol), plato típico de Aguacatán, un pueblo que me encantó por la animación del mercado y los impresionantes huipiles que llevaban las mujeres. Pasamos de largo para llegar al nacimiento del Río San Juan, un lugar lleno de domingueros guatemaltecos. El cielo estaba encapotado, el tiempo no era nada cálido y el agua estaba helada, pero los hermanos se atrevieron a meterse en el agua. Samu y yo nos quedamos fuera, metimos los pies y nos reímos de sus gritos y quejas de frío.

DSC_0125
Vista de la casa del Mirador

It was then we had our first contact with the Cuchumatanes, the highest non volcanic mountains in Central America. We drove up around 1000 metres to El Mirador, an amazing viewpoint over Huehuetenango and the mountains that surround it. We enjoyed the cool weather and the mountain flora and the views for a while and then they took us a bit further up the mountain to a place called Comedor Amparito, apparently considered one of the best in the department.

Fue entonces cuando tuvimos nuestro primer contacto con los Cuchumatanes, las montañas no volcánicas más altas de América Central. Subimos unos 1000 metros hasta El Mirador, desde donde se veía Huehuetenango y todas las montañas que lo rodean. Disfrutamos el frío, la vegetación y las vistas un ratito y luego nos llevaron un poquito más arriba en la montaña hasta el Comedor Amparito, uno de los mejores del departamento.

DSC_0149
En Huehuetenango las tierras se separan con esas peculiares flores rojas, no con muros de piedra

I didn’t order anything because every meal was meat based, but Samu, Lucho and Diego enjoyed a huge plate of lamb with rice. beans, salad, corn, and tortillas for Q40 (a bit pricey for Guatemala but they sure were satisfied!). After that, we got back to the city. I was still floating from all the good impressions we’d had, especially the highland landscape… I knew the Cuchumatanes would be one of my favourite places and that we’d come back, and of course, we did.

Yo no me pedí nada porque todos los platos traían carne, pero Samu, Lucho y Diego se metieron un buen plato de cordero (con arroz, frijol, ensalada, maíz y tortillas) entre pecho y espalda. Costó 40 quetzales, que es un poco caro para Guatemala, pero ¡ellos quedaron bien satisfechos! Yo seguía encantada de todas las impresiones del día, especialmente el paisaje de montaña. Ahí supe que los Cuchumatanes serían uno de mis lugares favoritos y que volveríamos… Y así lo hicimos.

DSC_0110
¡Hasta siempre Huehue!

 

Advertisements

3 thoughts on “Exploring Huehuetenango

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s