La tierra de la paz

The newspapers had been talking about the upcoming fair in Cobán, Alta Verapaz. We had barely been in that department and I’d heard the town was pretty, so we took it as a chance to stop there for a couple of days and get to know it.

Ya hacía días que habíamos leído en algún periódico que se acercaba la feria patronal de Cobán, la capital de Alta Verapaz. Apenas habíamos pisado ese departamento y yo había oído que la ciudad era bonita, así que aprovechamos la ocasión para parar un par de días y explorarla.

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Laguneta dentro del Parque Nacional de las Victorias

In order to explore the city, we stayed with our friend Charlie, a tourism student who specialises in the indigenous cultures in his region. He was a bit busy but he welcomed us in and told us many things about Cobán and its people.

Para poder vivir la ciudad como es debido, nos quedamos en casa de nuestro amigo Charlie, un estudiante de turismo especializado en las culturas indígenas de su región que, a pesar de estar atareado, nos abrió las puertas de su casa y nos explicó muchas cosas sobre Cobán y su gente.

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Iglesia de El Calvario. Lugar de peregrinación de la etnia Q’eqchi’

The Verapaz is quite a special land. The Spanish Conquistadors had to give up trying to control the area because of the local tribe resistance. They named it “Tierra de Guerra”, the land of war, and it was then the church showed up and, under the leadership of Fray Bartolomé de las Casas, made a deal with the Conquistadors. They would try to bring the region under control only if they would keep the army out of their business. The priests learnt the local language and in 5 years they converted large numbers of Mayans. After that, the Emperor renamed the province Verapaz, True Peace. It is because of this why Qeqchis kept their original lastnames such as Pop, Choc, Cucul, Caal, Tec, etc.

Esa región es bien especial. Cuando los conquistadores españoles se dieron cuenta de que no podía conquistar este área de Guatemala, la nombraron Tierra de Guerra y decidieron dejar en manos de la iglesia la tarea. Liderados por Fray Bartolomé de las Casas, la iglesia acordó que, durante 5 años, el ejército tendría prohibida su actuación en esa zona, dejándoles espacio para actuar. Los curas aprendieron la lengua local y, durante esos 5 años, consiguieron convertir a un gran número de Indígenas. Fue entonces cuando esta tierra pasó a denominarse Verapaz, la verdadera paz. Es por ello que los Qeqchi todavía conservan sus apellidos: Pop, Choc, Cucul, Caal, Tec, etc.

There, we mostly just felt like experiencing the festival, and that’s exactly what happened when we saw the parade. In front of us, a group of masked dancers wearing colourful clothes; we didn’t know what it meant until we realised that we had seen the masks they carried at the Todos Santos’ museum.

Una de las cosas que teníamos ganas de hacer era simplemente perdernos por las calles de la ciudad para vivir de cerca la feria. Y eso fue lo que pasó cuando fuimos a ver el desfile… Delante de nosotros había un grupo de bailarines con máscaras y ropa colorida; no sabíamos exactamente qué representaba hasta que nos dimos cuenta de que las máscaras que llevaban las habíamos visto ya en el museo de Todos Santos.

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Baile tradicional

The Deer Dance is a Mayan tradition, although caused by the Spanish conquerors. According to the legend, when the Spaniards got to Guatemala, they wanted to hunt deer. The Mayans were amused at the Spanish because they used to hunt exclusively to feed themselves, while the Spaniards seemed to enjoy the hunt.

El baile del venado es una tradición maya pero causada directamente por los conquistadores españoles. Cuenta la leyenda que, al llegar a Guatemala, los españoles se sintieron fascinados por los venados e intentaron cazarlos. A diferencia de los mayas, que cazaban exclusivamente para alimentarse, los españoles disfrutaban de la caza.

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Venado

The Spaniards introduced dances like Moros y Cristianos (Moors and Christians, relating to the Spanish Reconquista), and the Mayans learnt them and went even further: they invented the Bullfighting dance and the Deer dance. They elaborated masks representing blond, hairy men as well as some animals like the monkey, the deer, the bull, the tiger… They made up dances making fun of the Spaniards which are still danced in some towns.

Los españoles introdujeron danzas como las de Moros y Cristianos, y los mayas fueron todavía más lejos: inventaron la danza del Toro y la danza del Venado. Confeccionaron máscaras que representaban hombres rubios y peludos, así como diferentes animales: monos, toros, venados, tigres, etc. Con ellas, bailaron danzas que se burlaban de los conquistadores y que muchas localidades guatemaltecas siguen representando.

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Museo de Todos Santos Cuchumatán con antiguas máscaras y trajes
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Toro

After that, we got to the most spectacular place in Cobán, Parque de las Victorias. Cobán is the only town in Guatemala that contains part of a national park. We got our tickets and went in to try and spot Juancho, the crocodile that lives in the lagoon. We weren’t lucky this time, but the walk was worth it. It’s weird to be surrounded by jungle in the middle of the city!

Aún felices de haber visto las danzas, llegamos a uno de los lugares más espectaculares de Cobán: el parque de las Victorias. Resulta que Cobán es la única ciudad en Guatemala que tiene un parque nacional dentro de sus límites. Compramos nuestras entradas y entramos, a ver si veíamos a Juancho, el famoso cocodrilo que habita la laguna. No tuvimos suerte, pero el paseo mereció la pena. ¡Es una experiencia curiosa dejar la ciudad para encontrarse rodeado de jungla!

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Entrada al Parque Nacional de las Victorias

Because there is not that much to see in Cobán, we decided to spend our second day there in the neighbouring town of San Juan Chamelco. We took a look at the great colonial church and quickly went through the market in order to get to the Caves of Rey Marcos. We hitched a ride to get there and paid around 40 Quetzals which included the entrance to the park, rubber boots, a helmet with a flashlight and a guided tour inside the cave (as it is not possible to get in them without a guide).

Con la sensación de que ya conocíamos la ciudad, decidimos pasar el siguiente día en la comunidad vecina, San Juan Chamelco. Visitamos la bonita iglesia colonial y atravesamos el mercado para llegar a las Cuevas del Rey Marcos. Hicimos autostop para ahorrarnos los 5 km de caminata y pagamos unos 40 quetzales que incluían la entrada al parque, botas de aguas, un casco con linterna y el tour guiado por la cueva (porque no se puede entrar sin guía).

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A punto de entrar en la cueva

When we first got in, I must confess I didn’t find it that great. We had to crawl and I constantly hit my head (I was thankful for the helmet at that point). However, when we got to a bigger chamber and we saw the underground river flow by I knew it had been worth it. The guide pointed at the formations and told us the name of each of them and then he let us experience total silence and darkness before we got back out.

Tengo que confesar que, al principio, no me gustó la cueva. Íbamos a gatas y no paraba de golpearme la cabeza con las rocas que teníamos encima (¡por suerte llevaba casco!). Pero luego llevamos a una cámara más grande y vimos el río que cruzaba la cueva y supe que había merecido la pena entrar. El guía iba señalando las formaciones de estalactitas y estalagmitas y mencionando sus nombres, y luego nos dejó unos minutos para vivir lo que es el silencio y la oscuridad total antes de salir de nuevo al exterior.

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Hay que hacer el idiota de vez en cuando

The sunshine blinded us the moment we got out but we still wanted to explore the surroundings before we went back to Cobán. Walking around waterfalls and foresty paths was a very good way to say good bye to Alta Verapaz before starting our new adventure.

El sol nos cegó por un momento al salir, pero todavía queríamos pasear por el parque antes de regresar a Cobán. Caminar entre cascadas y bosque fue una manera preciosa de despedirnos de Alta Verapaz antes de empezar nuestra nueva aventura.

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Los alrededores de la cueva representan muy bien la belleza de Alta Verapaz
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Huehuetenango

When we got to Huehue we knew one thing: we had a place to stay overnight thanks to Couchsurfing. That was all. We didn’t know how much time we’d stay there or what we would see around there. We had actually just come as a step towards the border, as we needed to stamp our passport in the Mexican border in order to legally stay in Guatemala for three more months.

Llegamos a Huehue con una única cosa en la cabeza: esa noche dormiríamos con un chico al que contactamos por Couchsurfing. Eso es todo lo que sabíamos. No teníamos la más mínima idea de cuánto tiempo nos quedaríamos o de qué veríamos en la ciudad. Tan sólo veíamos la ciudad como un paso más hacia la frontera, donde teníamos que conseguir el sello de entrada y consecuente salida de México que nos permitiría quedarnos legalmente en Guatemala tres meses más.

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Vista de Huehuetenango desde el Mirador

We got along with our host Diego really well. He is very clever and uncomplicated and the conversation seemed to just flow. He had two dogs (a three month old Great Dane that was taller than us and a very friendly Chihuahua called Piper Chapman) and a cat that had just had her kittens. I fell in love right away and spent most of the time with the babies while talking to Diego and his girlfriend.

Enseguida nos llevamos bien con Diego, el chico que nos acogió. Era muy listo y poco complicado y no nos costó encontrar temas de conversación. Sus dos perros (un gran danés que tenía tres meses pero ya era más grande que nosotros y una chihuahua muy simpática) y su gatita, que acababa de tener gatitos, me robaron el corazón y no pude evitar quedarme con ellos todo el rato.

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Vista de la frontera mexicana

The next day we hitchhiked to the border and found out we had to stay in Mexico for 72 hours if we wanted 90 more days in Guatemala, unless we gave 200 quetzals to the very nice guard who would stamp our passport. It was a bit too fishy so we decided to say we’d go to Mexico… And then illegally came back into Guate. This was how we became illegal! The reasons were: 1) we had already been in Chiapas and 2) we had a place to stay in Huehue (number three is I wanted to spend more time with the kitties). So we just hitchhiked back to town.

Al llegar a la frontera el día siguiente, un guarda muy amable nos explicó que teníamos que quedarnos 72 horas en México si queríamos 90 días más en Guatemala, pero que él nos haría el favor de ahorrarnos estos tres días por un módico precio. Nos pareció demasiado sospechoso así que nos fuimos a México… y regresamos a Guatemala sin pasar por inmigración. Así fue como nos convertimos en ilegales. Decidimos eso por dos razones: 1) ya conocíamos el estado de Chiapas y 2) teníamos sitio donde quedarnos en Huehue (la número tres es que quería ver a los gatitos otra vez).

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Tras varios días sin parar

Once at home, Diego told us there would be a couple of French couchsurfers joining us for the night and we had some tamales (typical Guatemalan food made of rice or corn flour and chicken) all together. Lucho, his brother, told us he was a Tourism student and offered us a tour around Huehue in the morning, to which we obviously said yes.

Diego nos explicó al llegar a casa que se nos uniría una pareja de Couchsurfers franceses esa noche, y todos juntos comimos tamales (una comida típica guatemalteca hecha de masa de maíz o arroz y pollo, envuelto en hojas de plátano y cocinado al vapor). Lucho, hermano de Diego, nos ofreció un tour en Huehue para la mañana siguiente, ya que era estudiante de Turismo en la uni, y no lo dudamos ni un momento.

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La catedral

After a shower and a quick breakfast, Lucho picked us up and walked us to the centre, which was not far away. He told us many interesting things about Jorge Ubico, one of Guatamala’s dictators, for example that he was the one who planted trees all over the central park and painted everything green because it was his wife’s favourite colour. He also showed us a model of the Huehuetenango department which is quite accurate even though it was made before the satellites existed.

Lucho nos recogió tempranito la mañana siguiente y nos llevó al centro, donde nos contó historias sobre los edificios más importantes. Nos explicó curiosidades históricas, por ejemplo que el dictador Jorge Ubico había hecho pintar todo el Parque Central de verde porque era el color favorito de su esposa. También nos señaló una maqueta del departamento de Huehuetenango que era bastante exacta, especialmente teniendo en cuenta que fue hecha sin ayuda de ningún satélite.

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Lucho en plena acción

Then we got in his car and he took us up a hill from which we saw the whole of Huehue and its surroundings. The day was clear enough to see the volcanoes from afar! After that, he took us to Zaculeu, the ancient capital of the Mam Mayans. The entry was Q5 for nationals but Q50 for foreigners so we had spent the whole morning trying to get our accents to sound Guatemalan. When we got there, though, the man in the ticket office asked us where we were from. Samuel said “from the capital city” in his best Guatemalan accent but he was cleverer and asked “the capital city of which country?”. We had to laugh at that, but we managed to get in with a national ticket in the end!

Luego nos llevó en carro a un cerrito desde el cual podíamos observar Huehuetenango entero. ¡El día estaba tan claro que se veían los volcanes! Después nos llevó a Zaculeu, la antigua capital de los mayas de etnia Mam. La entrada costaba 5 quetzales para guatemaltecos y 50 para extranjeros, así que llevábamos toda la mañana intentando imitar el acento. Al llegar, el señor que vendía entradas nos preguntó de dónde éramos y Samu respondió con su mejor acento: “De la capital.”. Pero el señor era más listo y preguntó: “¿De la capital de qué país?”. Ahí se nos escapó la risa… ¡pero al final conseguimos entrar como nacionales!

Estructura 2

The first impression was great – how could those pyramids be so well conserved after hundreds of years? It took me a second look to realise it wasn’t stone but concrete I was looking at. After years of earthquakes and battles, the ruins had either fallen down already or they were about to, so the United Fruit Company (a North American company that was exploiting Guatemala’s resources) restored it with a thick layer of concrete, covering every carving and texture on the stone.

La primera impresión fue buenísima. ¿Cómo podía ser que esas pirámides se conservaran tan bien? Me llevó un par de segundos darme cuenta que lo que estaba viendo no era piedra sino cemento. Después de centenares de años, tras batallas y terremotos, las pirámides se estaban cayendo a pedazos y la United Fruit Company (una empresa estadounidense que estaba explotando los recursos de Guatemala)  lo restauró con una gruesa capa de cemento, cubriendo la textura y los grabados de la roca.

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Alba a punto de ser sacrificada a los Dioses

 

It really is a pity and that made Zaculeu way less interesting that we thought it would be, but we took advantage of that fact to carelessly climb every pyramid and take pictures on the altars. Lucho told us the meaning of some Mayan symbols and walked us around the ruins, talking about every building. Do we recommend it? Well, it is definitely worth Q5, but maybe not Q50…

Es por eso que Zaculeu es un poco menos interesante y bonito de lo que pensábamos… Pero también lo aprovechamos para escalar todas las pirámides y tomarnos un montón de fotos. Lucho nos explicó el significado de algunos símbolos mayas y nos llevó por los edificios, hablándonos del uso de cada uno de ellos. Nos gustó bastante, pero ¿lo recomendaríamos? Si pueden entrar por 5 quetzales, vayan. No estamos seguros de que merezca la pena pagar 50 quetzales para entrar.

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Amistad
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¿Rendición?

After that, we went home and Diego joined us. We grabbed some pishtones at the cute town of Aguacatán, a place I loved because of the buzzing market and the amazing huipiles worn by every woman around, and we followed the road to San Juan river’s spring, one of those places that are taken over by local tourism. The sky was cloudy, the weather was mild to cold and the water was absolutely freezing, but the two brothers dared to jump into the water. Samu and I decided it was safer to just dip our feet in and laugh at their cries of cold.

Al regresar a la casa, Diego se unió a la fiesta. Los cuatro juntos fuimos a comprar unos pishtones (tortillas de maíz rellenas de frijol), plato típico de Aguacatán, un pueblo que me encantó por la animación del mercado y los impresionantes huipiles que llevaban las mujeres. Pasamos de largo para llegar al nacimiento del Río San Juan, un lugar lleno de domingueros guatemaltecos. El cielo estaba encapotado, el tiempo no era nada cálido y el agua estaba helada, pero los hermanos se atrevieron a meterse en el agua. Samu y yo nos quedamos fuera, metimos los pies y nos reímos de sus gritos y quejas de frío.

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Vista de la casa del Mirador

It was then we had our first contact with the Cuchumatanes, the highest non volcanic mountains in Central America. We drove up around 1000 metres to El Mirador, an amazing viewpoint over Huehuetenango and the mountains that surround it. We enjoyed the cool weather and the mountain flora and the views for a while and then they took us a bit further up the mountain to a place called Comedor Amparito, apparently considered one of the best in the department.

Fue entonces cuando tuvimos nuestro primer contacto con los Cuchumatanes, las montañas no volcánicas más altas de América Central. Subimos unos 1000 metros hasta El Mirador, desde donde se veía Huehuetenango y todas las montañas que lo rodean. Disfrutamos el frío, la vegetación y las vistas un ratito y luego nos llevaron un poquito más arriba en la montaña hasta el Comedor Amparito, uno de los mejores del departamento.

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En Huehuetenango las tierras se separan con esas peculiares flores rojas, no con muros de piedra

I didn’t order anything because every meal was meat based, but Samu, Lucho and Diego enjoyed a huge plate of lamb with rice. beans, salad, corn, and tortillas for Q40 (a bit pricey for Guatemala but they sure were satisfied!). After that, we got back to the city. I was still floating from all the good impressions we’d had, especially the highland landscape… I knew the Cuchumatanes would be one of my favourite places and that we’d come back, and of course we did.

Yo no me pedí nada porque todos los platos traían carne, pero Samu, Lucho y Diego se metieron un buen plato de cordero (con arroz, frijol, ensalada, maíz y tortillas) entre pecho y espalda. Costó 40 quetzales, que es un poco caro para Guatemala, pero ¡ellos quedaron bien satisfechos! Yo seguía encantada de todas las impresiones del día, especialmente el paisaje de montaña. Ahí supe que los Cuchumatanes serían uno de mis lugares favoritos y que volveríamos… Y así lo hicimos.

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¡Hasta siempre Huehue!

 

El Caribe Hondureño y los Garífunas

‘Honduras es muy peligroso’, decían. ‘Os van a secuestrar las maras’, nos advertían. ‘Encantado de haberos conocido’, se despidieron. ¿Sabéis cuál fue el gran error que estas personas cometieron al hacer tales afirmaciones? No habían visitado Honduras.

Honduras is extremely dangerous’, they said. ‘You’ll get kidnapped by a mara’, they said. ‘It was nice meeting you’, they said. Do you know what those people’s mistake was? They had never been in Honduras.

Vista desde el muelle de Omoa

Lo cierto es que nuestro viaje por Honduras fue mi culpa. Y es que, estando tan cerca del segundo arrecife de coral más grande del mundo, no pude evitar cumplir uno de mis grandes sueños: bucear. Pero esta experiencia llegará hasta vosotros en el futuro (reportaje gráfico incluido). De momento os tendréis que conformar con playas de arena fina, una gastronomía de ensueño y una calidad humana inigualable.

I must confess our Honduras trip was my fault – being so close to the second biggest coral reef in the world, I just had to make one of my dreams come true. I had to dive. You will read about this experience in the future (including pictures); for the moment you will have to do with fine sand beaches, an amazing cuisine and awesome human values.

Río Cangrejal

Alba llegaba desde Guatemala, tras haber pasado una semana dando clases en una pequeña escuela rural de Petén. Yo me despedía de mi querida Utila y sus fondos de mil colores. Nos encontramos en la plaza central de La Ceiba, donde Timmy, nuestro host hondureño, y yo fuimos a recogerla.

Alba was coming from Guatemala, after collaborating at a tiny rural school in Petén for a week. I had said goodbye to my beloved Utila and its colourful depths. We met at La Ceiba’s central park where Timmy, our Honduran host, and I picked her up.

Muelle de La Ceiba

Timmy es un hondureño con ascendencia utileña. Por su nombre y aspecto físico uno podría pensar que es gringo, pero lo cierto es que su familia lleva muchísimos años en esta parte del mundo. Él afirmaba que descendía del conocido pirata Captain Morgan, temido en todo el Caribe durante el siglo XVII.

Timmy’s family come from Utila. By his name and physical appearance, he could be a gringo, but the truth is that his family has been in this part of the world for a really long time… He told us he descended from the well-known pirate Captain Morgan, who was feared in the Caribbean during the 17th Century.

Visitando Corozal

Él estudia por las mañanas pero eso no le impidió, a él y su novia Ninfa, llevarnos de paseo a conocer playas y lugares impresionantes. También pudimos tocar música juntos, pudiendo compartir diferentes perspectivas musicales, mezclando guitarra y ukelele. Algo que nunca olvidaremos fue probar el conocido Semen del Diablo en La Casa del Jaguar, un pub alternativo que se granjea de ser el primero de Centroamérica donde TODAS las bebidas que se sirven están hechas con productos de la naturaleza. Nada es artificial o industrial.

Although he is studying in the mornings, he and his girlfriend Ninfa found the time to show us around and take us to some great beaches and astonishing places. We also played some music together, sharing different musical perspectives, mixing the sounds of the guitar and the ukulele. We will never forget the night when we went to try the Devil’s Semen at La Casa del Jaguar, an alternative pub that’s the first in Central America where everything is natural and organically made, nothing is industrial.

Probando la famosa Salvavidas, cerveza oficial hondureña

Por último, no podemos dejar de hablar de la la mamá de Timmy, la cual tiene un restaurante en el que vende las maravillosas ‘baleadas’. La baleada es básicamente una tortilla de harina con frijol colado, queso, huevos, aguacate… Cuenta la leyenda que en la ciudad de San Pedro Sula existió una mujer que vendía tortillas de harina con frijol (las originales) en una concurrida zona de la ciudad. Al parecer,, un día durante un encuentro entre dos bandas rivales, la mujer quedó en mitad del fuego abierto y la tirotearon. Por suerte sobrevivió. A partir de ese momento la gente comenzó a referirse a su lugar de venta de tortillas como ‘el de la baleada’, en referencia a las balas que había recibido. Leyenda o realidad, la historia es muy curiosa.

Last but not least, we must mention Timmy’s mum and her restaurant, where she cooks the marvelous “baleadas”. Baleadas are basically a wheat flour tortilla filled with beans, cheese, eggs, avocado… According to the legend, there was a woman who sold them in San Pedro Sula. During a shooting between two rival gangs, the poor woman was shot, but she luckily survived. After that, people started talking about her place as “el de la baleada” (“the shot/bulleted woman’s place”). Wether it is true or not, it is quite an interesting story.  

Baleadas

Tristes por tener que dejar La Ceiba, a Timmy, a Ninfa y las aventuras, nos dirigimos hacia Tela. Pero antes había un lugar por el que teníamos ganas de pasar: el Triunfo de la Cruz. Y es que lo que más nos había llamado la atención del Caribe Hondureño fue una cultura que allí se desarrolló y pervive aún hoy en día: los garífunas.

Sad about leaving La Ceiba, Timmy and Ninfa, we headed to Tela. There was still a place we wanted to visit on our way there: Triunfo de la Cruz, a Garífuna village. Because the Garífuna culture, which developed and lives on in the Honduran Caribbean, was the thing we were most curious about in that amazing place.

Niños garifunas navegando en el Triunfo

La cultura garífuna nace en San Vicente y la historia es muy curiosa. Cuentan que los ingleses traían un buen cargamento de esclavos desde las costas africanas. Al acercarse a tierra firme, una fuerte tormenta provocó el naufragio del barco y los supervivientes fueron a parar a la isla de San Vicente. Allí, aquellos que eran traídos a América para trabajar en las plantaciones fueron los únicos supervivientes, los cuales se mezclaron con los habitantes originarios de la isla. Dieron lugar, de esta forma, a una raza y una lengua muy particulares que  se fueron construyendo a través de los años para acabar constituyendo lo que hoy entendemos como garífuna.

The origin of this culture is quite interesting. Apparently, there was a British ship carrying slaves to America from the African coast. When the ship was getting close to the island of San Vicente, there was a thunderstorm which made the ship sink. The only survivors were those coming from Africa, and they managed to get to San Vicente. Over the years, they and their culture started mixing up with the locals forming what we know as Garífuna culture.

Alba alucinando en Masca

Pero, ¿cómo fue que llegamos a interesarnos tanto por esta cultura? Durante mi estancia en la isla de Utila, encontré un libro llamado ‘La danta que hizo Dugú’, en el que un hondureño relataba las historias orales que había recogido en un poblado garífuna, conocido como Masca.

There was something which increased our interest about the culture. In Utila, I came across a book called “La Danta que Hizo Dugú”, in which a Honduran professor wrote the stories that had passed mouth to mouth and were told to him in Masca, a Garífuna village.

Me fascinó  tanto el libro que, en cuanto me reencontré con Alba, se lo puse ante los ojos para que lo leyera. Fascinados ambos por el libro y, sobre todo, por las dos mujeres, madre e hija, que relataban las historias, decidimos aproximarnos más a la cultura visitando el Triunfo de la Cruz y Tela.

I was so fascinated by the book that, when Alba and I met again, I begged her to read it. She did it and, both fascinated by the book and especially by the two women, mother and daughter, who narrated the stories, we decided to explore Triunfo de la Cruz in order to get closer to the culture.

Arte Urbano en Tela

Sí es cierto que había muchos garífunas en estos lugares, pero en ninguno conseguimos llegar a la profundidad que deseábamos. Fue entonces cuando tomamos la decisión de ir a Masca, la aldea en la que Mario Gallardo había realizado su investigación, y en la que esperábamos encontrar a Doña Cayita, la hija. Nuestras esperanzas eran pocas ya que el libro había sido escrito hace veinte años, y la madre tenía 90 años cuando esto aconteció.

There were many Garífuna people in those places, but we didn’t seem to really get to know them. It was then we decide to try to go to Masca, the village in which Mario Gallardo had done his research, and where we were hoping to maybe find Doña Cayita, the daughter in the book. We didn’t really have our hopes up because the book had been written twenty years ago, when her mother was already 90 years old.

De paseo

Lo cierto es que Masca es increíble. Llegamos por la tarde y no había nadie en la playa. Como Dios nos trajo al mundo nos adentramos en el mar Caribe y sus templadas aguas transparentes. El atardecer creaba una atmósfera anaranjada y, de alguna manera, tenue. Cuando vimos que la tormenta se acercaba nos regresamos a la habitación de hotel que, por apenas 5 euros entre los dos, habíamos reservado para aquella noche.

Masca was unbelievable. We got there in the afternoon and the beach was absolutely empty. We left all of our clothes on the shore and got into the warm and clear Caribbean sea. The sunset painted the athmosphere in shades of oranges. We stayed until we felt the storm coming and we sought refuge in the hotel room we had booked for less than 5€ all together.

Atardecer en Masca

Un café con leche la tarde anterior procuró que enfermara del estómago y, tras pasar el día viajando y disfrutando de la playa, me afectó al caer la tarde. Alba salió a buscar comida y, según me contó, lo que ocurrió fue otro ejemplo más de esa generosidad centroamericana. Volvió a la playa, que estaba a apenas 1 minuto de distancia y se acercó a un restaurante. Allí se encontraba nuestra salvadora, una mujer garífuna que tenía el restaurante cerrado pero que, al decirle que yo estaba enfermo y que buscábamos un poquito de arroz, no dudó en ofrecernos el arroz que le quedaba gratis y unas pastillas para el malestar. Cuando Alba le preguntó si conocía a Doña Cayita… ¿Adivinad qué respondió?

The lattes we had drunk the night before made me sick and, after a day travelling and enjoying the beach, they affected me right before dark. Alba went out to look for some food and when she came back she told me what happened to her. She had asked at every restaurant in town but most were closed already… and then the rain started. She run to the closest (closed) restaurant and while she was standing there, our saviour appeared. It was the owner of the restaurant, a Garífuna woman who had already closed for the night and gone for a walk and talked to Alba as she was getting home. When Alba told her I was sick and she was looking for a plate of rice, she offered her the rice and chicken she had there, warmed it up for us, gave her forks and water and some stomach pills, all for free and with a huge smile on her face. Alba had to ask about Doña Cayita and guess what her answer was…

Clásica escena en una aldea garifuna

No solamente la conocía sino que era su tía. A la mañana siguiente fuimos a visitarla y darle las gracias por su ayuda, y pedimos indicaciones para encontrar la casa de Doña Cayita. Tras desayunar unas buenas baleadas de huevo, encontramos la casa y… allí estaba nuestra nueva amiga.

Not only did she know her, she was her aunt! As we woke up the next day, we went to visit her and thank her for her help. She told us how to get to Doña Cayita’s place. After having egg baleadas for breakfast, we found the house… and met our new friend.

Doña Cayita, un amor de mujer

Sorprendida de vernos, cuando le dijimos que veníamos por el libro, no dudó en dejarnos pasar a su casa, sentarnos en el suelo y comenzar a contarnos historias. Sobre su mamá, sobre su pasado, sobre los garífunas… Sus ojos azules destilaban sabiduría y su sonrisa sufrimiento y alegría de haber podido superar todos los obstáculos impuestos por la vida.

She was surprised to see us, but when we told her the book had brought us there she let us into her home, she sat us on the ground and started telling us stories. About her mum, her past, her culture… Her eyes were the image of wisdom and her smile was a mix of suffering and joy that she had been able to overcome every obstacle life had put her way.

A sus ochenta y pico años, Doña Cayita se conservaba estupendamente. Y es que los garífunas, por su maravillosa dieta a base de arroz, frijol, plátano y pescado, sus ganas de vivir, sus bailes, su magnífica hospitalidad y el maravilloso clima caribeño, son una de las culturas de Centroamérica que durante más años caminan por nuestra tierra.

Being over eighty years old, Doña Cayita looked and behaved as if she was much younger. The Garífuna, because of their cuisine based on rice and beans, plantain and fish; their will of living, their traditional dances, their brilliant hospitality and the wonderful Caribbean climate, are one of the cultures that stay in our planet for the longest time.

 

Pacific Coast Saunter

After a couple of days resting with some of the other volunteers, we all decided to try light travel and let fate determine our future, so we packed whatever we thought we were going to need and flew away. We didn’t know where we were heading to, but one thing was clear: we weren’t going to spend a penny on accommodation nor transport.

Después de un par de días descansando con Aina y Bea, las otras voluntarias, los cuatro decidimos intentar viajar ligeros y dejar que el destino determinara nuestro futuro. Una mañana metimos todo lo necesario en la mochila y levantamos el vuelo. No sabíamos hacia dónde, pero teníamos claro que no queríamos gastar ni en alojamiento ni en transporte.

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There’s always time for silly pictures before letting luck decide your fate / Siempre hay tiempo de hacer tonterías antes de dejar que la suerte decida tu destino

When we got to the motorway we had two choices; either we set out towards the north (Flores, El Remate, Belize) or the south (Everywhere else). Aina and Alba couldn’t make up their minds but Bea and I (internally) couldn’t wait to put our thumbs up and get a lift towards the sea.

Una vez en la carretera vimos nuestras opciones: según el lado donde levantáramos el dedo, iríamos al norte (Flores, el Remate, Belice) o al sur (Cualquier otra parte). Aina y Alba no se decidían, pero Bea y yo nos moríamos por conseguir un carro en dirección al mar.

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Guess who won… / Adivinen quién ganó…

So we tried and after a couple of minutes we were lying at the back of a pick up heading to Guatemala City. The driver stopped past Río Dulce to run an errand and we got off the car to have some lunch. As we were waiting for him (he said 20 minutes but you know, people in Guatemala don’t really control time as German do) something incredible happened. A big lorry stopped by us and a young guy shouted ‘where are you going?’, when we said the Pacific he smiled and opened the door to let us in. We made ourselves comfy and started singing along the songs they were playing. The sea was getting closer.

Lo intentamos y a los pocos minutos estábamos tirados en la parte de atrás de una pick up en dirección a la Ciudad de Guatemala. El conductor paró pasado Río Dulce para hacer un mandado y nos bajamos para comer algo. Mientras le esperábamos (había dicho 20 minutos, pero en Guatemala el tiempo es relativo…), un camión inmenso se paró a nuestro lado para que el conductor, un chico joven, nos gritara ‘¿Hacia dónde van?’. Al oir ‘¡al Pacífico!’, nos abrió la puerta y nos dijo que nos instaláramos. El mar estaba más cerca.

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We spent hours sitting, lying and even playing card games on the truck’s bed… / Pasamos horas sentados, tirados o hasta jugando a cartas en la cama del camión…
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They stopped before getting to Guatemala so we could see this spot. Wonderful, isn’t it? / Se pararon antes de llegar a Guatemala para que disfrutáramos de este paisaje…

After 7 or 8 hours travelling they dropped us off in Escuintla; one hour away from the ocean. The problem was that, at 22.00, you don’t want to be in the streets of Escuintla for very long. They told us that it was a really dangerous place so we got down and run to the first police officer we saw. He was surprised to see tourists in town and suggested that we go check the hotels. We said we didn’t have much money and he recommended us to go to the Police Castle (LITERALLY A CASTLE) and ask there. We pretty much run there and met our new friend – a police officer with gold teeth that was watching over the place lived probably one of the most surrealistic hours in his life.

Después de siete u ocho horas de viaje, nos dejaron en Escuintla, a una hora del océano. El problema es que, al caer la noche, es mejor no pasearte mucho por las calles de esa ciudad. Sabíamos que era bastante peligroso así que nos fuimos a hablar con el primer policía que vimos. Después de manifestar su sorpresa al ver turistas a esas horas (eran casi las 11), nos sugirió que fuéramos a un hotel. Como eran todos carísimos fuimos directos al castillo (sí, un castillo de verdad) de la policía. Vigilando la puerta había un joven policía con dientes de oro que viviría una de las horas más surrealistas de su vida…

The moment we arrived we started planning how to sleep there:

Cuando llegamos, intentamos planear cómo dormir allí mismo.

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Trabajo en equipo para colgar la hamaca. / Teamwork: Hammock Hanging.
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¡Y el resultado! / And the result!

That was because when we asked if it was possible to sleep inside, the guy told us that the bloke in charge of the place was out and it wouldn’t come back until who knows when. So Bea didn’t hesitate a second and hung her hammock wherever she managed (using us all to complete the task). The happiest moment was when the boss arrived and said ‘Come inside, I’m going to show you where you can sleep’. And there we were, in an empty meeting room that contained nothing but a pile of plastic chairs and a bunch of mattresses.

Lo hicimos porque le preguntamos al chico si podíamos dormir en la comisaría y él nos dijo que no sabía, que su jefe no estaba y no sabía cuando regresaría. Bea no se lo pensó dos veces y colgó su hamaca como pudo, usándonos a todos para completar la tarea. Pero el mejor momento fue cuando el jefe en cuestión llegó y nos dijo ‘vengan, les voy a enseñar donde pueden dormir’. Así terminamos en una habitación llena de sillas… y colchones.

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Momento de lectura en nuestra confortable habitación. / Reading time in our fantastic bedroom!
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We had slept in an actual castle! / ¡Habíamos dormido en un verdadero castillo!
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This man laughed a lot with/at us.

The next day, we just needed a lift to get to Puerto San José where, for the first time in my life, I got to see the Pacific Ocean, and it was up to the expectations.

Cuando nos levantamos al día siguiente, no necesitamos más que un jalón para llegar al Puerto de San José, donde vi el Pacífico por primera vez en mi vida. Estaba a la altura de las expectativas.

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El Puerto de San José está lleno de barcos pero nos pareció bonita esta imagen… / Puerto San José is full of ships but we found this picture quite beautiful in its own way.

As we had had a really long day the day before, we thought it would be great to spend the day on the beach having a rest and introducing ourselves to Mr. Pacific. We had a beautiful lunch composed basically by avocado, bread, tomato and (sometimes) a slice of ham and when we finished eating, we started looking for a place to sleep. The idea was asking some family to let us hang our hammocks in their garden, but we found nothing but empty mansions. We finally got to the street that crossed the whole finca on the other side of the beach. What we didn’t know is that we were getting into private property; fortunately there was an old guy with a shotgun that made this clear for us.

Como el día anterior había sido larguísimo, pensamos que estaría bien pasar el día entero en la playa, descansando y conociendo mejor al Sr. Pacífico. Comimos un banquete de pan con tomate, aguacate y algunos un pedacito de jamón. Cuando terminamos de comer empezamos a buscar un lugar donde dormir. La idea era pedirle a una familia que nos dejara colgar la hamaca en su jardín, pero no encontrábamos más que mansiones desiertas. Al final nos metimos por una callejuela que nos permitió salir de la playa y llegar a una calle… Lo que no sabíamos es que era una calle privada, aunque por suerte un señor con una buena escopeta nos lo hizo notar.

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Nos gustó esta parte de Puerto San José / We liked that spot in Puerto San José

We got out of there and continued walking through that street, parallel to the beach. In another part of the street, also private, we found a nice security guard that watched over a pool establishment built for bank workers from the capital to go and relax, play football, enjoy the beach and swim. He tried to convince the family that takes care of the house next to it to let us sleep in the garden using our hammocks. Even though they said no at first because the father of the family (the carer) was out, they finally accepted us in.

Nos acompañó a la puerta y seguimos la calle paralela a la playa. También era propiedad privada, pero fue aquí donde conocimos a un amable vigilante de seguridad que trabajaba en un complejo acuático en el que los trabajadores de un importante banco de la capital se podían ir a relajar en sus vacaciones. Él intentó convencer a la familia que cuidaba la casa de al lado de que nos dejaran colgar las hamacas en su jardín para pasar la noche y, aunque al principio la chica tuvo sus reservas (su marido no estaba y la responsabilidad era de él), terminaron aceptando.

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Those palms looked great to hang hammocks from / Pensamos que nada mejor que estas palmeras para colgar las hamacas…

Spending the afternoon and evening on the beach was so pleasant we couldn’t believe it. But not everything worked out as expected, the wind was blowing a bit too fast and the clouds were starting to assemble; the rain was coming. So, when we were thinking where to put our hammocks under some of the roofs in the garden, the family came and told us to come inside the house and use the beds, the toilet and, more surprisingly, the air conditioning. Besides, they brought us dinner and sodas. It is again people that don’t have much the ones that give the most.

Pasar la tarde entera en la playa fue una pasada, pero no todo iba según lo esperado: el viento se intensificó, se juntaron las nubes… estaba claro que se avecinaba una buena tormenta. Ya estábamos pensando cómo colgar las hamacas dentro de un cubierto en el jardín dónde habíamos dejado las mochilas cuando la familia nos vino a buscar para decirnos que entráramos en la casa y usáramos las camas, el baño e incluso el aire acondicionado. Más tarde nos trajeron bocadillos y bebida… Siempre son los que menos tienen los que mejor te tratan.

We woke up before the sun rose the next day, we gathered up some money and gave it to them and then we left. We hitchhiked again and in just a couple of hours we were in El Paredón, the nicest place in this part of the Pacific coast.

Nos levantamos antes de que asomara el sol, reunimos un poco de dinero para dárselo a la familia y nos fuimos. En pocas horas estábamos llegando al Paredón, uno de los sitios más bonitos en esta parte de la costa del Pacífico.

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La parte más apartada de la playa del Paredón 

As soon as we arrived to the beach we found our place. A really nice shadow post made of palm leaves and wood, signals of an out campfire. There we enjoyed the sea and the beach but there was something that made this visit more interesting — getting to know an education based volunteer program that’s been developed here over the last 5 years. Alba and Aina went to meet the volunteers and coordinators and came back with loads of ideas, and that’s how a very interesting talk about our view on volunteering started. We shared opinions and points of view and definitely got sentimental. Those hours debating  volunteer work by the Pacific ocean made the trip worth it.

Nos bastó pisar la playa para encontrar nuestro lugar: cuatro palos y una sombra hecha de madera y hojas de palmera que cubrían del sol un fuego ya apagado. Ahí colgamos las hamacas y nos dedicamos a disfrutar de la playa pero hubo algo que hizo nuestra visita al Paredón mucho más interesante: un proyecto de voluntariado que lleva cinco años situado en la aldea. Alba y Aina se fueron a conocer a los coordinadores y voluntarios y regresaron con la cabeza llena de ideas, y así empezó una conversación bien interesante sobre el voluntariado. Compartimos opiniones y puntos de vista e incluso nos pusimos un poco sentimentales. Esas horas debatiendo el trabajo voluntario sentados en la arena fueron uno de los mejores momentos del viaje.

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We shared our spot with four huge Guatemalans who even gave us some beans and tortilla… / Compartimos nuestra guarida con cuatro guatemaltecos que hasta nos dieron frijol y tortilla
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Donde el río (casi) llega al mar / The river getting to the ocean

I can’t remember the number of cars / pickups / trucks / donkeys… The thing is we finally got to our next stop: Monterrico. As we did the days before, we started walking by the beach to finally find a place we thought could be great for sleeping: a closed turtle shelter. It had a really cool viewpoint and, after a while thinking about the fact that there was a cyclone coming, we decided to hang our hammocks and chill out for the rest of the day. We talked, wrote, and tried to get into the water but the Pacific ocean and its waves nearly killed us so we stopped trying and smiled instead.

Ya no recuerdo el número de carros, pickops, camiones, burros… que nos dieron jalón hasta Monterrico. Finalmente llegamos y, como en los días anteriores, paseamos por la playa en busca de un buen sitio y lo encontramos: un tortugario cerrado (no es época de tortugas). Tenía un mirador precioso y, tras pensar por un momento  en el ciclón que se acercaba, decidimos colgar las hamacas y relajarnos. Charlamos, escribimos, intentamos meternos en el agua y las olas casi nos matan así que dejamos de intentar y simplemente… sonreímos.

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Home, sweet home! / Nuestra humilde morada.
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Sitting in our living room / Sentadas en nuestro sala de estar
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Always keep travel journals / Lleven siempre cuadernos de viaje
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We could tell the night would be fun / Se acercaba una noche movidita

Everything was amazing till we came back to our “place” and the security guards were there. Lucky us, they just wanted to hang out and tell us that there was a storm coming. We all slept quite well and, because we practically hadn’t spent any money yet, we booked a tour through the beautiful mangrove swamp. The price was 3.5 euros each and it was totally worth it.

Todo era perfecto hasta que regresamos a nuestra guarida y allá nos encontramos a los guardas. Por suerte sólo querían charlar y avisarnos del ciclón que se acercaba. Esa noche dormimos bastante bien y, como no habíamos gastado nada de dinero en todo el viaje, nos dimos el capricho de reservar un tour (3,5 euros cada uno) de madrugada para ver salir el sol desde una barquita de remos, entre manglares. 

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La luz era preciosa / The light was gorgeous
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Otra barquita como la nuestra, de pescadores / A boat like ours (they were fishermen)

We had an incredible time but the rain was coming and, indeed, we would soak to death. Waiting for our ride to get out of Monterrico, one hour under a little bus stop was enough to make us feel a bit demotivated. But life always surprises you and a car with a couple of good Christians inside stopped. They were going to Antigua but would leave us in the outskirts of Escuintla. We soon found a truck driver that took us to Palin, one of the last towns before getting to Guatemala City which, as you know, is on the Top Ten most dangerous cities of the world. There, after stopping a couple of trailers heading to El Salvador, we found a van heading to the even more dangerous Zone 18, but they would leave us on the perfect place to hitchhike north. They were right and that’s when our hero appeared, Mario Lopez. He and his beautiful trailer would give us the opportunity to live another adventure, the last during that trip.

Fue una mañana increíble pero se acercaba la lluvia y, efectivamente, nos íbamos a quedar empapados. Esperando a que nos dieran un jalón para sacarnos de Monterrico, pasamos más de una hora debajo de una marquesina de autobús. Pero cuando ya estábamos desmotivados, un carro con una pareja de apasionados de la música cristiana dentro nos levantó. Iban a Antigua y nos dejaron a las afueras de Escuintla, donde encontramos a un camionero que nos dejó en Palín, justo antes de llegar a Ciudad de Guatemala (una de las ciudades más peligrosas del mundo). Paramos a un par de camiones que resultó que iban al Salvador y luego sonó la campana: una furgoneta llena de tostadas nos propuso dejarnos en la (todavía más peligrosa) Zona 18, pero en el lugar perfecto para conseguir un jalón hacia el norte. Y así fue: allí nos recogió el héroe de la historia, Mario López. Él y su camión nos brindarían la última aventura de nuestro viaje.

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Así nos sentimos cuando nos recogen cristianos / This is how we feel when Christians give us a ride 
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El camión de Mario / Mario’s truck

One hour of normal driving was enough when amazing Guatemala Traffic Service decided that day was the one to fix the only road that connects the capital with the north. Of course it’s a two lane road so imagine. We had hope that it would pass but after three hours we went down the truck and started looking for other trucks heading to Poptun, because our guy wasn’t going that way, but he would save us more than half the way. We didn’t manage…

Después de una hora manejando de manera normal, vimos que algo fallaba. Y es que ese era el día indicado en que el maravilloso Servicio de Infraestructuras guatemalteco decidió arreglar la única carretera que va de la capital hacia el norte. Se trata, claro está, de una carretera de dos carriles, así que ya se lo pueden imaginar. Tras tres horas parados perdimos la esperanza de salir de allí y empezamos a buscar otros camiones que se dirigieran específicamente a Poptún (nuestro Mario se desviaría antes). No lo conseguimos…

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Bea suplicando / Begging Bea

As the dark started coming, Mario said to us that he and his friend weren’t going to make it so they would sleep in a very safe trailer station, with guard and everything, and continue the next day. Without any other chances, we agreed and we all stopped to meet the other guy and have supper. His name was also Mario and he was so pleased to meet us we couldn’t be more sure about the incoming night.

Ya anochecía y Mario anunció que su compañero y él no llegarían a su destino a tiempo y que se quedarían a dormir en una estación de servicio muy segura, con guarda de seguridad incluido, para continuar al día siguiente. No es que tuviéramos otra opción… Paramos para cenar con su colega, que también se llamaba Mario y era tan simpático que nos convenció de que era una buena idea pasar la noche con ellos.

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Mario & Mario, professional truck drivers and good people.

Our Mario wanted to leave the truck bed to us so we could sleep inside but we felt bad and decided to split up. Aina and Bea would hang the hammocks right under the truck! And Alba and I would sleep on top of the truck cabin! It was so amazing it became one of my favourite experiences ever. The rain came around four so Alba and I went down to get into the cabin, it was empty… Apparently Mario was afraid something could happen to the girls so he had also hung his hammock, he was a truly good person.

Nuestro Mario quería dejarnos su cama para que durmiéramos dentro del camión pero no quisimos causarle molestias así que nos separamos: Aina y Bea colgaron sus hamacas debajo del camión y Alba y yo decidimos instalarnos encima de la cabina. Era increíble estar allí; una de mis experiencias más especiales. Alrededor de las cuatro empezó a llover y Alba y yo nos metimos en el camión… y lo encontramos vacío. Resulta que Mario también había colgado la hamaca para no dejar solas a Aina y Bea. Era una bellísima persona.

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Dormir encima de un camión resultó ser bastante cómodo / Sleeping on top of a truck turned out to be quite cozy 

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Así amanecimos / This is what we saw as we woke up
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They didn’t even get wet / Ni siquiera se mojaron

The next day we continued our journey and got to Poptun without any trouble, knowing that we crossed a whole country without spending anything in transport or accommodation. This trip and the whole experience in Central America is changing our lives in so many ways… I don’t think we really are aware of it.

Por la mañana continuamos nuestro viaje y llegamos a Poptún sin problema, sabiendo que habíamos cruzado un país entero sin gastar ni un quetzal ni en transporte ni en alojamiento. Este viaje y la experiencia centroamericana en general están cambiando nuestras vidas en muchos sentidos, no creo que seamos conscientes de hasta qué punto.

Las Lagunas de Montebello y las ruinas de Chinkultic

After a great day at Cascadas del Chiflón, we were thinking about packing and leaving for Guatemala the very next day at dawn. However, Paulina, who had been working all week, told us she would be free for the weekend and felt like doing something nice with her family. The Montebello lakes seemed like the best option, and she asked us and the Valencian girl if we wanted to tag along, saying it would be fun to go all together. We couldn’t say no, after all it’s supposed to be one of the prettiest places in Chiapas!

Después del fantástico día que habíamos pasado en las Cascadas del Chiflón, ya estábamos pensando en hacer las maletas para salir en dirección Guatemala al siguiente día al alba. Pero Paulina, que había trabajado toda la semana, nos dijo que tenía el día libre y que le gustaría hacer algo todos juntos con su familia. Nos convenció de quedarnos un día más al mencionar los lagos de Montebello, uno de los lugares más bonitos de Chiapas.

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After a well deserved rest and a good cup of coffee we got into the car and started rolling, really happy to have Paulina with us this time. The lakes weren’t far and the entrance fee was 1,5 euro. We got to the first lake, which wasn’t all that nice, and some boys came to us, asking us our names in order to recite us some poems in exchange for some pesos.

La mañana siguiente nos montamos en el carro, felices de compartir tiempo con Paulina esta vez. Los lagos estaban bastante cerca y pagamos 1,5 euros de entrada. El primer lago al que llegamos no era muy bonito, un poco desolado, no había más que unos pocos niños que nos pedían el nombre para recitarnos poemas por un par de pesos.

Only a few kilometres away was lake Tziscao. What made it special was the fact that the Guatemalan border crossed it. Some kids were playing a marimba and others came to ask around for pesos and sweets. We talked to them and took pictures, all while joking about staying in Guatemala already (but, of course, there weren’t any roads leading to civilisation there) and then crossed the bridge back to Mexico and got on out cars again.

A pocos kilómetros se encuentra el lago Tziscao. Lo más especial de ese lago es que la línea de la frontera con Guatemala lo atraviesa. Al llegar al borde encontramos a unos niños tocando la marimba y a otros, más pequeños, que vinieron a pedirnos pesos y dulces. Hablamos con ellos y tomamos algunas fotos del lago mientras bromeábamos diciendo que nos quedaríamos en Guatemala de una vez (aunque, claro está, no hay carreteras en ese sitio) y regresamos a México para subirnos en los carros una vez más.

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Nos sentimos como en casa… / We felt home right away…
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Miniguatemaltecos

It was then when we got lost. We got to the next lake and Paulina’s mum, Alberto and her aunt, who were in the other car, weren’t there. Paulina saw the car going right past us and none of its occupants had seen us. The lake was many meters below us and only a tiny path went down to the shore… And of course we had to explore it. The way down was complicated, but the view was awesome.

Y en ese momento nos perdimos. Al llegar al siguiente lago, el otro carro (con la madre de Paulina, su tía y Alberto) pasó de largo sin que sus ocupantes se dieran cuenta de que habíamos parado. Decidimos esperarles mientras bajábamos a orillas del lago, que se encontraba algunos metros más abajo. Tuvimos que bajar por un camino un poco peligroso pero mereció la pena.

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Arriesgando la vida para meter un dedo en el lago / Risking his life to dip a finger in the lake

We got back and the other car still wasn’t there, so Paulina told us to just get to the next lake. She took us to a viewpoint from which we could admire lake Pojoj. From the viewpoint we could see tourists getting on rafts to visit a tiny island at the middle of the lake. Up where we were, what we could do was pretending to fall off the cliff to take some funny pictures.

Al subir nos cercioramos de que el otro carro seguía perdido, así que Paulina nos propuso seguir adelante. Nos llevó a un mirador desde dónde pudimos admirar el lago Pojoj y las balsas que fabrican los habitantes para llevar a los turistas a la pequeña isla que hay en medio del lago. Arriba como estábamos, pudimos sacar fotos como si nos cayéramos del precipicio y reírnos de nuestras propias caras.

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Me gustó ver las balsitas / I enjoyed seeing the little rafts
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Y ya nunca jamás le volvimos a ver… / That was the last time we saw him…

After that Paulina took us to what she considered to be the most beautiful lake in the park… and we agreed. It was called Cinco Lagos and it was just breathtaking. We enjoyed the view for a while and then managed to call Paulina’s mum – they were waiting for us at the “restaurant” area, a long row of food stalls where some women were making tortillas and cooking huge pots of black beans.

Después, Paulina nos llevó a su lago favorito. Se llama Cinco Lagos y la verdad es que la vista era una pasada. La disfrutamos un buen rato y luego nos llamó la madre de Paulina: nos estaban esperando en el área de los comedores, una larga fila de paraditas de comida donde algunas mujeres torteaban y vigilaban ollas llenas de frijol.

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Turistas en Cinco Lagos / Tourists in Five Lakes

The occupants of the other car forced us to sit down and get some late breakfast, and the moment we ordered our food I knew why. It was delicious. I had pumpkin flower quesadillas, and Samu had some grilled cheese with chorizo which he absolutely loved. Our bellies full with amazing food and our eyes still overwhelmed by the beauty of the lakes, Alberto, Paulina’s mum and her aunt decided to go visit some Mayan ruins and there were two extra spaces in the car… We didn’t hesitate for a moment.

Los ocupantes del otro carro nos obligaron a sentarnos y a desayunar y entendí el porqué en cuanto llegó la comida que habíamos pedido: estaba bien rica. Yo comí quesadillas de flor de calabaza y Samu se puso las botas con un plato de queso asado con chorizo. Con el estómago lleno de deliciosa comida y los ojos aún llenos de la belleza de los lagos, Alberto, la madre de Paulina y su tía decidieron visitar unas ruinas mayas. Insinuaron que quedaban dos sitios en su carro y ¡no dudamos ni un segundo!

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Encontramos este cartel delante de los restaurantes y nos encantó

We said goodbye to Paulina and headed to the ruins of Chinkultic, which are just ten minutes away from the lake. There was no entrance fee; a fourteen year old kid informed us of that fact, and then followed us to politely explain that he was a guide. He was very nice, so Alberto asked him to show us around.

Nos despedimos de Paulina y fuimos hacia las ruinas de Chinkultic, a diez minutos escasos de los lagos. “No se paga entrada”, nos explicó un chico de catorce años antes de añadir que él era guía. Era tan simpático que le pedimos que nos enseñara el lugar.

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La Plaza Hundida, Chinkultic

Our little guide let us know that Chinkultic meant “stepped well” and led us to the Plaza Hundida (“sunk square”), which the Mayans built during the Classic Era (from the 3rd to the 9th Century). We had never seen anything like it, the Mayan architects took advantage of the hilly characteristics of the place to build their central square.

Nuestro pequeño guía nos contó que Chinkultic significa “pozo escalonado” y nos llevó a la Plaza Hundida, construida durante la era Clásica (S. III – IX). Nunca habíamos visto algo así, nos sorprendió mucho la manera en que los arquitectos mayas habían aprovechado las características del terreno para idear la plaza central.

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La Plaza Hundida

We kept going forward until we found ourselves at the foot of the hill. The stairs were quite steep so the ladies coming with us (Paulina’s mother and her aunt) decided to stay where they were while we climbed up. It was worth the steps. From up there, we had an amazing view over the Cenote Agua Azul (“blue water”) and we got to see the Acropolis, with some altars on which, according to our guide, used to take place the human sacrifices (we’re not so sure this is true though).

Seguimos el camino hasta que llegamos al pie de unas escaleras tan empinadas que las señoras que venían con nosotros (la madre de Paulina y su tía) decidieron esperarnos abajo. Desde la cima pudimos admirar el Cenote Agua Azul y vimos la Acrópolis, donde había unos altares en los que, según nuestro guía, se hacían los sacrificios humanos (quién sabe si es verdad…).

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La Acrópolis
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El Cenote visto desde las alturas / The Cenote from above

Back at the bottom of the stairs, we met the ladies and went to see the ball game, which was similar to the one we saw at Cobá but there was a difference: there was not a single soul to be seen in the place. We were alone with our guide, who told us about its rules (mentioning once more the human sacrifices) while I stayed behind to observe a magnificent tree that was growing through a set of stairs.

Al encontrarnos con las señoras de nuevo fuimos a ver el juego de pelota, parecido al de Cobá pero con una diferencia: aquí estábamos completamente solos, acompañados únicamente por nuestro guía, que nos explicó las reglas (mencionando, otra vez, los sacrificios humanos) mientras yo admiraba un árbol cuyas raíces parecían emerger entre unos escalones.

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A veces la naturaleza supera todo lo hecho por la mano del hombre. Me fascinó este árbol… / Sometimes nature is more interesting than anything manmade. I loved this tree…

I had interesting conversations with our little guide, especially about his life, Mayan culture and his plans for the future. He was passionate about history and the Mayans but he had never had the opportunity to visit any other ruins. It was a bit of a sour feeling to know that we had visited such amazing places like Tikal, Tulum or Palenque while he was seeing the same ruins every day…

Hablar con nuestro guía me pareció, quizás, lo más interesante de la visita. Me habló de su vida, de la cultura maya y de sus planes de futuro. Le apasionaban la historia y los mayas pero nunca había tenido la oportunidad de visitar otras ruinas que no fueran estas. Me sentí mal al pensar que Samu y yo hemos visitado ruinas como Tikal, TulumPalenque mientras él visita sólo éstas día tras día.

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The actual most interesting thing about those ruins was, in my opinion, our teenage guide

Hugging him good bye was a bit sad… But everything always goes really fast when you travel, and an hour later we were already planning something new. As it was our last day in Comitán, we decided to cook for the family. As a matter of fact, they had the same idea, so we shared a wonderful and abundant meal together. After that, they got every musical instrument they could find and we had a really nice evening singing and playing music together. It was a really nice way to spend our last night in Mexico!

No queríamos despedirnos de él… Pero todo va tan rápido cuando viajamos que una hora más tarde ya teníamos otra cosa en la cabeza: como era nuestra última noche en casa de Paulina, quisimos cocinar para la familia. De hecho, ellos tuvieron la misma idea y terminamos compartiendo una cena maravillosa y bien abundante. Al terminar, reunieron todos los instrumentos musicales de la casa y pasamos la noche tocando música y cantando juntos. ¡La mejor manera de pasar la última noche en México!

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Wonderful Waterfalls in Chiapas II: Agua Azul

We knew that it would be impossible for us to visit Agua Azul (“blue water”) before leaving Palenque, because they were too far out of the city and we were running out of time. We said good bye to Ale and headed to the petrol station, where a very special boy we’d met the day before had told us it’d be easy for us to hitchhike.

Ya habíamos asumido que no podríamos ir a Agua Azul. Que dejaríamos Palenque atrás y también la posibilidad de visitar esas famosas cascadas, ya que estaban muy lejos y no nos quedaban días. Nos despedimos de Ale y nos dirigimos a la gasolinera, donde un chico muy especial al que habíamos conocido el día anterior nos había dicho que sería fácil pedir ride.

In that moment I discovered the aquí nomasito (“just right there”) curse. I talked to every single driver that stopped there and they would all reply the same thing: “aw, I wish I could help you but I’m staying just right there”, “I’ll just head round the corner”. Even the boys who worked at the gas station helped me ask people but still no way. They all headed “just right there” until I knocked on a tinted glass and I asked a guy who didn’t look like he trusted me at all. He said he had to talk about it with his girlfriend but in the end they went for it and let us in their new car.

Ahí fue cuando descubrí la maldición del “aquí nomasito”. Iba hablando con todos los conductores y todos respondían lo mismo: “ay, qué pena, aquí nomasito voy”. Los chicos que trabajaban en la gasolinera me preguntaron dónde iba y por qué, e incluso me ayudaron a preguntar pero no había manera. “Aquí nomasito” se quedaban todos hasta que un cristal tintado se bajó y le pregunté a un chico con cara de desconfiado. Me dijo que lo tenía que consultar con su pareja pero al final se lanzaron a la aventura y subieron a un par de desconocidos a su carro nuevo.

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¿Serán estas las famosas cascadas de Agua Azul? / Are these the famous Agua Azul waterfalls?

Once inside we started talking with Leo and Adriana. They had been on a trip and were driving home with some great news: they had just found out they were expecting a baby. Their happiness and excitement spread out to us, and the four of us stayed over the moon for the whole day. They told us they were Mayans and they spoke Chol. Being bilingual helped them both in their jobs (he was a lawyer and she was a nurse) because, especially in rural zones, many people can’t speak Spanish.

Sentados cómodamente dentro del carro empezamos a hablar con Leo y Adriana. Habían estado de viaje y volvían a casa con noticias: esa misma mañana se habían enterado de que esperaban un niño. Su alegría y emoción se contagiaban, y eso marcó el ambiente que nos seguiría durante todo el día. También nos contaron que eran mayas Chol, él abogado y ella enfermera, y que el hecho de ser bilingües les ayudaba mucho en su trabajo ya que, sobre todo en zonas rurales, hay personas que no hablan castellano.

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Atravesando Chiapas / Through Chiapas

The landscape was moving around us but we were too much into the conversation to realise. The road was getting high and winding. We had been in the car for two hours when we stopped at a house by the road and Leo bought us an ear of corn and a cup of atole (water boiled with corn, rice or weat flour). The cooks, two women who had had plenty of children, started giving advice to Adri in Chol, while Samu and I enjoyed the friendliness and the sound of the conversation, unable to understand a single word.

El paisaje se movía a nuestro alrededor pero estábamos tan inmersos en la conversación que ni nos dábamos cuenta. La carretera se fue volviendo cada vez más sinuosa y elevada. Ya llevábamos casi dos horas cuando nos paramos en una casita al lado de la carretera y Leo nos invitó a un delicioso elotito de maíz (llaman elote a las mazorcas jóvenes, cuando son demasiado tiernas para molerlas y hacer masa para las tortillas) y a un vaso de atole (un líquido espeso hecho de agua y harina de maíz, arroz o trigo). Las vendedoras, que ya habían tenido muchos hijos, se arrancaron a hablar en chol, dándole consejos a Adri sobre el embarazo. Samu y yo disfrutamos del sonido y la simpatía del discurso, aún siendo incapaces de entender ni una palabra.

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Untando un poquito de mayonesa a los elotes. El atole en botella espesito y fresco / Getting mayonnaise on the corn; the fresh atole in the bottles

Back in the car, Leo and Adri “confessed” they’d like to stop for a bit at Agua Azul and asked us if we’d mind to stay with them and bathe together. We could barely believe it! We started laughing and said we’d love that. Then they explained that, because they grew up in the region, they could get it for free. “Would you mind hiding so we don’t have to stop the car for you to pay?”, they asked. And so we did. We covered ourselves with a giant basket and some blankets and we heard the guard let us in.

Seguimos nuestro camino con la tripa llena y fue allí cuando Leo y Adri nos “confesaron” que, de camino, les gustaría pasar por las cascadas de Agua Azul y nos preguntaron preocupados si no nos molestaría hacer un pequeño alto en el camino para bañarnos allí. Miré a Samu con incredulidad y nos echamos a reír, diciendo que nos encantaría. Entonces nos contaron que, como ellos crecieron en la aldea donde están las cascadas, tenían entrada gratuita. “¿Por qué no os agacháis y así no tenemos ni que parar el carro para que paguéis?”, preguntó Leo. Dicho y hecho, cubiertos por un cesto gigante y unas mantas escuchamos como el guarda les pedía identificación y dejaba pasar el carro.

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Autorretrato con nuestros amigos / Selfie with our friends

We were still laughing when we parked the car and took some pictures at the most touristy place. Then we got back in the car and got to a more quiet part of the river, were we could bathe and swim and we ate on the rocks watching the water rapidly flow. The colour was unbelievable, the temperature was perfect, the atmosphere was just like a tiny village. No tourists, just a couple of families washing clothes and taking baths with the children playing around. Way better than we had imagined.

Aún entre risas, tomamos un par de fotos en el sitio más turístico y luego enfilamos un caminito que nos llevó a una parte un poco más elevada y mucho más tranquila. Allí nos bañamos durante un buen rato evitando que nos llevara la fuerte corriente, y comimos en las rocas viendo el agua bajar a toda velocidad. El color era increíble, la temperatura perfecta y el ambiente parecido al de una aldea. Nada de turistas, sólo un par de familias bañándose y lavando ropa con pequeñines jugando. Mucho mejor de lo que habíamos imaginado.

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¡Llegamos! / We got there!

There was a teeny tiny problem: we were supposed to be in San Cristóbal before midday and it was around three p.m. when we left Agua Azul, which is around a quarter of the way. We could not warn anyone, so we just tried to forget about it and focused on the landscape, which was now awesome. From the high mountains we could see valleys, rivers and hills. Indigenous women wearing beautiful traditional clothes would walk across our way all the time and we were in awe. It was marvelous.

Había sólo un pequeño problema: nos esperaban en San Cristóbal por la mañana y ya eran las tres de la tarde cuando salíamos de Agua Azul, que está a tan solo un cuarto del camino. Ante la imposibilidad de avisar a nadie, decidimos dejar este hecho de lado y dedicarnos a disfrutar del paisaje, que se había vuelto impresionante con la altura. A vista de pájaro veíamos valles, ríos y montañas. En nuestro camino se cruzaban mujeres indígenas andando por la carretera, ataviadas con preciosos cortes y huipiles. Era maravilloso.

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La sublimidad del paisaje era más que palpable / The landscape was incredible

We finally got to Ocosingo (the one town between Palenque and San Cristóbal) at five in the afternoon and Leo left us at the bus station, where we were informed of three facts: one, the usual road was blocked to we would have to divert and we’d take much longer; two, it would cost a hundred pesos (five euro) to get to San Cristóbal; three, the colectivo would not leave Ocosingo until it was full (there were like three people there). A woman complained by saying it would get dark soon and there assaults on these roads at night time, so we decided to pay one more euro and take a collective taxi.

Finalmente llegamos a Ocosingo (el único pueblo grande entre Palenque y San Cristóbal) a las cinco de la tarde y Leo nos dejó en la estación de autobuses, dónde nos informaron de tres cosas: uno, que la carretera estaba bloqueada y por lo tanto había que desviarse y el colectivo tardaría mucho más; dos, que costaba cien pesos (cinco euros) llegar a San Cristóbal; tres, que el colectivo no se iría hasta que estuviera lleno (en ese momento no había más que una familia). Una mujer se quejó diciendo que en seguida se haría de noche y que había asaltos en esa carretera así que decidimos, por un euro más cada uno, tomar un “taxi” colectivo.

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Para no ser la zona turística está bastante bien ¿no? / This was not the touristy part. Not bad!

And this is how we got to spend almost four hours squeezed in a car (shared with two more guys plus the driver), listening to cheesy rancheras and being cold while going through one of the worst roads I’ve ever seen (at some point, one side of the road had collapsed entirely and no one seemed to care about it at all. Moreover, Chiapas is the Mexican state with the most speed bumps. AWFUL), everything was pitch dark and we were permanently afraid of being assaulted.

Y así fue como pasamos casi cuatro horas apretados en la parte de atrás de un carro (compartido con dos otros chicos más el conductor), escuchando rancheras a todo volumen y pasando frío mientras nos movíamos por las peores carreteras que he visto (al lado de un acantilado se había derrumbado un carril entero de la carretera y no había nada que lo advirtiera o señalara. Además, Chiapas es famosa por ser el estado mexicano con mayor número de badenes), todo esto a negra noche y sospesando en todo momento la posibilidad de ser asaltados.

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Mereció totalmente la pena / It was definitely worth it

When we tell it like that it sounds awful, but it really was an adventure. When we got to San Cristóbal, freezing cold and exhausted, we were still head over heels with what happened during the day. And we still didn’t know what lay ahead!

Dicho así suena un poco mal, pero la verdad es que fue una aventura. Cuando llegamos a San Cristóbal, congelados y exhaustos, todavía nos duraba la felicidad que se había ido cargando a lo largo del día. ¡Y la que nos esperaba!

Wonderful Waterfalls in Chiapas I: Roberto Barrios

Our initial plan was staying in Palenque for a relatively short time, just enough to see the town and the ruins. However, we found out there were at least two waterfalls near Palenque that we could visit. Apparently, the most impressive ones were Agua Azul (“blue water”), but they were quite touristy and very far away, so we decided to take a colectivo to a zapatista village called “Roberto Barrios” as the waterfalls there were supposed to be less crowded and expensive.

Nuestro plan inicial era quedarnos poquito tiempo en Palenque; el suficiente para ver el pueblo, las ruinas y nada más, pero descubrimos que había por lo menos dos cascadas en los alrededores y no queríamos perdérnoslas. Oímos por ahí que las de Agua Azul eran las más bonitas, aunque también un poco turísticas y bastante alejadas, así que decidimos acercarnos a un pueblo zapatista, Roberto Barrios, ya que nos dijeron que allí estaríamos más tranquilos.

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We were, as usual, going around with (almost) no money in our pockets, so we had to look around the whole market to find a cheap colectivo to take us there. We weren’t very lucky until we met two Mexican guys who were travelling with even bigger backpacks than we were and we decided we should try together. And it worked! We squeezed into the back part of a covered pick-up along with our new friends Noé and Misrrain, a kid in a school uniform, two men who carried many liters of soda and loads of bags full of groceries and, when we thought there was no way of letting more people in, a 150 kg man came in and sat down. And he fit.

Como tenemos el mal vicio de viajar con los bolsillos vacíos, recorrimos el mercado de cabo a rabo regateando a cualquier conductor de colectivo sin demasiado éxito, hasta que, por suerte, conocimos a dos veracruceños que viajaban con unas mochilas incluso más grandes que las nuestras y decidimos que la unión hacía la fuerza. Y sí. Nos metimos con calzador en la parte de atrás de una pick-up cubierta con tela junto con nuestros nuevos amigos Noé y Misrrain, un niño con su uniforme de la escuela, unos hombres que cargaban litros y litros de soda y cantidad de bolsas de plástico negras repletas de productos del mercado y, cuando ya parecía que no cabía nadie más, llegó otro hombre de unos 150 kilos que aún nos hizo a un lado para sentarse.

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Bien apretaditos…

We were ready to go. The wind was going through my hair and I was only barely listening to the conversation Samu was having with Misrrain and Noé. We left Palenque and still picked a couple from Uruguay up. I haven’t yet understood how the driver managed to make the guy fit in the car; the girl was forced to stay with us, standing up the whole way there (I did offer her to sit down on my knees but she surprisingly refused, I don’t know why wouldn’t she want to spend an hour on a complete stranger)

Con el viento en la cara y la conversación que estaban teniendo Samu, Misrrain y Noé en las orejas, me dispuse a disfrutar del viaje. Al salir de Palenque aún recogimos a una pareja de uruguayos. Aún no entiendo cómo el conductor consiguió meter al chico en la cabina; la chica se subió con nosotros y pasó el viaje entero de pie (le ofrecí amablemente que se sentara en mis rodillas pero, por alguna razón, no le hizo gracia sentarse encima de una completa desconocida).

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We could feel that Roberto Barrios was special the moment we were there. I don’t think I have ever been in such a place. As our pick-up was driving down the main road, the villagers kept staring right at us. When it parked, the men took their liters of soda and went away and we got down to meet the waterfalls’ ticket sellers, who informed us we had to pay 20 pesos (one euro) and offered a guide if we paid a bit more.

Se huele que Roberto Barrios es especial en el ambiente. No recuerdo haber estado en ningún sitio similar. Mientras la pick-up recorría la calle principal, los habitantes del pueblo no nos quitaban la vista de encima. En cuanto aparcó, los hombres se despidieron de nosotros y se fueron con sus litros de gaseosa y nos quedamos en manos de los encargados de las cascadas, que nos informaron que teníamos que pagar 20 pesos (un euro) y nos ofrecieron un guía si pagábamos un poquitín más.

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We paid the twenty pesos, said no to the guide and went straight to the waterfalls. Three minutes later we got to the river and were convinced it had been a good idea to go there. The canopy of trees was shadowy but nothing could make the water less clear.

Pagamos los 20 pesos, rechazamos el guía y nos fuimos directos a ver las cascadas. No tuvimos que andar más de 200 metros para ver el agua por primera vez y fue allí donde supimos que había merecido la pena. El frondoso bosque daba sombra pero no disimulaba el color del agua.

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We followed the path along with the Uruguayans and a man I thought they had paid to be their guide. From time to time, we would find stairs or viewpoints where we could take in the whole beauty of the pools and waterfalls. As we were going down, the man was making sure we wouldn’t stay behind or get another route and I knew: he was not a guide but a guard who would show us where we were allowed to swim.

Seguimos el sendero junto a los uruguayos y un señor al cual yo pensé que ellos habían pagado para que fuera su guía. De vez en cuanto, nos encontrábamos escaleras o miradores desde donde admirar las pozas y cascadas. A medida que íbamos bajando, el señor iba vigilando que no nos quedáramos atrás o nos desviáramos y allí lo vimos claro: no era un guía sino un vigilante que nos enseñaría dónde estaba permitido bañarse.

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Getting to the main pool, we found loads of students from a posh Mexican high school on a day trip who spread around the whole space taking selfies nonstop. Nonetheless, we could enjoy the water loads, exploring the tiny caves formed by time, laughing under the power of the waterfalls and doubting whether to slide down the last waterfall to the lake. The environment was so idyllic not even the loud students managed to break its charm.

Al llegar a la poza principal nos encontramos con un instituto entero de mexicanos pijos que no paraban de tomarse fotos. Aun así fuimos capaces de disfrutar muchísimo del agua, explorando las cuevecitas que el tiempo había formado, riéndonos debajo de la potencia de las cascadas y dudando sobre si tirarnos por el tobogán natural que daba al lago. El entorno era tan idílico que ni los ruidosos adolescentes consiguieron romper su encanto.

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We barely realised time was going by before one of the guards came to warn us that the last colectivo would be leaving in a few minutes. We looked around and saw that most people were gone and we were almost alone. We started making our way up and meeting with our travel mates. Noé, Misrrain, the Uruguayans and us sat down on the same pick-up which brought us there and had such an interesting conversation it went on for more than three hours even after we got to Palenque. We just stood there, in the middle of the central square, to analise Latin America’s political situation and together we dreamt about changing the world.

No nos dimos ni cuenta de que pasaba el tiempo antes de que uno de los vigilantes nos avisara de que el último colectivo saldría en pocos minutos. Estábamos casi solos y fuimos subiendo y encontrándonos con nuestros compañeros de viaje. Noé, Misrrain, los uruguayos y nosotros nos sentamos en la misma pick-up que nos había llevado allí y tuvimos una conversación tan interesante que se extendió más de tres horas incluso después de llegar a Palenque. De pie, en medio de la plaza central, analizamos la situación política de Latinoamérica y soñamos con cambiar el mundo.

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