La tierra de la paz

The newspapers had been talking about the upcoming fair in Cobán, Alta Verapaz. We had barely been in that department and I’d heard the town was pretty, so we took it as a chance to stop there for a couple of days and get to know it.

Ya hacía días que habíamos leído en algún periódico que se acercaba la feria patronal de Cobán, la capital de Alta Verapaz. Apenas habíamos pisado ese departamento y yo había oído que la ciudad era bonita, así que aprovechamos la ocasión para parar un par de días y explorarla.

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Laguneta dentro del Parque Nacional de las Victorias

In order to explore the city, we stayed with our friend Charlie, a tourism student who specialises in the indigenous cultures in his region. He was a bit busy but he welcomed us in and told us many things about Cobán and its people.

Para poder vivir la ciudad como es debido, nos quedamos en casa de nuestro amigo Charlie, un estudiante de turismo especializado en las culturas indígenas de su región que, a pesar de estar atareado, nos abrió las puertas de su casa y nos explicó muchas cosas sobre Cobán y su gente.

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Iglesia de El Calvario. Lugar de peregrinación de la etnia Q’eqchi’

The Verapaz is quite a special land. The Spanish Conquistadors had to give up trying to control the area because of the local tribe resistance. They named it “Tierra de Guerra”, the land of war, and it was then the church showed up and, under the leadership of Fray Bartolomé de las Casas, made a deal with the Conquistadors. They would try to bring the region under control only if they would keep the army out of their business. The priests learnt the local language and in 5 years they converted large numbers of Mayans. After that, the Emperor renamed the province Verapaz, True Peace. It is because of this why Qeqchis kept their original lastnames such as Pop, Choc, Cucul, Caal, Tec, etc.

Esa región es bien especial. Cuando los conquistadores españoles se dieron cuenta de que no podía conquistar este área de Guatemala, la nombraron Tierra de Guerra y decidieron dejar en manos de la iglesia la tarea. Liderados por Fray Bartolomé de las Casas, la iglesia acordó que, durante 5 años, el ejército tendría prohibida su actuación en esa zona, dejándoles espacio para actuar. Los curas aprendieron la lengua local y, durante esos 5 años, consiguieron convertir a un gran número de Indígenas. Fue entonces cuando esta tierra pasó a denominarse Verapaz, la verdadera paz. Es por ello que los Qeqchi todavía conservan sus apellidos: Pop, Choc, Cucul, Caal, Tec, etc.

There, we mostly just felt like experiencing the festival, and that’s exactly what happened when we saw the parade. In front of us, a group of masked dancers wearing colourful clothes; we didn’t know what it meant until we realised that we had seen the masks they carried at the Todos Santos’ museum.

Una de las cosas que teníamos ganas de hacer era simplemente perdernos por las calles de la ciudad para vivir de cerca la feria. Y eso fue lo que pasó cuando fuimos a ver el desfile… Delante de nosotros había un grupo de bailarines con máscaras y ropa colorida; no sabíamos exactamente qué representaba hasta que nos dimos cuenta de que las máscaras que llevaban las habíamos visto ya en el museo de Todos Santos.

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Baile tradicional

The Deer Dance is a Mayan tradition, although caused by the Spanish conquerors. According to the legend, when the Spaniards got to Guatemala, they wanted to hunt deer. The Mayans were amused at the Spanish because they used to hunt exclusively to feed themselves, while the Spaniards seemed to enjoy the hunt.

El baile del venado es una tradición maya pero causada directamente por los conquistadores españoles. Cuenta la leyenda que, al llegar a Guatemala, los españoles se sintieron fascinados por los venados e intentaron cazarlos. A diferencia de los mayas, que cazaban exclusivamente para alimentarse, los españoles disfrutaban de la caza.

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Venado

The Spaniards introduced dances like Moros y Cristianos (Moors and Christians, relating to the Spanish Reconquista), and the Mayans learnt them and went even further: they invented the Bullfighting dance and the Deer dance. They elaborated masks representing blond, hairy men as well as some animals like the monkey, the deer, the bull, the tiger… They made up dances making fun of the Spaniards which are still danced in some towns.

Los españoles introdujeron danzas como las de Moros y Cristianos, y los mayas fueron todavía más lejos: inventaron la danza del Toro y la danza del Venado. Confeccionaron máscaras que representaban hombres rubios y peludos, así como diferentes animales: monos, toros, venados, tigres, etc. Con ellas, bailaron danzas que se burlaban de los conquistadores y que muchas localidades guatemaltecas siguen representando.

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Museo de Todos Santos Cuchumatán con antiguas máscaras y trajes
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Toro

After that, we got to the most spectacular place in Cobán, Parque de las Victorias. Cobán is the only town in Guatemala that contains part of a national park. We got our tickets and went in to try and spot Juancho, the crocodile that lives in the lagoon. We weren’t lucky this time, but the walk was worth it. It’s weird to be surrounded by jungle in the middle of the city!

Aún felices de haber visto las danzas, llegamos a uno de los lugares más espectaculares de Cobán: el parque de las Victorias. Resulta que Cobán es la única ciudad en Guatemala que tiene un parque nacional dentro de sus límites. Compramos nuestras entradas y entramos, a ver si veíamos a Juancho, el famoso cocodrilo que habita la laguna. No tuvimos suerte, pero el paseo mereció la pena. ¡Es una experiencia curiosa dejar la ciudad para encontrarse rodeado de jungla!

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Entrada al Parque Nacional de las Victorias

Because there is not that much to see in Cobán, we decided to spend our second day there in the neighbouring town of San Juan Chamelco. We took a look at the great colonial church and quickly went through the market in order to get to the Caves of Rey Marcos. We hitched a ride to get there and paid around 40 Quetzals which included the entrance to the park, rubber boots, a helmet with a flashlight and a guided tour inside the cave (as it is not possible to get in them without a guide).

Con la sensación de que ya conocíamos la ciudad, decidimos pasar el siguiente día en la comunidad vecina, San Juan Chamelco. Visitamos la bonita iglesia colonial y atravesamos el mercado para llegar a las Cuevas del Rey Marcos. Hicimos autostop para ahorrarnos los 5 km de caminata y pagamos unos 40 quetzales que incluían la entrada al parque, botas de aguas, un casco con linterna y el tour guiado por la cueva (porque no se puede entrar sin guía).

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A punto de entrar en la cueva

When we first got in, I must confess I didn’t find it that great. We had to crawl and I constantly hit my head (I was thankful for the helmet at that point). However, when we got to a bigger chamber and we saw the underground river flow by I knew it had been worth it. The guide pointed at the formations and told us the name of each of them and then he let us experience total silence and darkness before we got back out.

Tengo que confesar que, al principio, no me gustó la cueva. Íbamos a gatas y no paraba de golpearme la cabeza con las rocas que teníamos encima (¡por suerte llevaba casco!). Pero luego llevamos a una cámara más grande y vimos el río que cruzaba la cueva y supe que había merecido la pena entrar. El guía iba señalando las formaciones de estalactitas y estalagmitas y mencionando sus nombres, y luego nos dejó unos minutos para vivir lo que es el silencio y la oscuridad total antes de salir de nuevo al exterior.

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Hay que hacer el idiota de vez en cuando

The sunshine blinded us the moment we got out but we still wanted to explore the surroundings before we went back to Cobán. Walking around waterfalls and foresty paths was a very good way to say good bye to Alta Verapaz before starting our new adventure.

El sol nos cegó por un momento al salir, pero todavía queríamos pasear por el parque antes de regresar a Cobán. Caminar entre cascadas y bosque fue una manera preciosa de despedirnos de Alta Verapaz antes de empezar nuestra nueva aventura.

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Los alrededores de la cueva representan muy bien la belleza de Alta Verapaz
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Huehuetenango

When we got to Huehue we knew one thing: we had a place to stay overnight thanks to Couchsurfing. That was all. We didn’t know how much time we’d stay there or what we would see around there. We had actually just come as a step towards the border, as we needed to stamp our passport in the Mexican border in order to legally stay in Guatemala for three more months.

Llegamos a Huehue con una única cosa en la cabeza: esa noche dormiríamos con un chico al que contactamos por Couchsurfing. Eso es todo lo que sabíamos. No teníamos la más mínima idea de cuánto tiempo nos quedaríamos o de qué veríamos en la ciudad. Tan sólo veíamos la ciudad como un paso más hacia la frontera, donde teníamos que conseguir el sello de entrada y consecuente salida de México que nos permitiría quedarnos legalmente en Guatemala tres meses más.

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Vista de Huehuetenango desde el Mirador

We got along with our host Diego really well. He is very clever and uncomplicated and the conversation seemed to just flow. He had two dogs (a three month old Great Dane that was taller than us and a very friendly Chihuahua called Piper Chapman) and a cat that had just had her kittens. I fell in love right away and spent most of the time with the babies while talking to Diego and his girlfriend.

Enseguida nos llevamos bien con Diego, el chico que nos acogió. Era muy listo y poco complicado y no nos costó encontrar temas de conversación. Sus dos perros (un gran danés que tenía tres meses pero ya era más grande que nosotros y una chihuahua muy simpática) y su gatita, que acababa de tener gatitos, me robaron el corazón y no pude evitar quedarme con ellos todo el rato.

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Vista de la frontera mexicana

The next day we hitchhiked to the border and found out we had to stay in Mexico for 72 hours if we wanted 90 more days in Guatemala, unless we gave 200 quetzals to the very nice guard who would stamp our passport. It was a bit too fishy so we decided to say we’d go to Mexico… And then illegally came back into Guate. This was how we became illegal! The reasons were: 1) we had already been in Chiapas and 2) we had a place to stay in Huehue (number three is I wanted to spend more time with the kitties). So we just hitchhiked back to town.

Al llegar a la frontera el día siguiente, un guarda muy amable nos explicó que teníamos que quedarnos 72 horas en México si queríamos 90 días más en Guatemala, pero que él nos haría el favor de ahorrarnos estos tres días por un módico precio. Nos pareció demasiado sospechoso así que nos fuimos a México… y regresamos a Guatemala sin pasar por inmigración. Así fue como nos convertimos en ilegales. Decidimos eso por dos razones: 1) ya conocíamos el estado de Chiapas y 2) teníamos sitio donde quedarnos en Huehue (la número tres es que quería ver a los gatitos otra vez).

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Tras varios días sin parar

Once at home, Diego told us there would be a couple of French couchsurfers joining us for the night and we had some tamales (typical Guatemalan food made of rice or corn flour and chicken) all together. Lucho, his brother, told us he was a Tourism student and offered us a tour around Huehue in the morning, to which we obviously said yes.

Diego nos explicó al llegar a casa que se nos uniría una pareja de Couchsurfers franceses esa noche, y todos juntos comimos tamales (una comida típica guatemalteca hecha de masa de maíz o arroz y pollo, envuelto en hojas de plátano y cocinado al vapor). Lucho, hermano de Diego, nos ofreció un tour en Huehue para la mañana siguiente, ya que era estudiante de Turismo en la uni, y no lo dudamos ni un momento.

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La catedral

After a shower and a quick breakfast, Lucho picked us up and walked us to the centre, which was not far away. He told us many interesting things about Jorge Ubico, one of Guatamala’s dictators, for example that he was the one who planted trees all over the central park and painted everything green because it was his wife’s favourite colour. He also showed us a model of the Huehuetenango department which is quite accurate even though it was made before the satellites existed.

Lucho nos recogió tempranito la mañana siguiente y nos llevó al centro, donde nos contó historias sobre los edificios más importantes. Nos explicó curiosidades históricas, por ejemplo que el dictador Jorge Ubico había hecho pintar todo el Parque Central de verde porque era el color favorito de su esposa. También nos señaló una maqueta del departamento de Huehuetenango que era bastante exacta, especialmente teniendo en cuenta que fue hecha sin ayuda de ningún satélite.

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Lucho en plena acción

Then we got in his car and he took us up a hill from which we saw the whole of Huehue and its surroundings. The day was clear enough to see the volcanoes from afar! After that, he took us to Zaculeu, the ancient capital of the Mam Mayans. The entry was Q5 for nationals but Q50 for foreigners so we had spent the whole morning trying to get our accents to sound Guatemalan. When we got there, though, the man in the ticket office asked us where we were from. Samuel said “from the capital city” in his best Guatemalan accent but he was cleverer and asked “the capital city of which country?”. We had to laugh at that, but we managed to get in with a national ticket in the end!

Luego nos llevó en carro a un cerrito desde el cual podíamos observar Huehuetenango entero. ¡El día estaba tan claro que se veían los volcanes! Después nos llevó a Zaculeu, la antigua capital de los mayas de etnia Mam. La entrada costaba 5 quetzales para guatemaltecos y 50 para extranjeros, así que llevábamos toda la mañana intentando imitar el acento. Al llegar, el señor que vendía entradas nos preguntó de dónde éramos y Samu respondió con su mejor acento: “De la capital.”. Pero el señor era más listo y preguntó: “¿De la capital de qué país?”. Ahí se nos escapó la risa… ¡pero al final conseguimos entrar como nacionales!

Estructura 2

The first impression was great – how could those pyramids be so well conserved after hundreds of years? It took me a second look to realise it wasn’t stone but concrete I was looking at. After years of earthquakes and battles, the ruins had either fallen down already or they were about to, so the United Fruit Company (a North American company that was exploiting Guatemala’s resources) restored it with a thick layer of concrete, covering every carving and texture on the stone.

La primera impresión fue buenísima. ¿Cómo podía ser que esas pirámides se conservaran tan bien? Me llevó un par de segundos darme cuenta que lo que estaba viendo no era piedra sino cemento. Después de centenares de años, tras batallas y terremotos, las pirámides se estaban cayendo a pedazos y la United Fruit Company (una empresa estadounidense que estaba explotando los recursos de Guatemala)  lo restauró con una gruesa capa de cemento, cubriendo la textura y los grabados de la roca.

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Alba a punto de ser sacrificada a los Dioses

 

It really is a pity and that made Zaculeu way less interesting that we thought it would be, but we took advantage of that fact to carelessly climb every pyramid and take pictures on the altars. Lucho told us the meaning of some Mayan symbols and walked us around the ruins, talking about every building. Do we recommend it? Well, it is definitely worth Q5, but maybe not Q50…

Es por eso que Zaculeu es un poco menos interesante y bonito de lo que pensábamos… Pero también lo aprovechamos para escalar todas las pirámides y tomarnos un montón de fotos. Lucho nos explicó el significado de algunos símbolos mayas y nos llevó por los edificios, hablándonos del uso de cada uno de ellos. Nos gustó bastante, pero ¿lo recomendaríamos? Si pueden entrar por 5 quetzales, vayan. No estamos seguros de que merezca la pena pagar 50 quetzales para entrar.

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Amistad
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¿Rendición?

After that, we went home and Diego joined us. We grabbed some pishtones at the cute town of Aguacatán, a place I loved because of the buzzing market and the amazing huipiles worn by every woman around, and we followed the road to San Juan river’s spring, one of those places that are taken over by local tourism. The sky was cloudy, the weather was mild to cold and the water was absolutely freezing, but the two brothers dared to jump into the water. Samu and I decided it was safer to just dip our feet in and laugh at their cries of cold.

Al regresar a la casa, Diego se unió a la fiesta. Los cuatro juntos fuimos a comprar unos pishtones (tortillas de maíz rellenas de frijol), plato típico de Aguacatán, un pueblo que me encantó por la animación del mercado y los impresionantes huipiles que llevaban las mujeres. Pasamos de largo para llegar al nacimiento del Río San Juan, un lugar lleno de domingueros guatemaltecos. El cielo estaba encapotado, el tiempo no era nada cálido y el agua estaba helada, pero los hermanos se atrevieron a meterse en el agua. Samu y yo nos quedamos fuera, metimos los pies y nos reímos de sus gritos y quejas de frío.

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Vista de la casa del Mirador

It was then we had our first contact with the Cuchumatanes, the highest non volcanic mountains in Central America. We drove up around 1000 metres to El Mirador, an amazing viewpoint over Huehuetenango and the mountains that surround it. We enjoyed the cool weather and the mountain flora and the views for a while and then they took us a bit further up the mountain to a place called Comedor Amparito, apparently considered one of the best in the department.

Fue entonces cuando tuvimos nuestro primer contacto con los Cuchumatanes, las montañas no volcánicas más altas de América Central. Subimos unos 1000 metros hasta El Mirador, desde donde se veía Huehuetenango y todas las montañas que lo rodean. Disfrutamos el frío, la vegetación y las vistas un ratito y luego nos llevaron un poquito más arriba en la montaña hasta el Comedor Amparito, uno de los mejores del departamento.

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En Huehuetenango las tierras se separan con esas peculiares flores rojas, no con muros de piedra

I didn’t order anything because every meal was meat based, but Samu, Lucho and Diego enjoyed a huge plate of lamb with rice. beans, salad, corn, and tortillas for Q40 (a bit pricey for Guatemala but they sure were satisfied!). After that, we got back to the city. I was still floating from all the good impressions we’d had, especially the highland landscape… I knew the Cuchumatanes would be one of my favourite places and that we’d come back, and of course we did.

Yo no me pedí nada porque todos los platos traían carne, pero Samu, Lucho y Diego se metieron un buen plato de cordero (con arroz, frijol, ensalada, maíz y tortillas) entre pecho y espalda. Costó 40 quetzales, que es un poco caro para Guatemala, pero ¡ellos quedaron bien satisfechos! Yo seguía encantada de todas las impresiones del día, especialmente el paisaje de montaña. Ahí supe que los Cuchumatanes serían uno de mis lugares favoritos y que volveríamos… Y así lo hicimos.

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¡Hasta siempre Huehue!

 

El Caribe Hondureño y los Garífunas

‘Honduras es muy peligroso’, decían. ‘Os van a secuestrar las maras’, nos advertían. ‘Encantado de haberos conocido’, se despidieron. ¿Sabéis cuál fue el gran error que estas personas cometieron al hacer tales afirmaciones? No habían visitado Honduras.

Honduras is extremely dangerous’, they said. ‘You’ll get kidnapped by a mara’, they said. ‘It was nice meeting you’, they said. Do you know what those people’s mistake was? They had never been in Honduras.

Vista desde el muelle de Omoa

Lo cierto es que nuestro viaje por Honduras fue mi culpa. Y es que, estando tan cerca del segundo arrecife de coral más grande del mundo, no pude evitar cumplir uno de mis grandes sueños: bucear. Pero esta experiencia llegará hasta vosotros en el futuro (reportaje gráfico incluido). De momento os tendréis que conformar con playas de arena fina, una gastronomía de ensueño y una calidad humana inigualable.

I must confess our Honduras trip was my fault – being so close to the second biggest coral reef in the world, I just had to make one of my dreams come true. I had to dive. You will read about this experience in the future (including pictures); for the moment you will have to do with fine sand beaches, an amazing cuisine and awesome human values.

Río Cangrejal

Alba llegaba desde Guatemala, tras haber pasado una semana dando clases en una pequeña escuela rural de Petén. Yo me despedía de mi querida Utila y sus fondos de mil colores. Nos encontramos en la plaza central de La Ceiba, donde Timmy, nuestro host hondureño, y yo fuimos a recogerla.

Alba was coming from Guatemala, after collaborating at a tiny rural school in Petén for a week. I had said goodbye to my beloved Utila and its colourful depths. We met at La Ceiba’s central park where Timmy, our Honduran host, and I picked her up.

Muelle de La Ceiba

Timmy es un hondureño con ascendencia utileña. Por su nombre y aspecto físico uno podría pensar que es gringo, pero lo cierto es que su familia lleva muchísimos años en esta parte del mundo. Él afirmaba que descendía del conocido pirata Captain Morgan, temido en todo el Caribe durante el siglo XVII.

Timmy’s family come from Utila. By his name and physical appearance, he could be a gringo, but the truth is that his family has been in this part of the world for a really long time… He told us he descended from the well-known pirate Captain Morgan, who was feared in the Caribbean during the 17th Century.

Visitando Corozal

Él estudia por las mañanas pero eso no le impidió, a él y su novia Ninfa, llevarnos de paseo a conocer playas y lugares impresionantes. También pudimos tocar música juntos, pudiendo compartir diferentes perspectivas musicales, mezclando guitarra y ukelele. Algo que nunca olvidaremos fue probar el conocido Semen del Diablo en La Casa del Jaguar, un pub alternativo que se granjea de ser el primero de Centroamérica donde TODAS las bebidas que se sirven están hechas con productos de la naturaleza. Nada es artificial o industrial.

Although he is studying in the mornings, he and his girlfriend Ninfa found the time to show us around and take us to some great beaches and astonishing places. We also played some music together, sharing different musical perspectives, mixing the sounds of the guitar and the ukulele. We will never forget the night when we went to try the Devil’s Semen at La Casa del Jaguar, an alternative pub that’s the first in Central America where everything is natural and organically made, nothing is industrial.

Probando la famosa Salvavidas, cerveza oficial hondureña

Por último, no podemos dejar de hablar de la la mamá de Timmy, la cual tiene un restaurante en el que vende las maravillosas ‘baleadas’. La baleada es básicamente una tortilla de harina con frijol colado, queso, huevos, aguacate… Cuenta la leyenda que en la ciudad de San Pedro Sula existió una mujer que vendía tortillas de harina con frijol (las originales) en una concurrida zona de la ciudad. Al parecer,, un día durante un encuentro entre dos bandas rivales, la mujer quedó en mitad del fuego abierto y la tirotearon. Por suerte sobrevivió. A partir de ese momento la gente comenzó a referirse a su lugar de venta de tortillas como ‘el de la baleada’, en referencia a las balas que había recibido. Leyenda o realidad, la historia es muy curiosa.

Last but not least, we must mention Timmy’s mum and her restaurant, where she cooks the marvelous “baleadas”. Baleadas are basically a wheat flour tortilla filled with beans, cheese, eggs, avocado… According to the legend, there was a woman who sold them in San Pedro Sula. During a shooting between two rival gangs, the poor woman was shot, but she luckily survived. After that, people started talking about her place as “el de la baleada” (“the shot/bulleted woman’s place”). Wether it is true or not, it is quite an interesting story.  

Baleadas

Tristes por tener que dejar La Ceiba, a Timmy, a Ninfa y las aventuras, nos dirigimos hacia Tela. Pero antes había un lugar por el que teníamos ganas de pasar: el Triunfo de la Cruz. Y es que lo que más nos había llamado la atención del Caribe Hondureño fue una cultura que allí se desarrolló y pervive aún hoy en día: los garífunas.

Sad about leaving La Ceiba, Timmy and Ninfa, we headed to Tela. There was still a place we wanted to visit on our way there: Triunfo de la Cruz, a Garífuna village. Because the Garífuna culture, which developed and lives on in the Honduran Caribbean, was the thing we were most curious about in that amazing place.

Niños garifunas navegando en el Triunfo

La cultura garífuna nace en San Vicente y la historia es muy curiosa. Cuentan que los ingleses traían un buen cargamento de esclavos desde las costas africanas. Al acercarse a tierra firme, una fuerte tormenta provocó el naufragio del barco y los supervivientes fueron a parar a la isla de San Vicente. Allí, aquellos que eran traídos a América para trabajar en las plantaciones fueron los únicos supervivientes, los cuales se mezclaron con los habitantes originarios de la isla. Dieron lugar, de esta forma, a una raza y una lengua muy particulares que  se fueron construyendo a través de los años para acabar constituyendo lo que hoy entendemos como garífuna.

The origin of this culture is quite interesting. Apparently, there was a British ship carrying slaves to America from the African coast. When the ship was getting close to the island of San Vicente, there was a thunderstorm which made the ship sink. The only survivors were those coming from Africa, and they managed to get to San Vicente. Over the years, they and their culture started mixing up with the locals forming what we know as Garífuna culture.

Alba alucinando en Masca

Pero, ¿cómo fue que llegamos a interesarnos tanto por esta cultura? Durante mi estancia en la isla de Utila, encontré un libro llamado ‘La danta que hizo Dugú’, en el que un hondureño relataba las historias orales que había recogido en un poblado garífuna, conocido como Masca.

There was something which increased our interest about the culture. In Utila, I came across a book called “La Danta que Hizo Dugú”, in which a Honduran professor wrote the stories that had passed mouth to mouth and were told to him in Masca, a Garífuna village.

Me fascinó  tanto el libro que, en cuanto me reencontré con Alba, se lo puse ante los ojos para que lo leyera. Fascinados ambos por el libro y, sobre todo, por las dos mujeres, madre e hija, que relataban las historias, decidimos aproximarnos más a la cultura visitando el Triunfo de la Cruz y Tela.

I was so fascinated by the book that, when Alba and I met again, I begged her to read it. She did it and, both fascinated by the book and especially by the two women, mother and daughter, who narrated the stories, we decided to explore Triunfo de la Cruz in order to get closer to the culture.

Arte Urbano en Tela

Sí es cierto que había muchos garífunas en estos lugares, pero en ninguno conseguimos llegar a la profundidad que deseábamos. Fue entonces cuando tomamos la decisión de ir a Masca, la aldea en la que Mario Gallardo había realizado su investigación, y en la que esperábamos encontrar a Doña Cayita, la hija. Nuestras esperanzas eran pocas ya que el libro había sido escrito hace veinte años, y la madre tenía 90 años cuando esto aconteció.

There were many Garífuna people in those places, but we didn’t seem to really get to know them. It was then we decide to try to go to Masca, the village in which Mario Gallardo had done his research, and where we were hoping to maybe find Doña Cayita, the daughter in the book. We didn’t really have our hopes up because the book had been written twenty years ago, when her mother was already 90 years old.

De paseo

Lo cierto es que Masca es increíble. Llegamos por la tarde y no había nadie en la playa. Como Dios nos trajo al mundo nos adentramos en el mar Caribe y sus templadas aguas transparentes. El atardecer creaba una atmósfera anaranjada y, de alguna manera, tenue. Cuando vimos que la tormenta se acercaba nos regresamos a la habitación de hotel que, por apenas 5 euros entre los dos, habíamos reservado para aquella noche.

Masca was unbelievable. We got there in the afternoon and the beach was absolutely empty. We left all of our clothes on the shore and got into the warm and clear Caribbean sea. The sunset painted the athmosphere in shades of oranges. We stayed until we felt the storm coming and we sought refuge in the hotel room we had booked for less than 5€ all together.

Atardecer en Masca

Un café con leche la tarde anterior procuró que enfermara del estómago y, tras pasar el día viajando y disfrutando de la playa, me afectó al caer la tarde. Alba salió a buscar comida y, según me contó, lo que ocurrió fue otro ejemplo más de esa generosidad centroamericana. Volvió a la playa, que estaba a apenas 1 minuto de distancia y se acercó a un restaurante. Allí se encontraba nuestra salvadora, una mujer garífuna que tenía el restaurante cerrado pero que, al decirle que yo estaba enfermo y que buscábamos un poquito de arroz, no dudó en ofrecernos el arroz que le quedaba gratis y unas pastillas para el malestar. Cuando Alba le preguntó si conocía a Doña Cayita… ¿Adivinad qué respondió?

The lattes we had drunk the night before made me sick and, after a day travelling and enjoying the beach, they affected me right before dark. Alba went out to look for some food and when she came back she told me what happened to her. She had asked at every restaurant in town but most were closed already… and then the rain started. She run to the closest (closed) restaurant and while she was standing there, our saviour appeared. It was the owner of the restaurant, a Garífuna woman who had already closed for the night and gone for a walk and talked to Alba as she was getting home. When Alba told her I was sick and she was looking for a plate of rice, she offered her the rice and chicken she had there, warmed it up for us, gave her forks and water and some stomach pills, all for free and with a huge smile on her face. Alba had to ask about Doña Cayita and guess what her answer was…

Clásica escena en una aldea garifuna

No solamente la conocía sino que era su tía. A la mañana siguiente fuimos a visitarla y darle las gracias por su ayuda, y pedimos indicaciones para encontrar la casa de Doña Cayita. Tras desayunar unas buenas baleadas de huevo, encontramos la casa y… allí estaba nuestra nueva amiga.

Not only did she know her, she was her aunt! As we woke up the next day, we went to visit her and thank her for her help. She told us how to get to Doña Cayita’s place. After having egg baleadas for breakfast, we found the house… and met our new friend.

Doña Cayita, un amor de mujer

Sorprendida de vernos, cuando le dijimos que veníamos por el libro, no dudó en dejarnos pasar a su casa, sentarnos en el suelo y comenzar a contarnos historias. Sobre su mamá, sobre su pasado, sobre los garífunas… Sus ojos azules destilaban sabiduría y su sonrisa sufrimiento y alegría de haber podido superar todos los obstáculos impuestos por la vida.

She was surprised to see us, but when we told her the book had brought us there she let us into her home, she sat us on the ground and started telling us stories. About her mum, her past, her culture… Her eyes were the image of wisdom and her smile was a mix of suffering and joy that she had been able to overcome every obstacle life had put her way.

A sus ochenta y pico años, Doña Cayita se conservaba estupendamente. Y es que los garífunas, por su maravillosa dieta a base de arroz, frijol, plátano y pescado, sus ganas de vivir, sus bailes, su magnífica hospitalidad y el maravilloso clima caribeño, son una de las culturas de Centroamérica que durante más años caminan por nuestra tierra.

Being over eighty years old, Doña Cayita looked and behaved as if she was much younger. The Garífuna, because of their cuisine based on rice and beans, plantain and fish; their will of living, their traditional dances, their brilliant hospitality and the wonderful Caribbean climate, are one of the cultures that stay in our planet for the longest time.

 

Camino a la frontera: Comitán y sus alrededores

During our last days in San Cristóbal, as we were already planning to spend Easter in Guatemala, we kept looking at this point in the map and considering a necessary step before crossing the border. Comitán. It was not far from Sancris, just about 100 km, so on our last day in the town we sent a request to a girl that seemed nice on Couchsurfing and, hoping for the best, we headed down to Comitán.

Los últimos días que pasamos en San Cristóbal, ya planeando la Semana Santa en Guatemala, íbamos mirando ese puntito en el mapa: Comitán, un paso necesario y la última ciudad antes de cruzar la frontera, unos 100 km al sur de Sancris. Llegado el día de marcharnos del hostal, mandamos una solicitud a una chica que parecía simpática en la página web de Couchsurfing y, cruzando los dedos, pedimos un ride hasta Comitán.

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El Parque Central / Comitan’s Central Park

A few hours later, we were sitting in the Central Park of Comitán knowing that Paulina, that nice girl, had said yes, and that we would meet her after dinner. We started walking around Comitán with our backpacks on our backs and we could spot some nice (but closed) churches, many indigenous people preparing Easter decorations and a handcrafts fair. At some point we got into the Cultural Centre and we met a man there who recommended us to go to el Chiflón (some amazing waterfalls) and Montebello (some amazing lakes), but we knew we didn’t have the time and weren’t ready to spend the money, so we asked for things to do in town.

Un par de horas después, nos encontrábamos en el Parque Central de Comitán. Paulina, la chica simpática de Couchsurfing, nos había dicho que podríamos dormir en su casa, y que nos veíamos después de cenar. Con las mochilas en la espalda, paseamos por el centro de Comitán, donde pudimos ver algunas iglesias bien bonitas pero cerradas, hombres y mujeres indígenas preparando decoraciones de semana santa y una feria de artesanía mexicana. Al final, llegamos al Centro Cultural Rosario Castellanos, donde un hombre nos aconsejó que visitáramos las Cascadas del Chiflón y los Lagos de Montebello. Como sabíamos que no teníamos tiempo ni dinero para ver esas cosas, le pedimos una recomendación para hacer en la ciudad, y nos mandó al Museo de Antropología.

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El patio del Centro Cultural, con el busto de Rosario Castellanos en el centro / Rosario Castellanos Culture Center, with her bust in the middle
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Las bonitas calles de Comitán / Comitan’s beautiful streets

He told us to go to the Anthropology museum, and so we did. We loved it. It was about Mayan ruins and it even had an exhibit for blind people, where they could touch replicas of Mayan art and feel their shape and texture. The entrance was free and we were practically alone there, so we had lots of fun. When we got out, it was almost time for us to meet Paulina, so we waited for her and, to our surprise, the person that came to fetch us was not her but a girl from Valencia who was also couchsurfing with us. The second surprise was Paulina’s house, probably the biggest and most comfy we’ve been to in months. Paulina and the rest of her family (including four lovely dogs) gave us a very warm welcome and we spoke for quite a while.

Tengo que decir que nos encantó. La exposición explicaba hechos sobre ruinas mayas e incluso había una sala para personas ciegas, con réplicas de obras de cerámica mayas para tocar y sentir su forma y textura. La entrada era gratuita y estábamos casi solos; nos divertimos mucho. Al salir, ya casi había llegado la hora de encontrarnos con Paulina, pero quien apareció no fue ella sino una viajera valenciana que, como nosotros, se alojaría con ella. Al llegar a la casa, la más grande y cómoda en la que hemos estado en meses, Paulina y su encantadora familia (incluidas cuatro perras adorables) nos dieron una cálida bienvenida y nos quedamos hablando hasta bien tarde.

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Cascadas del Chiflón

One of the things we talked about were las Cascadas del Chiflón. Paulina’s uncle offered to take us there and we didn’t hesitate for a second, so we woke up early the next day and off we went! There was an entrance fee of 30 pesos (1.5 euro) which was definitely worth it. There is a small path that follows the river and, as you stroll up, you see one waterfall after another, each more impressive than the last one. We were already in awe when we got to what seemed like the higher one, Velo de Novia (wedding veil), where a queue of tourists were waiting to climb up the viewpoint to take pictures, when we spotted a path that went further up.

El tío de Paulina, que se encontraba visitando la familia, quería visitar las Cascadas del Chiflón y no dudamos ni un momento en subirnos al carro. Por la mañana hicimos camino, pagamos los 30 pesos (1,5 euros) de la entrada y empezamos a seguir el camino. Una subidita asequible que no se separaba demasiado del río nos iba llevando de una cascada a la siguiente, y cada una nos parecía más impresionante que la anterior. Cuando llegamos a la que pensábamos que era la última, el Velo de Novia, nos quedamos sin palabras a pesar de la cola de turistas que esperaban para subir al mirador. 

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Velo de Novia
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Este símbolo nos pareció curioso / We found this sign quite funny

We ventured there, where the hike was a bit harder, even if the heat was a bit less intense because of the trees. There were less tourists and we stopped chatting to enjoy the quietness until we got to Arcoiris (Rainbow), about halfway of the top waterfall. We looked for the rainbow, but we couldn’t find it, even with the help of an old man who was there with his grandson. After some chit-chat with him we realised there was something odd about him and we decided to say good-bye and head to the next waterfall. When we were alone we could finally comment on the fact that we had been definitely talking to a narco. And he’d been very nice to us!

Del otro lado salía un caminito que subía más arriba. La caminata se volvió más dura en ese momento, a pesar de que la intensidad del calor se veía mermada por los árboles. Acá ya no había turistas y recorrimos el camino en silencio, disfrutando la tranquilidad hasta que llegamos a la Cascada del Arcoiris. Nos pusimos a buscar el arcoiris en cuestión pero no lo encontramos, ni siquiera con la ayuda de un hombre mayor que se encontraba allí con su nieto. Después de charlar un ratito, nos dio una sensación extraña, así que nos despedimos y seguimos adelante. Una vez solos, lo hablamos y llegamos a la clara conclusión que ese hombre era narcotraficante… ¡pero bien simpático!

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We finally reached the Quinceañera, all sweaty and exhausted. The hike had been worth it. The waterfall did look like a quinceañera/wedding dress, and the pools below it were of the purest blue. The view was amazing, but we couldn’t wait to get in the water, so we pretty much ran back down and jumped into the water without even thinking about it. It was so cold it hurt, but I didn’t mind and I stayed in for as long as I could while the others relaxed and took pictures around.

Agotados y empapados en sudor llegamos a la Quinceañera. Había valido la pena: la cascada parecía un vestido de gala (como los que se usan en las fiestas de celebración de los quince años de las chicas) y las pozas que se habían formado debajo de ella eran azulísimas. Nos encantaba la vista, pero estábamos impacientes por meternos en el agua, así que bajamos corriendo y nos tiramos al río sin pensarlo. El agua estaba tan fría que dolía, pero no me importó y me quedé nadando un buen rato mientras los demás tomaban fotos.

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It was a bit sunny!

The park was getting full of people who seemed to come from all over Chiapas and the neighbouring states to picnic there, so we left for the next adventure: Chukumaltik. We almost got lost but we finally found a gate. It was closed, but after Alberto honked, a man appeared and opened it up for us. We parked inside and started walking through the forest, which was beautiful. It didn’t take us more than ten minutes to get to the actual Cenote, which was round and dark blue. The sun was setting and it was getting cold, but Samu and I couldn’t resist it, we took our clothes off and dived in.

El parque se iba llenando de gente preparada con sus mesas de picnic y nosotros decidimos dirigirnos a otro sitio más apartado: el cenote de Chukumaltik. Tan apartado estaba que nos costó encontrarlo, pero al final llegamos a una portalada… cerrada. Alberto dio un bocinazo y un hombre salió de la casa de al lado y nos abrió. Seguimos un caminito muy bonito que se metía por el bosque y, tras unos diez minutos, llegamos al cenote, una redonda de un precioso azul oscuro. El sol ya se iba a poner y empezaba a refrescar, pero Samu y yo no nos pudimos resistir y nos tiramos.

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Así se veía el cenote desde el camino / This is how it looked from the path

The water wasn’t cold, so we stayed in for quite a while. It was our first time in a cenote and it was actually exciting to know the ground was about 70 meters below us! When we got out, it was a bit chilly so we didn’t wait long before heading to the car. We spent the way back talking but the day wasn’t over…

El agua no estaba muy fría, así que nos quedamos dentro un buen rato. Era nuestra primera vez en un cenote y era divertido saber que, debajo de nosotros, había 70 metros de agua. Al salir, el viento nos hizo sentir frío y nos metimos en el carro enseguida. Charlamos hasta llegar a la casa, pero el día aún no había acabado…

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Back at Paulina’s we had a shower and told her all about our day, and she told us there was more to see. She took us on a walk around Comitán, telling us its history and legends. Walking through the colonial streets, we got to see some beautiful places, such as San Caralampio’s church and its square. We could take some pictures by a sculpture that was a giant book (it represented the paper that guaranteed the secession of Chiapas). It was really fun, but as soon as we got home, around midnight, we run to bed, knowing that the next day would be better!

Después de una buena ducha y de contarle el día a Paulina, ella nos dijo que aún teníamos cosas a ver y nos llevó a pasear por Comitán mientras nos trasmitía toda su historia, sus leyendas y sus vivencias. Mientra nos guiaba por sus calles coloniales pudimos ver lugares pintorescos, como la plaza de La Pila y la iglesia de San Caralampio. También nos tomó fotos delante de un libro gigante, la estatua que conmemora la secesión del estado de Chiapas. La pasamos genial, pero al llegar a la casa nos metimos enseguida en la cama… El día siguiente sería aún mejor.

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Intentamos subir por el libro pero mucho resbalaba… / We tried to climb it but it was impossible!

Seis cosas maravillosas que hacer en San Cristóbal de las Casas

Cuando viajas ofreciendo tu trabajo a cambio de alojamiento, siempre llegas a conocer de forma muy diferente aquellos lugares turísticos que, durante un viaje normal, te acabarían hastiando. Así nos ocurrió con la maravillosa San Cristóbal de las Casas, una ciudad mágica que, por desgracia, ha sido tomada por los pi-hippies californianos y el turismo regional masivo.

When your way of travelling is working in exchange of accommodation, you get to know those touristy places you’d usually get sick of in a completely different way. That’s what happened to us in San Cristóbal de Las Casas, a magical town that has been taken over by “alternative” North-Americans and massive regional tourism.

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La magia de las calles de Sancris

Pero San Cristóbal es mucho más. Fundada por Diego de Mazariegos en 1528 bajo el nombre de Villa Real de Chiapa, la ciudad tuvo varios pseudónimos antes de acabar designándose San Cristóbal de las Casas. Fue en 1848 cuando se le añadió este sobrenombre, en honor al primer obispo de la villa: el famoso defensor de los indígenas Fray Bartolomé de las Casas.

But San Cristóbal is so much more than that. It was founded by Diego de Mazariegos in 1528 and named Villa Real de Chiapa, but it had many more names until it got to San Cristóbal de las Casas in 1848, honouring the town’s first bishop, Bartolomé de las Casas, the defender of indigenous people.

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Los Mexicanos, nuestra iglesia favorita por sus colores y el ambiente de la plaza en la que se encuentra. Fue allí donde aprendimos nuestras primeras palabras en tzotzil. / Los Mexicanos (the Mexicans), a church we loved because of its colours and the atmosphere of its square, where we learnt our first words in tzotzil.

¿Qué nos atrajo de esta ciudad? / What draw us to San Cristóbal

Llevábamos tres meses diluyéndonos entre aldeas de 50-100 habitantes y un pueblo donde lo más excitante que te puede ocurrir es que la tortilla de harina que has pedido lleve aguacate. Llegar a Sancris fue como un golpe de actividad y un horizonte de posibilidades. La ciudad está llena de bares, museos, música callejera… Nos atrajeron muchísimo los lugares no frecuentados por turistas y fue así cómo llegamos a conocer la ciudad con un poquito de profundidad.

We had been hanging around 100 inhabitant villages and a small town where the most exciting thing that can happen to you is finding avocado inside the wheat tortilla you ordered. Getting to Sancris was like plunging into a world of activity and possibilities: museums, bars, street music… We started visiting the less touristy places and discovered the town a bit more deeply.

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Alrededores de una de nuestras librerías favoritas / One of our favourite bookshops’ street

Pero… ¿qué fuimos realmente a hacer en San Cristóbal? Trabajar en un hostal llamado Akumal. El lugar está regentado por un oaxaqueño enamorado de sus orígenes y el baile. Pero Ángel es mucho más que eso. Es un chico comprometido con su trabajo, siempre intentando ofrecer la mejor hospitalidad, unos servicios de calidad y unos desayunos que hasta la Lonely Planet se derrite cuando habla de ellos. Desde un principio tuvimos claras nuestras funciones: yo me dedicaría a trabajos más físicos y Alba prepararía los desayunos y mantendría en orden el hostal. Se trata de un hostal pequeño, para doce personas, así que el trabajo no era duro. Además de estas funciones, ambos trataríamos de mantener una buena vibra, cantando y tocando la guitarra, conversando y cocinando con los huéspedes.

But… Why did we go to San Cristóbal in the first place? Because we would work at a hostel called Akumal. It is owned by Angel, a Oaxacan man who likes to spread the love for his Mexican state and dancing. But Angel is way more than that: he’s very engaged when it comes to work; his hospitality, the services he offers and especially his breakfasts made Akumal one of the few hostels included in the Lonely Planet guide. We knew from the start that I would be taking care of physical work while Alba would make breakfasts and keep everything in order. The hostel was quite small, for a maximum of 12 people, so it wasn’t hard. We were also supposed to keep a nice vibe, chatting and cooking with guests, playing guitar and singing…

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Trabajando la madera / Working with wood
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Resultados… / The results

Alba trabajaba desde las 7 de la mañana y acababa a las 12, yo entraba a las 18 y finalizaba a las 23. Estos nos permitía tener 6 horas para explorar la ciudad juntos cada día, o incluso viajar a otros lugares cercanos. Aquí os presento seis cosas que recomiendo hacer para pasar unos días maravillosos en Sancris:

Alba worked from 7 am till 12 pm, while I worked from 6 to 11 pm. This allowed us six hours together to explore the town or even travel to places close by. There are six activities I recommend to make the stay in Sancris marvellous:

1. Ver la puesta de Sol desde la Iglesia de Guadalupe

La iglesia, que data del año 1835, es una de las más interesantes de San Cristóbal. Adentrarse en su interior es toda una experiencia para aquellos que no están familiarizados con las expresiones escultóricas mexicanas. Detallismo del nivel pestañas postizas y pelucas de pelo natural, que vamos a obviar por razones estéticas para con nuestro blog. Lo mejor es ir por la tarde para poder disfrutar de una maravillosa vista del pueblo y observar cómo el sol se pierde lentamente detrás de las montañas.

1. Seeing the sunset from Guadalupe Church

The church, built in 1835, is one of the most interesting in Sancris. To get inside is quite an experience for those unfamiliar with Mexican sculptural expressions. Details like fake eyelashes or natural hair wigs… We won’t post pictures because aesthetics (we have to protect our blog!). It is very nice to go there in the evening to enjoy a fantastic view over the town and to see the sun slowly setting behind the mountains.

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2. Cine y Libros

Después de tanto tiempo leyendo la palabra ‘Librería’ en cada esquina y acabar entrando en el negocio para llevarnos la desilusión de que en realidad fuera una papelería (Welcome to Guatemala), llegar a San Cristóbal de las Casas fue un éxtasis literario. No solamente por la inmensa cantidad de libros que había en el hostal, sino también por las librerías (de verdad) que se repartían por la ciudad. Entre nuestras favoritas se encontraban:

Librería Soluna. Acá podemos encontrar una gran variedad de narrativa alternativa, historia de Chiapas, México y el movimiento zapatista, pósters a buen precio,  etc. Además, se venden objetos de papelería muy lindos, hechos a mano por gente de la ciudad.

Bazar del Viejo Tío Pony. El dueño te recibe en su propia casa para ofrecerte libros de segunda mano a precios muy interesantes. Fue en este lugar donde pudimos comprar algún librillo para llevar a la escuela, a 10 pesos mexicanos cada uno.

Tienda de artesanía en el barrio de la Merced. Completa nuestro top 3 esta tienda de telares artesanales en la que encontramos montañas de libros que se ofertan para un intercambio, la cual no recordamos exactamente dónde se encuentra.

Otro de nuestros descubrimientos fue Kinoki, un bar y cine independiente dónde se proyectan cada día películas alternativas y documentales, además de hospedar cinedebates y charlas.

2. Books and cinema

Living in Guatemala, we had grown used to the Librerías (‘bookstore’ in Spain) selling nothing but paper and pens. After months being apart from books, getting to Sancris was literary bliss. This not only because of the great number of books we could find at our hostel but also because of the (actual) bookstores we found around the city. Our favourites were:

Librería Soluna, where we found a great deal of alternative novels, history of Chiapas, Mexico and the zapatista movement, nice posters, etc. We saw also beautiful stationery objects handmade by local people.

Bazar del Viejo Tío Pony, where you get into a private house to see loads of second hand books at very interesting prices. There we finally got some books to take back to the school for 10 pesos each.

Handmade fabric shop. Unexpectedly enough, inside of a traditional fabric store we found mountains of books for exchange (not sale) only.

Another of our big discoveries was Kinoki, an independent café and cinema where one can go watch alternative films and documentaries and attend debates about them.

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Santa Lucía

3. Salir a bailar al Revolución

Como os comenté con anterioridad, nuestro jefe era un bailarín excepcional y, por ende, tenía un buen grupo de amigos con los que gustaba salir a bailar y tomar algo. Uno de los mejores lugares para salir a bailar, con música en directo que cambia cada día de estilo, es el Revolución, en el andador principal. Nosotros fuimos la noche de puro baile latino. Yo todavía no sabía nada sobre la salsa, el merengue o la cumbia (estamos aprendiendo, con muy buenos resultados). Alba, sin embargo, salió a bailar con Ángel y nos dejó a todos boquiabiertos, ya que nadie esperaba que pudiera moverse y captar los pasos tan rápido. ¡Parecía una profesional!

Fue en estos momentos cuando nos dimos cuenta de lo sencillo que era crearse una vida en Sancris, de como fluye todo en la ciudad. Nos costó menos de una semana sentirnos como en casa, tener un grupo de amigos y sabernos el mapa de la ciudad como la palma de nuestra mano.

3. Go out to dance at Revolución

As I said before, our boss was a great dancer and had a group of friends with whom he enjoyed his nights out. One of the best places to go out dancing was Revolución, at the main street, which had live music of a different style everyday. We went there on the Latin dance night and, while I still didn’t know much about salsa, merengue or cumbia (we’re still learning!), Alba danced with Angel and it was a great surprise, as we didn’t expect her to get the rhythm and the moves that fast. She looked like a professional!

It was then when we realised how easy it was to form a life in Sancris, how everything flows in the city. It took us less than a week to feel home, to have a group of friends and to know the streets by heart. 

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Vista desde El Cerrillo. Muy cerquita del mercado

4. Comprar tu almuerzo en el mercado

Dicen que el mercado de Sancris es de los más variados y económicos de todo México. Nosotros nos aficionamos pronto a perdernos por él. Una de las especialidades culinarias de Alba, pasta con aguacate, en Chiapas sale más rica y barata. Una bolsa de 4-5 aguacates no pasaba de los 10 pesos (50 céntimos), y así con todo. Yo hice gazpacho más de una y dos veces, además de un delicioso pisto manchego. Alba sorprendió a mi paladar con una rica sopa de verduras justo cuando más la necesitaba.

4. Getting our lunch in the market

They say San Cristóbal’s is one of Mexico’s most diverse and inexpensive markets. It didn’t take long for us to love getting lost among its stalls. One of Alba’s specialties, avocado pasta, is cheaper and nicer in Chiapas, where women would hand out plastic bags filled with 4-5 avocados for 10 Mexican pesos ($0.5), and everything had such low prices we cooked all week long. I made gazpacho and pisto manchego and Alba surprised me with a tasty veggie soup right when I needed it the most.

5. Perderse por la ciudad en busca del Arte Urbano

Como toda ciudad alternativa llena de gente con la mente y los ojos abiertos, Sancris también posee un maravilloso museo al aire libre repartido entre sus coloniales calles. Es muy interesante observar la variedad de artistas y estilos, con temáticas muy diferentes.

5. Exploring the street art

As any alternative town full of people with open eyes and mind, Sancris is an amazing open-air museum spreading around the colonial streets. It’s quite interesting to see the diverse artists, styles and paintings about many different topics.

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Una cosa muy interesante son sus mensajes reivindicativos, que nos muestran una ciudad muy comprometida con la lucha por los derechos sociales y la mejora de las necesidades de su gente.

Its protest messages show that the city is very engaged in the fight for social justice and for a better society with fulfilled needs.

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6. Artesanía en Santo Domingo

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Por último, el mercado de artesanías de Santo Domingo es enorme y se encuentra al lado de la que es, sin lugar a dudas, la iglesia más bella de la ciudad. Su fachada es una de las joyas de la arquitectura colonial de Chiapas y todo México. Antiguo monasterio, las habitaciones conventuales forman parte del actual Museo de los Altos de Chiapas, famoso por contener una magnífica colección de ejemplos textiles indígenas, además de contar la historia de los Altos, un antiguo estado que estuvo formado por gran parte de Guatemala y Chiapas. Después de ver la iglesia y el museo, y si eres amante de las compras, piérdete un poco entre los puestos y podrás encontrar cosas tan curiosas como las muñequitas zapatistas, descendientes directas de las tradicionales muñecas chamulitas.

6. Handcrafts market in Santo Domingo

Finally, we can find this huge handcrafts market right by the most beautiful church in the whole city. Its façade is one of the highlights of the colonial architecture in Chiapas and Mexico. An old monastery, the old convent cells are now part of the Museo de los Altos de Chiapas, which contains a great collection of indigenous fabric, and it tells the history of Los Altos, an old state formed by parts of Chiapas and Guatemala. After seeing the church and the museum, if you like shopping you can get into the market to find many curiosities, such as the zapatista dolls, direct descendants of the traditional chamulita dolls.

PD: Antes de irnos recomendamos encarecidamente la visita a la cenaduría de nombre El Colibrí, en la que sirven tlayudas… y lo que a nosotros más nos apasionó: unas ricas quesadillas completas con flor de calabaza, epazote o champiñones, además del rico café, el chocolate caliente o el agua de horchata que sirven para tomar.

PS. We recommend a visit to the restaurant El Colibrí, in which you’ll be able to eat tlayudas… and what we loved the most, delicious quesadillas with pumpkin flower, mushrooms or epazote. Don’t forget to taste the lovely coffee, chocolate and horchata!

Our Magical Mexican Day

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El apogeo de nuestro día maravilloso fue durante estos momentos compartidos con los niños.

It started just like every other day in Tulum. Waking up, getting dressed, having breakfast, talking to people. The only difference was us packing our bags, as we knew we had to keep heading south if we wanted to get to Guatemala in time. Our plan was to arrive at Chetumal, by the border, where we would be able to get a bus that would take us across Belize and to Flores, the biggest city in northern Guatemala. We had checked the times and the rates of the buses from Tulum, which weren’t cheap, so a quick look to the road (which was perfect for hitchhiking) made me forget all that I have promised my mum and start writing CHETUMAL in big letters on a cardboard.

Empezó como cualquier otro día en Tulum: despertarse, vestirse, desayunar, hablar con gente… La única diferencia fue preparar las mochilas sabiendo que, si queríamos llegar a Guatemala a tiempo, teníamos que seguir en dirección sur. El plan era plantarnos en Chetumal, ciudad fronteriza en la cual se puede tomar el bus que, atravesando Belice, nos llevaría a Flores, la ciudad más grande del norte de Guatemala. Los precios de los buses que unen Tulum con Chetumal y la carretera más perfecta del mundo para hacer auto-stop fueron factores determinantes en nuestra decisión (mare, aquest és un bon moment per saltar-te un parell de paràgrafs!) de intentar llegar a dedo.  

No more than 15 minutes later a car stopped for us. The driver, a 20 something year old guy called Jonathan, was driving to Bacalar with his girlfriend and his sister to spend the weekend relaxing by the laguna. They were glad to share their knowledge about their country so they replied extensively to all of our endless questions and recommended us places (two of them came from Ciudad de Mexico and told us about the mountains around there, for example), food (apparently Samu had to taste some Pastor) and some alternative Mexican music. In the meantime, though, the car started vibrating and we had to stop to check out what was going on. The air of the wheels had dilated because of the heat so the wheel needed to be changed. And there we were, in the middle of nowhere, jungle at either side of the road, just us and three Mexicans, all of us working to get the job done.

No llevábamos ni un cuarto de hora esperando cuando Jonatan, un chico de veintitantos que iba a pasar el finde en Bacalar con su novia y su hermana, paró el coche para llevarnos. Los tres parecían contentos de hablarnos sobre su país, así que nos recomendaron sitios alrededor de la Ciudad de México, comida (dijeron que Samu tenía que probar los tacos de pastor, lo cual hizo) e incluso música indie mexicana. Mientras hablábamos, el vehículo empezó a vibrar. Al pararnos en un lado de la carretera descubrimos que el aire de los neumáticos se había dilatado tanto que había que cambiar la rueda. Y ahí estábamos: en medio de la nada, jungla en los dos lados de la carretera, nosotros dos y tres mexicanos trabajando juntos para completar el trabajo.

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Cambiando la rueda del coche.

After we changed the wheel we got nice and smooth to Bacalar. As they stopped to let us out of the car, Samu and I made the decision of actually going into the town and exploring it for a bit instead of going on to Chetumal. They told us it was a good idea and dropped us off downtown, where we exchanged hugs and e-mails.

Cambiada la rueda llegamos a Bacalar sin problemas. Pararon para dejarnos salir del coche y continuar a Chetumal, pero Samu y yo decidimos explorar Bacalar en vez de seguir directos. Ellos nos dijeron que era una buena idea y nos soltaron en el centro después de  intercambiar e-mails y abrazos.

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Primera vista de la laguna de Bacalar.

Once they left, we could see the fort from the outside (you have to pay to get in, and it didn’t look that interesting) and then we went to grab some lunch. We got into the first antojitos place we found and asked for the first things we saw on the menu that we hadn’t had yet. Samu got his enchiladas and I had my non vegetarian chilaquiles, which tasted amazing even after Samu ate all of the chicken in my plate. The “restaurant” was quite authentic: there was an old lady taking a nap in a chair by the tables, some clothes hanging in a corner, faded pictures of Virgin Mary by the door and more people in the kitchen than clients.

Cuando se fueron dimos la vuelta al fuerte (no entramos porque parecía pequeñito y valía dinero) y nos fuimos a comer. Entramos en el primer bar de antojitos que encontramos y pedimos las únicas cosas que vimos en la carta que aun no habíamos catado. A Samu le encantaron sus enchiladas y mis chilaquiles omnívoros sabían genial incluso después de darle a Samu todo el pollo de mi plato. El restaurante era bien auténtico: había una señora durmiendo en un sillón junto a las mesas, ropa tendida en un rincón, imágenes descoloridas de la Virgen encima de la puerta y más gente en la cocina que clientes.

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Una de las casas del pueblo.

As the waiter was taking our empty dishes, we asked him where could we go bathing in the lake. He told us one can’t bathe for free, but there are balnearios (this word means “spa” to us, but we don’t think it means the same there) where you can go into the lake for 10 pesos (around $0.5). We headed that way, debating whether we should go for a swim or not. As we were walking by the lake, a young guy asked us if we wanted to go on a tour by boat. We smiled and declined politely and he must have liked us because he said “you know, you can go to bathe in the pier there, it’s free”. We hesitated, but the closer we got to the water, the more beautiful the lake looked. When we got to the end, we had no choice but to drop our backpacks and jump in.

Antes de irnos le preguntamos al camarero dónde bañarnos y nos dijo que la única manera era ir al balneario municipal, que costaba 10 pesos (menos de 0,5€). Caminábamos por la orilla del lago debatiendo si ir al balneario o no cuando un chico nos ofreció un tour en barco. Le dijimos que no con una sonrisa y él nos vio las intenciones porque nos dijo: “saben, en este muelle se pueden bañar sin pagar”. Dudamos, pero a medida que nos adentrábamos en el muelle, el lago nos parecía más apetecible, así que dejamos las mochilas allí mismo y nos metimos de cabeza al agua.

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Samu saltando. (Realizaremos un gif en el futuro cuando nuestras herramientas de trabajo no sean el paint y Windows 95).

We swam for a while and then, as we were getting dry in the sun, two little kids appeared out of nowhere. One of them talked loudly and run around; the other one didn’t say a word and seemed to keep hiding in the boats. The talkative one jumped into the water and then, as he went out, he asked us many questions – who we are, where we come from, whether we have always spoken Spanish or we had learnt it (after that came the realisation: “Oh! People speak Spanish in Spain!”) and even how expensive our flight from Europe was. He also told us about himself and his family, and let us know he wanted to be a Marine when he grew up, and the way he had his life all planned out was very endearing. I asked him what his favourite place was and he told me about el Cenote Negro (black cenote), aka Cenote de la Bruja (Cenote of the Witch). He told us there used to be a witch there that could become a crocodile at will… “but don’t worry, she was killed some time ago”, he assured me.

Nadamos un poco y luego, mientras dejábamos que el sol nos secara, dos chiquillos aparecieron de la nada. Uno de ellos hablaba por los codos y se movía sin parar, el otro no abrió la boca y parecía esconderse en las barcas. El extrovertido se tiró al agua y al salir empezó a preguntarnos cosas: que quiénes éramos, de dónde veníamos, que cuándo aprendimos a hablar español e incluso cuánto dinero nos había costado llegar desde Europa. Él también nos contó cositas sobre él y su familia, por ejemplo dónde trabajan sus padres o que su sueño era unirse a la marina cuando fuera mayor. Le pregunté cuál era su lugar favorito y dijo que el Cenote de la Bruja, donde había vivido una bruja que se convertía en cocodrilo… “pero no se preocupe, ya la mataron”, dijo.

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Aquí está nuestro amigo señalando en qué lugar se encontraba el cenote de la bruja.

A man appeared at the other side of the pier and called the two kids so they ran away and left us smiling and wondering about their future. But we weren’t alone long: first, a German guy swam by and started talking to us about how wonderful his hostel was (I don’t even think they paid him for that), and then went eating with more German people when they called him from the shore.

Alguien llamó a los chicos desde tierra firme y se fueron corriendo, dejándonos con una sonrisa en los labios. En cuanto desaparecieron, un alemán que nadaba por allí se acercó a nosotros para hablarnos de lo maravilloso que era su albergue e irse a comer con más alemanes cuando lo llamaron desde la orilla.

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Más casitas de Bacalar.

After that, a man came with the intention of jumping off the springboard but just stood by us and listened to Samu speak for like two seconds before asking where he was from. He turned out to come from pretty much the same place and had recognised the accent! This was funny enough, but we still didn’t know how interesting his life was: he had lived in Canada for a few years but he’d just decided to go travelling and go all the way from Alaska to Argentina, but he had loved Mexico so much he’d been there for two months already. He could give us advice on what to visit in Mexico, which we will follow when we come back!

Después de un rato bañándonos y descansando, llegó un hombre que parecía que iba a usar el trampolín pero se paró y se quedó escuchando la forma de hablar de Samu. Le llevó menos de dos segundos reconocer su acento de Madrid. Además de esta casualidad, resultó que su vida era muy interesante: había vivido en Canadá unos años y luego había decidido empezar un viaje desde Alaska a Argentina, pero México le había gustado tanto que ya llevaba dos meses allí.

He was also planning to go to Guatemala from Chetumal, so we could share some information and help each other. As we were doing that, the pier was getting full with people, and there was a Mexican family playing around and joking right next to us. We just smiled at them and kept talking but after a while the mum came to me and asked me if her daughter could take a picture with me. Apparently, there weren’t many white people where she came from… So I posed for one picture with her and then we took many more, with more and more people each time. They were all very nice and kind and told us about their state, Chiapas. But we had to leave, so we said goodbye and they wished us a good trip and good luck.

Como también quería llegar a Guatemala desde Chetumal, pudimos compartir información. Mientras tanto el muelle se iba llenando de gente. Una familia mexicana bromeaba a nuestro ladito cuando la madre se acercó a preguntarme si me podía tomar una foto con su hija, ya que no había gente blanca en su pueblo. Me puse en la foto y acabamos tomando muchas, cada vez con más gente. Eran muy simpáticos, pero nos teníamos que ir…

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Fotos con la niña mexicana de cuyo nombre no podemos, pero queremos, acordarnos y David.

It was getting really late and we still had to get to Chetumal, more than 40 km away from Bacalar, so we got dressed and went to find the main road. We got the sign and our thumbs up and we didn’t have to wait long before two construction workers (I think?) stopped and let us jump at the back of their pickup. They weren’t going all the way to Chetumal but they could drop us off 10 minutes away. I just jumped in and Samu had to follow me despite his reservations. I loved every second of it, we were listening to music with the wind going through our hair.

Se hacía tarde y aún teníamos que llegar a Chetumal, que está a más de 40 kilómetros de Bacalar, así que nos vestimos y alzamos el cartón y los pulgares otra vez. Al rato dos obreros (creo) nos dejaron subir a la parte de atrás de su camioneta. No iban a llegar a Chetumal pero podían dejarnos cerca. Samu tenía sus reservas pero como yo me había metido de un salto tuvo que seguirme. Fue de esos momentos de película, ir escuchando música mientras nos despeinaba el viento.

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They stopped at a crossroad and we just hopped out and said thank you and stood by the road for the third time that day. It was getting a bit late, the sun was about to set and we were in a tiny village in what felt like the middle of nowhere, but a girl about our age let us in her car. She was studying to be a cook and had spent some months in Marbella, so she was happy to speak about Andalusia and to recommend yummy Mexican food to us. She told us not to miss the panuchos, marquesitas and machacados, so we just wrote everything down and decided we’d have one of those for dinner.

Nos dejaron en un cruce y se fueron en otra dirección. Se hacía tarde, el sol se iba a poner pronto y estábamos en una aldea diminuta que parecía estar en medio de la nada. Creo que pasamos alrededor de un minuto con el dedo levanto cuando una chica de nuestra edad nos dejó entrar en su carro. Nos contó que había estudiado gastronomía en Marbella, hablamos sobre Andalucía y nos recomendó comida mexicana como los panuchos, las marquesitas y los machacados.

As we got to Chetumal she told us she’d drive us to our accommodation, but she didn’t know where it was, so when she stopped for gas she asked the man that was filling up her tank if he knew. He didn’t, so he asked all the other workers, which started a huge and very loud debate on where the hotel was that involved the girl and all the workers and clients of the gas station. None of them knew for sure, so they were all shouting different directions to the by now very confused girl.

Al llegar a Chetumal quería dejarnos en el hotel, pero no sabía dónde estaba así que  se lo preguntó a los trabajadores de la gasolinera donde paramos a llenar el depósito. Como nadie estaba seguro todos los trabajadores y clientes de la gasolinera empezaron a gritar nombres de calles y a darle indicaciones a nuestra conductora que, al igual que nosotros, ya no entendía nada.

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Los Chetungeles (O cómo nos recordaron las calles de Chetumal a EEUU).

We did get there in the end, with a little help from our smartphone. The hotel was okay (a private room there was cheaper than two beds in a hostel dorm, so we weren’t expecting for it to be five stars), we checked in and left our bags and went exploring. It was Saturday night, so the city was full of life. There was a fun fair and many, many people on the streets. Right at the boulevard we found everything we were looking for, so we could get a marquesita and then a machacado. Delicious.

Al final lo conseguimos gracias a google maps y nuestra querida conductora y sus ganas de devolver, de alguna manera, toda la amabilidad que había recibido durante su estancia en España. El hotel no estaba mal, teniendo en cuenta que una habitación doble costaba menos que dos camas en un albergue… Dejamos las mochilas y nos fuimos a explorar. Era sábado por la noche y la ciudad rebosaba vida, había una feria y mucha gente en las calles. En el boulevard, al lado del mar, encontramos lo que la chica nos había recomendado y pudimos catar una marquesita y un maravilloso machacado.

Heading back to our hotel, we realised we didn’t have any purified water. We looked for a corner shop but they were all closed, and when we tried the supermarket we found out there was no way whatsoever of buying less than 8 litres of water. We just decided we’d be okay for the night (despite the abundance of condensed milk we had had, which was now making us thirsty) when I remembered there was a tiny street restaurant just around the corner and went there.

Cuando regresábamos al hotel nos dimos cuenta de que no teníamos agua pura. Todas las tiendas estaban cerradas, así que nos íbamos haciendo a la idea de que pasaríamos la noche sin beber a pesar de toda la leche condensada que habíamos tomado, la cual nos hacía sentir cada vez más sedientos. Entonces recordé que había un pequeño restaurante en la esquina y decidimos probar suerte.

It looked closed but one table was full of people so I walked in, and the boss got up and kindly asked me what we needed. I told him we were looking for water, and he said that he didn’t have any, but a second later he asked me if what I wanted was mineral water and I said yes (because hey, it’s better than nothing), so he got two tiny glass bottles out of the fridge. I thought “oh well, this is going to be expensive…” as I asked him for the price, and he smiled and said “oh, no, just have them!”.

Parecía cerrado pero había una mesa llena de gente así que entré. El jefe se levantó para preguntarme qué queríamos y le dije que necesitábamos agua. Él dijo que no tenían agua pura y, mientras daba media vuelta para irme, me preguntó si queríamos ‘agua mineral’ (con gas). Le dije que sí (porque es mejor que nada) y sacó dos diminutas botellas de cristal de la nevera. Pensando ‘eso va a salir caro…’ le pregunté el precio y él dijo ‘oh, no se preocupen, ¡quédenselas!’

We thanked him and went back to the hotel thinking about all the people we had met and especially of all the people who had helped us, who went out of their way and contributed to make our day perfect. And about how we hoped that we had made their day just a bit better or, at least, more special!

Le dimos las gracias y nos fuimos al hotel pensando en toda las personas que habíamos conocido, especialmente aquellas que nos habían ayudado, que habían contribuído en hacer nuestro día aún más perfecto… y esperando haber hecho su día un poquitín mejor o, por lo menos, más especial.

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No dijo ni una palabra pero lo decía todo con la mirada.