Camino a la frontera: Comitán y sus alrededores

During our last days in San Cristóbal, as we were already planning to spend Easter in Guatemala, we kept looking at this point in the map and considering a necessary step before crossing the border. Comitán. It was not far from Sancris, just about 100 km, so on our last day in the town we sent a request to a girl that seemed nice on Couchsurfing and, hoping for the best, we headed down to Comitán.

Los últimos días que pasamos en San Cristóbal, ya planeando la Semana Santa en Guatemala, íbamos mirando ese puntito en el mapa: Comitán, un paso necesario y la última ciudad antes de cruzar la frontera, unos 100 km al sur de Sancris. Llegado el día de marcharnos del hostal, mandamos una solicitud a una chica que parecía simpática en la página web de Couchsurfing y, cruzando los dedos, pedimos un ride hasta Comitán.

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El Parque Central / Comitan’s Central Park

A few hours later, we were sitting in the Central Park of Comitán knowing that Paulina, that nice girl, had said yes, and that we would meet her after dinner. We started walking around Comitán with our backpacks on our backs and we could spot some nice (but closed) churches, many indigenous people preparing Easter decorations and a handcrafts fair. At some point we got into the Cultural Centre and we met a man there who recommended us to go to el Chiflón (some amazing waterfalls) and Montebello (some amazing lakes), but we knew we didn’t have the time and weren’t ready to spend the money, so we asked for things to do in town.

Un par de horas después, nos encontrábamos en el Parque Central de Comitán. Paulina, la chica simpática de Couchsurfing, nos había dicho que podríamos dormir en su casa, y que nos veíamos después de cenar. Con las mochilas en la espalda, paseamos por el centro de Comitán, donde pudimos ver algunas iglesias bien bonitas pero cerradas, hombres y mujeres indígenas preparando decoraciones de semana santa y una feria de artesanía mexicana. Al final, llegamos al Centro Cultural Rosario Castellanos, donde un hombre nos aconsejó que visitáramos las Cascadas del Chiflón y los Lagos de Montebello. Como sabíamos que no teníamos tiempo ni dinero para ver esas cosas, le pedimos una recomendación para hacer en la ciudad, y nos mandó al Museo de Antropología.

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El patio del Centro Cultural, con el busto de Rosario Castellanos en el centro / Rosario Castellanos Culture Center, with her bust in the middle
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Las bonitas calles de Comitán / Comitan’s beautiful streets

He told us to go to the Anthropology museum, and so we did. We loved it. It was about Mayan ruins and it even had an exhibit for blind people, where they could touch replicas of Mayan art and feel their shape and texture. The entrance was free and we were practically alone there, so we had lots of fun. When we got out, it was almost time for us to meet Paulina, so we waited for her and, to our surprise, the person that came to fetch us was not her but a girl from Valencia who was also couchsurfing with us. The second surprise was Paulina’s house, probably the biggest and most comfy we’ve been to in months. Paulina and the rest of her family (including four lovely dogs) gave us a very warm welcome and we spoke for quite a while.

Tengo que decir que nos encantó. La exposición explicaba hechos sobre ruinas mayas e incluso había una sala para personas ciegas, con réplicas de obras de cerámica mayas para tocar y sentir su forma y textura. La entrada era gratuita y estábamos casi solos; nos divertimos mucho. Al salir, ya casi había llegado la hora de encontrarnos con Paulina, pero quien apareció no fue ella sino una viajera valenciana que, como nosotros, se alojaría con ella. Al llegar a la casa, la más grande y cómoda en la que hemos estado en meses, Paulina y su encantadora familia (incluidas cuatro perras adorables) nos dieron una cálida bienvenida y nos quedamos hablando hasta bien tarde.

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Cascadas del Chiflón

One of the things we talked about were las Cascadas del Chiflón. Paulina’s uncle offered to take us there and we didn’t hesitate for a second, so we woke up early the next day and off we went! There was an entrance fee of 30 pesos (1.5 euro) which was definitely worth it. There is a small path that follows the river and, as you stroll up, you see one waterfall after another, each more impressive than the last one. We were already in awe when we got to what seemed like the higher one, Velo de Novia (wedding veil), where a queue of tourists were waiting to climb up the viewpoint to take pictures, when we spotted a path that went further up.

El tío de Paulina, que se encontraba visitando la familia, quería visitar las Cascadas del Chiflón y no dudamos ni un momento en subirnos al carro. Por la mañana hicimos camino, pagamos los 30 pesos (1,5 euros) de la entrada y empezamos a seguir el camino. Una subidita asequible que no se separaba demasiado del río nos iba llevando de una cascada a la siguiente, y cada una nos parecía más impresionante que la anterior. Cuando llegamos a la que pensábamos que era la última, el Velo de Novia, nos quedamos sin palabras a pesar de la cola de turistas que esperaban para subir al mirador. 

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Velo de Novia
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Este símbolo nos pareció curioso / We found this sign quite funny

We ventured there, where the hike was a bit harder, even if the heat was a bit less intense because of the trees. There were less tourists and we stopped chatting to enjoy the quietness until we got to Arcoiris (Rainbow), about halfway of the top waterfall. We looked for the rainbow, but we couldn’t find it, even with the help of an old man who was there with his grandson. After some chit-chat with him we realised there was something odd about him and we decided to say good-bye and head to the next waterfall. When we were alone we could finally comment on the fact that we had been definitely talking to a narco. And he’d been very nice to us!

Del otro lado salía un caminito que subía más arriba. La caminata se volvió más dura en ese momento, a pesar de que la intensidad del calor se veía mermada por los árboles. Acá ya no había turistas y recorrimos el camino en silencio, disfrutando la tranquilidad hasta que llegamos a la Cascada del Arcoiris. Nos pusimos a buscar el arcoiris en cuestión pero no lo encontramos, ni siquiera con la ayuda de un hombre mayor que se encontraba allí con su nieto. Después de charlar un ratito, nos dio una sensación extraña, así que nos despedimos y seguimos adelante. Una vez solos, lo hablamos y llegamos a la clara conclusión que ese hombre era narcotraficante… ¡pero bien simpático!

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We finally reached the Quinceañera, all sweaty and exhausted. The hike had been worth it. The waterfall did look like a quinceañera/wedding dress, and the pools below it were of the purest blue. The view was amazing, but we couldn’t wait to get in the water, so we pretty much ran back down and jumped into the water without even thinking about it. It was so cold it hurt, but I didn’t mind and I stayed in for as long as I could while the others relaxed and took pictures around.

Agotados y empapados en sudor llegamos a la Quinceañera. Había valido la pena: la cascada parecía un vestido de gala (como los que se usan en las fiestas de celebración de los quince años de las chicas) y las pozas que se habían formado debajo de ella eran azulísimas. Nos encantaba la vista, pero estábamos impacientes por meternos en el agua, así que bajamos corriendo y nos tiramos al río sin pensarlo. El agua estaba tan fría que dolía, pero no me importó y me quedé nadando un buen rato mientras los demás tomaban fotos.

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It was a bit sunny!

The park was getting full of people who seemed to come from all over Chiapas and the neighbouring states to picnic there, so we left for the next adventure: Chukumaltik. We almost got lost but we finally found a gate. It was closed, but after Alberto honked, a man appeared and opened it up for us. We parked inside and started walking through the forest, which was beautiful. It didn’t take us more than ten minutes to get to the actual Cenote, which was round and dark blue. The sun was setting and it was getting cold, but Samu and I couldn’t resist it, we took our clothes off and dived in.

El parque se iba llenando de gente preparada con sus mesas de picnic y nosotros decidimos dirigirnos a otro sitio más apartado: el cenote de Chukumaltik. Tan apartado estaba que nos costó encontrarlo, pero al final llegamos a una portalada… cerrada. Alberto dio un bocinazo y un hombre salió de la casa de al lado y nos abrió. Seguimos un caminito muy bonito que se metía por el bosque y, tras unos diez minutos, llegamos al cenote, una redonda de un precioso azul oscuro. El sol ya se iba a poner y empezaba a refrescar, pero Samu y yo no nos pudimos resistir y nos tiramos.

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Así se veía el cenote desde el camino / This is how it looked from the path

The water wasn’t cold, so we stayed in for quite a while. It was our first time in a cenote and it was actually exciting to know the ground was about 70 meters below us! When we got out, it was a bit chilly so we didn’t wait long before heading to the car. We spent the way back talking but the day wasn’t over…

El agua no estaba muy fría, así que nos quedamos dentro un buen rato. Era nuestra primera vez en un cenote y era divertido saber que, debajo de nosotros, había 70 metros de agua. Al salir, el viento nos hizo sentir frío y nos metimos en el carro enseguida. Charlamos hasta llegar a la casa, pero el día aún no había acabado…

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Back at Paulina’s we had a shower and told her all about our day, and she told us there was more to see. She took us on a walk around Comitán, telling us its history and legends. Walking through the colonial streets, we got to see some beautiful places, such as San Caralampio’s church and its square. We could take some pictures by a sculpture that was a giant book (it represented the paper that guaranteed the secession of Chiapas). It was really fun, but as soon as we got home, around midnight, we run to bed, knowing that the next day would be better!

Después de una buena ducha y de contarle el día a Paulina, ella nos dijo que aún teníamos cosas a ver y nos llevó a pasear por Comitán mientras nos trasmitía toda su historia, sus leyendas y sus vivencias. Mientra nos guiaba por sus calles coloniales pudimos ver lugares pintorescos, como la plaza de La Pila y la iglesia de San Caralampio. También nos tomó fotos delante de un libro gigante, la estatua que conmemora la secesión del estado de Chiapas. La pasamos genial, pero al llegar a la casa nos metimos enseguida en la cama… El día siguiente sería aún mejor.

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Intentamos subir por el libro pero mucho resbalaba… / We tried to climb it but it was impossible!

Seis cosas maravillosas que hacer en San Cristóbal de las Casas

Cuando viajas ofreciendo tu trabajo a cambio de alojamiento, siempre llegas a conocer de forma muy diferente aquellos lugares turísticos que, durante un viaje normal, te acabarían hastiando. Así nos ocurrió con la maravillosa San Cristóbal de las Casas, una ciudad mágica que, por desgracia, ha sido tomada por los pi-hippies californianos y el turismo regional masivo.

When your way of travelling is working in exchange of accommodation, you get to know those touristy places you’d usually get sick of in a completely different way. That’s what happened to us in San Cristóbal de Las Casas, a magical town that has been taken over by “alternative” North-Americans and massive regional tourism.

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La magia de las calles de Sancris

Pero San Cristóbal es mucho más. Fundada por Diego de Mazariegos en 1528 bajo el nombre de Villa Real de Chiapa, la ciudad tuvo varios pseudónimos antes de acabar designándose San Cristóbal de las Casas. Fue en 1848 cuando se le añadió este sobrenombre, en honor al primer obispo de la villa: el famoso defensor de los indígenas Fray Bartolomé de las Casas.

But San Cristóbal is so much more than that. It was founded by Diego de Mazariegos in 1528 and named Villa Real de Chiapa, but it had many more names until it got to San Cristóbal de las Casas in 1848, honouring the town’s first bishop, Bartolomé de las Casas, the defender of indigenous people.

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Los Mexicanos, nuestra iglesia favorita por sus colores y el ambiente de la plaza en la que se encuentra. Fue allí donde aprendimos nuestras primeras palabras en tzotzil. / Los Mexicanos (the Mexicans), a church we loved because of its colours and the atmosphere of its square, where we learnt our first words in tzotzil.

¿Qué nos atrajo de esta ciudad? / What draw us to San Cristóbal

Llevábamos tres meses diluyéndonos entre aldeas de 50-100 habitantes y un pueblo donde lo más excitante que te puede ocurrir es que la tortilla de harina que has pedido lleve aguacate. Llegar a Sancris fue como un golpe de actividad y un horizonte de posibilidades. La ciudad está llena de bares, museos, música callejera… Nos atrajeron muchísimo los lugares no frecuentados por turistas y fue así cómo llegamos a conocer la ciudad con un poquito de profundidad.

We had been hanging around 100 inhabitant villages and a small town where the most exciting thing that can happen to you is finding avocado inside the wheat tortilla you ordered. Getting to Sancris was like plunging into a world of activity and possibilities: museums, bars, street music… We started visiting the less touristy places and discovered the town a bit more deeply.

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Alrededores de una de nuestras librerías favoritas / One of our favourite bookshops’ street

Pero… ¿qué fuimos realmente a hacer en San Cristóbal? Trabajar en un hostal llamado Akumal. El lugar está regentado por un oaxaqueño enamorado de sus orígenes y el baile. Pero Ángel es mucho más que eso. Es un chico comprometido con su trabajo, siempre intentando ofrecer la mejor hospitalidad, unos servicios de calidad y unos desayunos que hasta la Lonely Planet se derrite cuando habla de ellos. Desde un principio tuvimos claras nuestras funciones: yo me dedicaría a trabajos más físicos y Alba prepararía los desayunos y mantendría en orden el hostal. Se trata de un hostal pequeño, para doce personas, así que el trabajo no era duro. Además de estas funciones, ambos trataríamos de mantener una buena vibra, cantando y tocando la guitarra, conversando y cocinando con los huéspedes.

But… Why did we go to San Cristóbal in the first place? Because we would work at a hostel called Akumal. It is owned by Angel, a Oaxacan man who likes to spread the love for his Mexican state and dancing. But Angel is way more than that: he’s very engaged when it comes to work; his hospitality, the services he offers and especially his breakfasts made Akumal one of the few hostels included in the Lonely Planet guide. We knew from the start that I would be taking care of physical work while Alba would make breakfasts and keep everything in order. The hostel was quite small, for a maximum of 12 people, so it wasn’t hard. We were also supposed to keep a nice vibe, chatting and cooking with guests, playing guitar and singing…

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Trabajando la madera / Working with wood
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Resultados… / The results

Alba trabajaba desde las 7 de la mañana y acababa a las 12, yo entraba a las 18 y finalizaba a las 23. Estos nos permitía tener 6 horas para explorar la ciudad juntos cada día, o incluso viajar a otros lugares cercanos. Aquí os presento seis cosas que recomiendo hacer para pasar unos días maravillosos en Sancris:

Alba worked from 7 am till 12 pm, while I worked from 6 to 11 pm. This allowed us six hours together to explore the town or even travel to places close by. There are six activities I recommend to make the stay in Sancris marvellous:

1. Ver la puesta de Sol desde la Iglesia de Guadalupe

La iglesia, que data del año 1835, es una de las más interesantes de San Cristóbal. Adentrarse en su interior es toda una experiencia para aquellos que no están familiarizados con las expresiones escultóricas mexicanas. Detallismo del nivel pestañas postizas y pelucas de pelo natural, que vamos a obviar por razones estéticas para con nuestro blog. Lo mejor es ir por la tarde para poder disfrutar de una maravillosa vista del pueblo y observar cómo el sol se pierde lentamente detrás de las montañas.

1. Seeing the sunset from Guadalupe Church

The church, built in 1835, is one of the most interesting in Sancris. To get inside is quite an experience for those unfamiliar with Mexican sculptural expressions. Details like fake eyelashes or natural hair wigs… We won’t post pictures because aesthetics (we have to protect our blog!). It is very nice to go there in the evening to enjoy a fantastic view over the town and to see the sun slowly setting behind the mountains.

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2. Cine y Libros

Después de tanto tiempo leyendo la palabra ‘Librería’ en cada esquina y acabar entrando en el negocio para llevarnos la desilusión de que en realidad fuera una papelería (Welcome to Guatemala), llegar a San Cristóbal de las Casas fue un éxtasis literario. No solamente por la inmensa cantidad de libros que había en el hostal, sino también por las librerías (de verdad) que se repartían por la ciudad. Entre nuestras favoritas se encontraban:

Librería Soluna. Acá podemos encontrar una gran variedad de narrativa alternativa, historia de Chiapas, México y el movimiento zapatista, pósters a buen precio,  etc. Además, se venden objetos de papelería muy lindos, hechos a mano por gente de la ciudad.

Bazar del Viejo Tío Pony. El dueño te recibe en su propia casa para ofrecerte libros de segunda mano a precios muy interesantes. Fue en este lugar donde pudimos comprar algún librillo para llevar a la escuela, a 10 pesos mexicanos cada uno.

Tienda de artesanía en el barrio de la Merced. Completa nuestro top 3 esta tienda de telares artesanales en la que encontramos montañas de libros que se ofertan para un intercambio, la cual no recordamos exactamente dónde se encuentra.

Otro de nuestros descubrimientos fue Kinoki, un bar y cine independiente dónde se proyectan cada día películas alternativas y documentales, además de hospedar cinedebates y charlas.

2. Books and cinema

Living in Guatemala, we had grown used to the Librerías (‘bookstore’ in Spain) selling nothing but paper and pens. After months being apart from books, getting to Sancris was literary bliss. This not only because of the great number of books we could find at our hostel but also because of the (actual) bookstores we found around the city. Our favourites were:

Librería Soluna, where we found a great deal of alternative novels, history of Chiapas, Mexico and the zapatista movement, nice posters, etc. We saw also beautiful stationery objects handmade by local people.

Bazar del Viejo Tío Pony, where you get into a private house to see loads of second hand books at very interesting prices. There we finally got some books to take back to the school for 10 pesos each.

Handmade fabric shop. Unexpectedly enough, inside of a traditional fabric store we found mountains of books for exchange (not sale) only.

Another of our big discoveries was Kinoki, an independent café and cinema where one can go watch alternative films and documentaries and attend debates about them.

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Santa Lucía

3. Salir a bailar al Revolución

Como os comenté con anterioridad, nuestro jefe era un bailarín excepcional y, por ende, tenía un buen grupo de amigos con los que gustaba salir a bailar y tomar algo. Uno de los mejores lugares para salir a bailar, con música en directo que cambia cada día de estilo, es el Revolución, en el andador principal. Nosotros fuimos la noche de puro baile latino. Yo todavía no sabía nada sobre la salsa, el merengue o la cumbia (estamos aprendiendo, con muy buenos resultados). Alba, sin embargo, salió a bailar con Ángel y nos dejó a todos boquiabiertos, ya que nadie esperaba que pudiera moverse y captar los pasos tan rápido. ¡Parecía una profesional!

Fue en estos momentos cuando nos dimos cuenta de lo sencillo que era crearse una vida en Sancris, de como fluye todo en la ciudad. Nos costó menos de una semana sentirnos como en casa, tener un grupo de amigos y sabernos el mapa de la ciudad como la palma de nuestra mano.

3. Go out to dance at Revolución

As I said before, our boss was a great dancer and had a group of friends with whom he enjoyed his nights out. One of the best places to go out dancing was Revolución, at the main street, which had live music of a different style everyday. We went there on the Latin dance night and, while I still didn’t know much about salsa, merengue or cumbia (we’re still learning!), Alba danced with Angel and it was a great surprise, as we didn’t expect her to get the rhythm and the moves that fast. She looked like a professional!

It was then when we realised how easy it was to form a life in Sancris, how everything flows in the city. It took us less than a week to feel home, to have a group of friends and to know the streets by heart. 

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Vista desde El Cerrillo. Muy cerquita del mercado

4. Comprar tu almuerzo en el mercado

Dicen que el mercado de Sancris es de los más variados y económicos de todo México. Nosotros nos aficionamos pronto a perdernos por él. Una de las especialidades culinarias de Alba, pasta con aguacate, en Chiapas sale más rica y barata. Una bolsa de 4-5 aguacates no pasaba de los 10 pesos (50 céntimos), y así con todo. Yo hice gazpacho más de una y dos veces, además de un delicioso pisto manchego. Alba sorprendió a mi paladar con una rica sopa de verduras justo cuando más la necesitaba.

4. Getting our lunch in the market

They say San Cristóbal’s is one of Mexico’s most diverse and inexpensive markets. It didn’t take long for us to love getting lost among its stalls. One of Alba’s specialties, avocado pasta, is cheaper and nicer in Chiapas, where women would hand out plastic bags filled with 4-5 avocados for 10 Mexican pesos ($0.5), and everything had such low prices we cooked all week long. I made gazpacho and pisto manchego and Alba surprised me with a tasty veggie soup right when I needed it the most.

5. Perderse por la ciudad en busca del Arte Urbano

Como toda ciudad alternativa llena de gente con la mente y los ojos abiertos, Sancris también posee un maravilloso museo al aire libre repartido entre sus coloniales calles. Es muy interesante observar la variedad de artistas y estilos, con temáticas muy diferentes.

5. Exploring the street art

As any alternative town full of people with open eyes and mind, Sancris is an amazing open-air museum spreading around the colonial streets. It’s quite interesting to see the diverse artists, styles and paintings about many different topics.

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Una cosa muy interesante son sus mensajes reivindicativos, que nos muestran una ciudad muy comprometida con la lucha por los derechos sociales y la mejora de las necesidades de su gente.

Its protest messages show that the city is very engaged in the fight for social justice and for a better society with fulfilled needs.

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6. Artesanía en Santo Domingo

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Por último, el mercado de artesanías de Santo Domingo es enorme y se encuentra al lado de la que es, sin lugar a dudas, la iglesia más bella de la ciudad. Su fachada es una de las joyas de la arquitectura colonial de Chiapas y todo México. Antiguo monasterio, las habitaciones conventuales forman parte del actual Museo de los Altos de Chiapas, famoso por contener una magnífica colección de ejemplos textiles indígenas, además de contar la historia de los Altos, un antiguo estado que estuvo formado por gran parte de Guatemala y Chiapas. Después de ver la iglesia y el museo, y si eres amante de las compras, piérdete un poco entre los puestos y podrás encontrar cosas tan curiosas como las muñequitas zapatistas, descendientes directas de las tradicionales muñecas chamulitas.

6. Handcrafts market in Santo Domingo

Finally, we can find this huge handcrafts market right by the most beautiful church in the whole city. Its façade is one of the highlights of the colonial architecture in Chiapas and Mexico. An old monastery, the old convent cells are now part of the Museo de los Altos de Chiapas, which contains a great collection of indigenous fabric, and it tells the history of Los Altos, an old state formed by parts of Chiapas and Guatemala. After seeing the church and the museum, if you like shopping you can get into the market to find many curiosities, such as the zapatista dolls, direct descendants of the traditional chamulita dolls.

PD: Antes de irnos recomendamos encarecidamente la visita a la cenaduría de nombre El Colibrí, en la que sirven tlayudas… y lo que a nosotros más nos apasionó: unas ricas quesadillas completas con flor de calabaza, epazote o champiñones, además del rico café, el chocolate caliente o el agua de horchata que sirven para tomar.

PS. We recommend a visit to the restaurant El Colibrí, in which you’ll be able to eat tlayudas… and what we loved the most, delicious quesadillas with pumpkin flower, mushrooms or epazote. Don’t forget to taste the lovely coffee, chocolate and horchata!