Wonderful Waterfalls in Chiapas II: Agua Azul

We knew that it would be impossible for us to visit Agua Azul (“blue water”) before leaving Palenque, because they were too far out of the city and we were running out of time. We said good bye to Ale and headed to the petrol station, where a very special boy we’d met the day before had told us it’d be easy for us to hitchhike.

Ya habíamos asumido que no podríamos ir a Agua Azul. Que dejaríamos Palenque atrás y también la posibilidad de visitar esas famosas cascadas, ya que estaban muy lejos y no nos quedaban días. Nos despedimos de Ale y nos dirigimos a la gasolinera, donde un chico muy especial al que habíamos conocido el día anterior nos había dicho que sería fácil pedir ride.

In that moment I discovered the aquí nomasito (“just right there”) curse. I talked to every single driver that stopped there and they would all reply the same thing: “aw, I wish I could help you but I’m staying just right there”, “I’ll just head round the corner”. Even the boys who worked at the gas station helped me ask people but still no way. They all headed “just right there” until I knocked on a tinted glass and I asked a guy who didn’t look like he trusted me at all. He said he had to talk about it with his girlfriend but in the end they went for it and let us in their new car.

Ahí fue cuando descubrí la maldición del “aquí nomasito”. Iba hablando con todos los conductores y todos respondían lo mismo: “ay, qué pena, aquí nomasito voy”. Los chicos que trabajaban en la gasolinera me preguntaron dónde iba y por qué, e incluso me ayudaron a preguntar pero no había manera. “Aquí nomasito” se quedaban todos hasta que un cristal tintado se bajó y le pregunté a un chico con cara de desconfiado. Me dijo que lo tenía que consultar con su pareja pero al final se lanzaron a la aventura y subieron a un par de desconocidos a su carro nuevo.

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¿Serán estas las famosas cascadas de Agua Azul? / Are these the famous Agua Azul waterfalls?

Once inside we started talking with Leo and Adriana. They had been on a trip and were driving home with some great news: they had just found out they were expecting a baby. Their happiness and excitement spread out to us, and the four of us stayed over the moon for the whole day. They told us they were Mayans and they spoke Chol. Being bilingual helped them both in their jobs (he was a lawyer and she was a nurse) because, especially in rural zones, many people can’t speak Spanish.

Sentados cómodamente dentro del carro empezamos a hablar con Leo y Adriana. Habían estado de viaje y volvían a casa con noticias: esa misma mañana se habían enterado de que esperaban un niño. Su alegría y emoción se contagiaban, y eso marcó el ambiente que nos seguiría durante todo el día. También nos contaron que eran mayas Chol, él abogado y ella enfermera, y que el hecho de ser bilingües les ayudaba mucho en su trabajo ya que, sobre todo en zonas rurales, hay personas que no hablan castellano.

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Atravesando Chiapas / Through Chiapas

The landscape was moving around us but we were too much into the conversation to realise. The road was getting high and winding. We had been in the car for two hours when we stopped at a house by the road and Leo bought us an ear of corn and a cup of atole (water boiled with corn, rice or weat flour). The cooks, two women who had had plenty of children, started giving advice to Adri in Chol, while Samu and I enjoyed the friendliness and the sound of the conversation, unable to understand a single word.

El paisaje se movía a nuestro alrededor pero estábamos tan inmersos en la conversación que ni nos dábamos cuenta. La carretera se fue volviendo cada vez más sinuosa y elevada. Ya llevábamos casi dos horas cuando nos paramos en una casita al lado de la carretera y Leo nos invitó a un delicioso elotito de maíz (llaman elote a las mazorcas jóvenes, cuando son demasiado tiernas para molerlas y hacer masa para las tortillas) y a un vaso de atole (un líquido espeso hecho de agua y harina de maíz, arroz o trigo). Las vendedoras, que ya habían tenido muchos hijos, se arrancaron a hablar en chol, dándole consejos a Adri sobre el embarazo. Samu y yo disfrutamos del sonido y la simpatía del discurso, aún siendo incapaces de entender ni una palabra.

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Untando un poquito de mayonesa a los elotes. El atole en botella espesito y fresco / Getting mayonnaise on the corn; the fresh atole in the bottles

Back in the car, Leo and Adri “confessed” they’d like to stop for a bit at Agua Azul and asked us if we’d mind to stay with them and bathe together. We could barely believe it! We started laughing and said we’d love that. Then they explained that, because they grew up in the region, they could get it for free. “Would you mind hiding so we don’t have to stop the car for you to pay?”, they asked. And so we did. We covered ourselves with a giant basket and some blankets and we heard the guard let us in.

Seguimos nuestro camino con la tripa llena y fue allí cuando Leo y Adri nos “confesaron” que, de camino, les gustaría pasar por las cascadas de Agua Azul y nos preguntaron preocupados si no nos molestaría hacer un pequeño alto en el camino para bañarnos allí. Miré a Samu con incredulidad y nos echamos a reír, diciendo que nos encantaría. Entonces nos contaron que, como ellos crecieron en la aldea donde están las cascadas, tenían entrada gratuita. “¿Por qué no os agacháis y así no tenemos ni que parar el carro para que paguéis?”, preguntó Leo. Dicho y hecho, cubiertos por un cesto gigante y unas mantas escuchamos como el guarda les pedía identificación y dejaba pasar el carro.

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Autorretrato con nuestros amigos / Selfie with our friends

We were still laughing when we parked the car and took some pictures at the most touristy place. Then we got back in the car and got to a more quiet part of the river, were we could bathe and swim and we ate on the rocks watching the water rapidly flow. The colour was unbelievable, the temperature was perfect, the atmosphere was just like a tiny village. No tourists, just a couple of families washing clothes and taking baths with the children playing around. Way better than we had imagined.

Aún entre risas, tomamos un par de fotos en el sitio más turístico y luego enfilamos un caminito que nos llevó a una parte un poco más elevada y mucho más tranquila. Allí nos bañamos durante un buen rato evitando que nos llevara la fuerte corriente, y comimos en las rocas viendo el agua bajar a toda velocidad. El color era increíble, la temperatura perfecta y el ambiente parecido al de una aldea. Nada de turistas, sólo un par de familias bañándose y lavando ropa con pequeñines jugando. Mucho mejor de lo que habíamos imaginado.

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¡Llegamos! / We got there!

There was a teeny tiny problem: we were supposed to be in San Cristóbal before midday and it was around three p.m. when we left Agua Azul, which is around a quarter of the way. We could not warn anyone, so we just tried to forget about it and focused on the landscape, which was now awesome. From the high mountains we could see valleys, rivers and hills. Indigenous women wearing beautiful traditional clothes would walk across our way all the time and we were in awe. It was marvelous.

Había sólo un pequeño problema: nos esperaban en San Cristóbal por la mañana y ya eran las tres de la tarde cuando salíamos de Agua Azul, que está a tan solo un cuarto del camino. Ante la imposibilidad de avisar a nadie, decidimos dejar este hecho de lado y dedicarnos a disfrutar del paisaje, que se había vuelto impresionante con la altura. A vista de pájaro veíamos valles, ríos y montañas. En nuestro camino se cruzaban mujeres indígenas andando por la carretera, ataviadas con preciosos cortes y huipiles. Era maravilloso.

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La sublimidad del paisaje era más que palpable / The landscape was incredible

We finally got to Ocosingo (the one town between Palenque and San Cristóbal) at five in the afternoon and Leo left us at the bus station, where we were informed of three facts: one, the usual road was blocked to we would have to divert and we’d take much longer; two, it would cost a hundred pesos (five euro) to get to San Cristóbal; three, the colectivo would not leave Ocosingo until it was full (there were like three people there). A woman complained by saying it would get dark soon and there assaults on these roads at night time, so we decided to pay one more euro and take a collective taxi.

Finalmente llegamos a Ocosingo (el único pueblo grande entre Palenque y San Cristóbal) a las cinco de la tarde y Leo nos dejó en la estación de autobuses, dónde nos informaron de tres cosas: uno, que la carretera estaba bloqueada y por lo tanto había que desviarse y el colectivo tardaría mucho más; dos, que costaba cien pesos (cinco euros) llegar a San Cristóbal; tres, que el colectivo no se iría hasta que estuviera lleno (en ese momento no había más que una familia). Una mujer se quejó diciendo que en seguida se haría de noche y que había asaltos en esa carretera así que decidimos, por un euro más cada uno, tomar un “taxi” colectivo.

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Para no ser la zona turística está bastante bien ¿no? / This was not the touristy part. Not bad!

And this is how we got to spend almost four hours squeezed in a car (shared with two more guys plus the driver), listening to cheesy rancheras and being cold while going through one of the worst roads I’ve ever seen (at some point, one side of the road had collapsed entirely and no one seemed to care about it at all. Moreover, Chiapas is the Mexican state with the most speed bumps. AWFUL), everything was pitch dark and we were permanently afraid of being assaulted.

Y así fue como pasamos casi cuatro horas apretados en la parte de atrás de un carro (compartido con dos otros chicos más el conductor), escuchando rancheras a todo volumen y pasando frío mientras nos movíamos por las peores carreteras que he visto (al lado de un acantilado se había derrumbado un carril entero de la carretera y no había nada que lo advirtiera o señalara. Además, Chiapas es famosa por ser el estado mexicano con mayor número de badenes), todo esto a negra noche y sospesando en todo momento la posibilidad de ser asaltados.

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Mereció totalmente la pena / It was definitely worth it

When we tell it like that it sounds awful, but it really was an adventure. When we got to San Cristóbal, freezing cold and exhausted, we were still head over heels with what happened during the day. And we still didn’t know what lay ahead!

Dicho así suena un poco mal, pero la verdad es que fue una aventura. Cuando llegamos a San Cristóbal, congelados y exhaustos, todavía nos duraba la felicidad que se había ido cargando a lo largo del día. ¡Y la que nos esperaba!

Wonderful Waterfalls in Chiapas I: Roberto Barrios

Our initial plan was staying in Palenque for a relatively short time, just enough to see the town and the ruins. However, we found out there were at least two waterfalls near Palenque that we could visit. Apparently, the most impressive ones were Agua Azul (“blue water”), but they were quite touristy and very far away, so we decided to take a colectivo to a zapatista village called “Roberto Barrios” as the waterfalls there were supposed to be less crowded and expensive.

Nuestro plan inicial era quedarnos poquito tiempo en Palenque; el suficiente para ver el pueblo, las ruinas y nada más, pero descubrimos que había por lo menos dos cascadas en los alrededores y no queríamos perdérnoslas. Oímos por ahí que las de Agua Azul eran las más bonitas, aunque también un poco turísticas y bastante alejadas, así que decidimos acercarnos a un pueblo zapatista, Roberto Barrios, ya que nos dijeron que allí estaríamos más tranquilos.

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We were, as usual, going around with (almost) no money in our pockets, so we had to look around the whole market to find a cheap colectivo to take us there. We weren’t very lucky until we met two Mexican guys who were travelling with even bigger backpacks than we were and we decided we should try together. And it worked! We squeezed into the back part of a covered pick-up along with our new friends Noé and Misrrain, a kid in a school uniform, two men who carried many liters of soda and loads of bags full of groceries and, when we thought there was no way of letting more people in, a 150 kg man came in and sat down. And he fit.

Como tenemos el mal vicio de viajar con los bolsillos vacíos, recorrimos el mercado de cabo a rabo regateando a cualquier conductor de colectivo sin demasiado éxito, hasta que, por suerte, conocimos a dos veracruceños que viajaban con unas mochilas incluso más grandes que las nuestras y decidimos que la unión hacía la fuerza. Y sí. Nos metimos con calzador en la parte de atrás de una pick-up cubierta con tela junto con nuestros nuevos amigos Noé y Misrrain, un niño con su uniforme de la escuela, unos hombres que cargaban litros y litros de soda y cantidad de bolsas de plástico negras repletas de productos del mercado y, cuando ya parecía que no cabía nadie más, llegó otro hombre de unos 150 kilos que aún nos hizo a un lado para sentarse.

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Bien apretaditos…

We were ready to go. The wind was going through my hair and I was only barely listening to the conversation Samu was having with Misrrain and Noé. We left Palenque and still picked a couple from Uruguay up. I haven’t yet understood how the driver managed to make the guy fit in the car; the girl was forced to stay with us, standing up the whole way there (I did offer her to sit down on my knees but she surprisingly refused, I don’t know why wouldn’t she want to spend an hour on a complete stranger)

Con el viento en la cara y la conversación que estaban teniendo Samu, Misrrain y Noé en las orejas, me dispuse a disfrutar del viaje. Al salir de Palenque aún recogimos a una pareja de uruguayos. Aún no entiendo cómo el conductor consiguió meter al chico en la cabina; la chica se subió con nosotros y pasó el viaje entero de pie (le ofrecí amablemente que se sentara en mis rodillas pero, por alguna razón, no le hizo gracia sentarse encima de una completa desconocida).

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We could feel that Roberto Barrios was special the moment we were there. I don’t think I have ever been in such a place. As our pick-up was driving down the main road, the villagers kept staring right at us. When it parked, the men took their liters of soda and went away and we got down to meet the waterfalls’ ticket sellers, who informed us we had to pay 20 pesos (one euro) and offered a guide if we paid a bit more.

Se huele que Roberto Barrios es especial en el ambiente. No recuerdo haber estado en ningún sitio similar. Mientras la pick-up recorría la calle principal, los habitantes del pueblo no nos quitaban la vista de encima. En cuanto aparcó, los hombres se despidieron de nosotros y se fueron con sus litros de gaseosa y nos quedamos en manos de los encargados de las cascadas, que nos informaron que teníamos que pagar 20 pesos (un euro) y nos ofrecieron un guía si pagábamos un poquitín más.

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We paid the twenty pesos, said no to the guide and went straight to the waterfalls. Three minutes later we got to the river and were convinced it had been a good idea to go there. The canopy of trees was shadowy but nothing could make the water less clear.

Pagamos los 20 pesos, rechazamos el guía y nos fuimos directos a ver las cascadas. No tuvimos que andar más de 200 metros para ver el agua por primera vez y fue allí donde supimos que había merecido la pena. El frondoso bosque daba sombra pero no disimulaba el color del agua.

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We followed the path along with the Uruguayans and a man I thought they had paid to be their guide. From time to time, we would find stairs or viewpoints where we could take in the whole beauty of the pools and waterfalls. As we were going down, the man was making sure we wouldn’t stay behind or get another route and I knew: he was not a guide but a guard who would show us where we were allowed to swim.

Seguimos el sendero junto a los uruguayos y un señor al cual yo pensé que ellos habían pagado para que fuera su guía. De vez en cuanto, nos encontrábamos escaleras o miradores desde donde admirar las pozas y cascadas. A medida que íbamos bajando, el señor iba vigilando que no nos quedáramos atrás o nos desviáramos y allí lo vimos claro: no era un guía sino un vigilante que nos enseñaría dónde estaba permitido bañarse.

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Getting to the main pool, we found loads of students from a posh Mexican high school on a day trip who spread around the whole space taking selfies nonstop. Nonetheless, we could enjoy the water loads, exploring the tiny caves formed by time, laughing under the power of the waterfalls and doubting whether to slide down the last waterfall to the lake. The environment was so idyllic not even the loud students managed to break its charm.

Al llegar a la poza principal nos encontramos con un instituto entero de mexicanos pijos que no paraban de tomarse fotos. Aun así fuimos capaces de disfrutar muchísimo del agua, explorando las cuevecitas que el tiempo había formado, riéndonos debajo de la potencia de las cascadas y dudando sobre si tirarnos por el tobogán natural que daba al lago. El entorno era tan idílico que ni los ruidosos adolescentes consiguieron romper su encanto.

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We barely realised time was going by before one of the guards came to warn us that the last colectivo would be leaving in a few minutes. We looked around and saw that most people were gone and we were almost alone. We started making our way up and meeting with our travel mates. Noé, Misrrain, the Uruguayans and us sat down on the same pick-up which brought us there and had such an interesting conversation it went on for more than three hours even after we got to Palenque. We just stood there, in the middle of the central square, to analise Latin America’s political situation and together we dreamt about changing the world.

No nos dimos ni cuenta de que pasaba el tiempo antes de que uno de los vigilantes nos avisara de que el último colectivo saldría en pocos minutos. Estábamos casi solos y fuimos subiendo y encontrándonos con nuestros compañeros de viaje. Noé, Misrrain, los uruguayos y nosotros nos sentamos en la misma pick-up que nos había llevado allí y tuvimos una conversación tan interesante que se extendió más de tres horas incluso después de llegar a Palenque. De pie, en medio de la plaza central, analizamos la situación política de Latinoamérica y soñamos con cambiar el mundo.

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Palenque, más que un lugar de paso

We already wrote about how our school works: the kids are there for two weeks of intensive studies (that’s what we call a “plan”) and then work at their homes for another two weeks. March had the longest plan, it was 3 weeks long because otherwise Easter would catch the kids at school, so we braced ourselves and enjoyed them loads. It was during that plan that we had lovely Jack with us (who very kindly shared most English lessons with me), that the minister visited us, that we went to the river and that we elected a new Student Council. It was a very nice plan, and once it was over we decided to accept one of our students’ invitation to visit her and her family.

Como ya contamos, nuestra escuela funciona en “planes” de quince días de clases y quince días que los estudiantes pasan trabajando en sus aldeas. El plan de marzo fue el más largo, tres semanas, ya que si no habría coincidido con Semana Santa. Disfrutamos mucho de ese plan: tuvimos como compañero voluntario a nuestro querido Jack, nos visitó el viceministro, fuimos de excursión al río, elegimos a la nueva junta directiva… ¡Fue fantástico! Al terminar, aceptamos la invitación de una alumna y visitamos a su familia.

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The girls dressed me up in the traditional Q’eqchi’ clothes and Jack posed with me ♥ / Las chicas me vistieron con ropa Q’eqchi’ y Jack se tomó una foto conmigo ♥

It was very different to San Marcos, as this family is a bit wealthier (they had electric energy! and a “normal” toilet! and they were saving up to buy a fridge!) and they live in a way bigger village just by the main road. We had loads of fun, visited the circus (which was, to be honest, quite disturbing), ate really well, helped the little ones with their homework and even went to the river. However, we only stayed two nights, because someone was waiting for us in Palenque…

Fue muy diferente a San Marcos, ya que la familia era un poquito más rica (¡tenían energía eléctrica! ¡un váter “normal”! ¡estaban ahorrando para comprar una nevera!) y su aldea era mucho mayor y a la vera de la carretera principal. De todas formas nos divertimos mucho: fuimos al circo (aunque no tenía animales no nos gustó mucho, se nos pusieron los pelos de punta), comimos bien, ayudamos a las patojitas con su tarea y hasta nos fuimos al río… pero cuando llegó el tercer día, tuvimos que partir porque alguien nos estaba esperando en Palenque.

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Reviewing her ABCs with her mum’s full attention / Revisando el abecedario bajo la mirada atenta de su mamá
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Samu spent an entire afternoon playing marbles with Juanito / Samu pasó la tarde entera jugando a canicas con Juanito
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Brisia (you can also spot Nury hugging me!) / Brisia y Nury abrazándome por detrás

On the third day, we packed up and started hitchhiking our way up to Mexico. A truck got us to El Chal and told us we could wait for him as he would go further after ten minutes, but as we started walking down the road another woman stopped and carried us all the way to Flores. She was very interesting, a theater director and teacher who run a lot of projects in schools and who had a very progressive view on feminism. I loved her from the start!

Al despertar hicimos la maleta y decidimos intentar pedir jalón hasta México. El conductor del camión que nos llevó a El Chal nos propuso que le esperáramos, que él seguiría su viaje en 10 minutos pero, en cuanto empezamos a andar por la carretera que cruza el pueblo, una señora nos agarró y nos llevó hasta Flores. Era una mujer interesante: directora y profesora de teatro, se encargaba de proyectos artísticos en escuelas y además tenía una visión muy particular del feminismo. ¡Nos encantó hablar con ella!

As she was dropping us at a gas station, she told us it would be a bit hard to get a ride to the border from Flores, but we just asked a pickup driver that was there at the moment and he told us he would drive us almost straight there. Up we went, unaware that it would be more than three hours sitting on the back, with pretty much no food and a very strong sun that, in spite of the sunscreen, would definitely burn us up.

Mientras nos bajábamos de su carro en una estación de servicio a la salida de Flores, nos dijo que costaría un poco llegar a la frontera. Sin embargo, la primera persona a quién le preguntamos nos dijo que nos dejaría CASI allí. Nos subimos a la pickop sin ser conscientes de que pasaríamos tres horas sentados allí bajo el fuerte sol del mediodía que, a pesar de la crema solar, nos iría quemando poco a poco.

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Sunburnt and hungry, we made it to the Mexican border, where we realised there would be no cars driving around. Our only chance of getting further into Mexico was an old, creaky bus parked under the sun which would, according to a loud short man, leave in half an hour. We got in and experienced the free sauna that went with the ride, along with the dry and almost desert landscape, and arrived to Tenosique all tired and sweaty.

Cuando llegamos a la frontera, quemados y hambrientos, nos dimos cuenta de que no pasaban carros ni para un lado ni para el otro. La única manera de adentrarnos más en México era un decrépito bus aparcado a pleno sol que, según nos contó a gritos un hombrecito gordinflón, arrancaría a la media hora. Nos subimos para disfrutar de un rato de pura sauna incluida en el precio del billete, así como del paisaje seco y desierto. Unas horas después, sudorosos y cansados, llegamos a Tenosique. 

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Camino a la frontera / On our way to the border

We had to walk for more than an hour through Tenosique to get to the bus station, but I was somehow excited to have been in Tabasco so I didn’t mind that much. We paid $60 (around 3 eur) for our ticket to Palenque and enjoyed the sunset from the bus. A few hours later, we were in downtown Palenque eating the most amazing quesadillas ever with Ale, our Couchsurfing host.

Cruzar Tenosique para llegar a la parada de los colectivos nos llevó más de una hora andando, pero la ilusión que me hacía estar en el estado de Tabasco hizo que me importara un poco menos el sol. El billete de bus hacia Palenque costaba unos 3 euros y el viaje duró unas dos horas y media. Al llegar, Ale, a quién habíamos contactado por Couchsurfing, ya nos esperaba para llevarnos a comer las quesadillas más gigantes y ricas que hemos catado.

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Cuando de repente estás en el Libro de la Selva / That moment when you’re in the Jungle Book
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Alba con el Templo del Sol al fondo / Alba and the Temple of the Sun

The ruins are the most important thing about Palenque and we do understand why. They were magnificent. We refused to take a guide and just ventured inside, not knowing what to expect. Once in front of the temples, we learnt about Pakal, one of the most important Mayan kings, and his family. We walked around, got inside a temple to see some humid corridors and empty rooms, climbed up the palace and went through every possible path and enjoyed the museum (along with its air conditioning). The heat was intense and the ruins were quite big but it was definitely worth it.

Lo más importante en Palenque son las ruinas; la razón es fácil de entender una vez se visitan: son magníficas. Decidimos no contratar guía y aventurarnos por nuestra cuenta sin saber qué encontraríamos. Una vez delante de los templos, aprendimos bastante sobre la vida de Pakal, uno de los reyes mayas más importantes. Paseamos y exploramos, nos metimos en un templo para ver los húmedos pasillos y habitaciones vacías, subimos por el palacio, seguimos todos los caminos posibles y disfrutamos del museo (y de su aire acondicionado). El calor era intenso y las ruinas extensas, pero sin duda vale la pena.

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Templo de la Calavera / Temple of the Skull
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Pasillos de la zona palaciega / The Palace and its corridors
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Templo de las Inscripciones / Temple of the Inscriptions

Back to the city, we had some empanadas at a street antojitos place and planned to meet Ale for a drink. As we were crossing the central square, they announced a marimba concert and we got so excited we texted Ale explaining we’d stay there. We couldn’t miss it: marimba is Guatemala’s (and Chiapas’) national instrument but we had never seen someone playing one. It was great to be able to enjoy a whole concert for free!

A nuestro regreso, nos comimos unas empanadas de queso en una paradita en la calle y planeamos encontrarnos con Ale para ir a tomar algo. Sin embargo, cuando llegamos a la plaza central anunciaron un concierto de marimba y nos dieron tantas ganas de escucharlo que le mandamos un mensaje a Ale diciendo que nos quedábamos en la plaza. No podíamos perdérnoslo ya que la marimba es el instrumento nacional de Guatemala (y de Chiapas) pero nunca habíamos visto a alguien tocándola. Nos encantó poder ver un concierto entero gratis de casualidad.

When we met Ale later on, she told us about her job as a lawyer for refugees: there are many people fleeing Central American countries (especially Honduras or El Salvador) because of their violence or poverty and cross Mexico on their way to the United States. Their way of travelling is jumping on cargo trains, which would be already dangerous enough even without the police chasing them and the various bands and narcos who kidnap them, knowing they have no legal protection at all.

Al rato, hablando con Ale, nos contó cuál era su trabajo: es abogada y trabaja en un albergue para refugiados. ¿Refugiados en México? Nos explicó que hay muchas personas huyendo de países centroamericanos como Honduras, El Salvador y Guatemala a causa de la pobreza y de la violencia que les azotan. Se dirigen sobre todo a los Estados Unidos en busca de una vida mejor y pasan por México, dónde viajan saltando encima de trenes de mercaderías. Además del riesgo que conlleva esa forma de viajar, hay otros peligros acechando, como la policia que les persigue o las bandas que les secuestran para traficar con ellos o pedir rescates, sabiendo que no cuentan con ninguna protección.

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The main gate to the house / La entrada al albergue

Knowing that, some people (especially pastors and nuns) started to found houses to give those people a place to rest, sleep, eat and clean themselves in the middle of their frantic and stressful life as migrants. Ale worked in one of those houses, helping migrants who would like to stay in Mexico to get a refugee status, especially women fleeing from domestic violence or people (including families) getting away from the bands and maras.

Algunas personas tomaron consciencia de ese hecho y fundaron albergues para dar a los migrantes un lugar dónde descansar, dormir, comer y limpiarse; un oasis en su vida frenética e insegura. En uno de esos albergues se encuentra Ale, que ayuda a conseguir estatus de refugiado a los que quieren quedarse en México. Eso es posible porque la mayoría de ellos y ellas huyen de algún tipo de violencia.

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“Our shoes may break but not our dreams”
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Las monjitas y su labor evangelizadora / The nuns had, of course, their mission

She said we could go visit her workplace and we didn’t hesitate for a minute. The next morning we had breakfast together and then headed down there. We took a cab (it was a few kilometers away), crossed the rail tracks where the migrants get off, got to the house and knocked. A very nice nun opened the door and let us in, explaining their situation. We had lots of questions but it’s hard to talk to the migrants. Staying there for just a couple of hours, we were happy to witness their way of living and speak to the nuns.

Cuando nos propuso que visitáramos su trabajo no dudamos ni un momento. A la mañana siguiente fuimos juntos a desayunar y luego nos dirigimos al albergue. Tomamos un taxi porque estaba a algunos kilómetros, cruzamos la vía dónde los migrantes saltan del tren, llegamos al albergue y llamamos a la puerta. Una monjita muy simpática nos dejó entrar y nos explicó un poco su situación. Teníamos mil preguntas pero nos costó hablar con los migrantes ya que no es fácil ganarse su confianza. Nos quedamos sólo un par de horas, que fueron suficientes para hacernos una idea de cómo era el día a día en ese lugar.

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Por aquí pasa el tren con dirección al norte / The trains head north this way

As we got out, we spent some time discussing how to help. We still haven’t found a way, other than keeping up our work at the school. After all, education is the key to stop the violence in these countries. It is not all, of course, as there are some other factors such as drugs and poverty, but we firmly believe in the power of educating the youth to keep they away from weapons and fights.

Al salir, no podíamos parar de hablar de qué podríamos hacer para ayudar. La verdad es que aún no hemos encontrado otra manera que seguir trabajando en la escuela. Al fin y al cabo, la educación es una de las llaves para parar la violencia en estos países. Obviamente, las drogas y la pobreza también son factores importantes contra los que luchar, pero creemos firmemente en el poder de educar a los jóvenes para mantenerlos apartados de las armas y la violencia.

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“Solidarity, love, justice, resistance, peace, respect”

That night, to cheer us up, Ale decided to take us out. We didn’t really know where to go, so she suggested we go to a hotel around the archaeological site where there are fire shows every night. We agreed and it was great: the place was really pretty, there was live music until four guys and girls came in to juggle with fire (impressive!) and, after that, we danced salsa for a bit! It was a great way to spend our last night in Palenque, and especially our last night with Ale, who’d been a great host to us!

Esa noche, para animarnos, Ale nos llevó a un hotel en la zona arqueológica donde hay espectáculos de fuego todas las noches. El lugar era precioso y había música en directo. Al terminar el grupo, cuatro chicos y chicas salieron para hacer malabares con fuego (impresionante, de verdad) y, luego, bailamos un poquito de salsa. Fue una manera genial de pasar nuestra última noche en Palenque y, especialmente, nuestra última noche con Ale, que nos trató de maravilla.

Hik’eek

I’m not going to lie: although the days we spent at the Caribbean coast and Flores were really nice, they were nothing but a holiday. We did learn a lot but what we were actually doing was getting closer and closer to our new home: Ochoch Hik’eek, “house of hope”, where we are living and working right now.

No voy a mentir: los días que pasamos en las costas caribeñas y en Flores estuvieron bien, pero no fueron más que unas vacaciones. Aunque aprendimos un montón, lo que realmente estábamos haciendo era acercarnos poco a poco a nuestra nueva casa: Ochoch Hik’eek, la Casa de la Esperanza, donde vivimos y trabajamos actualmente.

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El Profe Julio parece un super héroe entre los patojos de primero y segundo durante la marcha en la que participamos por el Día de la Mujer

I had looked through its webpage and Facebook page a thousand times but nothing could prepare me for what the school would actually be like. When we first got to the school there were no kids there, so we had a bit of time to get to know the other volunteers (there were four of them at that time and I liked all of them loads) and some of the teachers, as well as to get acquainted with the building (and the garden and orchard!)

Había pasado horas y horas en su página web y en su facebook, pero nada podía prepararme para lo que la escuela es en realidad. Cuando llegamos por primera vez, los patojos no estaban así que tuvimos tiempo de conocer a los otros voluntarios (había cuatro y me encantaron todos) y los profesores, además de explorar un poco el terreno.

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De los cinco voluntarios de nuestro primer plan, seguimos cuatro y más unidos que nunca. Nuestra querida Estefanía (con la camiseta verde) se fue pero sigue bien metida en la escuela (y en nuestros corazones) en muchos sentidos.
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Después de un largo día de clases no es raro acercarnos al pueblo todos juntos para desconectar. Aquí se puede ver a Aina, Bea, Alba y un poquito de la cabecita de Jack.
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Samu pasándolo bien con el Profe Julio y su hija Julia.

And I think this is the right time for me to talk very shortly about Guatemala in general and about this school in particular. Guatemala is a beautiful country but it has a terrible history of war and violence, against indigenous people above all. Society glorifies the Mayan past of Central America but then marginalises the grandsons of these people, who struggled to survive through the last five centuries. In spite of that, more than 20 Mayan languages are still spoken in Guatemala today.

Ahora creo que ha llegado el momento de hablar de Guatemala y de la escuela: Guatemala es un país precioso pero tiene un pasado manchado de violencia, dirigida sobre todo a las personas indígenas. La misma sociedad que glorifica a los mayas del pasado margina a sus nietos, que han estado luchando por la supervivencia durante quinientos años. A pesar de ello, en Guatemala todavía se hablan más de 20 lenguas de origen maya.

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Carmen, de primero básico. Casi nunca habla, pero su mirada dice mucho.

The school where we are working is a Mayan school. That means that, even if both indigenous and mixed kids are allowed to study there, there’s a subject called Mayan Cosmovision and they also study Q’eqchi’, one of the most spoken region’s languages. The founder of the school and also its principal are indigenous, which makes this school very special. However there’s something even more special about it: it’s a school for kids that live in remote villages.

Nosotros trabajamos en un Instituto Maya. Eso quiere decir que, aunque tanto indígenas como ladinos o mestizos pueden estudiar aquí, la escuela tiene una visión basada en la cosmovisión maya y asignaturas como historia o lingüística maya (ahí estudian Q’eqchí, uno de los idiomas más hablados en la región). Tanto el fundador como el director de la escuela son indígenas, cosa que saca a la escuela de lo común, pero hay algo todavía más especial: es un instituto para patojos que viven en comunidades o aldeas muy alejadas de la ciudad.

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Hermanitas de unos alumnos, que pasaban el rato en el patio de la escuela durante una reunión.
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Carmen, Sucely y Alex de primero y Melvin de segundo durante una excursión al río Machaquilá donde lo pasamos muy muy bien.
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Cuando empezó a sonar música de marimba, Daniel de segundo aprovechó que iba vestida con el traje tradicional para enseñarme cómo se bailaba y él, claro, bailó conmigo.

The lack of high education in rural areas is a big problem in the country, especially for kids that live in poor households where paying for transportation is not an option. Most families need their teenage kids to work alongside their parents, so when they finish primary school they just stop studying and start helping them full time. But our school works for only 15 days a month, during which there are lessons every single day from 7.30 am to 5 pm, and then the kids go back to helping their parents for the next two weeks. That system allows kids (indigenous or not, but surely poor) to get an education.

La falta de institutos en las zonas rurales es un gran problema en Guatemala, especialmente para las familias pobres que no tienen opción de pagar por transporte. La mayoría de familias necesitan que los adolescentes ayuden a sus padres en el campo, así que al terminar la primaria dejan de estudiar y se ponen a trabajar a tiempo completo. Lo diferente en nuestra escuela es que funciona 15 días al mes, durante los cuales hay clase cada día desde las siete a las cinco de la tarde, y luego los alumnos y alumnas vuelven a sus aldeas a trabajar dos semanas más. Este sistema permite que patojos pobres puedan estudiar.

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Marlon (detrás) es el más peque y el más bicho de la escuela. Luis es otro que tal…

And what do we do here? Well, the school can afford to pay for very few teachers (who actually go unpaid sometimes because of the lack of funding and the fact that not every student can pay every month), so we do the rest. At the moment, I am teaching them English and a beautiful subject called “Library”, Samu is teaching them Music and PE, and the other volunteers teach Arts, Productive Area (the orchard) and even Maths. We also take care of organising workshops, games and movie nights so they keep learning (and having fun) even after dinner.

¿Cuál es nuestro trabajo? Lamentablemente la escuela no puede pagar a muchos profesores (de hecho algunas veces no se paga a los profesores porque no hay dinero, ya que no todos los alumnos pueden hacer su pago todos los meses), así que nos encargamos del resto. Ahorita yo les doy inglés y también una asignatura que me encanta llamada “biblioteca”, Samu les da educación física y música y los otros voluntarios dan artes plásticas, área productiva (conocida popularmente como “el huerto”) y hasta mates. También nos encargamos de organizar talleres, juegos y noches de cine para que aprendan (y se diviertan) incluso después de cenar.

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Durante los talleres de la noche hicimos un juego llamado “el naufragio” que consistia en hacer caber mucha gente encima de un periódico. No sé si lo consiguieron…
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En sus clases de E.F., Samuel introdujo el acrosport y salieron figuras preciosas como esta.

I knew most of this before ever setting foot in Guatemala, but it was still a shock to see the school, which is missing most of the resources that we think fundamental (I’m not even talking about electronic boards or hot water, I’m talking about text books and showers), to talk to the students, who come from such a different background than us. But you know what the biggest surprise was? The heaps of love I have gotten from everyone since I got here.

Antes de llegar a la escuela ya sabía gran parte de lo que os he contado, pero aun así fue sorprendente ver la escuela por primera vez y darnos cuenta de que faltan muchas cosas que considerábamos básicas (no hablo de pizarras electrónicas o agua caliente sino de libros de texto y duchas) y hablar con los estudiantes nos ayudó a comprender lo diferente que son sus vidas de las nuestras. Pero ¿saben cuál fue la mayor sorpresa de todas? Las cantidades industriales de amor que hemos recibido.

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Los chicos han desarrollado el hábito de pedir el ukelele, la guitarra y la tablet para practicar música durante los recreos.

The teachers and volunteers of the school have to juggle with the lack of resources pretty much every day, but what we get in return is so big I don’t even know how to explain it. The trust of these amazing teenagers that are growing up here, sharing every single day with the rest of their mates (including us) is the most amazing reward I could get. The hugs, the talks, the confessions and the adventures they share with me and the other volunteers. This is what I could have never imagined. I knew I would love them, but not to what extent.

Los profes y voluntarios de la escuela tenemos que hacer malabares con los recursos que tenemos pero lo que recibimos a cambio es tan grande que no sé ni cómo empezar a explicarlo. La confianza de esos maravillosos adolescentes que crecen día a día, evolucionando con sus compañeros y compañeras (incluidos nosotros) es la recompensa más increíble del mundo. Los abrazos, las charlas, las confesiones y las aventuras que comparten conmigo y el resto de voluntarios no tienen precio. Eso es lo que no podía imaginar: ya sabía que los querría pero no hasta qué punto.

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Con Marta de primero y Daniel de segundo, mis maestros favoritos de q’eqchi’.

What happens in Flores…

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View from our hostel – the shore of San José / La orilla de San José vista desde nuestro albergue.

This must stay a secret between us. I mean it. I did a bit of a crazy thing and I promised myself I would never, ever tell anyone. But crazy actions make the best adventures and what is this blog for, but talking about the wonders of reckless travelling?

Lo que voy a explicar es un secreto. De verdad. Hice algo que pensaba ocultar, pero me di cuenta de que esas locuras son las que crean las mejores historias y… para eso está el blog.

After a couple days in Isla de Flores, Samu and I were a bit disenchanted. It was a very pretty place, of course, we could totally understand its appeal: Tikal just around the corner and a beautiful island on a beautiful lake surrounded by beautiful nature, all right in the capital of the department… But to us, it was just an overpriced, overcrowded place. The locals did not seem to love the tourists, and they would only talk to us to ask us if we wanted a tour to Tikal. All in all, the mood wasn’t the best.

Tras un par de días en Flores, Samu y yo estábamos un poco decepcionados. Aunque el lugar es, sin lugar  a dudas, precioso, para nosotros estaba muy lleno de turistas y todo se nos hacía caro y notábamos a los habitantes nativos un poco reacios a hablar con nosotros…

That morning, we went to Sta Elena’s market with our new friend Petya, and we explored all the food and clothes stalls. After that, we decided to have lunch together but then separate, as we all wanted to do different things. To be honest, I can’t remember what Samu and Petya wanted to do, I just know I wanted to find a nice place to bathe in the lake. For some reason, though, we parted ways quicker than I thought and I had been walking for a while already when I realised I didn’t have money or my phone with me, the only thing in my rucksack was a towel.

Aquella mañana nos fuimos al mercado de Santa Elena con nuestra amiga Petya. Después de explorar todas las paradas decidimos separarnos porque todos queríamos hacer cosas distintas. No recuerdo qué querían ellos; yo quería encontrar un lugar para bañarme en el lago. Nos separamos de una vez y al rato me di cuenta de que no tenía mi celular ni mi billetera, llevaba solo una toalla en la mochila.

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We fell in love with Flores’ tiny streets / Nos enamoramos de los callejones de Flores

At that time, I actually found that liberating. The thought that it would be alright for me to leave my bag anywhere to go for a dip was quite calming. But then I started walking around and found out there was nowhere for me to swim. The whole lakeside was full of trash and I kept meeting weird people that wanted to sell me things, so at some point I decided to walk back to the island and just chill by the lake.

Me lo tomé como algo bueno y me fui a buscar un buen sitio para darme un chapuzón, pero tardé poco en ver que la orilla de Santa Elena estaba llena de basura y personas extrañas. En cuanto me di cuenta que no había sitios donde me pudiera bañar decidí dar media vuelta y volver a la isla de Flores.

And there I was, all alone, with no money to take the water taxi you need to get to the parts of the lake where one can actually bathe and no way of contacting my friends… It was quite enjoyable. And then it happened. This water taxi came to me and the guy that was driving it started talking to me. Small talk, mostly, just about what I was doing and so. I told him I wanted to go swimming and he offered to take me to the beach, so I confessed that I had zero money… and he told me he’d take me anyway.

No tenía dinero para tomar las barquitas que llevan a la playa, así que al llegar a la isla me senté al ladito del lago. Al ratito pasó un taxi acuático que se acercó a mí. El conductor empezó a hablarme y yo le dije que quería bañarme, a lo que respondió que me llevaría a la playa Santa Ana e inmediatamente le dije que no tenía dinero… Él respondió que me iba a llevar igualmente.

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The houses were so pretty and colourful… / ¡Qué casitas más bonitas y coloridas había!

I know what you’re thinking. This is quite suspicious. Taking people around on his boat was his job, his way of making a living. Why would he take people around for free? Quite suspicious. I’d even say dangerous. I can’t say I didn’t hesitate at all, but in the end, one has to take the right decisions.

Ya sé lo que están pensando. El taxista se gana la vida llevando a gente, ¿para qué iba a ofrecer viajes gratis? Un poco sospechoso… No puedo decir que no dudara ni un poquito pero pienso que tomar la decisión correcta era imprescindible.

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This was our hostel, but we didn’t realise what was on the roof / Estando en nuestro albergue no nos dimos cuenta de todo lo que había en el tejado…!

I jumped in and I told him right away there was absolutely nothing valuable in my bag (I had the fear that he would throw me into the water to steal a cell phone that wasn’t even there) and that I’m a professional martial arts teacher (I am obviously not, but I thought it would be good that he thought I was). And off we went. As I saw the island getting smaller and smaller, I was thinking of how sometimes we get opportunities and it would be silly to let them escape out of fear.

Salté al barco y le solté que no llevaba nada de valor en la mochila (pensé que no merecía la pena que me tirara al agua para robarme un celular inexistente) y que mi pasatiempo favorito eran las artes marciales (esperando que no lo comprobara), cosas que no parecieron importarle… A medida que la isla se iba haciendo pequeñita detrás de mí, pensé en las oportunidades que la vida nos pone por delante y lo triste que sería desaprovecharlas por miedo.

His name was Antonio, and he liked his job a lot. He enjoyed the boat rides which also gave him time for his other hobby and job: knitting. At the moment, he was knitting a handbag and he even taught me how to do it so I could help him… but I was so bad at it I ended up driving the boat while he knitted, which worked out way better. We also talked about our lives, religion and he proved to me that he knew a lot about his hometown.

Se llama Antonio y adora su trabajo. Le gusta conducir su barca por el lago, cosa que además le da tiempo para hacer ganchillo, su otro hobby/trabajo. Me enseñó el bolso que estaba confeccionando e intentó enseñarme para que le ayudara un poco… pero como no me salía terminé llevando yo el barco mientras él tejía. También hablamos de nuestras vidas y orígenes, y demostró ser un pozo de conocimiento sobre Flores.

First he took me to an island that houses a Mayan museum. We could not get into the museum because we didn’t have money (he told me it wasn’t worth it anyway) so we just took the boat around it. He pointed the huge, orange iguanas that were just chilling on the island, all while telling me about the crocodiles that used to be in the lake – he assured me that there were still some, even after people had been killing them for ages to make shoes.

El primer lugar al que me llevó es una isla donde hay un museo maya. No pudimos entrar porque no llevábamos dinero (además me dijo que no merecía la pena), pero rodeamos la isla para ver las iguanas que viven allí. Señalándome la iguana más grande y más naranja que he visto, me contó que había habido cocodrilos en el lago… y los había, a pesar de que la gente los mate para convertirlos en zapatos.

 After that, he told me about his childhood, how he had lived his whole life in one of the little pieces of land that surround the lake and loved it to pieces. He pointed at the tiny village of San José, where what looked like a huge blonde woman was dancing. He then told me she was not technically a woman, but a cardboard replica thereof, with a dancing kid inside. It was called La Chatona, and he told me it represented an American woman that had lived in Flores 60 years ago. She was tall and blond, which are not local characteristics, so everyone knew her, especially because she loved to dance and she went to all the parties that took place there. When she died, everyone missed her at the parties so they made her out of cardboard and they make her dance during parties and balls. This story caught me, and I thought of how different it was now, with loads of tourists walking the streets of Flores everyday…

Me contó cosas sobre su niñez pasada en la orilla del lago. Me hizo mirar a la orilla de San José, donde lo que parecía una giganta rubia bailaba, Me explicó que se trataba de la Chatona, un gigante de papel maché que representa a una americana que había vivido en la Isla de Flores hacía 60 años. Era tan alta y tan rubia y le gustaba tanto bailar en las fiestas que todo el mundo la conocía. Cuando murió la echaron tanto de menos que hicieron un clon de cartón para hacerla bailar en los bailes y fiestas. Eso me hizo pensar en lo diferente que es ahora Flores, siempre rebosante de turistas…

At far, I could see the statue of a horse, and again he knew exactly what it was. He told me the legend of Hernan Cortes, who came with a horse (there were no horses in America before the Spaniards invaded it), which made it easier to conquer. He loved his horse, and when he left to conquer another island he decided to leave the horse to the Mayans, who admired it so much they fed it human food and had it living in a house, like a human. The horse couldn’t take it and died, so they built a statue of it, thinking Cortes would not notice. I don’t know wether it’s true or not, and I know that’s not the original horse anyway, but it makes a funny story!

En la distancia vislumbré la estatua de un caballo, y Antonio de nuevo supo contarme la leyenda que la rodeaba: Hernán Cortés llegó a América en su caballo (uno de los primeros que pisó el continente), lo que le facilitó la conquista. Como quería mucho a su caballo, al irse a explorar lo dejó con los mayas, que lo admiraban tanto que llegaron a tratarle como a una persona, dándole comida para humanos y obligándole a vivir en una casa. El caballo murió y, para que Cortés no se enfadara, los mayas esculpieron una estatua del mismo. No sé si es verdad y estoy segura de que, de todas formas, no es la original, pero me encantó la historia.

It was getting really warm, and I wanted to bathe. He told me one had to pay to enter the beach in Santa Ana, which is the best one, so I told him to just stop the boat, I could just swim right there. After I promised him I wasn’t scared of crocodiles and I made him promise he wouldn’t leave without me, I jumped into the lake and just swam around. He found it increibly amusing to say he would turn the motor on, I was just not even listening. When I got tired, he helped me back up and he took me to San José, where we met his friends and we had a drink all together, including the woman in the shop (Guatemalan people drink mostly in corner shops, this is something I didn’t quite know back then but it’s absolutely normal).

El calor iba aumentando y me quise bañar. Me contó que pararse en la playa de Santa Ana costaba dinero así que simplemente detuvimos la barca y salté, no sin hacerle prometer que no se iría sin mí. Cuando me cansé, me ayudó a subir otra vez y me llevó a San José, donde conocí a sus amigos y tomamos algo todos juntos, incluída la dependienta de la tienda.

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The sunset over Petén Itzá and a water taxi like the one that took me around / El atardacer sobre el lago Petén Itzá y una barquita como la que me llevó a mí

After that, I told him I was tired and I wanted to get back to Flores to meet my friends again. He said there was a last stop for me before going home, and we went back to the boat to visit a tiny island in the lake, which had just a cabin, two trees and a small corn plantation. There was a man there, sitting by the house drinking beer, and they told me he was the only inhabitant of the isle. Actually, there had been a hospital there in the old times, but it flooded and they just dismantled it. I actually don’t know if it’s true, but I thought that man was brave to live alone in the island…

Luego le dije que ya quería volver y él me contestó que me tenía reservada una última parada antes de llevarme de vuelta. Detuvo la barca en una isla diminuta donde no cabía más que una casita, un par de árboles y una pequeña milpa. Un hombre bebía cerveza al lado de la puerta de la casa, y Antonio me dijo que él era el único habitante de la isla. Tiempo atrás, hubo un hospital sobre esa islita que fue desmantelado a causa de las inundaciones y no pude evitar pensar que ese hombre era bien valiente.

And my little adventure was coming to an end. As we were really close to the island, I asked him to stop for me to swim one last time, he obliged and then left me safe and sound in Flores, where I said good-bye and walked to our hostel to find Samu, who had spent all that time speaking to a British guy about politics. It was then I realised I had only spent a couple hours on the boat, whereas I felt as if it was an entire day.

Y así acabó mi pequeña aventura. Antes de llegar a Flores, le pedí que parara para lanzarme al lago una vez más y cuando me cansé me dejó sana y salva en la isla. Le dije adiós y me fui al albergue a ver a Samu, que había pasado todo ese tiempo hablando con un inglés sobre política. Ahí me di cuenta de que sólo habían transcurrido un par de horas…

And that’s it about Flores. I could speak about how I lost my cell phone on the next day, how we went shopping for typical clothes, how I made friends with the fattest and most adorable baby ever or how I fell into the lake that same night, when I wanted to feel the temperature of the water, but this is really one of these experiences that just stay with you. La Chatona dancing, the iguanas, the bag Antonio was knitting, hearing about all kind of things that are relevant in someone else’s life, a fantastic afternoon in Flores.

Y eso es todo lo que os voy a contar de Flores. Pasaron muchas más cosas en esa ciudad: perdí mi celular, fuimos a comprar ropa típica (y salimos con las manos vacías), me hice amiga del bebé más gordito y adorable del mundo, me caí al lago cuando intentaba ver si el agua estaba caliente… Mil anécdotas, pero esa es la más grande y la que me llevo conmigo: la Chatona, las iguanas, el bolso de ganchillo de Antonio, escuchar las cosas que son tan importantes para personas ajenas a nuestras vidas, una tarde fantástica en Flores.

Our Magical Mexican Day

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El apogeo de nuestro día maravilloso fue durante estos momentos compartidos con los niños.

It started just like every other day in Tulum. Waking up, getting dressed, having breakfast, talking to people. The only difference was us packing our bags, as we knew we had to keep heading south if we wanted to get to Guatemala in time. Our plan was to arrive at Chetumal, by the border, where we would be able to get a bus that would take us across Belize and to Flores, the biggest city in northern Guatemala. We had checked the times and the rates of the buses from Tulum, which weren’t cheap, so a quick look to the road (which was perfect for hitchhiking) made me forget all that I have promised my mum and start writing CHETUMAL in big letters on a cardboard.

Empezó como cualquier otro día en Tulum: despertarse, vestirse, desayunar, hablar con gente… La única diferencia fue preparar las mochilas sabiendo que, si queríamos llegar a Guatemala a tiempo, teníamos que seguir en dirección sur. El plan era plantarnos en Chetumal, ciudad fronteriza en la cual se puede tomar el bus que, atravesando Belice, nos llevaría a Flores, la ciudad más grande del norte de Guatemala. Los precios de los buses que unen Tulum con Chetumal y la carretera más perfecta del mundo para hacer auto-stop fueron factores determinantes en nuestra decisión (mare, aquest és un bon moment per saltar-te un parell de paràgrafs!) de intentar llegar a dedo.  

No more than 15 minutes later a car stopped for us. The driver, a 20 something year old guy called Jonathan, was driving to Bacalar with his girlfriend and his sister to spend the weekend relaxing by the laguna. They were glad to share their knowledge about their country so they replied extensively to all of our endless questions and recommended us places (two of them came from Ciudad de Mexico and told us about the mountains around there, for example), food (apparently Samu had to taste some Pastor) and some alternative Mexican music. In the meantime, though, the car started vibrating and we had to stop to check out what was going on. The air of the wheels had dilated because of the heat so the wheel needed to be changed. And there we were, in the middle of nowhere, jungle at either side of the road, just us and three Mexicans, all of us working to get the job done.

No llevábamos ni un cuarto de hora esperando cuando Jonatan, un chico de veintitantos que iba a pasar el finde en Bacalar con su novia y su hermana, paró el coche para llevarnos. Los tres parecían contentos de hablarnos sobre su país, así que nos recomendaron sitios alrededor de la Ciudad de México, comida (dijeron que Samu tenía que probar los tacos de pastor, lo cual hizo) e incluso música indie mexicana. Mientras hablábamos, el vehículo empezó a vibrar. Al pararnos en un lado de la carretera descubrimos que el aire de los neumáticos se había dilatado tanto que había que cambiar la rueda. Y ahí estábamos: en medio de la nada, jungla en los dos lados de la carretera, nosotros dos y tres mexicanos trabajando juntos para completar el trabajo.

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Cambiando la rueda del coche.

After we changed the wheel we got nice and smooth to Bacalar. As they stopped to let us out of the car, Samu and I made the decision of actually going into the town and exploring it for a bit instead of going on to Chetumal. They told us it was a good idea and dropped us off downtown, where we exchanged hugs and e-mails.

Cambiada la rueda llegamos a Bacalar sin problemas. Pararon para dejarnos salir del coche y continuar a Chetumal, pero Samu y yo decidimos explorar Bacalar en vez de seguir directos. Ellos nos dijeron que era una buena idea y nos soltaron en el centro después de  intercambiar e-mails y abrazos.

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Primera vista de la laguna de Bacalar.

Once they left, we could see the fort from the outside (you have to pay to get in, and it didn’t look that interesting) and then we went to grab some lunch. We got into the first antojitos place we found and asked for the first things we saw on the menu that we hadn’t had yet. Samu got his enchiladas and I had my non vegetarian chilaquiles, which tasted amazing even after Samu ate all of the chicken in my plate. The “restaurant” was quite authentic: there was an old lady taking a nap in a chair by the tables, some clothes hanging in a corner, faded pictures of Virgin Mary by the door and more people in the kitchen than clients.

Cuando se fueron dimos la vuelta al fuerte (no entramos porque parecía pequeñito y valía dinero) y nos fuimos a comer. Entramos en el primer bar de antojitos que encontramos y pedimos las únicas cosas que vimos en la carta que aun no habíamos catado. A Samu le encantaron sus enchiladas y mis chilaquiles omnívoros sabían genial incluso después de darle a Samu todo el pollo de mi plato. El restaurante era bien auténtico: había una señora durmiendo en un sillón junto a las mesas, ropa tendida en un rincón, imágenes descoloridas de la Virgen encima de la puerta y más gente en la cocina que clientes.

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Una de las casas del pueblo.

As the waiter was taking our empty dishes, we asked him where could we go bathing in the lake. He told us one can’t bathe for free, but there are balnearios (this word means “spa” to us, but we don’t think it means the same there) where you can go into the lake for 10 pesos (around $0.5). We headed that way, debating whether we should go for a swim or not. As we were walking by the lake, a young guy asked us if we wanted to go on a tour by boat. We smiled and declined politely and he must have liked us because he said “you know, you can go to bathe in the pier there, it’s free”. We hesitated, but the closer we got to the water, the more beautiful the lake looked. When we got to the end, we had no choice but to drop our backpacks and jump in.

Antes de irnos le preguntamos al camarero dónde bañarnos y nos dijo que la única manera era ir al balneario municipal, que costaba 10 pesos (menos de 0,5€). Caminábamos por la orilla del lago debatiendo si ir al balneario o no cuando un chico nos ofreció un tour en barco. Le dijimos que no con una sonrisa y él nos vio las intenciones porque nos dijo: “saben, en este muelle se pueden bañar sin pagar”. Dudamos, pero a medida que nos adentrábamos en el muelle, el lago nos parecía más apetecible, así que dejamos las mochilas allí mismo y nos metimos de cabeza al agua.

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Samu saltando. (Realizaremos un gif en el futuro cuando nuestras herramientas de trabajo no sean el paint y Windows 95).

We swam for a while and then, as we were getting dry in the sun, two little kids appeared out of nowhere. One of them talked loudly and run around; the other one didn’t say a word and seemed to keep hiding in the boats. The talkative one jumped into the water and then, as he went out, he asked us many questions – who we are, where we come from, whether we have always spoken Spanish or we had learnt it (after that came the realisation: “Oh! People speak Spanish in Spain!”) and even how expensive our flight from Europe was. He also told us about himself and his family, and let us know he wanted to be a Marine when he grew up, and the way he had his life all planned out was very endearing. I asked him what his favourite place was and he told me about el Cenote Negro (black cenote), aka Cenote de la Bruja (Cenote of the Witch). He told us there used to be a witch there that could become a crocodile at will… “but don’t worry, she was killed some time ago”, he assured me.

Nadamos un poco y luego, mientras dejábamos que el sol nos secara, dos chiquillos aparecieron de la nada. Uno de ellos hablaba por los codos y se movía sin parar, el otro no abrió la boca y parecía esconderse en las barcas. El extrovertido se tiró al agua y al salir empezó a preguntarnos cosas: que quiénes éramos, de dónde veníamos, que cuándo aprendimos a hablar español e incluso cuánto dinero nos había costado llegar desde Europa. Él también nos contó cositas sobre él y su familia, por ejemplo dónde trabajan sus padres o que su sueño era unirse a la marina cuando fuera mayor. Le pregunté cuál era su lugar favorito y dijo que el Cenote de la Bruja, donde había vivido una bruja que se convertía en cocodrilo… “pero no se preocupe, ya la mataron”, dijo.

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Aquí está nuestro amigo señalando en qué lugar se encontraba el cenote de la bruja.

A man appeared at the other side of the pier and called the two kids so they ran away and left us smiling and wondering about their future. But we weren’t alone long: first, a German guy swam by and started talking to us about how wonderful his hostel was (I don’t even think they paid him for that), and then went eating with more German people when they called him from the shore.

Alguien llamó a los chicos desde tierra firme y se fueron corriendo, dejándonos con una sonrisa en los labios. En cuanto desaparecieron, un alemán que nadaba por allí se acercó a nosotros para hablarnos de lo maravilloso que era su albergue e irse a comer con más alemanes cuando lo llamaron desde la orilla.

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Más casitas de Bacalar.

After that, a man came with the intention of jumping off the springboard but just stood by us and listened to Samu speak for like two seconds before asking where he was from. He turned out to come from pretty much the same place and had recognised the accent! This was funny enough, but we still didn’t know how interesting his life was: he had lived in Canada for a few years but he’d just decided to go travelling and go all the way from Alaska to Argentina, but he had loved Mexico so much he’d been there for two months already. He could give us advice on what to visit in Mexico, which we will follow when we come back!

Después de un rato bañándonos y descansando, llegó un hombre que parecía que iba a usar el trampolín pero se paró y se quedó escuchando la forma de hablar de Samu. Le llevó menos de dos segundos reconocer su acento de Madrid. Además de esta casualidad, resultó que su vida era muy interesante: había vivido en Canadá unos años y luego había decidido empezar un viaje desde Alaska a Argentina, pero México le había gustado tanto que ya llevaba dos meses allí.

He was also planning to go to Guatemala from Chetumal, so we could share some information and help each other. As we were doing that, the pier was getting full with people, and there was a Mexican family playing around and joking right next to us. We just smiled at them and kept talking but after a while the mum came to me and asked me if her daughter could take a picture with me. Apparently, there weren’t many white people where she came from… So I posed for one picture with her and then we took many more, with more and more people each time. They were all very nice and kind and told us about their state, Chiapas. But we had to leave, so we said goodbye and they wished us a good trip and good luck.

Como también quería llegar a Guatemala desde Chetumal, pudimos compartir información. Mientras tanto el muelle se iba llenando de gente. Una familia mexicana bromeaba a nuestro ladito cuando la madre se acercó a preguntarme si me podía tomar una foto con su hija, ya que no había gente blanca en su pueblo. Me puse en la foto y acabamos tomando muchas, cada vez con más gente. Eran muy simpáticos, pero nos teníamos que ir…

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Fotos con la niña mexicana de cuyo nombre no podemos, pero queremos, acordarnos y David.

It was getting really late and we still had to get to Chetumal, more than 40 km away from Bacalar, so we got dressed and went to find the main road. We got the sign and our thumbs up and we didn’t have to wait long before two construction workers (I think?) stopped and let us jump at the back of their pickup. They weren’t going all the way to Chetumal but they could drop us off 10 minutes away. I just jumped in and Samu had to follow me despite his reservations. I loved every second of it, we were listening to music with the wind going through our hair.

Se hacía tarde y aún teníamos que llegar a Chetumal, que está a más de 40 kilómetros de Bacalar, así que nos vestimos y alzamos el cartón y los pulgares otra vez. Al rato dos obreros (creo) nos dejaron subir a la parte de atrás de su camioneta. No iban a llegar a Chetumal pero podían dejarnos cerca. Samu tenía sus reservas pero como yo me había metido de un salto tuvo que seguirme. Fue de esos momentos de película, ir escuchando música mientras nos despeinaba el viento.

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Postureando.

They stopped at a crossroad and we just hopped out and said thank you and stood by the road for the third time that day. It was getting a bit late, the sun was about to set and we were in a tiny village in what felt like the middle of nowhere, but a girl about our age let us in her car. She was studying to be a cook and had spent some months in Marbella, so she was happy to speak about Andalusia and to recommend yummy Mexican food to us. She told us not to miss the panuchos, marquesitas and machacados, so we just wrote everything down and decided we’d have one of those for dinner.

Nos dejaron en un cruce y se fueron en otra dirección. Se hacía tarde, el sol se iba a poner pronto y estábamos en una aldea diminuta que parecía estar en medio de la nada. Creo que pasamos alrededor de un minuto con el dedo levanto cuando una chica de nuestra edad nos dejó entrar en su carro. Nos contó que había estudiado gastronomía en Marbella, hablamos sobre Andalucía y nos recomendó comida mexicana como los panuchos, las marquesitas y los machacados.

As we got to Chetumal she told us she’d drive us to our accommodation, but she didn’t know where it was, so when she stopped for gas she asked the man that was filling up her tank if he knew. He didn’t, so he asked all the other workers, which started a huge and very loud debate on where the hotel was that involved the girl and all the workers and clients of the gas station. None of them knew for sure, so they were all shouting different directions to the by now very confused girl.

Al llegar a Chetumal quería dejarnos en el hotel, pero no sabía dónde estaba así que  se lo preguntó a los trabajadores de la gasolinera donde paramos a llenar el depósito. Como nadie estaba seguro todos los trabajadores y clientes de la gasolinera empezaron a gritar nombres de calles y a darle indicaciones a nuestra conductora que, al igual que nosotros, ya no entendía nada.

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Los Chetungeles (O cómo nos recordaron las calles de Chetumal a EEUU).

We did get there in the end, with a little help from our smartphone. The hotel was okay (a private room there was cheaper than two beds in a hostel dorm, so we weren’t expecting for it to be five stars), we checked in and left our bags and went exploring. It was Saturday night, so the city was full of life. There was a fun fair and many, many people on the streets. Right at the boulevard we found everything we were looking for, so we could get a marquesita and then a machacado. Delicious.

Al final lo conseguimos gracias a google maps y nuestra querida conductora y sus ganas de devolver, de alguna manera, toda la amabilidad que había recibido durante su estancia en España. El hotel no estaba mal, teniendo en cuenta que una habitación doble costaba menos que dos camas en un albergue… Dejamos las mochilas y nos fuimos a explorar. Era sábado por la noche y la ciudad rebosaba vida, había una feria y mucha gente en las calles. En el boulevard, al lado del mar, encontramos lo que la chica nos había recomendado y pudimos catar una marquesita y un maravilloso machacado.

Heading back to our hotel, we realised we didn’t have any purified water. We looked for a corner shop but they were all closed, and when we tried the supermarket we found out there was no way whatsoever of buying less than 8 litres of water. We just decided we’d be okay for the night (despite the abundance of condensed milk we had had, which was now making us thirsty) when I remembered there was a tiny street restaurant just around the corner and went there.

Cuando regresábamos al hotel nos dimos cuenta de que no teníamos agua pura. Todas las tiendas estaban cerradas, así que nos íbamos haciendo a la idea de que pasaríamos la noche sin beber a pesar de toda la leche condensada que habíamos tomado, la cual nos hacía sentir cada vez más sedientos. Entonces recordé que había un pequeño restaurante en la esquina y decidimos probar suerte.

It looked closed but one table was full of people so I walked in, and the boss got up and kindly asked me what we needed. I told him we were looking for water, and he said that he didn’t have any, but a second later he asked me if what I wanted was mineral water and I said yes (because hey, it’s better than nothing), so he got two tiny glass bottles out of the fridge. I thought “oh well, this is going to be expensive…” as I asked him for the price, and he smiled and said “oh, no, just have them!”.

Parecía cerrado pero había una mesa llena de gente así que entré. El jefe se levantó para preguntarme qué queríamos y le dije que necesitábamos agua. Él dijo que no tenían agua pura y, mientras daba media vuelta para irme, me preguntó si queríamos ‘agua mineral’ (con gas). Le dije que sí (porque es mejor que nada) y sacó dos diminutas botellas de cristal de la nevera. Pensando ‘eso va a salir caro…’ le pregunté el precio y él dijo ‘oh, no se preocupen, ¡quédenselas!’

We thanked him and went back to the hotel thinking about all the people we had met and especially of all the people who had helped us, who went out of their way and contributed to make our day perfect. And about how we hoped that we had made their day just a bit better or, at least, more special!

Le dimos las gracias y nos fuimos al hotel pensando en toda las personas que habíamos conocido, especialmente aquellas que nos habían ayudado, que habían contribuído en hacer nuestro día aún más perfecto… y esperando haber hecho su día un poquitín mejor o, por lo menos, más especial.

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Casi no habló pero lo decía todo con la mirada.

Central America: How and Why We Did It

Because this blog is not world famous (yet), not even famous (yet), I think that everyone will know where we are right now. If you don’t, however, we’re really glad to let you know that we are in a beautiful, amazing country called Guatemala. And I must say that, funnily enough, more people seem to be interested in how we got there than in why we are there. I am going to tell you both.

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Sunset in Flores

WHY WE DID IT

This one is easy: we just needed to do it. Actually, there are two different reasons why but they are intertwined and were so compatible that made it impossible for us to keep travelling in Europe as we had been doing for the past… months/years (it all depends on the perspective, I guess).

The Old Continent was getting old. I mean it. We both had been living in different European countries. Since we started our adventures together, we had been travelling around the south (Portugal/Spain in July), the west (England in December), the north (Norway in October) and the east (Poland/Ukraine in November). We still have lots to see there but we were starting to get the feeling that we were getting quite acquainted with Europe. Of course, some countries stay in our bucket list, but for the moment we were both just longing to get away from our home continent for a while and to see something actually different.

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Mural in the Jewish Quarter, Krakow, Poland.

We wanted to help. We were growing worried about the world’s situation in general and didn’t know how to help. When you’re a travel addict, to volunteer abroad seems to be the obvious answer, but where to go, what to do? We did not want to go to a place in which they needed doctors or construction workers or clowns, as we knew we wouldn’t be of much help there, but there is one thing we have in common: we love teaching and we love kids. We are both teachers, so it just made sense to look for a place where we could actually help using our skills.

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Alba walking a little patojito home

HOW WE DID IT

So how to travel across continents with a low budget? It took us a bit to figure it out but it’s not that hard, so we will very gladly share it with you!

Finding the lowest flight fares. As most travelers we know, we use Skyscanner. For us, it was worth it to look for flights from all over Europe and to all over Central America (South America was sadly way out of budget). We found out the cheapest airport to fly to was, by far, Cancun, so we started looking by country. In the end, in a Germany>Cancun search, bingo: there was a flight departing from Cologne in the exact desired dates costing 200€. It was just perfect. We found another flight from Valencia to Cologne for 17€ so this was the perfect chance to kill three birds with a stone: we got the chance to visit Valencia and Cologne and fly to Cancun. Just like that.

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Using valenbici thanks to our friend Maria and her boyfriend Andy, València, País Valencià.

Flying on a one-way ticket. Let’s be honest. You need a proof of onward/return travel when you travel across continents. It is actually mandatory if you are travelling to Mexico. Did they ask us at the airport? They didn’t, but they could have. They did ask some of our friends flying from Madrid. They can even ask you before your flight takes off and force you to buy a flight right away before letting you board. We didn’t (still don’t) know when we wanted to come back home, and it was definitely not within the three month limit.

There are many ways of getting through the airport without proof of onward ticket. The first solution we found was to get a fake one: you just look for a real flight, fill up the questionnaire in this website and done. Many people have done that, and we think it’s safe enough unless you act really suspicious and they call the airline to check if it’s real. But we found an even better option! This airline allows you to reserve a flight for 48 hours before putting in your credit card number. You get an e-mail with the flight details but it will automatically be canceled if you don’t pay within 48 hours.

And that’s it. To travel to another continent might seem like a huge and expensive step, but as you can see it’s really not that hard.

Tikal (114)
Tikaleando