Huehuetenango

When we got to Huehue we knew one thing: we had a place to stay overnight thanks to Couchsurfing. That was all. We didn’t know how much time we’d stay there or what we would see around there. We had actually just come as a step towards the border, as we needed to stamp our passport in the Mexican border in order to legally stay in Guatemala for three more months.

Llegamos a Huehue con una única cosa en la cabeza: esa noche dormiríamos con un chico al que contactamos por Couchsurfing. Eso es todo lo que sabíamos. No teníamos la más mínima idea de cuánto tiempo nos quedaríamos o de qué veríamos en la ciudad. Tan sólo veíamos la ciudad como un paso más hacia la frontera, donde teníamos que conseguir el sello de entrada y consecuente salida de México que nos permitiría quedarnos legalmente en Guatemala tres meses más.

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Vista de Huehuetenango desde el Mirador

We got along with our host Diego really well. He is very clever and uncomplicated and the conversation seemed to just flow. He had two dogs (a three month old Great Dane that was taller than us and a very friendly Chihuahua called Piper Chapman) and a cat that had just had her kittens. I fell in love right away and spent most of the time with the babies while talking to Diego and his girlfriend.

Enseguida nos llevamos bien con Diego, el chico que nos acogió. Era muy listo y poco complicado y no nos costó encontrar temas de conversación. Sus dos perros (un gran danés que tenía tres meses pero ya era más grande que nosotros y una chihuahua muy simpática) y su gatita, que acababa de tener gatitos, me robaron el corazón y no pude evitar quedarme con ellos todo el rato.

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Vista de la frontera mexicana

The next day we hitchhiked to the border and found out we had to stay in Mexico for 72 hours if we wanted 90 more days in Guatemala, unless we gave 200 quetzals to the very nice guard who would stamp our passport. It was a bit too fishy so we decided to say we’d go to Mexico… And then illegally came back into Guate. This was how we became illegal! The reasons were: 1) we had already been in Chiapas and 2) we had a place to stay in Huehue (number three is I wanted to spend more time with the kitties). So we just hitchhiked back to town.

Al llegar a la frontera el día siguiente, un guarda muy amable nos explicó que teníamos que quedarnos 72 horas en México si queríamos 90 días más en Guatemala, pero que él nos haría el favor de ahorrarnos estos tres días por un módico precio. Nos pareció demasiado sospechoso así que nos fuimos a México… y regresamos a Guatemala sin pasar por inmigración. Así fue como nos convertimos en ilegales. Decidimos eso por dos razones: 1) ya conocíamos el estado de Chiapas y 2) teníamos sitio donde quedarnos en Huehue (la número tres es que quería ver a los gatitos otra vez).

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Tras varios días sin parar

Once at home, Diego told us there would be a couple of French couchsurfers joining us for the night and we had some tamales (typical Guatemalan food made of rice or corn flour and chicken) all together. Lucho, his brother, told us he was a Tourism student and offered us a tour around Huehue in the morning, to which we obviously said yes.

Diego nos explicó al llegar a casa que se nos uniría una pareja de Couchsurfers franceses esa noche, y todos juntos comimos tamales (una comida típica guatemalteca hecha de masa de maíz o arroz y pollo, envuelto en hojas de plátano y cocinado al vapor). Lucho, hermano de Diego, nos ofreció un tour en Huehue para la mañana siguiente, ya que era estudiante de Turismo en la uni, y no lo dudamos ni un momento.

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La catedral

After a shower and a quick breakfast, Lucho picked us up and walked us to the centre, which was not far away. He told us many interesting things about Jorge Ubico, one of Guatamala’s dictators, for example that he was the one who planted trees all over the central park and painted everything green because it was his wife’s favourite colour. He also showed us a model of the Huehuetenango department which is quite accurate even though it was made before the satellites existed.

Lucho nos recogió tempranito la mañana siguiente y nos llevó al centro, donde nos contó historias sobre los edificios más importantes. Nos explicó curiosidades históricas, por ejemplo que el dictador Jorge Ubico había hecho pintar todo el Parque Central de verde porque era el color favorito de su esposa. También nos señaló una maqueta del departamento de Huehuetenango que era bastante exacta, especialmente teniendo en cuenta que fue hecha sin ayuda de ningún satélite.

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Lucho en plena acción

Then we got in his car and he took us up a hill from which we saw the whole of Huehue and its surroundings. The day was clear enough to see the volcanoes from afar! After that, he took us to Zaculeu, the ancient capital of the Mam Mayans. The entry was Q5 for nationals but Q50 for foreigners so we had spent the whole morning trying to get our accents to sound Guatemalan. When we got there, though, the man in the ticket office asked us where we were from. Samuel said “from the capital city” in his best Guatemalan accent but he was cleverer and asked “the capital city of which country?”. We had to laugh at that, but we managed to get in with a national ticket in the end!

Luego nos llevó en carro a un cerrito desde el cual podíamos observar Huehuetenango entero. ¡El día estaba tan claro que se veían los volcanes! Después nos llevó a Zaculeu, la antigua capital de los mayas de etnia Mam. La entrada costaba 5 quetzales para guatemaltecos y 50 para extranjeros, así que llevábamos toda la mañana intentando imitar el acento. Al llegar, el señor que vendía entradas nos preguntó de dónde éramos y Samu respondió con su mejor acento: “De la capital.”. Pero el señor era más listo y preguntó: “¿De la capital de qué país?”. Ahí se nos escapó la risa… ¡pero al final conseguimos entrar como nacionales!

Estructura 2

The first impression was great – how could those pyramids be so well conserved after hundreds of years? It took me a second look to realise it wasn’t stone but concrete I was looking at. After years of earthquakes and battles, the ruins had either fallen down already or they were about to, so the United Fruit Company (a North American company that was exploiting Guatemala’s resources) restored it with a thick layer of concrete, covering every carving and texture on the stone.

La primera impresión fue buenísima. ¿Cómo podía ser que esas pirámides se conservaran tan bien? Me llevó un par de segundos darme cuenta que lo que estaba viendo no era piedra sino cemento. Después de centenares de años, tras batallas y terremotos, las pirámides se estaban cayendo a pedazos y la United Fruit Company (una empresa estadounidense que estaba explotando los recursos de Guatemala)  lo restauró con una gruesa capa de cemento, cubriendo la textura y los grabados de la roca.

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Alba a punto de ser sacrificada a los Dioses

 

It really is a pity and that made Zaculeu way less interesting that we thought it would be, but we took advantage of that fact to carelessly climb every pyramid and take pictures on the altars. Lucho told us the meaning of some Mayan symbols and walked us around the ruins, talking about every building. Do we recommend it? Well, it is definitely worth Q5, but maybe not Q50…

Es por eso que Zaculeu es un poco menos interesante y bonito de lo que pensábamos… Pero también lo aprovechamos para escalar todas las pirámides y tomarnos un montón de fotos. Lucho nos explicó el significado de algunos símbolos mayas y nos llevó por los edificios, hablándonos del uso de cada uno de ellos. Nos gustó bastante, pero ¿lo recomendaríamos? Si pueden entrar por 5 quetzales, vayan. No estamos seguros de que merezca la pena pagar 50 quetzales para entrar.

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Amistad
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¿Rendición?

After that, we went home and Diego joined us. We grabbed some pishtones at the cute town of Aguacatán, a place I loved because of the buzzing market and the amazing huipiles worn by every woman around, and we followed the road to San Juan river’s spring, one of those places that are taken over by local tourism. The sky was cloudy, the weather was mild to cold and the water was absolutely freezing, but the two brothers dared to jump into the water. Samu and I decided it was safer to just dip our feet in and laugh at their cries of cold.

Al regresar a la casa, Diego se unió a la fiesta. Los cuatro juntos fuimos a comprar unos pishtones (tortillas de maíz rellenas de frijol), plato típico de Aguacatán, un pueblo que me encantó por la animación del mercado y los impresionantes huipiles que llevaban las mujeres. Pasamos de largo para llegar al nacimiento del Río San Juan, un lugar lleno de domingueros guatemaltecos. El cielo estaba encapotado, el tiempo no era nada cálido y el agua estaba helada, pero los hermanos se atrevieron a meterse en el agua. Samu y yo nos quedamos fuera, metimos los pies y nos reímos de sus gritos y quejas de frío.

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Vista de la casa del Mirador

It was then we had our first contact with the Cuchumatanes, the highest non volcanic mountains in Central America. We drove up around 1000 metres to El Mirador, an amazing viewpoint over Huehuetenango and the mountains that surround it. We enjoyed the cool weather and the mountain flora and the views for a while and then they took us a bit further up the mountain to a place called Comedor Amparito, apparently considered one of the best in the department.

Fue entonces cuando tuvimos nuestro primer contacto con los Cuchumatanes, las montañas no volcánicas más altas de América Central. Subimos unos 1000 metros hasta El Mirador, desde donde se veía Huehuetenango y todas las montañas que lo rodean. Disfrutamos el frío, la vegetación y las vistas un ratito y luego nos llevaron un poquito más arriba en la montaña hasta el Comedor Amparito, uno de los mejores del departamento.

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En Huehuetenango las tierras se separan con esas peculiares flores rojas, no con muros de piedra

I didn’t order anything because every meal was meat based, but Samu, Lucho and Diego enjoyed a huge plate of lamb with rice. beans, salad, corn, and tortillas for Q40 (a bit pricey for Guatemala but they sure were satisfied!). After that, we got back to the city. I was still floating from all the good impressions we’d had, especially the highland landscape… I knew the Cuchumatanes would be one of my favourite places and that we’d come back, and of course we did.

Yo no me pedí nada porque todos los platos traían carne, pero Samu, Lucho y Diego se metieron un buen plato de cordero (con arroz, frijol, ensalada, maíz y tortillas) entre pecho y espalda. Costó 40 quetzales, que es un poco caro para Guatemala, pero ¡ellos quedaron bien satisfechos! Yo seguía encantada de todas las impresiones del día, especialmente el paisaje de montaña. Ahí supe que los Cuchumatanes serían uno de mis lugares favoritos y que volveríamos… Y así lo hicimos.

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¡Hasta siempre Huehue!

 

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San Juan Chamula y Zinacantán

Durante nuestra estancia en San Cristóbal, una de las visitas más interesantes que hicimos fue a los pueblos mayas de San Juan Chamula y Zinacantán. Por algo menos de 20 pesos se puede agarrar un colectivo que te lleva hasta San Juan. Salen cada 15 minutos debido a que muchísimos indígenas, sobre todo de San Juan Chamula, bajan a Sancris cada día para vender artesanías o cualquier otro producto en los mercados de la ciudad.

One of our most interesting visits during our stay in San Cristóbal were the Mayan villages of San Juan Chamula and Zinacantán. The colectivos to San Juan cost around 20 pesos and depart every 15 minutes because of the many Mayans who go from San Juan to Sancris to sell handicrafts and produce at the markets.

Tras una larga jornada de trabajo, nos hicimos un par de bocadillos y para San Juan que fuimos. Directos a la iglesia, no esperábamos encontrar un pueblo tan grande en el que, por desgracia, las casas tradicionales han sido sustituidas por terribles construcciones de bloque gris. Obviando esta primera impresión, un tanto deprimente, nos enfrentamos con mucho entusiasmo y nerviosismo a la majestuosa y colorida iglesia de San Juan.

One day, after finishing our work at the hostel, we prepared some sandwiches and left for San Juan. We went straight to the main church; we weren’t expecting such a big town in which, sadly, the traditional houses have been replaced by concrete buildings. We tried not to get carried away by this rather depressing first impression and confronted with enthusiasm the colourful and majestic church of San Juan.

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Fachada de la iglesia / Church façade

Ya estábamos avisados de que no era posible tomar fotografías del interior, así que la mantuvimos la cámara bien guardada tan pronto como cruzamos la puerta. Algunos amigos que habíamos conocido durante el viaje nos dijeron que se habían sentido tan incómodos que tuvieron que abandonar la iglesia a los pocos minutos. Nosotros estuvimos allá alrededor de una hora, a continuación describiré cómo fue nuestra experiencia y qué sensaciones nos transmitió estar dentro del templo.

We knew it was strictly forbidden to take pictures on the inside, so we kept the camera away from the moment we went through the gate. Some friends we’d met during that trip had told us they had felt so uncomfortable inside they had left within a few minutes. We spent around an hour there.

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Portada / Gate

Cuando uno atraviesa el umbral de entrada conecta directamente con la enigmática atmósfera del interior. Un intenso olor a incienso llena tus pulmones, crujen tus pasos al pisar las agujas de pino esparcidas por el suelo, la parpadeante luz de las incontables velas que se reparten por el templo se refleja en tus ojos y los cantos y rezos en maya tzotzil estremecen tu alma.

The second you pass through the threshold you connect with the enigmatic atmosphere of the insides. Quite an intense incense odour fills up your lungs, your steps crush the pine needles scattered on the ground, the flickering light of the countless candles spread around the temple is reflected by your eyes and the chants and prayers in Tzotzil shake your soul.

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Detalle de la portada / Detail of the gate

A medida que avanzas comienzas a notar que docenas de ojos se posan sobre tu cuerpo. No se trata de miradas humanas sino espirituales, miradas de aquellos que tienen el poder de perdonar, de castigar y, entre otras cosas, de sanar. Y es que, al igual que en muchas otras localidades indígenas de Centroamérica, el sincretismo está patente y la fusión de las tradiciones mayas con la doctrina impuesta por los españoles procuró el desarrollo de una amalgama de creencias que, en casos como este, alcanza límites esperpénticos.

As you go forward you start feeling dozens of eyes following your body. It isn’t the humans watching you but someone else… the ones who have the power to forgive, to punish and to heal. Because here, as in many other indigenous communities in Central America, the syncretism is strong and the fusion of Mayan traditions and the doctrines imposed by the Spaniards caused the development of a set of beliefs which, in this particular case, can get to unbelievable extents.   

Las estatuas de santos, talladas en un realismo heteróclito, aspiran a ser dioses prehispánicos y reciben al orante con un espejo, que reflejan al que reza. Engañarse, mentirse a uno a mismo es algo que un chamula no concibe. Al reflejarse en el espejo, uno se enfrenta a sí mismo, a su verdad, sin posibilidades de usar el engaño ante sí mismo ni ante dios.

The numerous sculptures of the saints, made of wood and weirdly realist, seem to be a reinterpretation of prehispanic gods and welcome the prayer with a mirror that reflects person who prays. To cheat or mislead oneself is something inconceivable to a Chamula. When they see their reflection, they face themselves, their truth, with no possibility to trick themselves or God. 

Las agujas de pino (árbol sagrado para los chamula) nos transportan a otro universo; uno donde el contacto con naturaleza nos abre la puerta hacia dios. La luz de las velas, con diferentes colores según cuál sea la petición que estamos haciendo, es la guía en el camino hacia dios.

The pine (sacred tree to the Chamula) needles that cover the ground take us to another world where the contact with nature is what opens the door to God. The light of the candles, of different colours depending on the request of our prayer, leads us through our way to spirituality.

A lo largo de toda la iglesia nos encontramos feligreses arrodillados o sentados, solos o acompañados por su familia. Algo que nos soprendió mucho (y de lo que ya nos habían avisado) fue ver a una señora mayor orando con una gallina en las manos; la ofrecía a los santos, hacía círculos mientras rezaba generando un eco. Tras unos minutos, tiempo suficiente para hacernos a la idea de lo que iba a suceder a continuación, el que suponemos era hijo del a mujer sacrificó al animal con sus manos.

Sitting or kneeling all along the church were believers, alone or surrounded by their families. Even if we had been warned, the most surprising thing was seeing an old women who prayed while holding a living chicken, offering it to the the saints, caressing it in circles and praying out loud. After a few minutes, enough for us to know what was about to happen, the woman’s son sacrificed the animal with his hands.

Estos rituales de sacrificio están relacionados con la cura de enfermedades, ya que los chamulas tienen la creencia de que ofrecer una gallina puede suponer la cura de la persona enferma. Tras sacrificarlo, el animal ha de ser retornado a la casa de la familia para desplumarlo y comerlo. Las plumas han de ser cuidadosamente arrancadas, si no la enfermedad podría regresar. Para enfermedades menores se piden seis huevos con los que se lleva a cabo otro ritual: se pasan los huevos alrededor de las velas y se frotan contra el cuerpo de la persona en cuestión.

Those sacrifices are related to the cure of illnesses, as the Chamula believe that offering a chicken can cure a sick person. After the sacrifice, the animal must be taken back home, where the family will eat it. The feathers have to be carefully pulled out, otherwise the sickness could come back. For less serious illnesses, another ritual is carried: they pass six eggs around the candles and rub them against the sick person.

Como no llevábamos guía -solamente nuestros cinco sentidos- decidimos agacharnos junto a un chamula que parecía dominar el castellano bastante bien y que, con anterioridad, nos había dado la bienvenida a su templo. Él compartía un momento de oración pero parecía muy abierto a contestar nuestras preguntas. Una de las cosas que más llamaba nuestra atención era la presencia de botellas de Coca Cola en cada uno de los grupos orantes. Al parecer, según la creencia chamula, eructar produce que los malos espíritus salgan de tu cuerpo, así que utilizan bebidas con gas con este propósito. Antiguamente era el pox, bebida alcohólica tradicional de Chiapas, lo que se utilizaba con este fin. Está claro que la globalización llega hasta los rincones más inhóspitos, creando un ambiente un tanto kitsch que, junto con la manufactura de las esculturas, podría haber salido de cualquier película que abanderase la posmodernidad.

We didn’t have a guide, so we crouched down by a Chamula who seemed to speak quite good Spanish and who had welcomed us to his temple before. He was sharing a moment of prayer but seemed to be keen on answering our every question. One of the things we asked about were the Coca Cola bottles that every believer seemed to carry. According to them, belching is one way of getting the bad spirits out of the body, so they use soda with that purpose. They also use (or used to use) pox, a traditional alcoholic drink. Globalisation is clearly getting to the most remote places, creating a kitsch atmosphere which, along with the sculptures, could be taken from some postmodern film. 

Salimos de aquel templo sobrecogidos y, de alguna forma, con la sensación de que acabábamos de sentir y ver algo único, especial y extraordinario. Nos dirigimos hacia el cementerio, el cual habíamos visto desde el colectivo y pensamos sería buena idea visitar para completar nuestra experiencia.

We were somehow overwhelmed when we left the church, astonished with the feeling that we had just felt and seen something unique, special and extraordinary. We then headed to the cemetery, which we had seen from the colectivo.

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No nos equivocamos, de igual forma es un lugar especial. Dominado por la fachada de la antigua iglesia de San Sebastián, una de las curiosidades que posee este lugar es la diversidad de colores de la cruces y el significado que esto esconde. Y es que al parecer, según la edad del difunto, la cruz que corona su tumba es o azul (joven), blanca (niño) o negra (adulto).

It was a special place too. Set beside the walls of the old church of San Sebastián, one of the characteristics of this place are the different colour of the crosses and their meaning, which depends on the age of the dead. Adults are buried under black crosses, while children’s crosses are white and the youth’s are blue.

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Investigando sobre San Juan Chamula en internet, encontramos que existe una escena musical bastante curiosa y nutritiva. Aquí os dejamos un vídeo del grupo Vayijel en el que se ve muy bien la riqueza de las tradiciones mayas. El grupo canta en maya tzotzil.

As we were reading on San Juan Chamula on the Internet, we stumbled upon its varied musical scene. There you have a video of a song sung by Vayijel, a group that sings in Tzotzil Mayan. In it you can appreciate how rich Mayan traditions are.

 

Por otra parte, después de dejarnos el alma en el templo, nos dirigimos hacia otro pueblo importante por sus telares y cultura textil: Zinacantán. Al bajarnos del taxi que nos había llevado por un precio muy aceptable, una chica de unos 14 años se nos acercó y nos propuso visitar el telar de su familia, allí podríamos ver cómo elaboran las piezas.

After our intense experience at the church, we took a taxi that took us for a very reasonable price to a town known for its fabrics and looms. As we got there, a fourteen year old girl came and asked us if we would like to visit her family’s loom, where we could see how they weave.

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Confirmando que no nos comprometíamos a comprar nada, esta joven nos acercó a su casa. Allá estaban sus hermanas trabajando en el telar. Alba, conocida amante de las telas, disfrutó muchísimo y no sabía cómo salir de aquel bosque de colores.

We told her we could not promise we would buy anything, but she insisted and took us to her place, where her sisters were weaving. Alba, who loves indigenous fabrics, was enjoying it so much she didn’t know where to start exploring that colour forest.

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Algo muy curioso fue cuando, sin tomarlo ni beberlo, nos pusieron unos trajes típicos de boda. Pensando que nos cobrarían por la broma, al principio no sabíamos muy bien dónde meternos, pero la chica estaba tan ilusionada con hacernos una foto que fue inevitable dejarnos llevar.

All of a sudden, the girl and her mum started throwing clothes on us and dressing us with traditional wedding dresses. We suspected they would charge us for that, but the girl seemed to be enjoying taking pictures of us and we just let it flow.

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Recién casados / The newlyweds!
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Alba preparada para el Belén viviente / Ready for the Christmas Journey

Alba, después de dudar y dar mil vueltas, acabó comprándose un bonito huipil, similar al que llevaba una de las hermanas tejedoras. Contentos y felices salimos de allí y nos dirigimos a las iglesias. En la plaza de la iglesia había niñas que se ofrecían para hacerse fotos contigo a cambio de unos cuantos pesos, algo que, obviamente, rechazamos. La iglesia que más nos sorprendió fue una bien chiquita con una mesa en el centro y decenas de incensarios con formas animales, de nuevo invocando tradiciones pasados. Además, tanto al fondo como a la entrada del templo, había hojas de pino que cercaban el área sagrada. No tomamos fotos porque, de nuevo, estaba prohibido. Tras caminar un poco más por los alrededores volvimos a San Cristóbal reflexionando sobre lo que habíamos visto aquella tarde.

After many doubts and hesitations, Alba decided to buy the same huipil the sisters were wearing. We were feeling quite happy when we left the house and walked downtown. By the churches, some girls offered us to pose in our pictures if we gave them some pesos, but we declined and went to visit the church. There was a smaller church beside the main one which caught our attention because of its animal shaped incense burners. Moreover, at the entrance and the bottom of the church, pine needles circled the sacred area. After some more walking, we got back to San Cristóbal, still reflecting on everything we’d experienced that afternoon.

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Seis cosas maravillosas que hacer en San Cristóbal de las Casas

Cuando viajas ofreciendo tu trabajo a cambio de alojamiento, siempre llegas a conocer de forma muy diferente aquellos lugares turísticos que, durante un viaje normal, te acabarían hastiando. Así nos ocurrió con la maravillosa San Cristóbal de las Casas, una ciudad mágica que, por desgracia, ha sido tomada por los pi-hippies californianos y el turismo regional masivo.

When your way of travelling is working in exchange of accommodation, you get to know those touristy places you’d usually get sick of in a completely different way. That’s what happened to us in San Cristóbal de Las Casas, a magical town that has been taken over by “alternative” North-Americans and massive regional tourism.

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La magia de las calles de Sancris

Pero San Cristóbal es mucho más. Fundada por Diego de Mazariegos en 1528 bajo el nombre de Villa Real de Chiapa, la ciudad tuvo varios pseudónimos antes de acabar designándose San Cristóbal de las Casas. Fue en 1848 cuando se le añadió este sobrenombre, en honor al primer obispo de la villa: el famoso defensor de los indígenas Fray Bartolomé de las Casas.

But San Cristóbal is so much more than that. It was founded by Diego de Mazariegos in 1528 and named Villa Real de Chiapa, but it had many more names until it got to San Cristóbal de las Casas in 1848, honouring the town’s first bishop, Bartolomé de las Casas, the defender of indigenous people.

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Los Mexicanos, nuestra iglesia favorita por sus colores y el ambiente de la plaza en la que se encuentra. Fue allí donde aprendimos nuestras primeras palabras en tzotzil. / Los Mexicanos (the Mexicans), a church we loved because of its colours and the atmosphere of its square, where we learnt our first words in tzotzil.

¿Qué nos atrajo de esta ciudad? / What draw us to San Cristóbal

Llevábamos tres meses diluyéndonos entre aldeas de 50-100 habitantes y un pueblo donde lo más excitante que te puede ocurrir es que la tortilla de harina que has pedido lleve aguacate. Llegar a Sancris fue como un golpe de actividad y un horizonte de posibilidades. La ciudad está llena de bares, museos, música callejera… Nos atrajeron muchísimo los lugares no frecuentados por turistas y fue así cómo llegamos a conocer la ciudad con un poquito de profundidad.

We had been hanging around 100 inhabitant villages and a small town where the most exciting thing that can happen to you is finding avocado inside the wheat tortilla you ordered. Getting to Sancris was like plunging into a world of activity and possibilities: museums, bars, street music… We started visiting the less touristy places and discovered the town a bit more deeply.

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Alrededores de una de nuestras librerías favoritas / One of our favourite bookshops’ street

Pero… ¿qué fuimos realmente a hacer en San Cristóbal? Trabajar en un hostal llamado Akumal. El lugar está regentado por un oaxaqueño enamorado de sus orígenes y el baile. Pero Ángel es mucho más que eso. Es un chico comprometido con su trabajo, siempre intentando ofrecer la mejor hospitalidad, unos servicios de calidad y unos desayunos que hasta la Lonely Planet se derrite cuando habla de ellos. Desde un principio tuvimos claras nuestras funciones: yo me dedicaría a trabajos más físicos y Alba prepararía los desayunos y mantendría en orden el hostal. Se trata de un hostal pequeño, para doce personas, así que el trabajo no era duro. Además de estas funciones, ambos trataríamos de mantener una buena vibra, cantando y tocando la guitarra, conversando y cocinando con los huéspedes.

But… Why did we go to San Cristóbal in the first place? Because we would work at a hostel called Akumal. It is owned by Angel, a Oaxacan man who likes to spread the love for his Mexican state and dancing. But Angel is way more than that: he’s very engaged when it comes to work; his hospitality, the services he offers and especially his breakfasts made Akumal one of the few hostels included in the Lonely Planet guide. We knew from the start that I would be taking care of physical work while Alba would make breakfasts and keep everything in order. The hostel was quite small, for a maximum of 12 people, so it wasn’t hard. We were also supposed to keep a nice vibe, chatting and cooking with guests, playing guitar and singing…

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Trabajando la madera / Working with wood
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Resultados… / The results

Alba trabajaba desde las 7 de la mañana y acababa a las 12, yo entraba a las 18 y finalizaba a las 23. Estos nos permitía tener 6 horas para explorar la ciudad juntos cada día, o incluso viajar a otros lugares cercanos. Aquí os presento seis cosas que recomiendo hacer para pasar unos días maravillosos en Sancris:

Alba worked from 7 am till 12 pm, while I worked from 6 to 11 pm. This allowed us six hours together to explore the town or even travel to places close by. There are six activities I recommend to make the stay in Sancris marvellous:

1. Ver la puesta de Sol desde la Iglesia de Guadalupe

La iglesia, que data del año 1835, es una de las más interesantes de San Cristóbal. Adentrarse en su interior es toda una experiencia para aquellos que no están familiarizados con las expresiones escultóricas mexicanas. Detallismo del nivel pestañas postizas y pelucas de pelo natural, que vamos a obviar por razones estéticas para con nuestro blog. Lo mejor es ir por la tarde para poder disfrutar de una maravillosa vista del pueblo y observar cómo el sol se pierde lentamente detrás de las montañas.

1. Seeing the sunset from Guadalupe Church

The church, built in 1835, is one of the most interesting in Sancris. To get inside is quite an experience for those unfamiliar with Mexican sculptural expressions. Details like fake eyelashes or natural hair wigs… We won’t post pictures because aesthetics (we have to protect our blog!). It is very nice to go there in the evening to enjoy a fantastic view over the town and to see the sun slowly setting behind the mountains.

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2. Cine y Libros

Después de tanto tiempo leyendo la palabra ‘Librería’ en cada esquina y acabar entrando en el negocio para llevarnos la desilusión de que en realidad fuera una papelería (Welcome to Guatemala), llegar a San Cristóbal de las Casas fue un éxtasis literario. No solamente por la inmensa cantidad de libros que había en el hostal, sino también por las librerías (de verdad) que se repartían por la ciudad. Entre nuestras favoritas se encontraban:

Librería Soluna. Acá podemos encontrar una gran variedad de narrativa alternativa, historia de Chiapas, México y el movimiento zapatista, pósters a buen precio,  etc. Además, se venden objetos de papelería muy lindos, hechos a mano por gente de la ciudad.

Bazar del Viejo Tío Pony. El dueño te recibe en su propia casa para ofrecerte libros de segunda mano a precios muy interesantes. Fue en este lugar donde pudimos comprar algún librillo para llevar a la escuela, a 10 pesos mexicanos cada uno.

Tienda de artesanía en el barrio de la Merced. Completa nuestro top 3 esta tienda de telares artesanales en la que encontramos montañas de libros que se ofertan para un intercambio, la cual no recordamos exactamente dónde se encuentra.

Otro de nuestros descubrimientos fue Kinoki, un bar y cine independiente dónde se proyectan cada día películas alternativas y documentales, además de hospedar cinedebates y charlas.

2. Books and cinema

Living in Guatemala, we had grown used to the Librerías (‘bookstore’ in Spain) selling nothing but paper and pens. After months being apart from books, getting to Sancris was literary bliss. This not only because of the great number of books we could find at our hostel but also because of the (actual) bookstores we found around the city. Our favourites were:

Librería Soluna, where we found a great deal of alternative novels, history of Chiapas, Mexico and the zapatista movement, nice posters, etc. We saw also beautiful stationery objects handmade by local people.

Bazar del Viejo Tío Pony, where you get into a private house to see loads of second hand books at very interesting prices. There we finally got some books to take back to the school for 10 pesos each.

Handmade fabric shop. Unexpectedly enough, inside of a traditional fabric store we found mountains of books for exchange (not sale) only.

Another of our big discoveries was Kinoki, an independent café and cinema where one can go watch alternative films and documentaries and attend debates about them.

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Santa Lucía

3. Salir a bailar al Revolución

Como os comenté con anterioridad, nuestro jefe era un bailarín excepcional y, por ende, tenía un buen grupo de amigos con los que gustaba salir a bailar y tomar algo. Uno de los mejores lugares para salir a bailar, con música en directo que cambia cada día de estilo, es el Revolución, en el andador principal. Nosotros fuimos la noche de puro baile latino. Yo todavía no sabía nada sobre la salsa, el merengue o la cumbia (estamos aprendiendo, con muy buenos resultados). Alba, sin embargo, salió a bailar con Ángel y nos dejó a todos boquiabiertos, ya que nadie esperaba que pudiera moverse y captar los pasos tan rápido. ¡Parecía una profesional!

Fue en estos momentos cuando nos dimos cuenta de lo sencillo que era crearse una vida en Sancris, de como fluye todo en la ciudad. Nos costó menos de una semana sentirnos como en casa, tener un grupo de amigos y sabernos el mapa de la ciudad como la palma de nuestra mano.

3. Go out to dance at Revolución

As I said before, our boss was a great dancer and had a group of friends with whom he enjoyed his nights out. One of the best places to go out dancing was Revolución, at the main street, which had live music of a different style everyday. We went there on the Latin dance night and, while I still didn’t know much about salsa, merengue or cumbia (we’re still learning!), Alba danced with Angel and it was a great surprise, as we didn’t expect her to get the rhythm and the moves that fast. She looked like a professional!

It was then when we realised how easy it was to form a life in Sancris, how everything flows in the city. It took us less than a week to feel home, to have a group of friends and to know the streets by heart. 

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Vista desde El Cerrillo. Muy cerquita del mercado

4. Comprar tu almuerzo en el mercado

Dicen que el mercado de Sancris es de los más variados y económicos de todo México. Nosotros nos aficionamos pronto a perdernos por él. Una de las especialidades culinarias de Alba, pasta con aguacate, en Chiapas sale más rica y barata. Una bolsa de 4-5 aguacates no pasaba de los 10 pesos (50 céntimos), y así con todo. Yo hice gazpacho más de una y dos veces, además de un delicioso pisto manchego. Alba sorprendió a mi paladar con una rica sopa de verduras justo cuando más la necesitaba.

4. Getting our lunch in the market

They say San Cristóbal’s is one of Mexico’s most diverse and inexpensive markets. It didn’t take long for us to love getting lost among its stalls. One of Alba’s specialties, avocado pasta, is cheaper and nicer in Chiapas, where women would hand out plastic bags filled with 4-5 avocados for 10 Mexican pesos ($0.5), and everything had such low prices we cooked all week long. I made gazpacho and pisto manchego and Alba surprised me with a tasty veggie soup right when I needed it the most.

5. Perderse por la ciudad en busca del Arte Urbano

Como toda ciudad alternativa llena de gente con la mente y los ojos abiertos, Sancris también posee un maravilloso museo al aire libre repartido entre sus coloniales calles. Es muy interesante observar la variedad de artistas y estilos, con temáticas muy diferentes.

5. Exploring the street art

As any alternative town full of people with open eyes and mind, Sancris is an amazing open-air museum spreading around the colonial streets. It’s quite interesting to see the diverse artists, styles and paintings about many different topics.

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Una cosa muy interesante son sus mensajes reivindicativos, que nos muestran una ciudad muy comprometida con la lucha por los derechos sociales y la mejora de las necesidades de su gente.

Its protest messages show that the city is very engaged in the fight for social justice and for a better society with fulfilled needs.

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6. Artesanía en Santo Domingo

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Por último, el mercado de artesanías de Santo Domingo es enorme y se encuentra al lado de la que es, sin lugar a dudas, la iglesia más bella de la ciudad. Su fachada es una de las joyas de la arquitectura colonial de Chiapas y todo México. Antiguo monasterio, las habitaciones conventuales forman parte del actual Museo de los Altos de Chiapas, famoso por contener una magnífica colección de ejemplos textiles indígenas, además de contar la historia de los Altos, un antiguo estado que estuvo formado por gran parte de Guatemala y Chiapas. Después de ver la iglesia y el museo, y si eres amante de las compras, piérdete un poco entre los puestos y podrás encontrar cosas tan curiosas como las muñequitas zapatistas, descendientes directas de las tradicionales muñecas chamulitas.

6. Handcrafts market in Santo Domingo

Finally, we can find this huge handcrafts market right by the most beautiful church in the whole city. Its façade is one of the highlights of the colonial architecture in Chiapas and Mexico. An old monastery, the old convent cells are now part of the Museo de los Altos de Chiapas, which contains a great collection of indigenous fabric, and it tells the history of Los Altos, an old state formed by parts of Chiapas and Guatemala. After seeing the church and the museum, if you like shopping you can get into the market to find many curiosities, such as the zapatista dolls, direct descendants of the traditional chamulita dolls.

PD: Antes de irnos recomendamos encarecidamente la visita a la cenaduría de nombre El Colibrí, en la que sirven tlayudas… y lo que a nosotros más nos apasionó: unas ricas quesadillas completas con flor de calabaza, epazote o champiñones, además del rico café, el chocolate caliente o el agua de horchata que sirven para tomar.

PS. We recommend a visit to the restaurant El Colibrí, in which you’ll be able to eat tlayudas… and what we loved the most, delicious quesadillas with pumpkin flower, mushrooms or epazote. Don’t forget to taste the lovely coffee, chocolate and horchata!

Semana Santa en Centro América

Acostumbrado a vivir la Semana Santa en uno de los lugares donde se celebra con más pasión, encontrarme en un país como Guatemala durante estos días fue perfecto para analizar cómo esa devoción y entrega, tan típicas de la Semana Santa andaluza, fueron traspasadas a la América Colonial.

Used as I am to living Easter in one of the places where it is celebrated with the most passion, to find myself in a country such as Guatemala during these days was perfect to analyse how the typical Andalusian devotion and abnegation were taken into colonial America.

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Todo preparado en Panajachel.

Nuestro primer encuentro con el fenómeno de las procesiones se produjo en San Cristóbal de las Casas, todavía cuando nos encontrábamos en México. Estaba pintando una estantería (parte de mis trabajos remunerados con una buena cama y un rico desayuno) cuando escuché una pequeña ‘banda’ de música pasar por delante de la puerta. El desfile estaba formado por dos camiones de tipo ‘picop’ que portaban una imagen de Jesucristo sentado cada uno, además de dos hombres cuya función era velar por la seguridad de la figura correspondiente. Este cortejo era seguido de una amalgama de personas realizando diferentes funciones: niños vestidos con gorros, túnicas de colores y máscaras, señoras con velas y/o ramos de flores y la banda de música (que más parecía una charanga).

We first met the procession phenomenon in San Cristóbal de las Casas, when we were still in Mexico. I was painting a shelf (part of my work in exchange of a good bed and a nice breakfast) when I heard a small music band pass by our door. The parade consisted of two pick ups, each carrying an image of Jesus and two actual men whose purpose was to take care of the figure’s safety. They were followed by mixture of people with different roles: children wearing hats, colourful tunics and masks, ladies with candles and/or flowers and a (quite festive) music band.

Quería pararme a analizar la primera figura que he nombrado, lo que en Chiapas conocen como el parachico. Los parachicos son danzantes tradicionales cuyo origen se remonta al siglo XVII. Cuenta la leyenda que en tiempos de la conquista, un día una mujer muy hermosa buscaba una cura para su hijo enfermo pero, tras haber visitado a todo tipo de médicos y curanderos, no conseguía encontrar un remedio “para el chico”. Alguien le dijo que fuera a Chiapas donde seguramente encontraría la cura. La mujer y su hjo se instalaron en Chiapa de Corzo, cerca del Cañón del Sumidero, donde bañaba a su hijo a diario. El agua pura del Cañón curó al hijo y a mujer, de la felicidad que tenía, donó al pueblo víveres, cereales, ganado, además de construir hospitales y colegios. Se dice que como agradecimiento los chiapanecos se pusieron a bailar disfrazados y pintados para parecer blancos, como la madre del pequeño, intentando que éste no se asustara.

I would like to talk about the children in disguise I’ve talked about, a figure known in Chiapas as ‘parachico’. Parachicos are traditional dancers whose origin goes back to the 17th century. There is a legend telling that, once upon a time in times of the Conquista, a beautiful woman looked for a cure for her sick son but, after visiting all kind of doctors and healers, she was not able to find a medicine “para el chico” (“for the boy”). Someone told her to go to Chiapas, where she would surely find a cure. She and her son moved to Chiapa de Corzo, near to el Cañón del Sumidero, where she gave her son daily baths. The pure water in el Cañón cured the kid, and the woman was so glad that she gave the villagers all kind of vegetables, cereal and animals, in addition of founding hospitals and schools. To show their gratitude, the Chiapans started dancing in disguise and with white paint on their faces to look like the kid’s mum to avoid scaring him.

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Mujeres y niños elaborando palmas de diversas formas (Comitán).

También en San Cristóbal, cuando nos dirigíamos hacia el punto desde el que queríamos pedir ride, vimos el desfile procesional que se realiza el Domingo de Ramos, emulando la entrada de Jesús en Jerusalén. Lo más curioso de esta tradición es que, al contrario de cómo se hace en Andalucía, con ramas de olivo, aquí se utilizan unas cruces hechas con hojas de palma. Tras la procesión los creyentes llevan las palmas a sus hogares y las colocan detrás de la puerta para proteger su casa. Esas mismas hojas al año siguiente son quemadas para el Miércoles de ceniza. Es muy recurrente ver a mujeres y hombres indígenas elaborando estos en las calles para venderlos, algo que vimos sobre todo en Comitán de Domínguez.

It was also in San Cristóbal, as we were heading to a good place to hitchhike, that we saw the typical Palm Sunday procession, commemorating Jesus’ entry in Jerusalem. What caught my attention was that, instead of using olive tree branches, as they do in Andalusia, they carry crosses made of palm leaves. After the parade, the faithful bring the palm home and put them behind the door to protect their houses. After a year, they burn the leaves during Ash Wednesday. It is normal to see indigenous women and men elaborating those on the streets to sell them, as we saw in Comitán de Domínguez.

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Alfombra elaborada con serrín, frutas y hortalizas (Huehuetenango).

Al llegar a Guatemala nuestro primer destino fue Huehuetenango, más conocido como Huehue. Allí nos encontramos con una ciudad decorada con telas moradas, el color universal de la Semana Santa Católica, pero sin señales de procesiones ni nada por el estilo. Hablando con gente local nos comentaban que aquel día (Miércoles Santo) habría concierto de Marimba en el parque Central, y que no sería hasta mañana cuando pudiésemos disfrutar de una procesión, pero no como nos la imaginábamos. En Huehue es tradición llevar a cabo una representación en vivo de la Pasión de Cristo. Como el tiempo corría en nuestra contra decidimos dejar para otra ocasión aquella Pasión teatralizada y dirigirnos a Quetzaltenango, allí veríamos, por fin, nuestra primera procesión en condiciones.

Once across the Guatemalan border, our first destination was Huehuetenango (Huehue). We found ourselves in a city that was covered with purple cloth, the universal colour for the Catholic Holy Week, but with no sign of processions. When we talked to locals, they told us that there was going to be a Marimba concert that day (Holy Wednesday) on the Central Square, and a procession would not take place until the next day. However, it would not be as we imagined – the tradition in Huehue is to perform a live representation of the Passion of Christ. Time was running against us, so we decided to leave the show for the next time and head to Quetzaltenango (Xela), where we would finally see an actual procession. 

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Procesión por las calles de Xela.

Xela es una ciudad preciosa. Si bien es cierto que parece muy europea, eso no le roba el encanto Centroamericano, que le da un toque mágico. De su magnífica catedral salió una de las procesiones de las que pudimos disfrutar aquel día, se trataba de un Nazareno portando la cruz, seguido de la Virgen de la Soledad. Lo que más me sorprendió fue que el desfile estaba compuesto de dos partes muy diferenciadas. Por un lado los hombres, de traje y corbata, caminaban delante del Jesús turnándose para llevarlo en sus hombros. Detrás salieron las mujeres, con trajes de corte tradicionales, que hacían flotar a la virgen entre colores. Cada uno de los pasos con su respectiva banda de música.

Xela is a beautiful town. Although its quite European appearance, there is a kind of Mesoamerican charm to it that adds a magic touch. From its magnificent cathedral went one of the processions we would enjoy that day: a figure Jesus carrying his cross, followed by one of Our Lady of Solitude. What surprised me the most was the fact that the parade consisted of two very differentiated parts. On one side the men, all suited up, walked in front of Christ taking turns to carry it. After them came the women,  wearing their elegant traditional ‘cortes’, making the virgin float in colours. Each one of the parades had its own music band.

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Mujeres llevando a la virgen en Xela.

Fue también en Quetzaltenango donde observamos algo que, de nuevo, nos resultó curiosísimo. Y es que, bajando por una de las calles principales, surgió una procesión de niños que portaban pequeñas imágenes. Los niños una de Jesús Nazareno, y las niñas una Virgen de los Dolores. Su tiempo de recorrido era de seis horas y salieron de la bonita iglesia de San Nicolás.

It was also in Quetzaltenango we saw something we found quite funny: going down one of the main streets, we bumped into a childrens’ procession, carrying smaller figures. The boys were carrying a figure of Christ and the girls, our Lady of Sorrows. They would go around for six hours after departing from the church of San Nicolás.

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Experiencia.

En Panajachel, pueblo al que llegamos de casualidad, quedan reminiscencias de su pasado auténtico, maya y colonial (otro tipo de neocolonialismo que bautizamos como “pihippismo destructor” ha acabado con la zona). La iglesia de San Francisco es espléndida, su portada está intacta y muchos indígenas sentados a su vera crean un ambiente muy especial. Todo ello acompañado, no sólo por alfombras, sino por todo un aparato decorativo cuya base eran los embellecimientos frutales y vegetales. La procesión que tuvimos el gusto de ver era parecida a la del día anterior en Xela, mismo modus operandi.

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Heroínas.

It was a coincidence that we got to Panajachel but there we were able to enjoy the few reminiscences of its authentic Mayan and colonial past under the “destruction” of a new kind of colonialism, white “hippies” that have settled there. San Francisco Church is marvelous, its gate has remained intact and there are many indigenous people sitting around it creating quite a special atmosphere. What we found around it was more than just carpets: they had decorated everything with fruits and vegetables. The procession we saw there was similar to the one in Xela.

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Lástima que no tengo fotos de las pestañas.

Y qué contaros de Antigua… Tras una entrada triunfal de pie en una picop, nos bajamos y allí salimos dispuestos a comernos la ciudad. Podríamos hablar de los pasos, cuán antiguos son y la serenidad que desprenden pero, si hay algo en lo que Antigua supera a sus hermanas guatemaltecas es en el arte de elaborar alfombras. En algunas partes de España e Hispanoamérica es habitual realizar estas alfombras, aunque es en Guatemala donde la tradición está más arraigada y los diseños son más espectaculares. Esta expresión que mezcla arte y fe tiene su origen allá por el siglo XIV, evolucionando de otra que consistía en sembrar el camino de las procesiones follajes, romero, flores amarillas, azules y pétalos de flores (rosas y claveles especialmente). Las alfombras están elaboradas con flores, arena y aserrín teñido, aunque también podemos encontrar desde frutas y vegetales a espigas de maíz o velas. También fue en Antigua donde tuvimos ocasión de catar las corbatas, típicas de Semana Santa.

What should I say about Antigua… After a triumphal entry standing on a pickup, we got down and went ahead to make the most out of the town. We could talk about the processions, how old and how serene they are, but what makes Antigua really special in comparison to other Guatemalan towns is the art of making alfombras (carpets made out of sawdust, sand and other materials). In some parts of Spain and Latin America it’s normal to make these carpets, but in Guatemala this tradition is especially rooted and its designs are therefore more spectacular. That expression that mixes art and faith has its origins around the 14th Century, as an evolution from another custom which consisted in covering the path of the parade with leaves, rosemary, green and blue flowers and petals of rose and carnation. The carpets are made of flowers, sand and dyed sawdust, but we can also find fruits, vegetables, candles or corn ears. It was also in Antigua we had the chance to eat corbatas (ties), traditional Easter food.

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Corbata hecha de harina de trigo y aceite.

En definitiva, la Semana Santa en esta parte del mundo ha sido capaz de sobrevivir, mezclarse y evolucionar hasta crear una tradición bien arraigada. Además de las expresiones de pasión, arte o devoción, acá la Semana Santa tiene una parte oscura. Al parecer, para participar en una procesión has de pagar grandes cantidades de dinero (sobre todo en Antigua). Según por donde pase y por cuánto tiempo lleves el paso, pagarás más o menos. La Semana Santa se ha convertido, según palabras de guatemaltecos, en una manera de mostrarse, de pretender, de aparentar. Una forma más que tiene la oligarquía de demostrar su poderío, su capital y lo justos y bienaventurados que son. Así, encontramos en procesiones adolescentes y jóvenes con el móvil, hablando entre ellos, comiendo… ¿Dónde quedó la penitencia, la reflexión y la esencia de esta semana tan “importante” para los cristianos?

To sum up, Holy Week in this part of the world has been able to survive and evolve to create quite a rooted tradition. Besides the expressions of art, passion or devotion, Easter has a dark side here. Apparently, to take part in a procession, one has to pay a large sum of money (especially in Antigua). One pays more or less money depending on the time of carrying or the place the procession goes through. Holy Week has become, according to Guatemalan people, a way of showing off, just one more way for the oligarchy to demonstrate its power, capital and how fair and blessed they are. That is why we can find teenage and young guys who take part in the procession but spend the whole time looking at their phones, talking to one another, eating… Where did the penance, the reflection, the essence of such an “important” week for the Christians go?

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Me gustaría poder decir que fue más fácil reflexionar en el Lago Atitlán, pero es un hervidero de turistas.

Our Magical Mexican Day

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El apogeo de nuestro día maravilloso fue durante estos momentos compartidos con los niños.

It started just like every other day in Tulum. Waking up, getting dressed, having breakfast, talking to people. The only difference was us packing our bags, as we knew we had to keep heading south if we wanted to get to Guatemala in time. Our plan was to arrive at Chetumal, by the border, where we would be able to get a bus that would take us across Belize and to Flores, the biggest city in northern Guatemala. We had checked the times and the rates of the buses from Tulum, which weren’t cheap, so a quick look to the road (which was perfect for hitchhiking) made me forget all that I have promised my mum and start writing CHETUMAL in big letters on a cardboard.

Empezó como cualquier otro día en Tulum: despertarse, vestirse, desayunar, hablar con gente… La única diferencia fue preparar las mochilas sabiendo que, si queríamos llegar a Guatemala a tiempo, teníamos que seguir en dirección sur. El plan era plantarnos en Chetumal, ciudad fronteriza en la cual se puede tomar el bus que, atravesando Belice, nos llevaría a Flores, la ciudad más grande del norte de Guatemala. Los precios de los buses que unen Tulum con Chetumal y la carretera más perfecta del mundo para hacer auto-stop fueron factores determinantes en nuestra decisión (mare, aquest és un bon moment per saltar-te un parell de paràgrafs!) de intentar llegar a dedo.  

No more than 15 minutes later a car stopped for us. The driver, a 20 something year old guy called Jonathan, was driving to Bacalar with his girlfriend and his sister to spend the weekend relaxing by the laguna. They were glad to share their knowledge about their country so they replied extensively to all of our endless questions and recommended us places (two of them came from Ciudad de Mexico and told us about the mountains around there, for example), food (apparently Samu had to taste some Pastor) and some alternative Mexican music. In the meantime, though, the car started vibrating and we had to stop to check out what was going on. The air of the wheels had dilated because of the heat so the wheel needed to be changed. And there we were, in the middle of nowhere, jungle at either side of the road, just us and three Mexicans, all of us working to get the job done.

No llevábamos ni un cuarto de hora esperando cuando Jonatan, un chico de veintitantos que iba a pasar el finde en Bacalar con su novia y su hermana, paró el coche para llevarnos. Los tres parecían contentos de hablarnos sobre su país, así que nos recomendaron sitios alrededor de la Ciudad de México, comida (dijeron que Samu tenía que probar los tacos de pastor, lo cual hizo) e incluso música indie mexicana. Mientras hablábamos, el vehículo empezó a vibrar. Al pararnos en un lado de la carretera descubrimos que el aire de los neumáticos se había dilatado tanto que había que cambiar la rueda. Y ahí estábamos: en medio de la nada, jungla en los dos lados de la carretera, nosotros dos y tres mexicanos trabajando juntos para completar el trabajo.

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Cambiando la rueda del coche.

After we changed the wheel we got nice and smooth to Bacalar. As they stopped to let us out of the car, Samu and I made the decision of actually going into the town and exploring it for a bit instead of going on to Chetumal. They told us it was a good idea and dropped us off downtown, where we exchanged hugs and e-mails.

Cambiada la rueda llegamos a Bacalar sin problemas. Pararon para dejarnos salir del coche y continuar a Chetumal, pero Samu y yo decidimos explorar Bacalar en vez de seguir directos. Ellos nos dijeron que era una buena idea y nos soltaron en el centro después de  intercambiar e-mails y abrazos.

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Primera vista de la laguna de Bacalar.

Once they left, we could see the fort from the outside (you have to pay to get in, and it didn’t look that interesting) and then we went to grab some lunch. We got into the first antojitos place we found and asked for the first things we saw on the menu that we hadn’t had yet. Samu got his enchiladas and I had my non vegetarian chilaquiles, which tasted amazing even after Samu ate all of the chicken in my plate. The “restaurant” was quite authentic: there was an old lady taking a nap in a chair by the tables, some clothes hanging in a corner, faded pictures of Virgin Mary by the door and more people in the kitchen than clients.

Cuando se fueron dimos la vuelta al fuerte (no entramos porque parecía pequeñito y valía dinero) y nos fuimos a comer. Entramos en el primer bar de antojitos que encontramos y pedimos las únicas cosas que vimos en la carta que aun no habíamos catado. A Samu le encantaron sus enchiladas y mis chilaquiles omnívoros sabían genial incluso después de darle a Samu todo el pollo de mi plato. El restaurante era bien auténtico: había una señora durmiendo en un sillón junto a las mesas, ropa tendida en un rincón, imágenes descoloridas de la Virgen encima de la puerta y más gente en la cocina que clientes.

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Una de las casas del pueblo.

As the waiter was taking our empty dishes, we asked him where could we go bathing in the lake. He told us one can’t bathe for free, but there are balnearios (this word means “spa” to us, but we don’t think it means the same there) where you can go into the lake for 10 pesos (around $0.5). We headed that way, debating whether we should go for a swim or not. As we were walking by the lake, a young guy asked us if we wanted to go on a tour by boat. We smiled and declined politely and he must have liked us because he said “you know, you can go to bathe in the pier there, it’s free”. We hesitated, but the closer we got to the water, the more beautiful the lake looked. When we got to the end, we had no choice but to drop our backpacks and jump in.

Antes de irnos le preguntamos al camarero dónde bañarnos y nos dijo que la única manera era ir al balneario municipal, que costaba 10 pesos (menos de 0,5€). Caminábamos por la orilla del lago debatiendo si ir al balneario o no cuando un chico nos ofreció un tour en barco. Le dijimos que no con una sonrisa y él nos vio las intenciones porque nos dijo: “saben, en este muelle se pueden bañar sin pagar”. Dudamos, pero a medida que nos adentrábamos en el muelle, el lago nos parecía más apetecible, así que dejamos las mochilas allí mismo y nos metimos de cabeza al agua.

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Samu saltando. (Realizaremos un gif en el futuro cuando nuestras herramientas de trabajo no sean el paint y Windows 95).

We swam for a while and then, as we were getting dry in the sun, two little kids appeared out of nowhere. One of them talked loudly and run around; the other one didn’t say a word and seemed to keep hiding in the boats. The talkative one jumped into the water and then, as he went out, he asked us many questions – who we are, where we come from, whether we have always spoken Spanish or we had learnt it (after that came the realisation: “Oh! People speak Spanish in Spain!”) and even how expensive our flight from Europe was. He also told us about himself and his family, and let us know he wanted to be a Marine when he grew up, and the way he had his life all planned out was very endearing. I asked him what his favourite place was and he told me about el Cenote Negro (black cenote), aka Cenote de la Bruja (Cenote of the Witch). He told us there used to be a witch there that could become a crocodile at will… “but don’t worry, she was killed some time ago”, he assured me.

Nadamos un poco y luego, mientras dejábamos que el sol nos secara, dos chiquillos aparecieron de la nada. Uno de ellos hablaba por los codos y se movía sin parar, el otro no abrió la boca y parecía esconderse en las barcas. El extrovertido se tiró al agua y al salir empezó a preguntarnos cosas: que quiénes éramos, de dónde veníamos, que cuándo aprendimos a hablar español e incluso cuánto dinero nos había costado llegar desde Europa. Él también nos contó cositas sobre él y su familia, por ejemplo dónde trabajan sus padres o que su sueño era unirse a la marina cuando fuera mayor. Le pregunté cuál era su lugar favorito y dijo que el Cenote de la Bruja, donde había vivido una bruja que se convertía en cocodrilo… “pero no se preocupe, ya la mataron”, dijo.

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Aquí está nuestro amigo señalando en qué lugar se encontraba el cenote de la bruja.

A man appeared at the other side of the pier and called the two kids so they ran away and left us smiling and wondering about their future. But we weren’t alone long: first, a German guy swam by and started talking to us about how wonderful his hostel was (I don’t even think they paid him for that), and then went eating with more German people when they called him from the shore.

Alguien llamó a los chicos desde tierra firme y se fueron corriendo, dejándonos con una sonrisa en los labios. En cuanto desaparecieron, un alemán que nadaba por allí se acercó a nosotros para hablarnos de lo maravilloso que era su albergue e irse a comer con más alemanes cuando lo llamaron desde la orilla.

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Más casitas de Bacalar.

After that, a man came with the intention of jumping off the springboard but just stood by us and listened to Samu speak for like two seconds before asking where he was from. He turned out to come from pretty much the same place and had recognised the accent! This was funny enough, but we still didn’t know how interesting his life was: he had lived in Canada for a few years but he’d just decided to go travelling and go all the way from Alaska to Argentina, but he had loved Mexico so much he’d been there for two months already. He could give us advice on what to visit in Mexico, which we will follow when we come back!

Después de un rato bañándonos y descansando, llegó un hombre que parecía que iba a usar el trampolín pero se paró y se quedó escuchando la forma de hablar de Samu. Le llevó menos de dos segundos reconocer su acento de Madrid. Además de esta casualidad, resultó que su vida era muy interesante: había vivido en Canadá unos años y luego había decidido empezar un viaje desde Alaska a Argentina, pero México le había gustado tanto que ya llevaba dos meses allí.

He was also planning to go to Guatemala from Chetumal, so we could share some information and help each other. As we were doing that, the pier was getting full with people, and there was a Mexican family playing around and joking right next to us. We just smiled at them and kept talking but after a while the mum came to me and asked me if her daughter could take a picture with me. Apparently, there weren’t many white people where she came from… So I posed for one picture with her and then we took many more, with more and more people each time. They were all very nice and kind and told us about their state, Chiapas. But we had to leave, so we said goodbye and they wished us a good trip and good luck.

Como también quería llegar a Guatemala desde Chetumal, pudimos compartir información. Mientras tanto el muelle se iba llenando de gente. Una familia mexicana bromeaba a nuestro ladito cuando la madre se acercó a preguntarme si me podía tomar una foto con su hija, ya que no había gente blanca en su pueblo. Me puse en la foto y acabamos tomando muchas, cada vez con más gente. Eran muy simpáticos, pero nos teníamos que ir…

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Fotos con la niña mexicana de cuyo nombre no podemos, pero queremos, acordarnos y David.

It was getting really late and we still had to get to Chetumal, more than 40 km away from Bacalar, so we got dressed and went to find the main road. We got the sign and our thumbs up and we didn’t have to wait long before two construction workers (I think?) stopped and let us jump at the back of their pickup. They weren’t going all the way to Chetumal but they could drop us off 10 minutes away. I just jumped in and Samu had to follow me despite his reservations. I loved every second of it, we were listening to music with the wind going through our hair.

Se hacía tarde y aún teníamos que llegar a Chetumal, que está a más de 40 kilómetros de Bacalar, así que nos vestimos y alzamos el cartón y los pulgares otra vez. Al rato dos obreros (creo) nos dejaron subir a la parte de atrás de su camioneta. No iban a llegar a Chetumal pero podían dejarnos cerca. Samu tenía sus reservas pero como yo me había metido de un salto tuvo que seguirme. Fue de esos momentos de película, ir escuchando música mientras nos despeinaba el viento.

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They stopped at a crossroad and we just hopped out and said thank you and stood by the road for the third time that day. It was getting a bit late, the sun was about to set and we were in a tiny village in what felt like the middle of nowhere, but a girl about our age let us in her car. She was studying to be a cook and had spent some months in Marbella, so she was happy to speak about Andalusia and to recommend yummy Mexican food to us. She told us not to miss the panuchos, marquesitas and machacados, so we just wrote everything down and decided we’d have one of those for dinner.

Nos dejaron en un cruce y se fueron en otra dirección. Se hacía tarde, el sol se iba a poner pronto y estábamos en una aldea diminuta que parecía estar en medio de la nada. Creo que pasamos alrededor de un minuto con el dedo levanto cuando una chica de nuestra edad nos dejó entrar en su carro. Nos contó que había estudiado gastronomía en Marbella, hablamos sobre Andalucía y nos recomendó comida mexicana como los panuchos, las marquesitas y los machacados.

As we got to Chetumal she told us she’d drive us to our accommodation, but she didn’t know where it was, so when she stopped for gas she asked the man that was filling up her tank if he knew. He didn’t, so he asked all the other workers, which started a huge and very loud debate on where the hotel was that involved the girl and all the workers and clients of the gas station. None of them knew for sure, so they were all shouting different directions to the by now very confused girl.

Al llegar a Chetumal quería dejarnos en el hotel, pero no sabía dónde estaba así que  se lo preguntó a los trabajadores de la gasolinera donde paramos a llenar el depósito. Como nadie estaba seguro todos los trabajadores y clientes de la gasolinera empezaron a gritar nombres de calles y a darle indicaciones a nuestra conductora que, al igual que nosotros, ya no entendía nada.

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Los Chetungeles (O cómo nos recordaron las calles de Chetumal a EEUU).

We did get there in the end, with a little help from our smartphone. The hotel was okay (a private room there was cheaper than two beds in a hostel dorm, so we weren’t expecting for it to be five stars), we checked in and left our bags and went exploring. It was Saturday night, so the city was full of life. There was a fun fair and many, many people on the streets. Right at the boulevard we found everything we were looking for, so we could get a marquesita and then a machacado. Delicious.

Al final lo conseguimos gracias a google maps y nuestra querida conductora y sus ganas de devolver, de alguna manera, toda la amabilidad que había recibido durante su estancia en España. El hotel no estaba mal, teniendo en cuenta que una habitación doble costaba menos que dos camas en un albergue… Dejamos las mochilas y nos fuimos a explorar. Era sábado por la noche y la ciudad rebosaba vida, había una feria y mucha gente en las calles. En el boulevard, al lado del mar, encontramos lo que la chica nos había recomendado y pudimos catar una marquesita y un maravilloso machacado.

Heading back to our hotel, we realised we didn’t have any purified water. We looked for a corner shop but they were all closed, and when we tried the supermarket we found out there was no way whatsoever of buying less than 8 litres of water. We just decided we’d be okay for the night (despite the abundance of condensed milk we had had, which was now making us thirsty) when I remembered there was a tiny street restaurant just around the corner and went there.

Cuando regresábamos al hotel nos dimos cuenta de que no teníamos agua pura. Todas las tiendas estaban cerradas, así que nos íbamos haciendo a la idea de que pasaríamos la noche sin beber a pesar de toda la leche condensada que habíamos tomado, la cual nos hacía sentir cada vez más sedientos. Entonces recordé que había un pequeño restaurante en la esquina y decidimos probar suerte.

It looked closed but one table was full of people so I walked in, and the boss got up and kindly asked me what we needed. I told him we were looking for water, and he said that he didn’t have any, but a second later he asked me if what I wanted was mineral water and I said yes (because hey, it’s better than nothing), so he got two tiny glass bottles out of the fridge. I thought “oh well, this is going to be expensive…” as I asked him for the price, and he smiled and said “oh, no, just have them!”.

Parecía cerrado pero había una mesa llena de gente así que entré. El jefe se levantó para preguntarme qué queríamos y le dije que necesitábamos agua. Él dijo que no tenían agua pura y, mientras daba media vuelta para irme, me preguntó si queríamos ‘agua mineral’ (con gas). Le dije que sí (porque es mejor que nada) y sacó dos diminutas botellas de cristal de la nevera. Pensando ‘eso va a salir caro…’ le pregunté el precio y él dijo ‘oh, no se preocupen, ¡quédenselas!’

We thanked him and went back to the hotel thinking about all the people we had met and especially of all the people who had helped us, who went out of their way and contributed to make our day perfect. And about how we hoped that we had made their day just a bit better or, at least, more special!

Le dimos las gracias y nos fuimos al hotel pensando en toda las personas que habíamos conocido, especialmente aquellas que nos habían ayudado, que habían contribuído en hacer nuestro día aún más perfecto… y esperando haber hecho su día un poquitín mejor o, por lo menos, más especial.

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No dijo ni una palabra pero lo decía todo con la mirada.