Wonderful Waterfalls in Chiapas II: Agua Azul

We knew that it would be impossible for us to visit Agua Azul (“blue water”) before leaving Palenque, because they were too far out of the city and we were running out of time. We said good bye to Ale and headed to the petrol station, where a very special boy we’d met the day before had told us it’d be easy for us to hitchhike.

Ya habíamos asumido que no podríamos ir a Agua Azul. Que dejaríamos Palenque atrás y también la posibilidad de visitar esas famosas cascadas, ya que estaban muy lejos y no nos quedaban días. Nos despedimos de Ale y nos dirigimos a la gasolinera, donde un chico muy especial al que habíamos conocido el día anterior nos había dicho que sería fácil pedir ride.

In that moment I discovered the aquí nomasito (“just right there”) curse. I talked to every single driver that stopped there and they would all reply the same thing: “aw, I wish I could help you but I’m staying just right there”, “I’ll just head round the corner”. Even the boys who worked at the gas station helped me ask people but still no way. They all headed “just right there” until I knocked on a tinted glass and I asked a guy who didn’t look like he trusted me at all. He said he had to talk about it with his girlfriend but in the end they went for it and let us in their new car.

Ahí fue cuando descubrí la maldición del “aquí nomasito”. Iba hablando con todos los conductores y todos respondían lo mismo: “ay, qué pena, aquí nomasito voy”. Los chicos que trabajaban en la gasolinera me preguntaron dónde iba y por qué, e incluso me ayudaron a preguntar pero no había manera. “Aquí nomasito” se quedaban todos hasta que un cristal tintado se bajó y le pregunté a un chico con cara de desconfiado. Me dijo que lo tenía que consultar con su pareja pero al final se lanzaron a la aventura y subieron a un par de desconocidos a su carro nuevo.

Chiapas (388)
¿Serán estas las famosas cascadas de Agua Azul? / Are these the famous Agua Azul waterfalls?

Once inside we started talking with Leo and Adriana. They had been on a trip and were driving home with some great news: they had just found out they were expecting a baby. Their happiness and excitement spread out to us, and the four of us stayed over the moon for the whole day. They told us they were Mayans and they spoke Chol. Being bilingual helped them both in their jobs (he was a lawyer and she was a nurse) because, especially in rural zones, many people can’t speak Spanish.

Sentados cómodamente dentro del carro empezamos a hablar con Leo y Adriana. Habían estado de viaje y volvían a casa con noticias: esa misma mañana se habían enterado de que esperaban un niño. Su alegría y emoción se contagiaban, y eso marcó el ambiente que nos seguiría durante todo el día. También nos contaron que eran mayas Chol, él abogado y ella enfermera, y que el hecho de ser bilingües les ayudaba mucho en su trabajo ya que, sobre todo en zonas rurales, hay personas que no hablan castellano.

Chiapas (403)
Atravesando Chiapas / Through Chiapas

The landscape was moving around us but we were too much into the conversation to realise. The road was getting high and winding. We had been in the car for two hours when we stopped at a house by the road and Leo bought us an ear of corn and a cup of atole (water boiled with corn, rice or weat flour). The cooks, two women who had had plenty of children, started giving advice to Adri in Chol, while Samu and I enjoyed the friendliness and the sound of the conversation, unable to understand a single word.

El paisaje se movía a nuestro alrededor pero estábamos tan inmersos en la conversación que ni nos dábamos cuenta. La carretera se fue volviendo cada vez más sinuosa y elevada. Ya llevábamos casi dos horas cuando nos paramos en una casita al lado de la carretera y Leo nos invitó a un delicioso elotito de maíz (llaman elote a las mazorcas jóvenes, cuando son demasiado tiernas para molerlas y hacer masa para las tortillas) y a un vaso de atole (un líquido espeso hecho de agua y harina de maíz, arroz o trigo). Las vendedoras, que ya habían tenido muchos hijos, se arrancaron a hablar en chol, dándole consejos a Adri sobre el embarazo. Samu y yo disfrutamos del sonido y la simpatía del discurso, aún siendo incapaces de entender ni una palabra.

Chiapas (372)
Untando un poquito de mayonesa a los elotes. El atole en botella espesito y fresco / Getting mayonnaise on the corn; the fresh atole in the bottles

Back in the car, Leo and Adri “confessed” they’d like to stop for a bit at Agua Azul and asked us if we’d mind to stay with them and bathe together. We could barely believe it! We started laughing and said we’d love that. Then they explained that, because they grew up in the region, they could get it for free. “Would you mind hiding so we don’t have to stop the car for you to pay?”, they asked. And so we did. We covered ourselves with a giant basket and some blankets and we heard the guard let us in.

Seguimos nuestro camino con la tripa llena y fue allí cuando Leo y Adri nos “confesaron” que, de camino, les gustaría pasar por las cascadas de Agua Azul y nos preguntaron preocupados si no nos molestaría hacer un pequeño alto en el camino para bañarnos allí. Miré a Samu con incredulidad y nos echamos a reír, diciendo que nos encantaría. Entonces nos contaron que, como ellos crecieron en la aldea donde están las cascadas, tenían entrada gratuita. “¿Por qué no os agacháis y así no tenemos ni que parar el carro para que paguéis?”, preguntó Leo. Dicho y hecho, cubiertos por un cesto gigante y unas mantas escuchamos como el guarda les pedía identificación y dejaba pasar el carro.

Chiapas (379)
Autorretrato con nuestros amigos / Selfie with our friends

We were still laughing when we parked the car and took some pictures at the most touristy place. Then we got back in the car and got to a more quiet part of the river, were we could bathe and swim and we ate on the rocks watching the water rapidly flow. The colour was unbelievable, the temperature was perfect, the atmosphere was just like a tiny village. No tourists, just a couple of families washing clothes and taking baths with the children playing around. Way better than we had imagined.

Aún entre risas, tomamos un par de fotos en el sitio más turístico y luego enfilamos un caminito que nos llevó a una parte un poco más elevada y mucho más tranquila. Allí nos bañamos durante un buen rato evitando que nos llevara la fuerte corriente, y comimos en las rocas viendo el agua bajar a toda velocidad. El color era increíble, la temperatura perfecta y el ambiente parecido al de una aldea. Nada de turistas, sólo un par de familias bañándose y lavando ropa con pequeñines jugando. Mucho mejor de lo que habíamos imaginado.

Chiapas (386)
¡Llegamos! / We got there!

There was a teeny tiny problem: we were supposed to be in San Cristóbal before midday and it was around three p.m. when we left Agua Azul, which is around a quarter of the way. We could not warn anyone, so we just tried to forget about it and focused on the landscape, which was now awesome. From the high mountains we could see valleys, rivers and hills. Indigenous women wearing beautiful traditional clothes would walk across our way all the time and we were in awe. It was marvelous.

Había sólo un pequeño problema: nos esperaban en San Cristóbal por la mañana y ya eran las tres de la tarde cuando salíamos de Agua Azul, que está a tan solo un cuarto del camino. Ante la imposibilidad de avisar a nadie, decidimos dejar este hecho de lado y dedicarnos a disfrutar del paisaje, que se había vuelto impresionante con la altura. A vista de pájaro veíamos valles, ríos y montañas. En nuestro camino se cruzaban mujeres indígenas andando por la carretera, ataviadas con preciosos cortes y huipiles. Era maravilloso.

Chiapas (400)
La sublimidad del paisaje era más que palpable / The landscape was incredible

We finally got to Ocosingo (the one town between Palenque and San Cristóbal) at five in the afternoon and Leo left us at the bus station, where we were informed of three facts: one, the usual road was blocked to we would have to divert and we’d take much longer; two, it would cost a hundred pesos (five euro) to get to San Cristóbal; three, the colectivo would not leave Ocosingo until it was full (there were like three people there). A woman complained by saying it would get dark soon and there assaults on these roads at night time, so we decided to pay one more euro and take a collective taxi.

Finalmente llegamos a Ocosingo (el único pueblo grande entre Palenque y San Cristóbal) a las cinco de la tarde y Leo nos dejó en la estación de autobuses, dónde nos informaron de tres cosas: uno, que la carretera estaba bloqueada y por lo tanto había que desviarse y el colectivo tardaría mucho más; dos, que costaba cien pesos (cinco euros) llegar a San Cristóbal; tres, que el colectivo no se iría hasta que estuviera lleno (en ese momento no había más que una familia). Una mujer se quejó diciendo que en seguida se haría de noche y que había asaltos en esa carretera así que decidimos, por un euro más cada uno, tomar un “taxi” colectivo.

Chiapas (392)
Para no ser la zona turística está bastante bien ¿no? / This was not the touristy part. Not bad!

And this is how we got to spend almost four hours squeezed in a car (shared with two more guys plus the driver), listening to cheesy rancheras and being cold while going through one of the worst roads I’ve ever seen (at some point, one side of the road had collapsed entirely and no one seemed to care about it at all. Moreover, Chiapas is the Mexican state with the most speed bumps. AWFUL), everything was pitch dark and we were permanently afraid of being assaulted.

Y así fue como pasamos casi cuatro horas apretados en la parte de atrás de un carro (compartido con dos otros chicos más el conductor), escuchando rancheras a todo volumen y pasando frío mientras nos movíamos por las peores carreteras que he visto (al lado de un acantilado se había derrumbado un carril entero de la carretera y no había nada que lo advirtiera o señalara. Además, Chiapas es famosa por ser el estado mexicano con mayor número de badenes), todo esto a negra noche y sospesando en todo momento la posibilidad de ser asaltados.

DSC_0048
Mereció totalmente la pena / It was definitely worth it

When we tell it like that it sounds awful, but it really was an adventure. When we got to San Cristóbal, freezing cold and exhausted, we were still head over heels with what happened during the day. And we still didn’t know what lay ahead!

Dicho así suena un poco mal, pero la verdad es que fue una aventura. Cuando llegamos a San Cristóbal, congelados y exhaustos, todavía nos duraba la felicidad que se había ido cargando a lo largo del día. ¡Y la que nos esperaba!

Wonderful Waterfalls in Chiapas I: Roberto Barrios

Our initial plan was staying in Palenque for a relatively short time, just enough to see the town and the ruins. However, we found out there were at least two waterfalls near Palenque that we could visit. Apparently, the most impressive ones were Agua Azul (“blue water”), but they were quite touristy and very far away, so we decided to take a colectivo to a zapatista village called “Roberto Barrios” as the waterfalls there were supposed to be less crowded and expensive.

Nuestro plan inicial era quedarnos poquito tiempo en Palenque; el suficiente para ver el pueblo, las ruinas y nada más, pero descubrimos que había por lo menos dos cascadas en los alrededores y no queríamos perdérnoslas. Oímos por ahí que las de Agua Azul eran las más bonitas, aunque también un poco turísticas y bastante alejadas, así que decidimos acercarnos a un pueblo zapatista, Roberto Barrios, ya que nos dijeron que allí estaríamos más tranquilos.

Chiapas (337)

We were, as usual, going around with (almost) no money in our pockets, so we had to look around the whole market to find a cheap colectivo to take us there. We weren’t very lucky until we met two Mexican guys who were travelling with even bigger backpacks than we were and we decided we should try together. And it worked! We squeezed into the back part of a covered pick-up along with our new friends Noé and Misrrain, a kid in a school uniform, two men who carried many liters of soda and loads of bags full of groceries and, when we thought there was no way of letting more people in, a 150 kg man came in and sat down. And he fit.

Como tenemos el mal vicio de viajar con los bolsillos vacíos, recorrimos el mercado de cabo a rabo regateando a cualquier conductor de colectivo sin demasiado éxito, hasta que, por suerte, conocimos a dos veracruceños que viajaban con unas mochilas incluso más grandes que las nuestras y decidimos que la unión hacía la fuerza. Y sí. Nos metimos con calzador en la parte de atrás de una pick-up cubierta con tela junto con nuestros nuevos amigos Noé y Misrrain, un niño con su uniforme de la escuela, unos hombres que cargaban litros y litros de soda y cantidad de bolsas de plástico negras repletas de productos del mercado y, cuando ya parecía que no cabía nadie más, llegó otro hombre de unos 150 kilos que aún nos hizo a un lado para sentarse.

Chiapas (325)
Bien apretaditos…

We were ready to go. The wind was going through my hair and I was only barely listening to the conversation Samu was having with Misrrain and Noé. We left Palenque and still picked a couple from Uruguay up. I haven’t yet understood how the driver managed to make the guy fit in the car; the girl was forced to stay with us, standing up the whole way there (I did offer her to sit down on my knees but she surprisingly refused, I don’t know why wouldn’t she want to spend an hour on a complete stranger)

Con el viento en la cara y la conversación que estaban teniendo Samu, Misrrain y Noé en las orejas, me dispuse a disfrutar del viaje. Al salir de Palenque aún recogimos a una pareja de uruguayos. Aún no entiendo cómo el conductor consiguió meter al chico en la cabina; la chica se subió con nosotros y pasó el viaje entero de pie (le ofrecí amablemente que se sentara en mis rodillas pero, por alguna razón, no le hizo gracia sentarse encima de una completa desconocida).

DSC_0014

We could feel that Roberto Barrios was special the moment we were there. I don’t think I have ever been in such a place. As our pick-up was driving down the main road, the villagers kept staring right at us. When it parked, the men took their liters of soda and went away and we got down to meet the waterfalls’ ticket sellers, who informed us we had to pay 20 pesos (one euro) and offered a guide if we paid a bit more.

Se huele que Roberto Barrios es especial en el ambiente. No recuerdo haber estado en ningún sitio similar. Mientras la pick-up recorría la calle principal, los habitantes del pueblo no nos quitaban la vista de encima. En cuanto aparcó, los hombres se despidieron de nosotros y se fueron con sus litros de gaseosa y nos quedamos en manos de los encargados de las cascadas, que nos informaron que teníamos que pagar 20 pesos (un euro) y nos ofrecieron un guía si pagábamos un poquitín más.

Chiapas (368)

We paid the twenty pesos, said no to the guide and went straight to the waterfalls. Three minutes later we got to the river and were convinced it had been a good idea to go there. The canopy of trees was shadowy but nothing could make the water less clear.

Pagamos los 20 pesos, rechazamos el guía y nos fuimos directos a ver las cascadas. No tuvimos que andar más de 200 metros para ver el agua por primera vez y fue allí donde supimos que había merecido la pena. El frondoso bosque daba sombra pero no disimulaba el color del agua.

Chiapas (330)

We followed the path along with the Uruguayans and a man I thought they had paid to be their guide. From time to time, we would find stairs or viewpoints where we could take in the whole beauty of the pools and waterfalls. As we were going down, the man was making sure we wouldn’t stay behind or get another route and I knew: he was not a guide but a guard who would show us where we were allowed to swim.

Seguimos el sendero junto a los uruguayos y un señor al cual yo pensé que ellos habían pagado para que fuera su guía. De vez en cuanto, nos encontrábamos escaleras o miradores desde donde admirar las pozas y cascadas. A medida que íbamos bajando, el señor iba vigilando que no nos quedáramos atrás o nos desviáramos y allí lo vimos claro: no era un guía sino un vigilante que nos enseñaría dónde estaba permitido bañarse.

DSC_0025

Getting to the main pool, we found loads of students from a posh Mexican high school on a day trip who spread around the whole space taking selfies nonstop. Nonetheless, we could enjoy the water loads, exploring the tiny caves formed by time, laughing under the power of the waterfalls and doubting whether to slide down the last waterfall to the lake. The environment was so idyllic not even the loud students managed to break its charm.

Al llegar a la poza principal nos encontramos con un instituto entero de mexicanos pijos que no paraban de tomarse fotos. Aun así fuimos capaces de disfrutar muchísimo del agua, explorando las cuevecitas que el tiempo había formado, riéndonos debajo de la potencia de las cascadas y dudando sobre si tirarnos por el tobogán natural que daba al lago. El entorno era tan idílico que ni los ruidosos adolescentes consiguieron romper su encanto.

DSC_0006

We barely realised time was going by before one of the guards came to warn us that the last colectivo would be leaving in a few minutes. We looked around and saw that most people were gone and we were almost alone. We started making our way up and meeting with our travel mates. Noé, Misrrain, the Uruguayans and us sat down on the same pick-up which brought us there and had such an interesting conversation it went on for more than three hours even after we got to Palenque. We just stood there, in the middle of the central square, to analise Latin America’s political situation and together we dreamt about changing the world.

No nos dimos ni cuenta de que pasaba el tiempo antes de que uno de los vigilantes nos avisara de que el último colectivo saldría en pocos minutos. Estábamos casi solos y fuimos subiendo y encontrándonos con nuestros compañeros de viaje. Noé, Misrrain, los uruguayos y nosotros nos sentamos en la misma pick-up que nos había llevado allí y tuvimos una conversación tan interesante que se extendió más de tres horas incluso después de llegar a Palenque. De pie, en medio de la plaza central, analizamos la situación política de Latinoamérica y soñamos con cambiar el mundo.

17807618_1581735178506728_7321431201715369155_o

 

Palenque, más que un lugar de paso

We already wrote about how our school works: the kids are there for two weeks of intensive studies (that’s what we call a “plan”) and then work at their homes for another two weeks. March had the longest plan, it was 3 weeks long because otherwise Easter would catch the kids at school, so we braced ourselves and enjoyed them loads. It was during that plan that we had lovely Jack with us (who very kindly shared most English lessons with me), that the minister visited us, that we went to the river and that we elected a new Student Council. It was a very nice plan, and once it was over we decided to accept one of our students’ invitation to visit her and her family.

Como ya contamos, nuestra escuela funciona en “planes” de quince días de clases y quince días que los estudiantes pasan trabajando en sus aldeas. El plan de marzo fue el más largo, tres semanas, ya que si no habría coincidido con Semana Santa. Disfrutamos mucho de ese plan: tuvimos como compañero voluntario a nuestro querido Jack, nos visitó el viceministro, fuimos de excursión al río, elegimos a la nueva junta directiva… ¡Fue fantástico! Al terminar, aceptamos la invitación de una alumna y visitamos a su familia.

IMG_20170317_095720813_HDR
The girls dressed me up in the traditional Q’eqchi’ clothes and Jack posed with me ♥ / Las chicas me vistieron con ropa Q’eqchi’ y Jack se tomó una foto conmigo ♥

It was very different to San Marcos, as this family is a bit wealthier (they had electric energy! and a “normal” toilet! and they were saving up to buy a fridge!) and they live in a way bigger village just by the main road. We had loads of fun, visited the circus (which was, to be honest, quite disturbing), ate really well, helped the little ones with their homework and even went to the river. However, we only stayed two nights, because someone was waiting for us in Palenque…

Fue muy diferente a San Marcos, ya que la familia era un poquito más rica (¡tenían energía eléctrica! ¡un váter “normal”! ¡estaban ahorrando para comprar una nevera!) y su aldea era mucho mayor y a la vera de la carretera principal. De todas formas nos divertimos mucho: fuimos al circo (aunque no tenía animales no nos gustó mucho, se nos pusieron los pelos de punta), comimos bien, ayudamos a las patojitas con su tarea y hasta nos fuimos al río… pero cuando llegó el tercer día, tuvimos que partir porque alguien nos estaba esperando en Palenque.

DSC_0655 (2)
Reviewing her ABCs with her mum’s full attention / Revisando el abecedario bajo la mirada atenta de su mamá
DSC_0689
Samu spent an entire afternoon playing marbles with Juanito / Samu pasó la tarde entera jugando a canicas con Juanito
DSC_0844 (2)
Brisia (you can also spot Nury hugging me!) / Brisia y Nury abrazándome por detrás

On the third day, we packed up and started hitchhiking our way up to Mexico. A truck got us to El Chal and told us we could wait for him as he would go further after ten minutes, but as we started walking down the road another woman stopped and carried us all the way to Flores. She was very interesting, a theater director and teacher who run a lot of projects in schools and who had a very progressive view on feminism. I loved her from the start!

Al despertar hicimos la maleta y decidimos intentar pedir jalón hasta México. El conductor del camión que nos llevó a El Chal nos propuso que le esperáramos, que él seguiría su viaje en 10 minutos pero, en cuanto empezamos a andar por la carretera que cruza el pueblo, una señora nos agarró y nos llevó hasta Flores. Era una mujer interesante: directora y profesora de teatro, se encargaba de proyectos artísticos en escuelas y además tenía una visión muy particular del feminismo. ¡Nos encantó hablar con ella!

As she was dropping us at a gas station, she told us it would be a bit hard to get a ride to the border from Flores, but we just asked a pickup driver that was there at the moment and he told us he would drive us almost straight there. Up we went, unaware that it would be more than three hours sitting on the back, with pretty much no food and a very strong sun that, in spite of the sunscreen, would definitely burn us up.

Mientras nos bajábamos de su carro en una estación de servicio a la salida de Flores, nos dijo que costaría un poco llegar a la frontera. Sin embargo, la primera persona a quién le preguntamos nos dijo que nos dejaría CASI allí. Nos subimos a la pickop sin ser conscientes de que pasaríamos tres horas sentados allí bajo el fuerte sol del mediodía que, a pesar de la crema solar, nos iría quemando poco a poco.

Chiapas (142)

Sunburnt and hungry, we made it to the Mexican border, where we realised there would be no cars driving around. Our only chance of getting further into Mexico was an old, creaky bus parked under the sun which would, according to a loud short man, leave in half an hour. We got in and experienced the free sauna that went with the ride, along with the dry and almost desert landscape, and arrived to Tenosique all tired and sweaty.

Cuando llegamos a la frontera, quemados y hambrientos, nos dimos cuenta de que no pasaban carros ni para un lado ni para el otro. La única manera de adentrarnos más en México era un decrépito bus aparcado a pleno sol que, según nos contó a gritos un hombrecito gordinflón, arrancaría a la media hora. Nos subimos para disfrutar de un rato de pura sauna incluida en el precio del billete, así como del paisaje seco y desierto. Unas horas después, sudorosos y cansados, llegamos a Tenosique. 

Chiapas (154)
Camino a la frontera / On our way to the border

We had to walk for more than an hour through Tenosique to get to the bus station, but I was somehow excited to have been in Tabasco so I didn’t mind that much. We paid $60 (around 3 eur) for our ticket to Palenque and enjoyed the sunset from the bus. A few hours later, we were in downtown Palenque eating the most amazing quesadillas ever with Ale, our Couchsurfing host.

Cruzar Tenosique para llegar a la parada de los colectivos nos llevó más de una hora andando, pero la ilusión que me hacía estar en el estado de Tabasco hizo que me importara un poco menos el sol. El billete de bus hacia Palenque costaba unos 3 euros y el viaje duró unas dos horas y media. Al llegar, Ale, a quién habíamos contactado por Couchsurfing, ya nos esperaba para llevarnos a comer las quesadillas más gigantes y ricas que hemos catado.

DSC_1059
Cuando de repente estás en el Libro de la Selva / That moment when you’re in the Jungle Book
DSC_1034
Alba con el Templo del Sol al fondo / Alba and the Temple of the Sun

The ruins are the most important thing about Palenque and we do understand why. They were magnificent. We refused to take a guide and just ventured inside, not knowing what to expect. Once in front of the temples, we learnt about Pakal, one of the most important Mayan kings, and his family. We walked around, got inside a temple to see some humid corridors and empty rooms, climbed up the palace and went through every possible path and enjoyed the museum (along with its air conditioning). The heat was intense and the ruins were quite big but it was definitely worth it.

Lo más importante en Palenque son las ruinas; la razón es fácil de entender una vez se visitan: son magníficas. Decidimos no contratar guía y aventurarnos por nuestra cuenta sin saber qué encontraríamos. Una vez delante de los templos, aprendimos bastante sobre la vida de Pakal, uno de los reyes mayas más importantes. Paseamos y exploramos, nos metimos en un templo para ver los húmedos pasillos y habitaciones vacías, subimos por el palacio, seguimos todos los caminos posibles y disfrutamos del museo (y de su aire acondicionado). El calor era intenso y las ruinas extensas, pero sin duda vale la pena.

DSC_0928 (2)
Templo de la Calavera / Temple of the Skull
DSC_0998 (2)
Pasillos de la zona palaciega / The Palace and its corridors
DSC_0963 (2)
Templo de las Inscripciones / Temple of the Inscriptions

Back to the city, we had some empanadas at a street antojitos place and planned to meet Ale for a drink. As we were crossing the central square, they announced a marimba concert and we got so excited we texted Ale explaining we’d stay there. We couldn’t miss it: marimba is Guatemala’s (and Chiapas’) national instrument but we had never seen someone playing one. It was great to be able to enjoy a whole concert for free!

A nuestro regreso, nos comimos unas empanadas de queso en una paradita en la calle y planeamos encontrarnos con Ale para ir a tomar algo. Sin embargo, cuando llegamos a la plaza central anunciaron un concierto de marimba y nos dieron tantas ganas de escucharlo que le mandamos un mensaje a Ale diciendo que nos quedábamos en la plaza. No podíamos perdérnoslo ya que la marimba es el instrumento nacional de Guatemala (y de Chiapas) pero nunca habíamos visto a alguien tocándola. Nos encantó poder ver un concierto entero gratis de casualidad.

When we met Ale later on, she told us about her job as a lawyer for refugees: there are many people fleeing Central American countries (especially Honduras or El Salvador) because of their violence or poverty and cross Mexico on their way to the United States. Their way of travelling is jumping on cargo trains, which would be already dangerous enough even without the police chasing them and the various bands and narcos who kidnap them, knowing they have no legal protection at all.

Al rato, hablando con Ale, nos contó cuál era su trabajo: es abogada y trabaja en un albergue para refugiados. ¿Refugiados en México? Nos explicó que hay muchas personas huyendo de países centroamericanos como Honduras, El Salvador y Guatemala a causa de la pobreza y de la violencia que les azotan. Se dirigen sobre todo a los Estados Unidos en busca de una vida mejor y pasan por México, dónde viajan saltando encima de trenes de mercaderías. Además del riesgo que conlleva esa forma de viajar, hay otros peligros acechando, como la policia que les persigue o las bandas que les secuestran para traficar con ellos o pedir rescates, sabiendo que no cuentan con ninguna protección.

Chiapas (317)
The main gate to the house / La entrada al albergue

Knowing that, some people (especially pastors and nuns) started to found houses to give those people a place to rest, sleep, eat and clean themselves in the middle of their frantic and stressful life as migrants. Ale worked in one of those houses, helping migrants who would like to stay in Mexico to get a refugee status, especially women fleeing from domestic violence or people (including families) getting away from the bands and maras.

Algunas personas tomaron consciencia de ese hecho y fundaron albergues para dar a los migrantes un lugar dónde descansar, dormir, comer y limpiarse; un oasis en su vida frenética e insegura. En uno de esos albergues se encuentra Ale, que ayuda a conseguir estatus de refugiado a los que quieren quedarse en México. Eso es posible porque la mayoría de ellos y ellas huyen de algún tipo de violencia.

Chiapas (314)
“Our shoes may break but not our dreams”
Chiapas (315)
Las monjitas y su labor evangelizadora / The nuns had, of course, their mission

She said we could go visit her workplace and we didn’t hesitate for a minute. The next morning we had breakfast together and then headed down there. We took a cab (it was a few kilometers away), crossed the rail tracks where the migrants get off, got to the house and knocked. A very nice nun opened the door and let us in, explaining their situation. We had lots of questions but it’s hard to talk to the migrants. Staying there for just a couple of hours, we were happy to witness their way of living and speak to the nuns.

Cuando nos propuso que visitáramos su trabajo no dudamos ni un momento. A la mañana siguiente fuimos juntos a desayunar y luego nos dirigimos al albergue. Tomamos un taxi porque estaba a algunos kilómetros, cruzamos la vía dónde los migrantes saltan del tren, llegamos al albergue y llamamos a la puerta. Una monjita muy simpática nos dejó entrar y nos explicó un poco su situación. Teníamos mil preguntas pero nos costó hablar con los migrantes ya que no es fácil ganarse su confianza. Nos quedamos sólo un par de horas, que fueron suficientes para hacernos una idea de cómo era el día a día en ese lugar.

Chiapas (321)
Por aquí pasa el tren con dirección al norte / The trains head north this way

As we got out, we spent some time discussing how to help. We still haven’t found a way, other than keeping up our work at the school. After all, education is the key to stop the violence in these countries. It is not all, of course, as there are some other factors such as drugs and poverty, but we firmly believe in the power of educating the youth to keep they away from weapons and fights.

Al salir, no podíamos parar de hablar de qué podríamos hacer para ayudar. La verdad es que aún no hemos encontrado otra manera que seguir trabajando en la escuela. Al fin y al cabo, la educación es una de las llaves para parar la violencia en estos países. Obviamente, las drogas y la pobreza también son factores importantes contra los que luchar, pero creemos firmemente en el poder de educar a los jóvenes para mantenerlos apartados de las armas y la violencia.

Chiapas (316)
“Solidarity, love, justice, resistance, peace, respect”

That night, to cheer us up, Ale decided to take us out. We didn’t really know where to go, so she suggested we go to a hotel around the archaeological site where there are fire shows every night. We agreed and it was great: the place was really pretty, there was live music until four guys and girls came in to juggle with fire (impressive!) and, after that, we danced salsa for a bit! It was a great way to spend our last night in Palenque, and especially our last night with Ale, who’d been a great host to us!

Esa noche, para animarnos, Ale nos llevó a un hotel en la zona arqueológica donde hay espectáculos de fuego todas las noches. El lugar era precioso y había música en directo. Al terminar el grupo, cuatro chicos y chicas salieron para hacer malabares con fuego (impresionante, de verdad) y, luego, bailamos un poquito de salsa. Fue una manera genial de pasar nuestra última noche en Palenque y, especialmente, nuestra última noche con Ale, que nos trató de maravilla.

Entre Río Dulce y Livingston

Coming back from the village, we allowed ourselves a day at the school to wash our clothes, get online (our parents were getting anxious) and have a rest. We had another week off and not much of an idea what to do, so I just started sending workaway requests to everything that came up with the research “Rio Dulce”, which is not so far away from Poptún. I had no hope (most hostels want ONE person for more than one month and I was offering two people for a week!) but a reply came in that night saying ‘ok you may come tomorrow’. And so we did.

Al regresar de la aldea nos permitimos quedarnos un día en la escuela para lavar la ropa, conectarnos a internet (nuestras familias lo agradecieron) y cargar baterías (no sólo las del celular). Nos quedaba una semana de vacaciones y andábamos sin plan así que empecé a mandar solicitudes de workaway a todo lo que salió de la búsqueda “Río Dulce”, que no está demasiado lejos. No tenía mucha esperanza, ya que los hostales normalmente quieren UNA persona para un mínimo de un mes y yo ofrecía DOS personas para una semana pero, contra todo pronóstico, esa misma noche nos mandaron un mensaje ‘está bien, les espero mañana’. Así que allí fuimos.

IMG_20170226_113156953_HDR
La vista desde el puente de Río Dulce es impresionante / The view from the Río Dulce bridge is great!

In the morning we ran to the bus station (if we can call it that) and bought two tickets (each worth Q50, so 6,13 eur) with a company called Fuente del Norte. Big mistake. The bus came from Flores and was already full as we got in, so we had to stand in the aisle, along with 15 other people, for more than two hours. That meant not only missing everything that was going on outside the windows but also falling on a man and making him fall, too. Twice. The nice part about it is that he took it really well and even invited us to his place so we could meet his baby son!

Por la mañana llegamos a la parada de buses y compramos dos billetes (valían 50 quetzales, un poco más de 6 euros) en una compañía llamada Fuente del Norte. ERROR. El bus, proveniente de Flores, iba lleno cuando subimos así que permanecimos en el pasillo (nosotros y otras quince personas) durante más de dos horas. No sólo no pudimos ver nada por las ventanas sino que además, gracias a los frenazos, me caí sobre un hombre que no pudo soportar mi empujón y también cayó hacia atrás. Dos veces. Lo bueno es que se lo tomó bien e incluso nos invitó a su casa para conocer a su bebé.

DSC_0755
Desde Río Dulce / From Río Dulce

We got to Río Dulce feeling completely dizzy but with some good news: our new bosses would pick us up there and take us to the hostel we’d be working at with their boat! We didn’t know then but this would save us more than Q100, as the hostel was more than 45 minutes away… We spent some time exploring the market, the docks and going up the bridge in Rio Dulce and then we met our bosses and headed to the hostel, which was surprisingly beautiful.

Llegamos a Río Dulce bien mareados pero con buenas noticias: nuestros jefes nos recogerían en el muelle con su barco para llevarnos al hostal donde trabajaríamos. En ese momento no sabíamos que eso significaba ahorrarnos más de Q100 cada uno, ya que el hostal estaba a casi una hora de distancia… Esperándolos visitamos el mercado y subimos al puente a admirar la vista; luego nos recogieron y nos dirigimos al hostal. Pasamos los 45 minutos en la barca embobados con el paisaje… 

IMG_20170226_115202497_HDR
Pasamos un montón de rato charlando en el muelle de Río Dulce / We spent a lot of time hanging out at the Río Dulce docks

The hostel was kind of the lower branch of a hotel that was 15 minutes away (by kayak). It was a beautiful place, its only downside being the impossibility of leaving the hostel on the land. Jaime, a young guy from Nicaragua who seemed quite relaxed, was in charge there, and he quickly showed us around: the kayaks, the places where one’s able to relax and swim in the river (and also jump from the 2nd level), the kitchen and the rooms. We loved it right away.

El hostal es, por así decirlo, el hermano pequeño y más barato de un hotel que hay a 15 minutos en kayak. El sitio era maravilloso, excepto por el hecho de que no se puede ir a ningún sitio a pie. Jaime, un joven de Nicaragua bastante relajado, estaba a cargo y en seguida nos lo enseñó todo: los kayaks, los sitios en que uno puede tomar el sol y bañarse en el río (también saltar desde el segundo piso), la cocina y las habitaciones. Nos encantó.

IMG_20170228_073214821_HDR
Samu meditando (o intentando ver manatís) de buena mañana / Samu meditating (or trying to see manatees) in the early morning.
DSC_0854.JPG
Pero no todo es tranquilidad: también saltamos desde la plataforma! / It was not always quiet: we also jumped from the second level!

We spent a week there and it was quite nice. The other two members of the staff were Q’eqchi’ and they shared this personality we were still getting used to but we love. They were amazing cooks (which is great because we had full board) and they helped us a lot through our days at the hostel. Our biggest job was helping out serving breakfasts. I have to say they were delicious and I have never eaten so many pancakes (with fruit and maple syrup) and yogurt and granola as I did that week.

Pasamos una semana ahí y la verdad es que fue bonita. Los otros dos trabajadores eran Q’eqchi’ y como tales tenían esa personalidad a la que todavía estábamos acostumbrándonos (y enamorándonos). Eran cocineros excelentes (lo que nos encantó porque teníamos derecho a todas las comidas) y nos ayudaron muchísimo. Nuestro trabajo principal era ayudar con los desayunos, que tengo que decir que eran deliciosos: nunca he comido tantas tortitas con fruta y yogurt con granola como esa semana.

DSC_0810
Investigar remando con el kayak significaba llegar a lugares como este / Rowing away on the kayak allowed us to see such beautiful places as this.

It was also during the meal preparation I had time to speak with the staff. Zoila was pregnant with her second child and that made her a bit grumpy but she was very hardworking; Saúl was a very nice guy who taught me words in Q’eqchi’ and made fun of my accent and could not stop joking for a bit. I actually grew very fond of them both and I learnt from them, especially taking into account how they lived (they rowed to work everyday!! and even if they could eat pancakes and pizza they brought tortilla and frijol to eat during work!!).

Mientras preparábamos tortitas y granola tuvimos tiempo de hablar con los otros dos trabajadores. Zoila, más joven que nosotros, está embarazada de su segundo hijo y eso la hace un poquitín cascarrabias, pero es una persona muy trabajadora; Saúl es un chico estupendo que me enseñaba palabras en q’eqchi’ y se reía ante mi imposibilidad de pronunciarlas. Les agarramos mucho cariño a los dos y también aprendimos mucho de ellos, especialmente por cómo vivían (¡Venían remando todas las mañanas y les gustaba traer frijol y tortilla a pesar de tener pizza y tortitas gratis en el hostal!)

IMG_20170305_074541460_HDR
Las hamacas donde disfrutamos de nuestros ratitos de lectura / The hammocks where we spent our reading time.

Besides of our room and all our meals, we also had the right to use the kayaks, which was great because they were the only way of getting away from the hostel. We took advantage of it and (very clumsily) rowed away and got into a tributary river that was absolutely covered with trees, very dark and beautiful and mysterious. There were still houses and even shops around but at some point we got to the absolute silence (broken only by little canoes passing by and its people wishing us a nice day) and it was amazing.

Además de la habitación y la comida también teníamos derecho a usar los kayaks, que nos vino genial porque eran la única vía de escape del hostal. Lo aprovechamos y, de manera muy torpe, nos fuimos remando para terminar en un afluente cubierto de árboles, oscuro, precioso y misterioso. Aún había casas y hasta tiendas en las orillas pero al final conseguimos llegar a un lugar donde reinaba el silencio absoluto, roto sólo por balsitas que iban pasando deseándonos un buen día. Fue increíble.

DSC_0817

DSC_0820

DSC_0832

I think what we enjoyed the most about our work there was the fact that it was a bit of a ‘family’ hostel. That meant that we knew the names of all guests at all times (there were between 10 and 20 most of the time). We would have family dinners all together every evening and just talk to them about anything and everything.

Creo que lo que más nos gustó de trabajar allí fue el hecho de que se trataba de un hostal bien “familiar”: siempre nos sabíamos el nombre de los clientes (siempre rondaban los 10 o 20) y teníamos una cena familiar cada noche donde todos nos sentábamos alrededor de la misma mesa (o dos si éramos muchos) y charlábamos sobre cualquier cosa.

IMG_20170305_074444025_HDR
Vista desde la puerta de la habitación. Increíble ver eso al despertar cada día. / View from our room’s door. Seeing this right after waking up was awesome.

We were very lucky there to meet our friends Alejandro and Tam, who were travelling across Guatemala and could give us advice on places to visit, and also Nina from Australia, whose parents had come to visit her and I have to say the three of them are the most lovely people ever. I also had the chance to speak French and German and we even met some Swiss Germans with whom we got along really well, and we met two nice Canadian people and this English family that were homeschooling their kids.

Allí tuvimos la suerte de conocer a nuestros amigos Alejandro y Tam, que viajaban por Guatemala y nos aconsejaron sitios a visitar, y Nina de Australia, cuyos papás la visitaban en su largo viaje y de verdad que los tres son las personas más adorables del mundo. También pude hablar en francés y alemán y hasta conocí a unos suizos con quien nos llevamos genial; y también conocimos a dos canadienses muy simpáticos y a una familia inglesa que viajaba con sus hijos en edad escolar.

IMG_20170305_102602193

The highlight of our week was deciding to go to Livingston by kayak. We knew from the start this would be around two hours and a half but we wanted to do it because it’s through a beautiful canyon filled with all kinds of birds who get away when they hear the motor of the boat. The trip there was amazing (we can say the sunburn and cramps were worth it), we were stopping all the time just to hang out with the birds and watch them go on with their life, fishing, flying, resting…

Lo más especial fue ir a Livingston en kayak. Sabíamos que nos iba a llevar más de dos horas pero queríamos hacerlo porque a Livingston se llega cruzando un cañón precioso repleto de pájaros de todo tipo que lógicamente se van si oyen el motor de una lancha. El viaje fue maravilloso (las quemaduras por el sol y las agujetas merecieron la pena): nos paramos a cada rato para quedarnos observando los pájaros como pescaban, volaban y descansaban.

DSC_0897
Aun embadurnados de crema hasta arriba… / I swear I had sun cream on!
DSC_0905
Un joven pelicano, algo que sabemos gracias a su pelaje oscuro. Se internan en el río y, a medida que van creciendo, van saliendo hacia el mar. / A young pelican (we know because of its dark feathers). They live in the river and when they’re adults they go to the sea.

When we got to Livingston we didn’t know much about what to do there. We actually liked being there, seeing the people (Livingston is the only Guatemalan town were Garífuna people live since their ancestors were brought from Africa by slave traders), talking to them (especially to some kids that were playing around and joking about how we’d kidnap them), but we thought the main road was a bit too tourist-centered and we weren’t so sure where to go. Looking for the beach we went through side roads, which was way more interesting, but the beach itself was not so nice and it was even a bit cold…

Al llegar a Livingston no sabíamos muy bien a dónde ir. Nos gustaba estar allí, mezclándonos con la gente (Livingston es el único pueblo en Guatemala donde viven los garífunas desde que los esclavistas trajeron a sus antepasados de África), hablando con ellos (especialmente con unos niños que quisieron jugar con nosotros y que decían en broma que los secuestraríamos), pero la calle principal nos pareció un poco turística y no sabíamos exactamente qué hacer. Al final buscamos la playa pasando por carreteras secundarias, que resultó más interesante, pero la playa no era demasiado bonita…

DSC_0962
Esos pequeñitos tenían mucho cuento… / The little ones loved playing around
DSC_1035
Livingston tiene toda la esencia de las poblaciones caribeñas / Livingston has the Caribbean essence.

The time to get back to the hostel was getting close anyway, so we headed back to the restaurant were our kayak was and where we would be picked up with a motor boat (no way we’d be back by kayak!). We met Alejandro and Tam there and had a nice way back talking and learning about birds with them!

Iba siendo hora de regresar al hostal, así que nos fuimos hacia el restaurante donde habíamos dejado el kayak y donde también nos recogería una lancha (no podríamos haber hecho el camino de vuelta ni en broma…). Allí estaban Alejandro y Tam, con quien compartimos la vuelta hablando y aprendiendo sobre pajaritos y naturaleza.

DSC_0943
La desembocadura del río estaba llena de barcos que parecían abandonados / When we were almost getting to the sea we started seeing seemingly abandoned boats.
DSC_0954
Nuestros amiguitos / Our little friends

Our last days were a bit more stressful after our “boss” became aware of our familiarity with the hostel, the guests and the staff and decided to take a day (and a night) off, leaving us alone to take care of 20 guests. But you know what? Managing a whole hostel by ourselves was quite funny in the end, especially because the guests were nice (and patient!) and because we got to make loads of milkshakes.

Los últimos días fueron un poco más estresantes ya que nuestro “jefe” se dio cuenta que estábamos como pez en el agua en el hostal y decidió tomarse un día (y una noche) libre, dejándonos a cargo del hostal y sus veinte clientes. Pero la verdad es que dirigir un hostal nosotros solos resultó ser bien divertido, especialmente gracias a los huéspedes, que fueron benévolos, y al hecho de que pudimos hacer (y tomar) muuuchos licuados.

IMG_20170227_173253918_HDR
La puesta de sol desde la plataforma desde la cual nos tiramos al río. Todas fueron preciosas. / The sunset from the diving platform. It was amazing every day.

All in all, the week was very cool. Bathing in the river, eating amazing food, getting to know nice people, relaxing and still being in touch and working side by side with locals is great. But I think the funniest part of all was hitchhiking back from Río Dulce (even if everyone was telling us to get the bus and even offered to pay for it) and getting a ride in a 30 year old truck driven by two nice and talkative men that didn’t let us stop smiling the whole way back.

En definitiva, tuvimos una muy buena semana. Nos bañamos en el río, comimos riquísima comida, conocimos a gente guay, nos relajamos y trabajamos codo con codo con indígenas. Pero creo que la parte más divertida de la semana fue el viaje de vuelta: pedimos ride desde Río Dulce (incluso a pesar de que los guatemaltecos no avisaron de que nadie nos daría jalón y hasta se ofrecieron a darnos dinero para el bus) y nos agarraron unos camioneros que conducían una camioneta de más de 30 años y no pararon de charlar y hacernos reír hasta que llegamos a Poptún.

IMG_20170305_144052436
Como siempre, lo mejor de viajar es la gente. / As always, the best thing about travelling is the people.

La Casa Redonda

Las hamacas, calladas y prendidas,
ya no bailan cumbias con el viento.

El río se oculta entre las sábanas
y tus pasos se describen a lo lejos.
Orbitando con tus astros de oliva
alrededor de la trova barata
flotas
                                 superflua
en
                                  un
laberinto
                                  helicoidal.

Piensas en el ayer,
cuando canoas paraban
a alquilar tu sonrisa
durante escasos segundos…
y tú la regalabas a plazos…
cobrándote el interés en miradas.

Samu S.

Our Magical Mexican Day

resized_CSC_0300
El apogeo de nuestro día maravilloso fue durante estos momentos compartidos con los niños.

It started just like every other day in Tulum. Waking up, getting dressed, having breakfast, talking to people. The only difference was us packing our bags, as we knew we had to keep heading south if we wanted to get to Guatemala in time. Our plan was to arrive at Chetumal, by the border, where we would be able to get a bus that would take us across Belize and to Flores, the biggest city in northern Guatemala. We had checked the times and the rates of the buses from Tulum, which weren’t cheap, so a quick look to the road (which was perfect for hitchhiking) made me forget all that I have promised my mum and start writing CHETUMAL in big letters on a cardboard.

Empezó como cualquier otro día en Tulum: despertarse, vestirse, desayunar, hablar con gente… La única diferencia fue preparar las mochilas sabiendo que, si queríamos llegar a Guatemala a tiempo, teníamos que seguir en dirección sur. El plan era plantarnos en Chetumal, ciudad fronteriza en la cual se puede tomar el bus que, atravesando Belice, nos llevaría a Flores, la ciudad más grande del norte de Guatemala. Los precios de los buses que unen Tulum con Chetumal y la carretera más perfecta del mundo para hacer auto-stop fueron factores determinantes en nuestra decisión (mare, aquest és un bon moment per saltar-te un parell de paràgrafs!) de intentar llegar a dedo.  

No more than 15 minutes later a car stopped for us. The driver, a 20 something year old guy called Jonathan, was driving to Bacalar with his girlfriend and his sister to spend the weekend relaxing by the laguna. They were glad to share their knowledge about their country so they replied extensively to all of our endless questions and recommended us places (two of them came from Ciudad de Mexico and told us about the mountains around there, for example), food (apparently Samu had to taste some Pastor) and some alternative Mexican music. In the meantime, though, the car started vibrating and we had to stop to check out what was going on. The air of the wheels had dilated because of the heat so the wheel needed to be changed. And there we were, in the middle of nowhere, jungle at either side of the road, just us and three Mexicans, all of us working to get the job done.

No llevábamos ni un cuarto de hora esperando cuando Jonatan, un chico de veintitantos que iba a pasar el finde en Bacalar con su novia y su hermana, paró el coche para llevarnos. Los tres parecían contentos de hablarnos sobre su país, así que nos recomendaron sitios alrededor de la Ciudad de México, comida (dijeron que Samu tenía que probar los tacos de pastor, lo cual hizo) e incluso música indie mexicana. Mientras hablábamos, el vehículo empezó a vibrar. Al pararnos en un lado de la carretera descubrimos que el aire de los neumáticos se había dilatado tanto que había que cambiar la rueda. Y ahí estábamos: en medio de la nada, jungla en los dos lados de la carretera, nosotros dos y tres mexicanos trabajando juntos para completar el trabajo.

IMG_20170128_111846912
Cambiando la rueda del coche.

After we changed the wheel we got nice and smooth to Bacalar. As they stopped to let us out of the car, Samu and I made the decision of actually going into the town and exploring it for a bit instead of going on to Chetumal. They told us it was a good idea and dropped us off downtown, where we exchanged hugs and e-mails.

Cambiada la rueda llegamos a Bacalar sin problemas. Pararon para dejarnos salir del coche y continuar a Chetumal, pero Samu y yo decidimos explorar Bacalar en vez de seguir directos. Ellos nos dijeron que era una buena idea y nos soltaron en el centro después de  intercambiar e-mails y abrazos.

resized_IMG_20170128_125734627
Primera vista de la laguna de Bacalar.

Once they left, we could see the fort from the outside (you have to pay to get in, and it didn’t look that interesting) and then we went to grab some lunch. We got into the first antojitos place we found and asked for the first things we saw on the menu that we hadn’t had yet. Samu got his enchiladas and I had my non vegetarian chilaquiles, which tasted amazing even after Samu ate all of the chicken in my plate. The “restaurant” was quite authentic: there was an old lady taking a nap in a chair by the tables, some clothes hanging in a corner, faded pictures of Virgin Mary by the door and more people in the kitchen than clients.

Cuando se fueron dimos la vuelta al fuerte (no entramos porque parecía pequeñito y valía dinero) y nos fuimos a comer. Entramos en el primer bar de antojitos que encontramos y pedimos las únicas cosas que vimos en la carta que aun no habíamos catado. A Samu le encantaron sus enchiladas y mis chilaquiles omnívoros sabían genial incluso después de darle a Samu todo el pollo de mi plato. El restaurante era bien auténtico: había una señora durmiendo en un sillón junto a las mesas, ropa tendida en un rincón, imágenes descoloridas de la Virgen encima de la puerta y más gente en la cocina que clientes.

IMG_20170128_140228373_HDR
Una de las casas del pueblo.

As the waiter was taking our empty dishes, we asked him where could we go bathing in the lake. He told us one can’t bathe for free, but there are balnearios (this word means “spa” to us, but we don’t think it means the same there) where you can go into the lake for 10 pesos (around $0.5). We headed that way, debating whether we should go for a swim or not. As we were walking by the lake, a young guy asked us if we wanted to go on a tour by boat. We smiled and declined politely and he must have liked us because he said “you know, you can go to bathe in the pier there, it’s free”. We hesitated, but the closer we got to the water, the more beautiful the lake looked. When we got to the end, we had no choice but to drop our backpacks and jump in.

Antes de irnos le preguntamos al camarero dónde bañarnos y nos dijo que la única manera era ir al balneario municipal, que costaba 10 pesos (menos de 0,5€). Caminábamos por la orilla del lago debatiendo si ir al balneario o no cuando un chico nos ofreció un tour en barco. Le dijimos que no con una sonrisa y él nos vio las intenciones porque nos dijo: “saben, en este muelle se pueden bañar sin pagar”. Dudamos, pero a medida que nos adentrábamos en el muelle, el lago nos parecía más apetecible, así que dejamos las mochilas allí mismo y nos metimos de cabeza al agua.

DSC_0237
Samu saltando. (Realizaremos un gif en el futuro cuando nuestras herramientas de trabajo no sean el paint y Windows 95).

We swam for a while and then, as we were getting dry in the sun, two little kids appeared out of nowhere. One of them talked loudly and run around; the other one didn’t say a word and seemed to keep hiding in the boats. The talkative one jumped into the water and then, as he went out, he asked us many questions – who we are, where we come from, whether we have always spoken Spanish or we had learnt it (after that came the realisation: “Oh! People speak Spanish in Spain!”) and even how expensive our flight from Europe was. He also told us about himself and his family, and let us know he wanted to be a Marine when he grew up, and the way he had his life all planned out was very endearing. I asked him what his favourite place was and he told me about el Cenote Negro (black cenote), aka Cenote de la Bruja (Cenote of the Witch). He told us there used to be a witch there that could become a crocodile at will… “but don’t worry, she was killed some time ago”, he assured me.

Nadamos un poco y luego, mientras dejábamos que el sol nos secara, dos chiquillos aparecieron de la nada. Uno de ellos hablaba por los codos y se movía sin parar, el otro no abrió la boca y parecía esconderse en las barcas. El extrovertido se tiró al agua y al salir empezó a preguntarnos cosas: que quiénes éramos, de dónde veníamos, que cuándo aprendimos a hablar español e incluso cuánto dinero nos había costado llegar desde Europa. Él también nos contó cositas sobre él y su familia, por ejemplo dónde trabajan sus padres o que su sueño era unirse a la marina cuando fuera mayor. Le pregunté cuál era su lugar favorito y dijo que el Cenote de la Bruja, donde había vivido una bruja que se convertía en cocodrilo… “pero no se preocupe, ya la mataron”, dijo.

DSC_0261
Aquí está nuestro amigo señalando en qué lugar se encontraba el cenote de la bruja.

A man appeared at the other side of the pier and called the two kids so they ran away and left us smiling and wondering about their future. But we weren’t alone long: first, a German guy swam by and started talking to us about how wonderful his hostel was (I don’t even think they paid him for that), and then went eating with more German people when they called him from the shore.

Alguien llamó a los chicos desde tierra firme y se fueron corriendo, dejándonos con una sonrisa en los labios. En cuanto desaparecieron, un alemán que nadaba por allí se acercó a nosotros para hablarnos de lo maravilloso que era su albergue e irse a comer con más alemanes cuando lo llamaron desde la orilla.

resized_IMG_20170128_140439437_HDR
Más casitas de Bacalar.

After that, a man came with the intention of jumping off the springboard but just stood by us and listened to Samu speak for like two seconds before asking where he was from. He turned out to come from pretty much the same place and had recognised the accent! This was funny enough, but we still didn’t know how interesting his life was: he had lived in Canada for a few years but he’d just decided to go travelling and go all the way from Alaska to Argentina, but he had loved Mexico so much he’d been there for two months already. He could give us advice on what to visit in Mexico, which we will follow when we come back!

Después de un rato bañándonos y descansando, llegó un hombre que parecía que iba a usar el trampolín pero se paró y se quedó escuchando la forma de hablar de Samu. Le llevó menos de dos segundos reconocer su acento de Madrid. Además de esta casualidad, resultó que su vida era muy interesante: había vivido en Canadá unos años y luego había decidido empezar un viaje desde Alaska a Argentina, pero México le había gustado tanto que ya llevaba dos meses allí.

He was also planning to go to Guatemala from Chetumal, so we could share some information and help each other. As we were doing that, the pier was getting full with people, and there was a Mexican family playing around and joking right next to us. We just smiled at them and kept talking but after a while the mum came to me and asked me if her daughter could take a picture with me. Apparently, there weren’t many white people where she came from… So I posed for one picture with her and then we took many more, with more and more people each time. They were all very nice and kind and told us about their state, Chiapas. But we had to leave, so we said goodbye and they wished us a good trip and good luck.

Como también quería llegar a Guatemala desde Chetumal, pudimos compartir información. Mientras tanto el muelle se iba llenando de gente. Una familia mexicana bromeaba a nuestro ladito cuando la madre se acercó a preguntarme si me podía tomar una foto con su hija, ya que no había gente blanca en su pueblo. Me puse en la foto y acabamos tomando muchas, cada vez con más gente. Eran muy simpáticos, pero nos teníamos que ir…

IMG_20170128_164028123_HDR
Fotos con la niña mexicana de cuyo nombre no podemos, pero queremos, acordarnos y David.

It was getting really late and we still had to get to Chetumal, more than 40 km away from Bacalar, so we got dressed and went to find the main road. We got the sign and our thumbs up and we didn’t have to wait long before two construction workers (I think?) stopped and let us jump at the back of their pickup. They weren’t going all the way to Chetumal but they could drop us off 10 minutes away. I just jumped in and Samu had to follow me despite his reservations. I loved every second of it, we were listening to music with the wind going through our hair.

Se hacía tarde y aún teníamos que llegar a Chetumal, que está a más de 40 kilómetros de Bacalar, así que nos vestimos y alzamos el cartón y los pulgares otra vez. Al rato dos obreros (creo) nos dejaron subir a la parte de atrás de su camioneta. No iban a llegar a Chetumal pero podían dejarnos cerca. Samu tenía sus reservas pero como yo me había metido de un salto tuvo que seguirme. Fue de esos momentos de película, ir escuchando música mientras nos despeinaba el viento.

IMG_20170128_174059089
Postureando.

They stopped at a crossroad and we just hopped out and said thank you and stood by the road for the third time that day. It was getting a bit late, the sun was about to set and we were in a tiny village in what felt like the middle of nowhere, but a girl about our age let us in her car. She was studying to be a cook and had spent some months in Marbella, so she was happy to speak about Andalusia and to recommend yummy Mexican food to us. She told us not to miss the panuchos, marquesitas and machacados, so we just wrote everything down and decided we’d have one of those for dinner.

Nos dejaron en un cruce y se fueron en otra dirección. Se hacía tarde, el sol se iba a poner pronto y estábamos en una aldea diminuta que parecía estar en medio de la nada. Creo que pasamos alrededor de un minuto con el dedo levanto cuando una chica de nuestra edad nos dejó entrar en su carro. Nos contó que había estudiado gastronomía en Marbella, hablamos sobre Andalucía y nos recomendó comida mexicana como los panuchos, las marquesitas y los machacados.

As we got to Chetumal she told us she’d drive us to our accommodation, but she didn’t know where it was, so when she stopped for gas she asked the man that was filling up her tank if he knew. He didn’t, so he asked all the other workers, which started a huge and very loud debate on where the hotel was that involved the girl and all the workers and clients of the gas station. None of them knew for sure, so they were all shouting different directions to the by now very confused girl.

Al llegar a Chetumal quería dejarnos en el hotel, pero no sabía dónde estaba así que  se lo preguntó a los trabajadores de la gasolinera donde paramos a llenar el depósito. Como nadie estaba seguro todos los trabajadores y clientes de la gasolinera empezaron a gritar nombres de calles y a darle indicaciones a nuestra conductora que, al igual que nosotros, ya no entendía nada.

IMG_20170128_185359859
Los Chetungeles (O cómo nos recordaron las calles de Chetumal a EEUU).

We did get there in the end, with a little help from our smartphone. The hotel was okay (a private room there was cheaper than two beds in a hostel dorm, so we weren’t expecting for it to be five stars), we checked in and left our bags and went exploring. It was Saturday night, so the city was full of life. There was a fun fair and many, many people on the streets. Right at the boulevard we found everything we were looking for, so we could get a marquesita and then a machacado. Delicious.

Al final lo conseguimos gracias a google maps y nuestra querida conductora y sus ganas de devolver, de alguna manera, toda la amabilidad que había recibido durante su estancia en España. El hotel no estaba mal, teniendo en cuenta que una habitación doble costaba menos que dos camas en un albergue… Dejamos las mochilas y nos fuimos a explorar. Era sábado por la noche y la ciudad rebosaba vida, había una feria y mucha gente en las calles. En el boulevard, al lado del mar, encontramos lo que la chica nos había recomendado y pudimos catar una marquesita y un maravilloso machacado.

Heading back to our hotel, we realised we didn’t have any purified water. We looked for a corner shop but they were all closed, and when we tried the supermarket we found out there was no way whatsoever of buying less than 8 litres of water. We just decided we’d be okay for the night (despite the abundance of condensed milk we had had, which was now making us thirsty) when I remembered there was a tiny street restaurant just around the corner and went there.

Cuando regresábamos al hotel nos dimos cuenta de que no teníamos agua pura. Todas las tiendas estaban cerradas, así que nos íbamos haciendo a la idea de que pasaríamos la noche sin beber a pesar de toda la leche condensada que habíamos tomado, la cual nos hacía sentir cada vez más sedientos. Entonces recordé que había un pequeño restaurante en la esquina y decidimos probar suerte.

It looked closed but one table was full of people so I walked in, and the boss got up and kindly asked me what we needed. I told him we were looking for water, and he said that he didn’t have any, but a second later he asked me if what I wanted was mineral water and I said yes (because hey, it’s better than nothing), so he got two tiny glass bottles out of the fridge. I thought “oh well, this is going to be expensive…” as I asked him for the price, and he smiled and said “oh, no, just have them!”.

Parecía cerrado pero había una mesa llena de gente así que entré. El jefe se levantó para preguntarme qué queríamos y le dije que necesitábamos agua. Él dijo que no tenían agua pura y, mientras daba media vuelta para irme, me preguntó si queríamos ‘agua mineral’ (con gas). Le dije que sí (porque es mejor que nada) y sacó dos diminutas botellas de cristal de la nevera. Pensando ‘eso va a salir caro…’ le pregunté el precio y él dijo ‘oh, no se preocupen, ¡quédenselas!’

We thanked him and went back to the hotel thinking about all the people we had met and especially of all the people who had helped us, who went out of their way and contributed to make our day perfect. And about how we hoped that we had made their day just a bit better or, at least, more special!

Le dimos las gracias y nos fuimos al hotel pensando en toda las personas que habíamos conocido, especialmente aquellas que nos habían ayudado, que habían contribuído en hacer nuestro día aún más perfecto… y esperando haber hecho su día un poquitín mejor o, por lo menos, más especial.

resized_DSC_0268
Casi no habló pero lo decía todo con la mirada.

So it begins!

When you travel something you can’t avoid thinking about is sharing. Everything you’re learning, all the new experiences you’re having, the funny anecdotes, that picture you took getting yourself covered with mud… For us, after several years living abroad and a few months travelling around Europe non stop, it was clearly something we needed.

resized_IMG_20160716_170937719

So here we are pushing the boat out! (not really) In this blog we will tell you about how it is to live by a lake that is in the border between Germany and Switzerland, why the South West of England is where you should move if you want to spend some time abroad in England without saying goodbye to the sun, who should you contact if you ever happen to be in Portimão and need someone to take care of you and tell you everything about Fado music or how we got to live on the most breathtaking fjord in Norway.

As you may know, our budget is extremely limited but that just makes everything much more interesting! Travelling with no money means having to be creative on how to eat and sleep, which is a lot of fun! We will be giving you some advice on these subjects, keeping in mind that this is our personal blog and everything we will talk about comes from our experience (and those from people we have met on the road). That means sometimes you will find posts in Catalan, Spanish or even German, but if you have some interest in any of our posts and they are in a language you’re not familiar with, tell us and we will gladly translate it for you.

resized_DSC_0407

You can also contact us if you have any questions, if you want to start travelling helping people in exchange of food and accommodation or if you have some recommendations for us (we do need a lot of them).

Finally, you might be wondering about the meaning of our blog’s name. Well, even though we have actually done quite a few things we still consider ourselves noobs. We don’t really know what we’re doing, we just happen to be lucky and, for some reason, people have given us the best opportunities to learn and test our limits. So we still feel like we’re waddling in the wild, trying to find our path not knowing really what to do or where to go, just letting our heart lead us through this world. We are now in the middle of our longest and biggest trip yet, and we would love for you to come with us on this great adventure that will take us to the heart of the Mayan culture.

wp-image-607373736jpg.jpg

Welcome to Waddling in the Wild 🙂

PS: If you want to have news from us every now and then just follow us on our Facebook page and we will probably be badgering you loads!