El Caribe Hondureño y los Garífunas

‘Honduras es muy peligroso’, decían. ‘Os van a secuestrar las maras’, nos advertían. ‘Encantado de haberos conocido’, se despidieron. ¿Sabéis cuál fue el gran error que estas personas cometieron al hacer tales afirmaciones? No habían visitado Honduras.

Honduras is extremely dangerous’, they said. ‘You’ll get kidnapped by a mara’, they said. ‘It was nice meeting you’, they said. Do you know what those people’s mistake was? They had never been in Honduras.

Vista desde el muelle de Omoa

Lo cierto es que nuestro viaje por Honduras fue mi culpa. Y es que, estando tan cerca del segundo arrecife de coral más grande del mundo, no pude evitar cumplir uno de mis grandes sueños: bucear. Pero esta experiencia llegará hasta vosotros en el futuro (reportaje gráfico incluido). De momento os tendréis que conformar con playas de arena fina, una gastronomía de ensueño y una calidad humana inigualable.

I must confess our Honduras trip was my fault – being so close to the second biggest coral reef in the world, I just had to make one of my dreams come true. I had to dive. You will read about this experience in the future (including pictures); for the moment you will have to do with fine sand beaches, an amazing cuisine and awesome human values.

Río Cangrejal

Alba llegaba desde Guatemala, tras haber pasado una semana dando clases en una pequeña escuela rural de Petén. Yo me despedía de mi querida Utila y sus fondos de mil colores. Nos encontramos en la plaza central de La Ceiba, donde Timmy, nuestro host hondureño, y yo fuimos a recogerla.

Alba was coming from Guatemala, after collaborating at a tiny rural school in Petén for a week. I had said goodbye to my beloved Utila and its colourful depths. We met at La Ceiba’s central park where Timmy, our Honduran host, and I picked her up.

Muelle de La Ceiba

Timmy es un hondureño con ascendencia utileña. Por su nombre y aspecto físico uno podría pensar que es gringo, pero lo cierto es que su familia lleva muchísimos años en esta parte del mundo. Él afirmaba que descendía del conocido pirata Captain Morgan, temido en todo el Caribe durante el siglo XVII.

Timmy’s family come from Utila. By his name and physical appearance, he could be a gringo, but the truth is that his family has been in this part of the world for a really long time… He told us he descended from the well-known pirate Captain Morgan, who was feared in the Caribbean during the 17th Century.

Visitando Corozal

Él estudia por las mañanas pero eso no le impidió, a él y su novia Ninfa, llevarnos de paseo a conocer playas y lugares impresionantes. También pudimos tocar música juntos, pudiendo compartir diferentes perspectivas musicales, mezclando guitarra y ukelele. Algo que nunca olvidaremos fue probar el conocido Semen del Diablo en La Casa del Jaguar, un pub alternativo que se granjea de ser el primero de Centroamérica donde TODAS las bebidas que se sirven están hechas con productos de la naturaleza. Nada es artificial o industrial.

Although he is studying in the mornings, he and his girlfriend Ninfa found the time to show us around and take us to some great beaches and astonishing places. We also played some music together, sharing different musical perspectives, mixing the sounds of the guitar and the ukulele. We will never forget the night when we went to try the Devil’s Semen at La Casa del Jaguar, an alternative pub that’s the first in Central America where everything is natural and organically made, nothing is industrial.

Probando la famosa Salvavidas, cerveza oficial hondureña

Por último, no podemos dejar de hablar de la la mamá de Timmy, la cual tiene un restaurante en el que vende las maravillosas ‘baleadas’. La baleada es básicamente una tortilla de harina con frijol colado, queso, huevos, aguacate… Cuenta la leyenda que en la ciudad de San Pedro Sula existió una mujer que vendía tortillas de harina con frijol (las originales) en una concurrida zona de la ciudad. Al parecer,, un día durante un encuentro entre dos bandas rivales, la mujer quedó en mitad del fuego abierto y la tirotearon. Por suerte sobrevivió. A partir de ese momento la gente comenzó a referirse a su lugar de venta de tortillas como ‘el de la baleada’, en referencia a las balas que había recibido. Leyenda o realidad, la historia es muy curiosa.

Last but not least, we must mention Timmy’s mum and her restaurant, where she cooks the marvelous “baleadas”. Baleadas are basically a wheat flour tortilla filled with beans, cheese, eggs, avocado… According to the legend, there was a woman who sold them in San Pedro Sula. During a shooting between two rival gangs, the poor woman was shot, but she luckily survived. After that, people started talking about her place as “el de la baleada” (“the shot/bulleted woman’s place”). Wether it is true or not, it is quite an interesting story.  

Baleadas

Tristes por tener que dejar La Ceiba, a Timmy, a Ninfa y las aventuras, nos dirigimos hacia Tela. Pero antes había un lugar por el que teníamos ganas de pasar: el Triunfo de la Cruz. Y es que lo que más nos había llamado la atención del Caribe Hondureño fue una cultura que allí se desarrolló y pervive aún hoy en día: los garífunas.

Sad about leaving La Ceiba, Timmy and Ninfa, we headed to Tela. There was still a place we wanted to visit on our way there: Triunfo de la Cruz, a Garífuna village. Because the Garífuna culture, which developed and lives on in the Honduran Caribbean, was the thing we were most curious about in that amazing place.

Niños garifunas navegando en el Triunfo

La cultura garífuna nace en San Vicente y la historia es muy curiosa. Cuentan que los ingleses traían un buen cargamento de esclavos desde las costas africanas. Al acercarse a tierra firme, una fuerte tormenta provocó el naufragio del barco y los supervivientes fueron a parar a la isla de San Vicente. Allí, aquellos que eran traídos a América para trabajar en las plantaciones fueron los únicos supervivientes, los cuales se mezclaron con los habitantes originarios de la isla. Dieron lugar, de esta forma, a una raza y una lengua muy particulares que  se fueron construyendo a través de los años para acabar constituyendo lo que hoy entendemos como garífuna.

The origin of this culture is quite interesting. Apparently, there was a British ship carrying slaves to America from the African coast. When the ship was getting close to the island of San Vicente, there was a thunderstorm which made the ship sink. The only survivors were those coming from Africa, and they managed to get to San Vicente. Over the years, they and their culture started mixing up with the locals forming what we know as Garífuna culture.

Alba alucinando en Masca

Pero, ¿cómo fue que llegamos a interesarnos tanto por esta cultura? Durante mi estancia en la isla de Utila, encontré un libro llamado ‘La danta que hizo Dugú’, en el que un hondureño relataba las historias orales que había recogido en un poblado garífuna, conocido como Masca.

There was something which increased our interest about the culture. In Utila, I came across a book called “La Danta que Hizo Dugú”, in which a Honduran professor wrote the stories that had passed mouth to mouth and were told to him in Masca, a Garífuna village.

Me fascinó  tanto el libro que, en cuanto me reencontré con Alba, se lo puse ante los ojos para que lo leyera. Fascinados ambos por el libro y, sobre todo, por las dos mujeres, madre e hija, que relataban las historias, decidimos aproximarnos más a la cultura visitando el Triunfo de la Cruz y Tela.

I was so fascinated by the book that, when Alba and I met again, I begged her to read it. She did it and, both fascinated by the book and especially by the two women, mother and daughter, who narrated the stories, we decided to explore Triunfo de la Cruz in order to get closer to the culture.

Arte Urbano en Tela

Sí es cierto que había muchos garífunas en estos lugares, pero en ninguno conseguimos llegar a la profundidad que deseábamos. Fue entonces cuando tomamos la decisión de ir a Masca, la aldea en la que Mario Gallardo había realizado su investigación, y en la que esperábamos encontrar a Doña Cayita, la hija. Nuestras esperanzas eran pocas ya que el libro había sido escrito hace veinte años, y la madre tenía 90 años cuando esto aconteció.

There were many Garífuna people in those places, but we didn’t seem to really get to know them. It was then we decide to try to go to Masca, the village in which Mario Gallardo had done his research, and where we were hoping to maybe find Doña Cayita, the daughter in the book. We didn’t really have our hopes up because the book had been written twenty years ago, when her mother was already 90 years old.

De paseo

Lo cierto es que Masca es increíble. Llegamos por la tarde y no había nadie en la playa. Como Dios nos trajo al mundo nos adentramos en el mar Caribe y sus templadas aguas transparentes. El atardecer creaba una atmósfera anaranjada y, de alguna manera, tenue. Cuando vimos que la tormenta se acercaba nos regresamos a la habitación de hotel que, por apenas 5 euros entre los dos, habíamos reservado para aquella noche.

Masca was unbelievable. We got there in the afternoon and the beach was absolutely empty. We left all of our clothes on the shore and got into the warm and clear Caribbean sea. The sunset painted the athmosphere in shades of oranges. We stayed until we felt the storm coming and we sought refuge in the hotel room we had booked for less than 5€ all together.

Atardecer en Masca

Un café con leche la tarde anterior procuró que enfermara del estómago y, tras pasar el día viajando y disfrutando de la playa, me afectó al caer la tarde. Alba salió a buscar comida y, según me contó, lo que ocurrió fue otro ejemplo más de esa generosidad centroamericana. Volvió a la playa, que estaba a apenas 1 minuto de distancia y se acercó a un restaurante. Allí se encontraba nuestra salvadora, una mujer garífuna que tenía el restaurante cerrado pero que, al decirle que yo estaba enfermo y que buscábamos un poquito de arroz, no dudó en ofrecernos el arroz que le quedaba gratis y unas pastillas para el malestar. Cuando Alba le preguntó si conocía a Doña Cayita… ¿Adivinad qué respondió?

The lattes we had drunk the night before made me sick and, after a day travelling and enjoying the beach, they affected me right before dark. Alba went out to look for some food and when she came back she told me what happened to her. She had asked at every restaurant in town but most were closed already… and then the rain started. She run to the closest (closed) restaurant and while she was standing there, our saviour appeared. It was the owner of the restaurant, a Garífuna woman who had already closed for the night and gone for a walk and talked to Alba as she was getting home. When Alba told her I was sick and she was looking for a plate of rice, she offered her the rice and chicken she had there, warmed it up for us, gave her forks and water and some stomach pills, all for free and with a huge smile on her face. Alba had to ask about Doña Cayita and guess what her answer was…

Clásica escena en una aldea garifuna

No solamente la conocía sino que era su tía. A la mañana siguiente fuimos a visitarla y darle las gracias por su ayuda, y pedimos indicaciones para encontrar la casa de Doña Cayita. Tras desayunar unas buenas baleadas de huevo, encontramos la casa y… allí estaba nuestra nueva amiga.

Not only did she know her, she was her aunt! As we woke up the next day, we went to visit her and thank her for her help. She told us how to get to Doña Cayita’s place. After having egg baleadas for breakfast, we found the house… and met our new friend.

Doña Cayita, un amor de mujer

Sorprendida de vernos, cuando le dijimos que veníamos por el libro, no dudó en dejarnos pasar a su casa, sentarnos en el suelo y comenzar a contarnos historias. Sobre su mamá, sobre su pasado, sobre los garífunas… Sus ojos azules destilaban sabiduría y su sonrisa sufrimiento y alegría de haber podido superar todos los obstáculos impuestos por la vida.

She was surprised to see us, but when we told her the book had brought us there she let us into her home, she sat us on the ground and started telling us stories. About her mum, her past, her culture… Her eyes were the image of wisdom and her smile was a mix of suffering and joy that she had been able to overcome every obstacle life had put her way.

A sus ochenta y pico años, Doña Cayita se conservaba estupendamente. Y es que los garífunas, por su maravillosa dieta a base de arroz, frijol, plátano y pescado, sus ganas de vivir, sus bailes, su magnífica hospitalidad y el maravilloso clima caribeño, son una de las culturas de Centroamérica que durante más años caminan por nuestra tierra.

Being over eighty years old, Doña Cayita looked and behaved as if she was much younger. The Garífuna, because of their cuisine based on rice and beans, plantain and fish; their will of living, their traditional dances, their brilliant hospitality and the wonderful Caribbean climate, are one of the cultures that stay in our planet for the longest time.

 

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